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Viajar con poco peso (parte I)

Última actualización: 4 de mayo de 2015. Escrito por Alicia y guardado en Alforjas, carritos y más

Somos quizá los menos indicados para hablar de este tema del peso. Nuestras alforjas se hinchan ellas solas de cosas que no acabamos de necesitar pero de las que tampoco queremos prescindir, y entre unas cosas y otras nuestras queridas bicis acaban acarreando tanto peso que en vez de viajar pareciera que estamos de mudanza. No obstante, conocemos de sobra los trucos que tenemos que emplear para recortar en la cantidad de material que acarreamos.

Hemos tenido oportunidad de comprobar in situ que es posible llevar menos de la mitad de lo que el de las barbas y servidora acarreábamos en nuestro periplo. Por ejemplo coincidimos en la carretera con Dylan Kentch, que viajó de Seattle (Estados Unidos) hasta Ushuaia con una bicicleta sin marchas y apenas 10 kilos de peso repartidas en dos pequeñas alforjas y una frame-bag como las que mostraba el lunes Álvaro. En China nos cruzamos con innumerables grupos de gente que iban camino a Lasha con dos alforjas medio vacías. Nuestro próximo reto, en cuanto el tiempo lo permita, es volvernos minimalistas. ¿Cómo? A eso vamos…

Técnica 1: Gastarse los dineros en material más ligero

La vida es así de dura: si quieres bueno, bonito y ligero generalmente tiene que ser también caro. Y es que casi todas las piezas de equipo que uno lleva tienen un equivalente igual de resistente y útil pero mucho más ligero. Por ejemplo:

  • En lugar de cacerolas de acero uno puede llevar cacerolas de titanio: de 600 gramos pasamos a 200
  • Podríamos haber sustituido los sacos de fibra y las sábanas térmicas por sacos de plumas, mucho más ligeros y abrigados.
  • Nuestra tienda de campaña de nylon podría haber estado hecha de silicona y así habríamos mantenido el tamaño y resistencia pero habríamos reducido significativamente el peso.
  • Podemos apostar por chaquetas de goreTex de packlite (o su equivalente) en lugar de usar las chaquetas tradicionales, mucho más pesadas.

Así con todos los elementos necesarios para el viaje incluso, si quieres, la propia bici. En lugar de una bici de acero, como llevamos nosotos, puedes invertir los dineros en su equivalente de titanio y ahorrarte también ahí unos cuantos gramos.

No podemos saber a ciencia cierta cuánto nos habríamos ahorrado de haber optado en todos los casos por material más ligero pero para hacernos una idea, esta es una pequeña comparativa de lo que nos habríamos ahorrado en peso si hubiésemos optado por las versiones ligeras de algunas piezas de nuestro equipo:

versión ligeraversión pesadaDiferencia
Peso (grms)Coste (euros)Peso (grms)Coste (euros)PesoDinero
Cacerolas204926013766%-55
Saco de dormir -8 grados1300319155013016%-189
Tienda de campaña2380650320036926%-281
TOTAL38841061535153627%-525

Es decir, en las cacerolas llevábamos un 66% más de peso por elegir aluminio en lugar de titanio, pero nos ahorramos 55 lereles. En el saco llevábamos un 16% más de peso pero nos ahorramos 189 euros.  En total, si miramos solo estos tres elementos del equipo gastamos 525 euros menos pero llevamos un 27% de peso más.

No me atrevo a extender el cálculo a todo el equipo porque no de todo habríamos podido/querido recortar, pero os haceis una idea.

Técnica 2: Prescindir de algunas comodidades

Ciertamente, uno suele comenzar el viaje llevando más de lo que necesita y pronto se da cuenta de ello y empieza a eliminar elementos de las alforjas.

