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Cuando sopla el vendaval

Última actualización: 23 de octubre de 2015. Escrito por Alicia y guardado en En la bici

Viento en contra. Una foto de astrocruzan

Viento en contra. Una foto de astrocruzan

Cerramos este ciclo de entradas sobre las circunstancias atmosféricas  (frio, calor, lluvia) hablando de el que probablemente sea la más odiadada por los ciclistas: ¡el viento! Esperamos que lo disfruten o, al menos, que no lo sufran.

Un viento furioso en contra es la peor inclemencia metereológica para un ciclista. Peor que subir diez puertos de montaña, peor que una carretera llena de coches, peor que… que… ¡¡que una noche en un albergue sin tapones de las orejas!! Un vendaval puede transformar un día de placentero pedaleo en un infierno sobre todo si viene mezclado con frío, lluvia o alguno de los tormentos ya descritos.

Nosotros lo llamamos el “enemigo invisible” porque, al contrario que a las cuestas arriba, no le ves venir. En las cuestas arriba puedes regular: sabes que en los próximos 20 metros vas a tener un pequeño llano en el que podrás descongestionar las piernas; la propia pendiente te marca un ritmo cómodo para avanzar lenta pero constantemente.

Con el viento en cambio no tienes esta información. Rara vez es lo suficientemente uniforme como para que puedas llevar un ritmo constante. Habitualmente es racheado y te zarandea en distintas direcciones sin el menor aviso. A veces se calma por unos segundos y entonces vas pedaleando en vacío. Otras te empuja tanto hacia atrás que por mucho que pedalees no consigues avanzar. Resultado: es imposible adoptar un ritmo cómodo con el que poder tirar lo que te queda de día.

Técnicas contra el viento

Puestas así las cosas, tu mayor reto en un día de aire será conseguir no cebarte. Es decir, lograr no obcecarte en mantener un ritmo o una velocidad que en realidad no pondrías si estuvieras subiendo una cuesta, por ejemplo. Lo único que en realidad puedes hacer es intentar abstraerte. ¿Qué sopla el viento? Pues que sople hasta cansarse. Tú a lo tuyo… Ahora subo un piñón, ahora lo bajo, ahora bebo agua…

Mantener la cabeza fría es lo más importante –y lo más difícil—con diferencia pero aquí van otras cosas que ayudan en un día de viento:

  • El viento deshidrata y más si estás concentrado en vencerlo. Si te estás obcecando es posible que se te olvide que debes beber y comer cada poco tiempo lo que más que probablemente tendrá como resultado un golpe del hombre del mazo en la cabeza.
  • Si vas con otra persona no sería mala idea que fuerais uno a rueda del otro e hicierais relevos (de esto hablamos hace unos días). Yendo a rueda de una sola persona se ahorra el 25% de la energía necesaria para mover la bici. Haced relevos cada 5 minutos no para ir más rápido sino para descansar más.
  • El ánimo es el que más se resiente cuando sopla el viento así que para recuperarse hay que hacer paradas frecuentes (cada hora u hora y media) en lugares donde no de el viento, y a ser posible en interiores.
  • Ayuda llevar algodones para las orejas o cualquier otra cosa que amortigüe un poco el sonido del aire en las orejas. Escuchar música estaría bien pero ten en cuenta llevar auriculares mientras montas en bici está prohibido en España. En su defecto canta canciones que te suban el ánimo a voz en grito (de todas maneras, nadie te puede oir)
  • A veces puedes buscar alternativas más al abrigo para los días de viento: zonas con muchos árboles, o vías auxiliares de canales que suelen tener un terraplén a los lados son algunas de las cosas a localizar. También comprueba alternativas a la ruta que habías planeado en un principio que aunque más largas puedan tener viento lateral. Viento lateral es mucho mejor que viento de cara.
  • No es que en las montañas no sople el viento, pero los relieves tienen una considerable ventaja respecto a la meseta: en el llano no tendrás donde esconderte. Por otra parte tienes la doble ventaja de poder achacarle a la cuesta arriba tu velocidad y esperar que en la cuesta abajo no tengas que pedalear 😉
  • Cuando veas la previsión metereológica fíjate en la dirección y fuerza del viento. A partir de 7 kms/hora es cuando empiezas a notar una la brisilla en la cara y entre 30 y 40 kms/hora forma olas en los lagos. Para estar informados nosotros usamos una página americana que se llama Accuweather que da datos de los sitios más insospechados y con sorprendente precisión (por ejemplo, de Cangas de Onís).
  • Para ahorrar energía intenta en la medida de lo posible mejorar tu aerodinámica:
    • En la ropa: intenta llevar la ropa bien ajustada y evita chaquetas abiertas o cosas que formen “velas” o globos que te empujen para atrás
    • En la bici: cuando más compacto sea el equipaje (menos se expanda en la horizontal) y más bajo con respecto al centro de gravedad, mucho mejor. En caso de viento los aislantes, y todo lo que vaya encima del trasportín es tu enemigo.
    • En la postura: En el cicloturismo de alforjas realmente aporta poco adoptar una postura aerodinámica pero intentarlo te puede dar algo en lo que concentrarte. Coloca el tronco en posición lo más horizontal posible pero sin hacer chepa, intenta juntar las rodillas y codos al cuerpo y mantén la cabeza relajada. Como los profesionales haciendo contrarrelojs
  • Depende de la región y otros factores pero normalmente el viento empieza a soplar cuando el sol calienta y se calma cuando deja de calentar. Montar en bici temprano por la mañana y a última hora de la tarde puede ser una solución para evitar toparte con el muro invisible. De la misma manera, parar a las horas de más viento (entre las 2 y las 5 de la tarde, por ejemplo) a ver un museo o tomar un té puede ser una buena idea.
  • Ten cuidado con los vientos laterales, especialmente:
    • En las bajadas, puede zarandearte y a 50 kms/hora es más fácil perder el control de la bici. Aumentarás tu tracción (y el control) si pedaleas mientras bajas aunque en realidad no te haga falta.
    • Con los camiones, puesto que forman un remolino a su alrededor que provoca una sacudida antes y después de su paso.

