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Panamericana: Centroamérica

Última actualización: 1 de abril de 2019. Escrito por Alicia y guardado en Guías de viaje

Este artículo forma parte del proyecto Panamericana, una guía cooperativa con información de y para ciclistas que quieran hacer la ruta por las tres Américas. Puedes encontrar el índice completo de la serie e información sobre cómo participar aquí.

Por José Díaz de Tuesta

Llamamos “Istmo” a la porción de tierra que conecta dos territorios más grandes. Centroamérica es el istmo que comunica por tierra a América del norte, desde México, con América del sur, desde Colombia.

Dos continentes, al norte y al sur, y dos mares, el Caribe al este y el Pacífico al oeste. Más de 500.000 km cuadrados en los que se encuentran 7 países: Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

Recorrer el istmo, al abrigo del Pacífico es la vía que siguen los transportes terrestres entre los continentes. Una sola vía relevante, la Panamericana, que llegando de México bordea en casi 3.000 km la cordillera central desde las estribaciones de la Sierra Madre y la llanura lacustre de Nicaragua hasta el corte interoceánico del Canal de Panamá.

El recorrido

La travesía desde Ciudad de Guatemala a la Ciudad de Panamá es de poco más de 2.200 km y comprende cuatro tramos para atravesar los 7 países.

  1. Desde Ciudad de Guatemala atravesando El Salvador hasta El Amatillo, frontera con Honduras (607 kms). Carretera muy montañosa al inicio para descender al Pacífico en buen firme y moderado.
  2. Desde El Amatillo circunvalando el Golfo de Fonseca en Honduras hasta Rivas, en el gran Lago Cocibolca (489 kms). Buena carretera con arcenes amplios y, en ocasiones, muy sucios. Poco tráfico.
  3. Desde Rivas, en Nicaragua, hasta Palmar Norte en Costa Rica (506 kms). Algunos cortos tramos de autopista, carreteras sin arcén en Costa Rica y tráfico intenso.
  4. Desde Palmar Norte, atravesando la frontera con Panamá, hasta Ciudad de Panamá (630 kms) Buena carretera llena de colinas y con tramos de tráfico intenso.

La dificultad es baja, salvo en algunas zonas con asfalto muy deteriorado. La travesía discurre hacia el sur en un recorrido casi rectilíneo pegado a la costa del Pacífico. No hay subidas y bajadas de importancia. Las altitudes a superar oscilan entre los más habituales 20/200 metros y algunas estribaciones con cuestas de no más de 300 metros.

Dependiendo del ritmo se puede estimar que el recorrido completo puede hacerse en 30 a 35 etapas y que con los descansos y visitas harán necesarios casi dos meses.

¿En qué época realizar la aventura?

La mejor época es en enero y febrero. La climatología, en general, es por una parte favorable, al tener pocos días precipitaciones y ser generales los días soleados y secos.

De ordinario hay una temperatura perfecta para pedalear, sobre los 23 grados en la estrecha franja de las 6 a las 8 de la mañana. A partir de esa hora se alcanzan los 30 grados y rápidamente aumentan hasta los 48 al sol. Eso obliga, por protección, a detenerse entre las 11.30 y las 15 como mínimo. Luego se produce un descenso moderado pero suficiente que permite continuar 2 o 3 horas de pedaleo.

La Perla. El Salvador

Las noches son moderadamente calurosas. No hay vientos que dificulten seriamente el pedaleo. Podrían destacarse, si acaso, algunos vientos al caer la tarde de norte hacia el sur en la costa de Guatemala, vientos en contra en el sur del lago Cocibolca, en Nicaragua, y en las proximidades de Penonomé, en Panamá.

El vestuario para la ocasión se corresponde con el propio del verano en Europa, sin necesidad de prendas ni complementos de abrigo para ir en bicicleta y saco de dormir ligero para las noches.

¿Cómo llegar a Ciudad de Guatemala?

Si se llega en bicicleta desde el Estado de Chiapas, en México, lo habitual es entrar por la frontera de Tapachula y adentrarse en la Sierra central hasta alcanzar Antigua, ya en Guatemala. (ver tramo anterior, sur de México)

Si se llega rodando desde Yucatán y Belice habrá que entrar por la frontera de Melchor de Mecos y alcanzar la capital en unas duras jornadas de pedaleo.

💡 Si vienes pedaleando desde el Sur tendrás que haber cruzado el tapón de Darién, sobre el que puedes leer aquí.