  • A veces son cosas con las que uno quiere experimentar, como el panel solar que llevábamos en el tramo de Canadá.
  • Otras veces son cosas que te hace gracia llevar, como una cuchara para cocinar que supuestamente era la pera limonera, o un cuenco para comer el ramen nuestro de todos los días y los cereales cuando los podíamos cazar.
  • Finalmente, algunas veces somos víctimas del por si acaso y echamos a las alforjas elementos que pensamos que nos harán la vida más cómoda en situaciones puntuales, pero que acabamos nunca utilizando. En esta categoría entraría por ejemplo el tarp, una tela que pensábamos usar como techo auxiliar en caso de mucha lluvia o como suelo extra en caso de tener que dormir en interiores, pero que acabó haciendo un bonito viaje alrededor del mundo sin tener que trabajar apenas.

Para ahorrar peso, evidentemente hay que empezar por identificar y eliminar de la lista de equipaje todos estos extras que al final se usan menos de una vez a la semana. Luego podemos, si se quiere, ir más allá. Dylan por ejemplo llevaba solo dos camisetas, no llevaba champú ni jabón del cuerpo (en casi todas partes puedes comprar bolsitas individuales de champú cuando te haga falta), ni chanclas para la ducha (se ponía bolsas de plástico), usaba una tela térmica de las que se ponen en los parabrisas de los coches para que no se caliente el volante, como aislante, y había eliminado de su equipo casi todo lo que solo tenía un propósito, como por ejemplo el mango de las cacerolas. En su lugar, usaba la Letherman (una herramienta multiusos) que le servía también para hacer pequeñas reparaciones.

Dylan apenas llevaba repuestos y por supuesto no llevaba ordenador, ni dos objetivos para la cámara de fotos, ni una camisa de estar guapo, ni tres libros como hemos llegado a acarrear nosotros. En nuestro propio equipaje, si contabilizamos todo lo que se puede categorizar bajo la etiqueta de “lujos”, posiblemente podríamos eliminar al menos 10 kilos (entre los dos) que, la verdad, no es moco de pavo.

Continua…

 

 

¡Compartir es vivir!

Comentarios Hay comentarios de 14 intrépidos

  1. jofegaber dice:

    Fiuuuuuu….. Grandes rutas, grandes reflexiones, en lineas generales, PIENSA.

    Ali, me descubro ante tu sapiencia y magia con los abacos…. Madre… Y yo que pensaba que Avo era la maquina de calcular…

    Un abrazo, genial post.

  2. sonia dice:

    Muy bueno el articulo. Como a veces ando corta de presupuesto, ahorro peso llevando poca( casi nada)de ropa,en viajes cortos ( una semana o menos) solo una camiseta, como el saco de dormir es de buena calidad, no necesito ropa para dormir. y en viajes largos ( mas de tres semanas) llevo dos camisetas, un short y una lycra larga. la bolsa plasticas para los pies es muy bueno, ahorras, reciclas…Nunca lleva pc y mi camara de fotografia es minuscula, esto te ahorra un resto….
    En fin esperamos la parte dos, tus consejos son buenisimos…saludos al de las barbas…

  3. aitor dice:

    una aclaracion, las tiendas ligeras no son de silicona, son se silnylon. Respecto a lo que es util y no es util, muy buena vuestra reflexion, pero considero que cada uno deve de llevar su propio proceso hacia lo minimalista. Yo no renucio por ejemplo a mi esterilla que pesa 600 gr, mi descanso nocturno no se pone en duda, por no hablar de la capacidad aislante, perdida de calor…. que puede dejar el mejor de los sacos a medias…

  4. Hola chicos,

    Me encanta el tema del peso y el minimalismo! En lo único que pienso que no es aconsejable hacer experemientos es en el peso de la bici. Jamás cambiaría mi cuadro de cromoly (o el vuestro de acero) por uno de titanio (ni sabía que existian, tienen que costar un pastón!): creo que la robustez, la simplicidad y la reparabilidad son fundamentales. Con respecto al resto fenómeno, si bien como decís hay que preparar el bolsillo. Por cierto que en donde más se ahorra es en el “por si acaso”, que luego nunca es el caso.

    Un aporte: los forros polares de polartec thermalpro de pelo largo, superligeros y con una capacidad calorífica excepcional.

