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89 – Sierra de Guara

Última actualización: 7 de marzo de 2011. Escrito por Artista invitado y guardado en Viajes de los lectores

Los Pirineos son tan amplios que explorarlos da para muchas visitas, con itinerarios de dificultad muy variada y experiencias infinitamente diversas. El viaje de hoy se adentra en las montañas de Aragón, ceca de Ainsa, esa majestuosa zona de la cordillera llena de pueblos abandonados, menos conocida pero que rivaliza en belleza y dureza con otras regiones de más renombre en los Pirineos.

Datos personales

Nombre Jordi Cabanas
Año de nacimiento 1963
Profesión Comercial
Otros viajes en bicicleta Camino Norte de Santiago – Varios viajes de dos tres días por Pirineos y Prepirineos.
Y vuestra web o email jordiprocab [arroba] yahoo [punto] es

Este viaje

Itinerario Somontano – Sierra Guara (Aragón)
Duración 3 días
¿Por qué elegiste este recorrido? Por su naturaleza.
Fecha en la que lo realizaste Marzo del 2008 – Semana Santa
¿Cuántos ibais? Yo solo
Distancia total 240 Km aprox.
Coste aproximado 150€ aprox. Con hotel y cenas en restaurante.
El mejor día (y por qué) El último por su gran dificultad y el placer de haber superado un grandísimo reto.
El peor día (y por qué) El segundo, por el frío y el último por la gran dificultad.
La parte de la ruta que más os ha gustado (y por qué) En cuanto a paisaje, cuando se deja la carretera y pedaleas la pista hasta Bara.
El mayor quebradero de cabeza Sin duda alguna el tramo de Nasarre a Rodellar.
El mayor error cometido El primer dia hice demasiados kms sin comer.
La sorpresa más agradable El restaurante de Nocito.

La bici y el equipo

El modelo de bicicleta Cannondale
¿Le hicisteis alguna modificación? Bici de ciclo-cross con alforjas, manillar de montaña y suspensión delantera.
¿Llevábais para cocinar? No
¿Y tienda de campaña? No
¿Qué os hubiera gustado llevar? Un helicóptero, ja, ja
¿Qué os habéis arrepentido de llevar? En general llevaba lo justo.

Recomendaciones a alguien que vaya a hacer la misma ruta:

La ruta tal y como la planteé es dura, pero dura de verdad. Esta claro que si yo la he hecho la puede hacer otra persona pero si la repitiera no la haría solo. Tiene tramos de verdadero riesgo y dureza.

Mapa de la ruta


Ver mapa más grande
NOTA: Este mapa lo he hecho con las notas del diario de Jordi, pero las pistas forestales no se dejan elegir por Google Maps, por lo que el recorrido posiblemente no es muy exacto. También podéis ver una imagen con los caminos que recorren esta sierra aragonesa en este enlace.

Diario de viaje

Marzo del 2008

Aprovechando la festividad de Semana Santa me propongo y preparo una pequeña salida en bici de 4 días de duración por las carreteras y pistas forestales del interior de la Sierra Guara, en Aragón, cruzándola de oeste a este por la cara Norte.

La intención es salir de Peraltilla por carreteras interiores de muy poco tránsito dirigiéndome hacia los pueblos de Azara, Azlor, Abiejo, Adahuesca, Colungo por la A-1229 superando el puerto de San Caprasio hacia Bárcabo y puerto de Eripol dirección a Arcusa prosiguiendo hasta Boltaña y luego desviándome por el puerto del Serrablo por la A-1604 hacia Laguarta. Desde ahí bajaría hasta el desvío de Lasaosa donde dejo la carretera interior para adentrarme por las pistas forestales hacia el interior del Parque de Guara, llegando a Nocito siguiendo hacia Bentue de Nocito, Bara, Otin, Letosa, Las Bellostas (pueblos deshabitados), Paules. Desde ahí proseguiría hasta coger de nuevo la carretera A-1229 hacia Barcabo y de ahí hacer de nuevo el mismo recorrido a la inversa hasta Peraltilla, un recorrido total de unos 240 km. aproximadamente.