La importancia de conocer los vientos regionales

En la Tierra hay un sistema de vientos dominante que, por efecto de la rotación terrestre, va de Oeste a Este. Si estás cerca del Ecuador los vientos irán del NO al SE, y si estás cerca de los polos irán del SO al NE, pero la idea general es que el viento siempre va hacia Oriente, con lo que en la medida de lo posible sería inteligente ir también en esa dirección.

Ahora viene lo divertido: existen una gran cantidad de vientos regionales que no tienen por qué seguir la norma general Oeste-este. Por ejemplo el Cierzo, la Tramontana, el Levante, el Mistral. Todos ellos tienen que ver con la proximidad del mar, grandes masas montañosas o ambos.

Estos vientos “con nombre” no soplan constantemente. Suelen venir por rachas de unos cuantos días (a veces semanas) en relación con un conjunto de factores atmosféricos. Por ejemplo la Tramontana aparece cuando entra una masa de aire frío del norte de Europa en el Mediterráneo y una mariposa aletea sobre el Himalaya.

Algunas zonas tienen corredores de viento muy específicos y muy localizados. Por ejemplo, entre Sion y Martigny (en Suiza) que es una zona muy encajada entre montañas hay un corredor de aire que sopla de 9 a 12 de la mañana del este y a partir de las 4 de la tarde del oeste con una particular rabia. Evidentemente de esto solo te puedes enterar hablando con los autóctonos.

Nuestro consejo es que te informes antes de empezar la ruta lo más posible a través de Internet o contactando con clubs ciclistas locales. Como punto de empiece en la página de Luis Carrillo hemos encontrado un mapa de vientos dominantes en España.

Mapa

1.Ábrego, 2.Bochorno, 3.Cierzo, 4.Galerna, 5.Gallego, 6.Levante, 7.Leveche, 8.Llevant, 9.Mestral, 10.Poniente, 11.Tramontana, 12.Vendaval, 13.Xaloc, 14.Solano, 15.Garbí

 

¡Compartir es vivir!

Comentarios Hay comentarios de 13 intrépidos

  1. antxon dice:

    Hace unos meses que os descubri y desde entonces , sois como una pequeña droga,(sana droga)bueno a lo que vamos,el viento, en el articulo lo decis todo, si sopla de cara y es con fuerza, pues te paras a tomar un cafe, que es de culo, pues aprovechas y haces algunos km de mas, lo que si nunca hay que pelearse con el,tienes todas las de perder, hace poco cruzando las Bardenas Reales , yo peleando contra el viento , a brazo partido, me cruce con un “abuelete” que se iba hacia Alemania, y me dijo, “tratalo como a tu mejor amigo, dejate llevar por el”, y dando vueltas al comentario se me paso el dia,.Felicitaros por todo, que sigais asi .

