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Transcantábrica agosto 2015

  1. Este agosto pasado he hecho esta ruta, inspirado por algunos foreros (sobre todo Alfonso) que la han hecho estos años atrás y por una persona que me acompañó un día haciendo la transpirenaica. Gracias.
    Estoy un poco perezoso para escribir y sólo he relatado la etapa 1, pero al menos estoy en ello. Además, cortar del blog y pegarlo aquí, que tengo que justificar los textos y problemas con las fotos... pereza de septiembre. Aquí están los preliminares: Preparación -- Llegada a casa 1 -- Llegada a casa 2.
    -
    Crónica 1ª etapa Ponferrada - Balouta.

    • Etapa realizada el 13/8/2015.
    • Desde Ponferrada a Balouta.
    • Recorrido de 61,1 kilómetros.
    • 1837 metros acumulados de subida.
    • Altura máxima 1670 metros.
    • Subidas de entre el 15 % y el 30 % de desnivel:  928 metros (1,51 % del total).
    • 1147 metros acumulados de bajada.
    • Altura mínima 433 metros.
    • 4 horas y 44 minutos en movimiento.
    • Dificultad de la ruta: 114 IBP.

    track transcantabrica etapa 1 ponferrada - baloutaperfil transcantabrica etapa 1 ponferrada - balouta

    Crónica.

    Después de eternas horas en autobús atravesando España, amanece lloviendo y la temperatura baja hasta los 11 grados. No hay  buenos augurios para la ruta, pero provisionalmente estoy feliz porque tras los cristales veo algo inédito en mi experiencia. A la izquierda viaja con nosotros un bajito y precioso arcoiris que lentamente comienza a adelantarnos. Nunca he visto un arcoiris viajero, pero es que, además, sus dos pies se movían entre la vegetación de forma que el verde de los árboles se apreciaba a través de los translúcidos siete colores. Qué lástima que en la fotografía no se aprecie su movimiento y transparencia.

    Transcantabrica 1 (1) arco iris viajero

    Tras la llegada a Ponferrada, empleo apenas cinco minutos en desembalar y montar la bicicleta ... había ganas de ciclar a pesar de la lluvia fina y continua. Me oriento, miro al frente e inicio la ruta ilusionado por el comienzo de la aventura.

    El recorrido de este día coincide con la ruta cicloturista del libro de Juanjo Alonso (que discurre por carretera y pasa por pueblos y aldeas) por lo que comienzo a rodar sin agua ni comida.

    Transcantabrica 1 (2) refugiado bajo soportales de iglesia
    Uno de los alivios para refugiarme un poco de la lluvia.

    Tras una serie de falsos llanos, afronto la primera subida hasta llegar a Ocero, donde lleno una de las botellas de agua. Bajo y llego a Vega de Espinareda, pueblo mayor donde compro alimentos y sigo para coger el siguiente puerto. La lluvia se intensifica y subiendo el puerto, mientras disfruto de  castaños, manzanos y perales, noto que las zapatillas ya están totalmente caladas y encharcadas .

    Paro un poco para coger zarzamora, continuo y al alcanzar el puerto descanso y almuerzo.

    Transcantabrica 1 (3) subida con lluvia

    Tras bajar hay varios pueblecitos, y en uno de ellos han montado una carpa enorme y todos comen y ríen ... me gustó verlo.

    Llego a un camping junto a un area recreativa y me siento tentado de parar, descansar y refugiarme. Estoy húmedo pero sigo, porque parecía que la lluvia no daría tregua y me propuese no retrasarme en exceso.

    Me detengo en la ermita de la Magdalena, junto a otra area recreativa, ya que llueve mucho y así es difícil y peligroso continuar. Me vuelvo a plantear si seguir parado, pero a su vez  deseo llegar al menos a Balouta o, con suerte, al siguiente puerto. Al poco de parar empiezo a pasar frío y en una hora decido continuar aprovechando que llueve menos, porque seguir allí el resto de la tarde y toda la noche no iba a ser divertido.

    Ermita de la Magdalena
    Ermita de la Magdalena

    Cojo agua y al poco estoy ascendiento un puerto que se me hizo muy duro a pesar de ir por asfalto, creo que debido al viento frontal con agua que me gopeaba. Toco puerto y bajo con mucho frío. Lo hago rápido para aprovechar el calor corporal de la subida, pero en diez minutos empiezo a pasar mucho frío con la lluvia, el viento y la baja temperatura. Tras un descenso forzadamente lento, al fin llego a Balouta a las cinco y media, y justo al principio se hallaba el hotel-bar-restaurante Miravalles.