Me he decidido finalmente optar por ir con mi inseparable Canonndale (híbrida) con las alforjas traseras y bolsa en el manillar. Dejo la tienda de campaña pero me llevo el saco de dormir y esterilla con manta de supervivencia por si no me quedara otra alternativa y toca dormir donde sea. Me llevo el mínimo equipaje posible, unas cuantas herramientas y algo de dinero.

17-03-2008 1ª Etapa

10,00h. Salgo de Peraltilla ya desayunado con bastante frío, voy circulando a un buen ritmo de pedaleo, pasando por Azara, Azlor, Abiego, Adahuesca, girando hacia Colungo. Asciendo el puerto de San Capracio y luego el puerto de Eripol donde corono con un gran bajón físico y sensación de mucho frio (me he quedado vacío). Sobre las 14,00h llego por fin a Arcusa pero me llevo una mala sorpresa: está todo absolutamente cerrado, albergue municipal incluido. Pregunto al único vecino que encuentro por la calle y me comenta que es imposible comprar algo de comida y pregunta de donde vengo. Le contesto que de Peraltilla. Se sorprende bastante y me pregunta si llevo comida. Le contesto que no y no duda ni un momento en ofrecerme un trozo de pan, queso, salchichón, una manzana y una naranja. Se lo agradezco enormemente y me dispongo a comerlo sin perder un sólo momento sentado en un banco de la entrada del pueblo. Doy un pequeño vistazo por el pueblo solitario y emprendo la carretera hacia Boltaña. Me noto que he recuperado bastante bien, sobre las 17,00h entro en Boltaña, visito la oficina de turismo pero los lunes está cerrada, pregunto donde me puedo hospedar y sólo me dan una respuesta: en el hotel Boltaña. Voy hasta el camping y me comenta su propietaria que hasta el día 19 no empiezan la temporada y que aun así no hay habitaciones individuales, en resumen no me queda más alternativa que dirigirme al hotel Boltaña.

Me alojo en la habitación 229 con todas las comodidades, bañera, calefacción, televisión…. puedo dejar la bicicleta detrás de las cámaras del hotel en una habitación que me garantizan que estará bien, después de la dura y fría jornada me siento como en un palacio. En resumen 78km. duros en general y muy fríos. Me doy una buena ducha caliente me pongo ropa seca y limpia y me voy al autoservicio a aprovisionarme de agua, galletas, aquarius y chocolate.

Boltaña no es una maravilla así que después de visitarlo regreso a la habitación, organizo un poco la etapa de mañana, descanso un rato y a las 21,00h bajo a cenar al restaurante del hotel. Ceno deliciosamente y me voy a dormir.

18-03-2008 Etapa

Suena la alarma de mi móvil a las ocho. Primera sorpresa: está lloviendo y hace mucho más frio que ayer. Me lo tomo con calma, bajo a desayunar y aprovecho para mirar bien como esta el cielo. Segunda sorpresa las montañas de detrás del hotel están nevadas. Desayuno un café con leche y una ensaimada con total tranquilidad y al salir me doy cuenta de que se empieza a despejar así que decido ponerme manos a la obra y preparo mi marcha. Tercera, cuando llego a la bicicleta me doy cuenta que me faltan las gafas que dejé junto a los guantes dentro del casco que colgué del manillar.

A las 10,09h empiezo a pedalear y enseguida me doy cuenta de la baja temperatura que me espera en el día de hoy. Enseguida llego al cruce donde me desvío hacia la izquierda por la A-1604 e inicio el ascenso al puerto del Serrablo. “Nunca se termina” tal como voy subiendo más cerca veo las espesas nubes (interminable). Corono el Serrablo con una gran espesa niebla y muchísimo frío, no sé a que temperatura estoy pero no creo que esté por encima de los 3 grados.