    Saludos

  5. blue dice:

    Yo he recorrido gran parte de los Alpes con una sola mochila de 25 litros y poco más. Si los viajes son estacionalesn y es verano es más facil. saludos

  6. YvY dice:

    Coincido contigo, igual que en el alpinismo donde de verdad se ahorra peso es con el material ultraligero. Claro que viajar de forma espartana, con lo mínimo, también ayuda.

  7. javi dice:

    Hola Amigos:
    Con respecto a los libros, he de indicados que no hay nada como llevar un buen ebook, en mi caso kindle 3 de Amazon.
    Un artilugio realmente sencillo, transportable y economico.
    Teneis una página cojonuda. Estoy enganchado a ella.
    Un fuerte abrazo.

  8. Danienbici dice:

    Yo estoy de acuerdo, haciendo montaña, la importancia del peso es mayor, y por ello te acostumbras mas a llevar sólo lo necesario, o llevar útiles multipropósito que sirvan para varias cosas y te ahorren algo de peso, como pijadita, yo acabo de descubrir los Spork, un engendro con tenedor con filo serrado a un lado y cuchara al otro, de ABS que es un plastico muy ligerito, y que aguanta temperatura (para cocinar con el) y que reduce de 85 gr de mis cubiertos de campo a 10 gr… sustituir la cantimplora de alu por botellas de PET de refresco, el jabon en pastilla o en polvo pesa menos y cunde mas que el líquido (le quitamos el agua, que al fin y al cabo pesa y la podemos conseguir en destino) y asimismo la comida que llevemos, cuanta mas agua lleve, mas pesa.

  9. Guille 84 dice:

    Pues a mí, como a Marilyn, no me sobra ni un kilo. Viajar con tus lujos es más barato y agradecido. No quiero volver a ver vinos traspasados a botella de plástico!!
    Hombre, estoy de acuerdo en que ir espartanamente es todo un ejercicio de desconexión y que nos enseña a vivir de otra manera. En ese sentido me encanta. Pero la histeria del gramo es un peñazo, y además es muy cara. Amo el material de calidad, pero para mí calidad no implica ligereza. Un ejemplo algo en lo que no escatimar es la tienda. Ya me han dicho varios cicloviajeros que de microtiendas nanai, que una de tres plazas con doble techo y enorme, aunque sea del Carrefour. A veces puede estar lloviendo varios días seguidos. Es tu hogar, al fin y al cabo. No suframos por los dos o tres kilos que diferencian un zulo de un palacete.

    • Mikael dice:

      Totalmente de acuerdo contigo Guille: la tienda es nuestra hogar en el camino, hay que estar cómodo cuando llueve y las noches son largas. Llevo una tienda para dos en los viajes, viajando solo. También mola la botella de vino tinto con la cena y un buen libro 😉

      Cuantas más cosas llevas, más comodidad en mi opinión. Desde luego poco peso también es cierto tipo de comodidad… Por ejemplo, llevar alforjas de 25kg en la Transpi a veces cansaba 😉

  10. el pampa dice:

    El peso de mas, debe ser eliminado y desde luego adaptarnos a nuestro presupuesto, pero es normal que llevemos carga exagerada solo por el “porsiacaso”, ademas también cuentan los años del ciclista… en mi caso lo aconsejable sería llevar un “porteador”…

  11. ana dice:

    lo bueno ke rescato de no llevar tanto…es ke te das cuenta ke no dependes de tantas cosas materiales pa disfrutar la vida

  12. nisti dice:

    Es interesante leer vuestras experiencias relacionadas con el material ligero. En lo que estoy totalmente de acuerdo, es en que esto suele ser un proceso muy personal, en el que cada uno rebaja gramos de ciertos elementos, segun su experiencia o sus necesidades. A mi me dio por rebajar gramos y volumen de algunos de mis trastos y aun dudo si no me habre pasado un poco en esta fiebre del ultra- ligero. Esta pregunta se contesta en cuanto llegan las rampas mas duras, pero creo que ya no me compensa seguir recortando gramos. A eso queria llegar, cada cual pondra su limite segun su experiencia o circunstancias de viaje.

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