    • Ali dice:

      Muchas gracias Antxon! Tienes razón con eso de tratarlo como a tu mejor amigo. Ahora que lo dices es verdad que es más llevadero el viento cuando actuas como si fuera un amigo al que te tienes que adaptar 😉

  2. kiku dice:

    Como siempre geniales vuestros artículos, lo que aprende uno, gracias por vuestro tiempo y compartirlo todo, como yo soy otra de las enganchadas y agradecidas. A mi el viento no me gusta na de na, como a todos, pero a mi bici le encanta, y la bruta de ella se pone a bailar con él, la semana pasada íbamos por un camino de cabras lleno de cárcavas, por más que trataba de llevarla por la zona más honda y menos peligrosa, ella que no, que en el filo de la cárcava, con mis consiguientes gritos, pero todo era el viento, no había manera de ir en línea recta, terminé bajándome de la bici, y contemplando una preciosa puesta de sol, hasta que se calmó un poco todo.

    en finss, no me enrollo más, gracias de nuevo, y un besazo enormee

  3. XAVI dice:

    DE NUEVO, CUM LAUDE. SOYS GENIALES.

  4. Alejandro dice:

    Nosostros aquí en la patagonia sur (lugar en el mundo con mayor incidencia viento/días/año) tenemos una media de 40/70 km/h desde Octubre a Febrero. Es insoportable pero imposible de ser evitado por lo que la adecuación mental, sicológica es fundamentral. El efecto “hacerse amigo del viento” es indispensable.
    Uno como a todo se aocostumbra. El placer, cuando toca de “popa”, cientos de Km sin pedalear y tomar velocidades increíbles.-

  5. merihes dice:

    quiero saber que es un vendaval

  6. Buenos consejos, aquí en la Florida es raro el día que no sopla! Seguiré especializándome en la materia, gracias por la información.

  7. tomi dice:

    Otra buena tecnica que puse en practica con las fuertes rafagas laterales en la patagonia es dejarse llevar un poco, el viento regular ya es fuerte pero de todo el rato soplan rafagas muy fuertes que duran algunos segundos y que desgasta mucho contrarrestarlas y hasta te pueden echar al suelo al intentarlo, lo mejor es tal cual como si estuviesemos navegando, si el viento viene de la derecha te pones bien al extremo en la derecha de la carretera y cuando vega la rafaga te dejas llevar un poco hasta donde te de lugar, cuando la rafaga pasa te vuelves a la derecha, asi no solo te ahorras energia de estar peleando con el viento sino que hasta a veces esa rafaga te puede hasta dar un pelin de envion, tambien es util si viene un poco cruzado intentar aprovecharlo girando el cuerpo y darle la espalda lo mas posible.

  8. Trein dice:

    Yo cuando vine de Amsterdam pille una ciclogénesis que estuvo a punto de tirarme dos veces y me saco de la carretera otras tantas. Lo mejor es lo que han dicho más arriba, no cebarse y pensar en otra cosa para evitar desmoralizarte.
    Una Ciclogénesis es una especie de viento huracanado, por sí alguno no lo sabe.
    Quiero aportar un dato que es cuanto menos curioso sobre todo si circulamos por algún valle encajado entre montañas. El aire cuando se calienta tiende a ascender y cuando se enfría tiende a descender, con lo que al amanecer el viento irá hacia la parte más elevada del valle y al atardecer ira en sentido contrario, es decir, hacia la parte más baja del valle. Puede ser un poco chorradas, pero en algunas ocasiones se agradece porque puede que sea mejor hacer algún ascenso por la mañana en lugar de a ultima hora del día.

    Por lo demás como siempre, genial la página y los colaboradores que somos todos y todas.
    Un saludo.

    • Alicia dice:

      Gracias por el aporte Trein. Una cosa con lo de los valles. Yo tenía esa teoría en la cabeza también (la de que el viento baja el valle por la tarde y lo sube por la mañana) pero durante todo el año pasado fui comprobando que pasaba exactamente lo contrario en varios valles de varios sitios del mundo. Es decir, que cuanto más avanzaba la tarde más fuerte era el viento que subía en dirección contraria al agua. Hubo tramos que era tan duro que con una pendiente hacia abajo del 5% íbamos pedaleando en el plato pequeño… ¿Alguna idea?

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