Inicio el descenso que se me hace extremadamente frio y solo me voy diciendo a mi mismo que no llueva, ya que veo nubarrones inmensos por todos mis costados. Empaparme aquí de agua con el frío que hace, prefiero ni pensarlo puesto que el descenso es larguísimo de 15 a 18 km, no lo sé con exactitud. Por fin llego al desvío hacia Nocito, giro a la izquierda y aquí entro en otra dimensión, se acabó la carretera empieza la auténtica aventura, lo que realmente me ha traído a hacer esta ruta. Me adentro hacia el Parque Natural de Guara, dirección Nocito por una pista forestal de 13 km. Empapada de agua y con un fuerte desnivel hasta llegar a la loma de la montaña para después descender por la otra vertiente hasta llegar por la puerta grande a Nocito. Son las 14,30h aproximadamente. Me sorprende el crecimiento del pueblo pues hace 28 años lo habitaban solo un par de familias. Ahora se han restaurado varias casas de veraneo y parece tener mas vida. Digo parece, pues me adentro por sus calles y no se ve absolutamente a nadie. Me dirijo al albergue municipal que está cerrado, llamo y me sale un chiquillo extranjero diciéndome que hasta el jueves día 20 no abren. Le pregunto para comer y me responde que no se puede y no sabe donde puedo encontrar alojamiento. “Uff que mal pinta esto”, pienso.  Me subo de nuevo a la bici, doy pedales y al girar la primera esquina veo al fondo un letrero de un restaurante “Casa Ortas” me acerco y en ese momento veo salir a una señora, le pregunto con cara de asustado si podría comer alguna cosa y me mira de arriba a abajo y no se todavía si por pena o por pocas ganas me dice que pase que mirará, dejo la bici en la puerta y entro como un cubito, me encuentro frente a mí una chimenea con un fuego a tierra impresionante (indescriptible la sensación de bienestar que me causa), Llevo unos minutos frente a ella cuando de repente oigo detrás de mí una voz  que me saluda. “Hola, buenas”. Me giro y veo a un señor con cara simpática me pregunta que qué quiero comer y le contesto que cualquier cosa, con el hambre que tengo me comería cualquier cosa. Me invita a pasar a un pequeño comedor y me sirve un gran plato de judías guisadas de primero y de segundo una bandeja con un cogollo de lechuga entero bien aliñado con 4 costillas de cordero a la brasa y unas patatas fritas. Delicioso, El postre toca un flan casero echo por él mismo, un café y tres cuartos de litro de buen vino tinto. Al rato de un rato de relax y de charlar con el señor Fabián, es hora de emprender la marcha.

El cambio de temperatura de dentro a fuera se deja notar. Rumbo a Bara, 14 Km. de auténtica pista forestal por preciosos parajes por mitad de Guara. A estas alturas me pregunto si al llegar a Bara estaría en activo casa Teixido o no, la única casa que ofrece alojamiento en el pequeñísimo pueblo en medio de la nada. Llego a Bara sobre las 17,30h. después de pedalear por rincones y parajes de ensueño y totalmente vírgenes. Es uno de esos momentos en que realmente me siento afortunado por poder ser capaz de tener valor y poder disfrutar de mi deporte favorito al más puro estilo de cicloturista de montaña. Es alucinante.

Llego a casa Teixido “milagro” de momento se ve abierta, aparco mi bici, me saco guantes casco y demás, entro y enseguida sale una chica y un chico algo sorprendidos al verme. Les pregunto si podría pasar la noche allí, Él me responde con una mirada un pelín desconfiada, que depende. Le respondo yo “¿depende?”. Me dice: “A ver, cuéntame tu historia”. Ufff… en primer momento me pasa por la cabeza mandarlo a freír espárragos pero automáticamente eso significa tener que dormir en saco con la noche que se está preparando así que me echo a reír y le cuento que he salido de Boltaña, he comido en Nocito y voy dirección a las Bellostas, pero que después de ver como está el tiempo y sabiendo que allí tenían habitaciones, lo mejor que podía hacer era pasar la noche allí. El contesta: “si si, está claro lo único es que a partir de mañana tengo todas las plazas reservadas y no podrás quedarte.” Ufff… pensé en mi interior.

