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Un paseo por el sudeste asiático: Tailandia y Camboya

Mustaros
Participante
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Hola a todos, contando

con la infinita paciencia de los miembros del foro voy a permitirme contaros

nuestra pequeña aventura por Tailandia y Camboya. Digo pequeña porque han sido

sólo 3 semanas con sabor picante y mucho, mucho, mucho pendiente de

 ver, sentir

y disfrutar.

Nuestro plan

original, lo habíamos comentado en el foro, era recorrer Cuba. Una combinación

de precios caros de avión + transporte de bicicletas y disponer tan solo de las

tres semanas de marras nos hicieron cambiar de destino en el último momento,

tan en el último momento que pensábamos tener billetes para Cuba cuando desde

eDreams se pusieron en contacto con nosotros para avisarnos que la emisión

definitiva del billete tenía un sobrecoste “no previsto”. Resultado, anulamos

los billetes, conseguimos la devolución del dinero (no sin insistir

repetidamente) y compramos billetes para Bangkok via Paris con SriLankan.

Si alguien se

pregunta por qué via Paris y por qué SriLankan os lo explico en un momento.

Resulta que el vuelo Paris – Bangkok tiene una multitud de opciones y compañías

que no encuentras en el trayecto BCN – Bangkok, los vuelos nos cuadraban mejor

y el precio del billete más el hecho de que SriLankan NO COBRA POR LLEVAR LAS

BICIS!!! Era la mejor opción y la más económica pese a sumar el coste del BCN –

Paris.

Después los

acontecimientos han sido otros, pero esa es otra historia.

En todo caso

henos en el aeropuerto de Bangkok después de 24 horas de viaje desembalando las

bicis y dispuestos a recorrer unos km de inicio para apartarnos de Bangkok,

destino final pero solo punto de partida del paseo…

Mustaros
Participante
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1.- El recorrido:

La ruta prevista

y qué más o menos coincide con el recorrido realizado es esta:

La diferencia más

importante es que optamos por pisar la carretera principal lo menos posible y

en general seguimos, allí donde se pudo, carreteras secundarias. Preguntando no

es difícil y se agradece no tener que pelear constantemente con el tráfico.

Del aeropuerto de

Suvarnabhumi dirección este hacia la frontera de Camboya que cruzamos por Aranyaprathet

en el lado Thai y Poi Pet en el lado Camboyano, la misma ciudad y dos

realidades bien distintas.

De la frontera a

Siem Reap, aquí si siguiendo la carretera principal porque no hay otra, objetivo

visitar los templos de Angkor Wat. Seguimos de Siem Reap a Battambang en barco,

en un recorrido fascinante observando los pueblos que literalmente viven en

ríos y lagos, eso sí temiendo por nuestras bicis todo el trayecto.

En época de aguas

altas no hay otra opción para ir a Battambang que deshacer una buena parte del

recorrido hasta Siem Reap (unos 60 km), los caminos inundados no permiten otra alternativa

entre junio y noviembre.

Mustaros
Participante
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Desde Battambang

en dirección sur para cruzar de nuevo a Thailandia por la frontera de Pailin y

de allí a la costa para recorrer un fragmento de la espléndida costa Thai hasta

Rayong donde nos subimos a un bus para llegar así a Bangkok y dedicar unos días

a conocer la ciudad.

Nuestro plan

siempre fue alojarnos en hoteles locales y en principio no acampar, pese a lo

cual cargamos con colchones, sábanas y mosquitera por si se terciaba dormir en

cualquier lado. Al final no hizo falta y siempre encontramos, hoteles, hostels

y hasta casas particulares donde pasar la noche. Además los precios son lo

suficientemente económicos como para no prestar mucha atención al tema.

Obviamente si haces un viaje de largo recorrido procurarás que tu alojamiento

sea lo más económico posible o gratis, pero en un viaje de tres semanas los

hoteles a 6 dólares (habitación para dos personas) en Camboya – 15 a 20 € en

Thailandia –  no te desequilibrarán el

presupuesto.