    Restaurante-bar Miravalles.
    Hotel rural Miravalles.

    Estoy tiritando; no me lo pienso y me dispongo a tomar una habitación. Suele ser fácil pedir una habitación, pero mi lengua no atinaba. Quien ha pasado frío de verdad sabe que aunque procures vocalizar bien es una tarea inicialmente inútil. Hay que parar, mover la boca, la mandíbula y empezar de nuevo despacito hasta que te entiendan.

    En fin, tenían habitación y sitio para la bici ... ya era feliz, como lo fuí posteriormente mientras me duchaba, lavaba la ropa y comenzaba a secarla, y como también me sentí cuando me metí entre pecho y espalda un sabroso bocadillo de rebanadas de hogaza con casi medio kilo de jamón en medio, acompañado de un calentito y delicioso café solo.
    Evidentemente era otro hombre distinto al que hace una hora no sabía hablar.

    Aunque al principio me evadí del ambientado bar por tener que concentrarme en aquel sabroso alimento, al salir al porche a sentir el fresquito mantuve agradables y entretenidas conversaciones. Primero con un recién recién jubilado que disfrutaba de no saber qué día de la semana era, y posteriormente con un lugareño del pueblo vecino que me habló de la forma de construir en la zona, de su anterior trabajo en prevención de incendios forestales, de la historia de un castaño quemado que ví kilómetros atrás junto a la carretera, de la mina ya cerrada, de lo que prometían con ella y del destino final de la misma y sus trabajadores ...  y así un buen rato entre sus historias y las mías del Sur.

    La temperatura era muy baja, y como sólo tenía puesto una malla corta, camiseta, polar, chubasquero (todo lo seco que tenía) y zapatillas aún mojadas, me estaba quedando helado y decidí difrutar de un paseo por el pueblo bajo la llovizna.

    Paseando por Balouta con lluvia muy fina.
    Paseando por Balouta.

    Llamo a Marta, aviso de mi paradero como todas las noches y me comenta que la previsión del tiempo era muy mala para la noche y la mañana siguiente, lo que luego me confirmaría el señor del bar. No obstante, mi intención era, salvo diluvio, salir temprano y compensar temperatura con la subida del puerto.

    Esa noche dormiría como un bendito.


    Publicado hace 3 años #
  2. Ya tienes al primer "enganchado" de la tarde.... 

    Retiren a la Bruja Mala la custodia de Blancanieves y Cenicienta!
    Publicado hace 3 años #
  3. Aleeeeee que ya estoy esperando massssss.

    Publicado hace 3 años #
  4. el puerto... No será Ancares!? Porque viniendo de Ponferrada, por carretera y dirección Balouta no hay otro! Y doy fe de que es duro duro. Con los 3 últimos kms por encima del 10%.

    Seguiré la crónica atentamente que me quiero pasar al barro... Al barro y las alforjas no al CX

    Publicado hace 3 años #
  5. Sí, era la subida de Ancares.

    .
    ETAPA 2.

    • Etapa realizada el 14/8/2015.
    • Desde Balouta a refugio de Valdecuelebre.
    • Recorrido de 60,4 kilómetros.
    • 2322 metros acumulados de subida.
    • Altura máxima 1500 metros.
    • Subidas de entre el 15 % y el 30 % de desnivel:  1178 metros (1,94 % del total del día).
    • 1937 metros acumulados de bajada.
    • Altura mínima 746 metros.
    • 6 horas y 10 minutos en movimiento.
    • Dificultad de la ruta: 160 IBP.

    track etapa 2 transcantabrica balouta a refugio valdecuelebreperfil transcantabrica etapa 2 balouta valdecuelebre

    Crónica.

    Sin despertar en toda la noche, con la primera luz abro los ojos y llueve espesamente; era lo esperado. Comencé a preparar todo sin prisas, porque el bar no abriría hasta las 9 y en Balouta no hay otro. Además estoy atrapado, ya que como ando escaso de despensa y no hay donde comprar, no llegaría lejos sin repostar.

    Termino de secar algunas cosas sobre la pantalla de la lamparita, toqueteo el gps, reviso todo y bajo para tomarme otro bocadillo de jamón como el de ayer (XXXL) con dos cafés solos. Ufff, de lujo.