Desde Europa hay frecuentes conexiones directas con el aeropuerto de Ciudad de Guatemala, aunque no se ofrecen vuelos low cost.  También hay vuelos con escala en Bogotá que alcanzan la capital de Guatemala (y otras de Centroamérica) en un tiempo razonable.

Consideraciones para el viaje

La navegación no da ningún problema. Centroamérica no está muy poblada fuera de las capitales, así que de ordinario hay una sola carretera. Son suficientes los mapas en soportes google maps, Maps.me o Wikiloc y los testimonios de otros viajeros.

💡 Puedes ver relatos de viajeros por Centroamérica en la sección de cicloviajes y plantear y compartir dudas en el foro.

La carretera es peligrosa siempre, aunque en este tramo lo es menos que en lugares como México. Solo Nicaragua posee un amplísimo arcén y las carreteras están limpias y mantenidas. En general los tramos con arcén o margen son muy escasos o están muy sucios y peligrosos por la altura respecto a la cuneta. La anchura de las calzadas es cicatera en Costa Rica para el intenso tráfico que tiene la Panamericana. Los bordes de la carretera tienen el peligro añadido de que en ocasiones no están compactados por lo que hay que vigilar una posible salida que rápidamente se convertiría en caída por el desnivel o los escombros.

La señalización de las carreteras es buena y el tráfico es siempre peligroso aunque no denso, salvo en el tramo de Guatemala ciudad a Antigua, Costa Rica y en la aproximación a la Ciudad de Panamá. No hay tráfico a grandes velocidades y la visibilidad es siempre muy buena. Es imprescindible tener retrovisor y desarrollar una buena estrategia de control del tráfico que se aproxima por detrás.

Nicaragua
Nicaragua

La alimentación es fácil en Centroamérica. Aunque los pueblos están algo distantes unos de otros todos tienen buenas condiciones para aprovisionar y abundan los supermercados al borde de la carretera. Además, en todas partes hacen comidas sanas y a buen precio con horarios de atención amplios. Nunca es necesario cargar con más provisiones que las que permitan salvar la etapa.

El desayuno ofrece siempre arroz aunque se encuentra dulces, pasteles y café. En ruta se puede almorzar huevos fritos o tortilla o el tradicional arroz. Comidas al borde de la carretera con arroz y pollo. La bebida a base de agua embotellada y té. No es difícil obtener agua en ruta y se usa en abundancia por las altas temperaturas diurnas. Con 2 litros basta para adentrarme en la etapa.

Para dormir hay opciones suficientes por todo el recorrido aunque algo caras. Es raro obtener una habitación de hotel por menos de 15/20 dólares, que para uno solo es un gasto grande, no para una pareja de ciclistas. Existen literas en los no muy abundantes hostel a la mitad de precio. Algunos hoteles dejan acampar en la instalación y cobran la ducha; hay anfitriones de las redes couchsurfing y Warmshowers pero pocos son operativos. Hay al fin toda clase de lugares para acampar en buenas condiciones en el campo y en playas y, también, en servicios públicos dentro de las poblaciones como policía, bomberos, escuelas, parroquias y plazas cubiertas con agua disponible para el aseo.

Epílogo

Las notas que aporto se basan en una travesía realizada entre febrero y abril de 2018, sin dificultades y gratificante a pesar del intenso calor del mediodía. El paisaje humano es lo más destacable en una competencia de los lugareños por la amabilidad de la que hay que excluir, como siempre, a los aduaneros. La selva alcanza el borde del asfalto y el recorrido está lleno de bahías, penínsulas y playas sumidas en el silencio o en el rumor alegre de las familias reunidas en los días festivos. Es posible encontrar otros cicloviajeros en ruta con los que rodar algunos kilómetros de alivio a la soledad de la carretera.

José Diaz de Tuesta

José Diaz de Tuesta.  A los pocos días de alcanzar la jubilación, José retomó sus rodadas en solitario por América aparcadas desde la de Cuba, en su segunda travesía por la Américas, desde Ushuaia a Puerto Montt, en Chile. Poco más de seis meses después de regresar de América del sur se plantó el Los Ángeles para rodar Baja California y seguir luego hasta Cancún por el continente. Este recorrido por Centroamérica (aquí la entrada en su blog) es su última aportación al Proyecto Panamericana. Sus aventuras se pueden leer completas, con hojas de ruta y otros datos en su blog 400días

 

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— José Mújica

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