Por supuesto los

únicos utensilios de cocina que cargamos fueron unos palillos que conseguimos

en el primer restaurante donde paramos, eran de un solo uso y nos sirvieron por

toda Camboya (pequeña precaución recomendable). La comida en cualquier lado es

de escándalo, por sabrosa y barata. Al final gastas más en bebida que en

comida. La cantidad de agua, zumos y cervezas (por los electrolitos) que bebes

a lo largo del día es increíble. Aquí cometimos un pequeño error y los primeros

días no bebimos lo suficiente, y cuando nos dimos cuenta de que no hacíamos

pipi (aguas menores si preferís) nos forzamos a beber más. Lo de beber más

parece sencillo pero no lo es. Es una apreciación personal pero las aguas que

encuentras en tiendas y supers son aguas purificadas, inodoras, insaboras y

sobre todo … tremendamente insípidas.

En las alforjas,

camisetas, bañadores, chanclas y ponchos para la lluvia que nos visitaba

puntualmente todas las tardes.

No hago ningún

comentario sobre la orografía porque no merece ninguno. Todo plano y en

ocasiones algo monótono por las rectas interminables.

Mustaros
Participante
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Las rectas interminables.

Mustaros
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2.- Las

bicicletas:

Hasta ahora en

todos nuestros viajes habíamos tenido una suerte increíble (yo pensaba que una

previsión que me honraba) y las bicicletas funcionaron siempre como la mejor

maquinaria de precisión pese a los meneos del transporte. Con decir que el año

pasado en 5 semanas pedaleando en Noruega ni siquiera pinchamos.

Este año salimos

con las previsiones de siempre, revisión en taller antes de partida, desmontaje

cuidadoso y embalaje primoroso. Pero por aquello de ponerle algo de aventura al

viaje a la bicicleta de Zuzu (mi mujer) le dio por romper los radios de la

rueda trasera. Por desgracia rompió ¡¡¡11 radios!!!

Aun nos

preguntamos qué ha pasado, este año llevamos menos carga que nunca. Y la única

diferencia ha sido montar unas ruedas de 150 más rodadoras en vez de las 175 mixtas

habituales.

En fin, el

resultado fue la búsqueda de talleres de bicicletas a lo largo de las

carreteras Thailandesas. No os esforcéis, no hay. Sólo en alguna ciudad grande.

Una primera

reparación en Aranyaprathet en la frontera con Camboya nos hizo concebir

esperanzas de que el problema estuviera solventado. Reparamos y nos llevamos

varios radios de recambio “por si acaso”.

Nota para los viajeros:

En la frontera de Aranyaprathet hay un montón de tiendas donde se abastecen los

Camboyanos de productos difíciles de encontrar en su país, eso incluye un buen

número de tiendas de bicicletas. No es el lugar. Para reparar o encontrar

recambios “homologables” hay que retroceder 8 km. hasta la ciudad propiamente

dicha donde hay un negocio de venta y reparación que en principio no tenía mala

pinta.

Ni por esas, en

menos de 100 km volvió a romper más radios de los que llevábamos y al final no

le quedó más remedio que subirse en un bus (solita que ya es mayor) para

adelantarse a Siem Reap.

En Siem Reap,

Zuzu encontró con la colaboración de un amable ciudadano aficionado a las

bicicletas y a practicar su inglés con los turistas, el Shangri-La de las

bicis, el que probablemente sea el único taller “decente” para bicicletas entre

Bangkok y Phom Phen

El señor que está

sentado en el suelo es el dueño y dedicó casi dos horas a montar la rueda desde

cero y aunque la bici rompió un último radio estando todavía en Camboya aguanto

casi 300 km con un radio menos como una campeona (un poco renqueante eso sí).

A día de hoy aún

no sabemos qué pasa en la rueda y estamos dudando entre revisar o montar una

llanta y radios nuevos. En aquel momento incluso pensamos en pedir ayuda al

foro, pero entre escribir con el móvil y las malas comunicaciones lo dejamos

correr.