    Si ayer cuando bajaba el puerto "como un pajarito" de frío me replanteaba mi forma ultraligera de viajar - por los malos tragos que a veces paso -, ahora, degustando mi contundente desayuno, las cosas se veían de manera muy distinta. Mi cuerpo estaba fuerte y caliente, mi estómago satisfecho y mis ánimos por las nubes (a pesar de que llovía). Reflexiono sobre la distinta forma de ver las cosas en función de las circunstancias del momento, sobre el poder de la mente y la necesidad de tomar las decisiones en los momentos apropiados.

    Era tan placentero saborear el desayuno que todos los pensamientos eran positivos. Comprendí que no debía de abandonar mi forma de viajar, sino perfeccionarla. Hasta ahora he ido muy ligero de equipaje optimizando todo pero teniendo en cuenta el precio, y ello por la concepción que tengo de no gastar cuando no es estrictamente necesario, por no consumir, por ecología, por no "ir a la última" (o ser pijo, como diría un ilustre y célebre forero de Rodadas) y, sobre todo, por simplicidad en una autosuficiencia en la que prima apañarse en ruta con lo que hay.

    La verdad es que se puede optimizar mucho el espacio y el peso sin gastar demasiado, pero en ese desayuno creo que he tomado la decisión de apurar más. Simplemente cosas como una mejor cubierta para la lluvia, saco o dos prendas de abrigo en lugar de una con el mismo peso.

    Probablemente soy el único que ha hecho transpirenaica y transcantábrica con un saco de verano de 12 euros y un tarp de imitación de rafia de 2,50 euros, o un viaje de siete días por el oeste andaluz por 37 euros (incluida comida y un viaje en barco de 10 €).

    De esa forma y en ese momento tomé una determinación de futuro y  decidí abrir un poco el puño.

    Estoy de suerte y milagrosamente no llueve. Detengo la reflexión y paso de comer latamente a  engullir. Cojo la bici y hala, caminito de la primera cuesta.

    Balouta
    Balouta
    Balouta en la primera subida de la jornada.
    Balouta en la primera subida de la jornada.

    Salgo por pista estrechita, hace frío pero voy subiendo, y al poco comienza a llover algo. Subo el pico Miravalles y lo bajo con frío aunque ya sin lluvia hasta la antigua mina de la que me hablaron la tarde anterior; con el agua naturalmente embalsada no se apreciaba tanto el desaguisado.

    Contento con la metereología - y a la vez resignado a no disfrutar de paisajes - , tomo un sendero en pendiente que discurre a través de un arroyo que me parece precioso, lo disfruto. Tras Sisterna, paro a comer y pierdo el tapón de una de las dos botellas de agua ( así llegaría la botella al final de la ruta).

    Voy tan cómodo subiendo que me paso un desvío y tengo que fastidiarme y perder la altura que lentamente había alcanzado. Doy media vuelta e inicio un camino en el que se hace muy duro rodar: mucha pendiente, piedras, mojado ... tomo algún que otro descanso, como unas almendrillas que me quedaban y zarzamora para reponerme y llegar entero a La Colladina.

    transcantabrica arbol bicicleta

    La bajada transita por un sendero de helechos empapados por la lluvia, y con tanto roce se me vuelven a mojar las zapatillas.

    transcantabrica etapa 2 helechosDesde el camino se ve a los lejos El Rebollar y Degaña. Sólo comería si encontrara algún sitio rápido, y si no, sería ya en Cerredo.

    transcantabrica helechos gpsPaso Degaña y en la subida oigo truenos (la previsión del tiempo anunciaba 90 % de lluvia después de las 12). Me asusto un poco y casi ruego para que la tormenta quede lejos.

    Segundo día sin vistas.
    Segundo día sin vistas.

    Antes de llegar a Cerredo hay muestras claras de un incendio reciente de matorral - yo diría que de este mismo verano -.

    Rastro del incendio camino deCerredo.
    Rastro del incendio camino de Cerredo.

    En Cerredo paro, como entre las columnas de un edificio. Hace mucho frío y comienza a llover. Compro comida y pilas, pero no consigo un chubasquero que necesitaba urgentemente, ya que el que llevaba tenía, entre otras cosas, una manga rajada y casi se caía (probablemente de cargar la mochila) ... el apaño con cinta americana no iba a ser eterno, sobre todo con tanto cargar y descargar la mochila.