Después de dejar mi DNI y hacerme una buena ficha, me dio la llave de la habitación nº 21, calefacción, ducha, eso sí, esta vez sin televisión pues en el pueblo todavía no llega la electricidad. Puedo dejar la bici en el cuarto de la caldera de la calefacción, esta vez sin miedo alguno a que nadie tocara nada. Me ducho, me aseo y descanso un rato, la etapa se a echo muy dura más que por los 70km. de recorrido por las inclemencias del día, estoy cansado pero bien, me siento con fuerzas y en resumen solo puedo decir que es uno de los días mas completos y mágicos que me he encontrado practicando este deporte a lo largo de los ya muchos años que llevo en él.

A las 21,00h bajo al comedor de la casa, donde me sorprende que haya una pareja. Se trata de una señora mayor y el único vecino del pueblo que habita allí durante todo el año. Les pido si me pueden preparar una buena ensalada y un gran plato de macarrones. Charlamos todos con todos en un ambiente acogedor y divertido, les cuento mi proyecto y todos se sorprenden, Jesús el chico de la casa, un gran entendido sobre caballos,tiene una manada de 21 caballos sueltos por el valle. Las previsiones meteorológicas para las últimas horas son desastrosas, amenazan fuertes lluvias e intensas nevadas. Me voy a dormir sobre las 23,40h. Cuando llego a la habitación ya está lloviendo.

19-03-2008 3ªEtapa

Suena la alarma del móvil a las 08,00h, lo primero que miro es cómo está el tiempo. Sigue lloviendo. Ha estado toda la noche lloviendo. Me bajo a desayunar, tostadas con mermelada y un café con leche. Comentamos la situación del tiempo con Jesús y la demás gente y llego a la conclusión de que es mejor acortar el itinerario puesto que de Bara a las Bellostas son todo pistas muy arcillosas y lloviendo y con el peso de mis alforjas el terreno seguramente sea impracticable. Decido atravesar en dirección sur de Bara hacia Rodellar para posteriormente tomar la carretera hacia las Almunias, Bierge, Abiedo, Azlor, Azara y Peraltilla.

Son las 09,52h. cuando me subo de nuevo en la bici. Llueve suavemente, sin intensidad pero el terreno ha cambiado también y el progreso es bastante lento y técnico. Comienzan los senderos estrechos con abundantes empedrados mojados por la lluvia. El desnivel en subida de Bara a Nasarre hace en diferentes ocasiones tener que arrastrar la bici con sus casi 12kg de peso en las alforjas. Sigue un intenso frio y poco a poco la dificultad va aumentando poniendo cada vez más a prueba mis fuerzas. En más de una ocasión tengo que pararme y retroceder unos metros para asegurarme de la correcta orientación del camino que en ocasiones desaparece.

Por fin llego a Nasarre. Solo quedan cuatro casas que están totalmente derrumbadas pero la iglesia sigue impecable y resulta “curiosa de visitar”. En Nasarre tengo dos opciones: dirigirme hacia Otin y bajar por la costa (camino de cabras con fuerte descenso hacia el Mascún), camino que hice hace unos 15 años atrás cuando visité la zona en plan mochilero.

La otra opción es la de coger un pequeño sendero que según Jesús de Bara, va directo al barranco de Mascún, saliendo en las gorgas de debajo Rodellar y con la posibilidad de seguir a media altura del Collado hasta llegar a Pedruel.

Me paro a pensar fríamente por cual debo tomar. Pero con el cielo amenazando más tormenta y la niebla que parece que está bajando decido seguir por el sendero que desconozco, más que nada, porque no consigo recordar por dónde he de tomar el otro. Sigo pedaleando y cada vez se va volviendo más rocoso el camino, llego al Dolmen de la Losa Mora y el terreno se transforma en un mar de piedras, empiezo a adentrarme hacia los inmensos cañones y grandes descensos y vertiginosas pedreras sorteando obstáculos de todo tipo voy avanzando con precaución pero sin perder tiempo ya que la lluvia va cayendo con más intensidad. Cada vez se va complicando más la situación y yo aquí totalmente solo, sin si quiera cobertura en el móvil.