Como aventurilla

para contar está bien, pero la sensación de desamparo y frustración cuando se

te acaban los radios y no queda otra que ver a tu pareja marcharse en bus, literalmente a la aventura, también es para contarlo.

Y la gran

pregunta, ¿por qué de repente se puso a romper radios?, ¿puede ser que el

neumático de 150 sea el culpable? Si alguien tiene idea le agradeceré una

opinión.

Mustaros
Participante
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3.- El viaje:

Tailandia

Han sido muchos

los viajeros que han escrito sobre Tailandia, sin ir más lejos los patrones de

esta casa o Eric y Amaya de http://www.worldbiking.info/wordpress/2014/08/the-good-life-bike-touring-in-thailand/

que hace pocos meses escribieron un artículo sobre la buena vida del

cicloviajero en Tailandia. Tienen razón, gente amable, buena comida, precios

más que razonables y rincones deliciosos para dormir o pasar el día.

Que encontrar un

hotel (sencillo) a veces sea complejo es un inconveniente menor. Al fin y al

cabo sólo hay que leer el letrero de la puerta.

No insistiré más

sobre la riquísima comida, las imágenes hablan solas.

Mustaros
Participante
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En resumen, lo

tiene todo para el relax del viajero.

Mustaros
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4.- El viaje:

Camboya

Camboya sin

embargo pese a compartir muchos rasgos físicos con su vecino y siendo

igualmente amables es otro lugar y otra realidad. Tailandia es un país en pleno

crecimiento y eso se nota mucho, coches, construcciones, hoteles nuevos,

turismo… Camboya es uno de los países más pobres de Asia.

Te das cuenta de

la diferencia nada más cruzar la frontera.

Pero sobre todo

es un país que cautiva los sentidos y en cierta manera también el alma.

Mustaros
Participante
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Y sobre todo, sus

gentes, su alegría de vivir enamoran.

Mustaros
Participante
Mustaros
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Aclaremos que no

lo tienen fácil.

Junto a

Mozambique es el país del mundo con más minas antipersonas enterradas “por ahí”.

No deja de sorprender que a pocos km de una ruta repleta de avisos de minas o

de letreros de zonas desminadas te encuentres con esto.

En Tailandia no

se puede jugar, así que en la frontera ha florecido una industria de casinos al

estilo Las Vegas con sus vehículos para los clientes VIP a pocos metros de las

minas, los niños pobres, la falta de escuelas y las oficinas de las ONG’s. Este

es el mundo que tenemos.

Mustaros
Participante
Mustaros
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5.- El viaje:

Angkor Wat

Supongo que todos

lo sabéis, pero por si acaso os cuento que Angkor Wat es un gigantesco recinto

de más de 200 km cuadrados donde se reúnen un conjunto de templos erigidos entre

los siglos X y XVII que sin lugar a dudas son una de las cumbres del arte

religioso de origen primero hinduista y posteriormente budista. Su extensión y

magnificencia no tiene referente en parte alguna.

Es, y fue tan

importante que en el palacio real de Bangkok hay una reproducción de Angkor Wat

(una maqueta) que data de mediados del siglo XVII.

La visita a

Angkor Wat fue una de las motivaciones más importantes para escoger destino en

este viaje. Una vez logras trascender de las masas de turistas que ocupan los

templos más conocidos es una visita que tiene mucho de mágico.

Mustaros
Participante
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6.- Epílogo:

En el tintero se

han quedado, anécdotas, relatos de otros viajeros con los que compartimos parte

del trayecto,

nuestras

aventuras en Bangkok, la guerra de los mosquitos en la isla de Ko San, las

señoras que nos preparaban el desayuno en Siem Reap, el cicloturista chino. En

el tintero se han quedado también los olores que no sabría describir, la

euforia de viajar, el calor, la sensación sobre la piel de un mar tan caliente

que casi no alivia el calor y se ha quedado, sobre todo, saber transmitir que

hemos quedado cautivos de Asia para siempre jamás.

Todo tiene un

final

Mustaros
Participante
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7.- El final del

viaje o hasta el rabo todo es toro

Si os preguntáis

porqué he puesta la foto de las bicis preparadas para el viaje de vuelta os lo

contaré. Todo empieza en el viaje de ida, primer trayecto BCN – Paris con

Vueling. El destino o los dioses de la meteorología quisieron que el domingo 12

de octubre lloviera en Barcelona (o al menos en el aeropuerto) y otros dioses o

puede que los mismos quisieron que el avión que debía llevarnos a Paris

sufriera una inoportuna avería que obligó a un cambio de avión cuando ya

estaban cargando el equipaje y los pasajeros estábamos amontonados en el “finger”

esperando a entrar en la cabina.

Hasta aquí nada

que debiera preocuparnos, teníamos que cambiar de aeropuerto en Paris pero

conocíamos el procedimiento, donde paraban los autobuses y además la previsión

de tiempo era más que sobrada.

¡Big surprise!,

las cajas de las bicicletas llegaron a París  rotas y desfondadas. Al parecer durante el

cambio de avión las cajas permanecieron a la intemperie bajo la lluvia, cuando

no directamente en un charco. Con un poco de imaginación podéis reproducir la

escena de cargar dos bicis en los carritos del aeropuerto y meterlas en un bus

procurando no perder equipo y piezas por el camino.

En Roissy

conseguimos con más euros de los deseados y más ruegos de los necesarios que un

“plastificador de equipajes” nos hiciera un apaño para que las cajas aguantaran

el trayecto (con escala y cambio de avión) hasta Bangkok.

Nuestra intención

original era dejar las cajas en el aeropuerto y recuperarlas para el viaje de

vuelta. Imposible. Las cajas ya no servían.

Para la vuelta

nos apañamos comprando un rollo de plástico de burbujas (típicos de transporte)

y envolviendo las bicis como se ve en la imagen de más arriba. Nada mal en

nuestra opinión y también en la de SriLankan que embarcó a las susodichas sin

mayores problemas.

Una vez en Paris

y esta vez sin cambio de aeropuerto y con tiempo suficiente nos dirigimos al

mostrador de Easy Jet, ¡big surprise again! No admitían el embalaje, debían ir

en caja. Esta vez ya sin tiempo material corrimos como posesos (con las bicis)

por el aeropuerto para comprar en los mostradores de venta de billetes de Air

France (vive la France!) unas cajas adhoc fantásticas que por 6,50 € permitían

meter la bici doblando el manillar y sin sacar la rueda delantera. Las metimos

tal cual con los embalajes de burbujas y aprovechamos para poner unas alforjas en

la caja y evitar que cobraran por llevar maleta adicional. Nueva carrera hasta

el mostrador de Easy Jet y nos montamos en el avión nosotros y las bicis… o eso

pensábamos.

¡New big

surprise! A BCN solo llegó

una bici, la segunda tardó dos días en llegar con la caja abierta y sin la

alforja que contenía el material técnico, pedales, herramientas, colchones,

ponchos de lluvia, etc…

¿Adivináis a que

estamos dedicando las tardes? Premio para el que ha dicho a pelearnos con Easy

Jet para que nos cubran la pérdida económica. Lo dicho, hasta el rabo todo es

toro. El consuelo es que podía haber sido en el viaje de ida y el que no se

conforma es porque no quiere.

Un abrazo.

giant
Participante
giant
Participante

Genial viaje !!!!!! Me he divertido mucho leyendoos. Felicidades por como y cuan rapido solucionasteis los intringulis aereoportuarios y esa cintura para arreglar el entuerto de radios de Zuzu.

Felicidades, y gracias por contarlo.

Siento lo de el equipaje pero como bien dices al ser a la vuelta el malaostiaquemepongo es bastante menor.

A pelear con vueling AGAIN. Suerte !!!!

Pau-i-amor
Participante
Pau-i-amor
Participante

Apa Neeeeeen! Esto si que es viajar! 

Deseo que el problema con Vueling se quede sólo en una anécdota.

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