Tengo una epifanía: si hay que seguir para adelante, hagámoslo con la mayor seguridad  posible pero sin dudar: cuando las cosas se ponen mal solo hay una solución “a por ellas al 100%”. Vale todo, manos, pies, boca. A base de minutos voy avanzando hacia mi objetivo. Consigo ver el río por primera vez al fondo del cañón, deduzco que queda poco para llegar al Mascún. No he conseguido tomar el sendero a media altura hacia Pedruel que me había recomendado Jesús. Con las fuertes pendientes y con la niebla me lo he debido saltar sin verlo.

Por fin llego al fondo del Mascún. A partir de aquí ya conozco el camino. Voy atravesando en varias ocasiones el río, veo unos escaladores practicando en una pared. Se sorprenden de verme en bicicleta con alforjas pedaleando por en medio del río y alguno me aplaude. Unos pocos metros mas allá primer pinchazo. Llueve con un poco más de intensidad pero no hay otra solución que ponerse manos a la obra y cambiar la cámara. Plis, plás y a marchar.

Inicio el ascenso a Rodellar por un camino escarpado y rocoso que pone de nuevo a prueba mis fuerzas. De nuevo toca cargar la bici y empujar. Voy ganando metros poco a poco acercándome hacia mi objetivo. Después de una buena sudada aun con el frío que hace veo por fin la primera casa de Rodellar. Me paro a pensar si comer aquí en Rodellar o pedalear hasta mi casa a 39 km de distancia ya todos por carretera. Después del día que llevo y aún sin haber comido lo que más me apetecía era pedalear. En ese momento los casi 40km. por carretera me parecían como un pequeño y divertido paseo en bicicleta bajo la lluvia, así que decido divertirme e ir para casa. Finalmente llego a Peraltilla sobre las 16,00h.

Aunque reconozco la dificultad y tal vez haya habido momentos un poco peligrosos pero la etapa de hoy, de tan solo 65km de recorrido ha sido una jornada 100% pura y dura de BTT de aquellas que seguramente no volveré a repetir jamás pero que me ha dejado un sabor de satisfacción y un grado de disfrute que en muy pocas ocasiones he experimentado.

 

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Comentarios Hay comentarios de 4 intrépidos

  1. Guille 84 dice:

    Que bonita zona… Pero dices que es para tipos duros!!! Jooo

  2. josemanuel dice:

    Hola Jordi, me ha gustado leer tu aventura, creo que a pesar de la dureza, mejor dicho por la dureza, la satisfacción siempre es mayor. Yo he realizado tres viajes de alforjas, dos solo, siempre por caminos, sendas y campo, para mi es un lujo compartir pedaleo y naturaleza. Gracias por haberlo contado tan bien y a seguir dando pedales. Un saludo.

  3. jose dice:

    Hola Jordi. Me ha encantado tu aventura. Sobre todo por el instinto de superacion y de aventura en solitario que transmite. Me recuerda mucho a las salidas que hago, sobre todo de mochilero, con lo imprescindible para viajar y animo! ¡al monte!. Una buena aventura que seguro recordarás en más de una ocasion, volviendola a disfrutar como cuando la realizastes.
    Este viaje me anima más para mi proximo proyecto: un viaje de 600kms desde Valencia hasta Canfranc. http://segorbecanfrancenbici.blogspot.com/. Saludos y animo para tu proxima salida.

  4. basati dice:

    Que buen recorrido en un entorno incomparable! ciertamente es una zona abandonada con poquisimos habitantes y con un encanto muy especial.Eso si mas vale ver la meteo antes de salir para no sufrir en exceso(tambiem yo me vi una ocasion bloqueado en rodellar por una tormenta sin poder volver al coche solo con el culote y poco más buscando alojamiento)
    Sierra guara y toda la zona del serrablo,prepirineo magnifico,es muy recomendable para la bici y disfrutar de un entorno vasto y semidespoblado con unos rios que en verano son el disfrute total para los aficionados a los cañones.!saludos Jordi!

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