    Lugar de comida en Cerredo.

    Comida en Cerredo
    Comida en Cerredo

    Hay suerte de nuevo y deja de llover, pero se trunca y al iniciar camino, lamentablemente, la llanta toca el suelo ... mal momento y malas ganas de arreglar un pinchazo. Un chico se ofrece a ayudarme  ilusionado, acepto aunque temeroso, porque sólo llevo una cámara de repuesto (no me dió tiempo a comprar otra por dejar todo para el último día) y dudaba de la pericia del chaval y de sus posibles pellizcos al sacar la cámara.

    Su ayuda y las risas de sus amigas me acompañan. Me dirigen a una fuente donde nos lavamos, nos damos información de contacto y marcho. No pararon de reir y uno de ellos me recordó a mi hija en los gestos e intentos fracasados de dejar de reir.

    Pedaleo hasta el puerto de Cerredo y desciendo por otro sendero de helechos, estrecho y empinado. Bajo, llaneo y sólo queda subir hasta un refugio donde pretendo dormir. Pero tras un llano salpicado de caballos pierdo el camino. Hay mucha mata dura, arbustos cerrados y no puedo pisar tierra. Para colmo empieza a llover un poco. Me impaciento porque debo de abrir camino durante mucho tiempo por pendiente con esa vegeteción espesa y espinosa que debía aplastar sin hacerme daño; cosa que no consigo y me pincho repetidamente, las ramas arañan los tobillos y piernas, sangro, se mojan las zapatillas - que estaban casi secas al ir sin calcetines ni plantillas, aparte del calor de los pies y del movimiento - . Y bueno, con perseverancia todo se consigue ... al menos la lluvia era fina.

    El camino mejora y subo un buen trecho con algo más de tranquilidad (por el terreno y la lluvia), y llaneando me topo con un grupo grande de jabalíes. Me asusté un poco por el número tan elevado de miembros y en prevención "fantasmeo entre la niebla", haciendo ruidos que suenan muy agresivos.

    Continúo subiendo con niebla ya espesa y finalmente vislumbro una construcción. Me desilusiono un poco porque no tiene techo y está casi destruida. Esperaba un refugio con techo pero mientras empezaba a consolarme con lo positivo de esos muros (contención de viento y apoyo del tarp), veo algo más a la derecha, difuminado por la niebla ... el bendito refugio. Estaba tan cerca que el gps apenas apreciaba distancia y, para colmo, en los mapas del gps (tanto en el Topohispania como en el Topo España) sólo figuraba una construcción de las tres existentes.

    Refugio de Valdecuebebre
    Refugio de Valdecuebebre.

    El refugio estaba muy bien. Limpio, con altillo para dormir, chimenea, leña, periódicos, sarten, comida, cerillas, velas y hasta vino.

    transcantabrica refugio valdecuelebre 2transcantabrica refugio valdecuelebre altilloUtilizo una pequeña vela para secar de nuevo las zapatillas (a cambio dejo algo de comida en el refugio) mientras ceno en la penumbra pensando en la jornada siguiente. Llamo a Marta, confirmo mi ubicación, le pregunto por el tiempo y parece que mejorará.

    Estufa de ropa.
    Estufa de ropa y lámpara íntima.

    Me sentí muy reconfortado en el refugio tras la extenuante subida y el temor de que lloviera mucho y no llegase al refugio.

    Duermo placenteramente.



    Publicado hace 3 años #
  6. Hace un año tú crónica de sierra nevada me dejo alucinado, fue una de las primeras (de las muchas que luego leí) que me engancharon al foro, tus crónicas tienen una aire que al leerlas te sumergen en una naturalidad del esfuerzo y de la constancia fuera de lo común, quizá por su sencillez en las formas y el contenido, son realmente geniales, tanto tus viajes como la forma de contarlos.


    La de este año va por el mismo camino de dejarme alucinado. 


    Gracias 

    Publicado hace 3 años #
  7. Bueno, gracias Soul, me pones .
    .
    Etapa 3: Refugio de Valdecuelebre - El Coto de Somiedo.
    .

    • Etapa realizada el 15/8/2015.
    • Desde Refugio de Valdecuelebre a El Coto.
    • Recorrido de 50,6 kilómetros.
    • 2272 metros acumulados de subida.
    • Altura máxima 1871 metros.
    • Subidas de entre el 15 % y el 30 % de desnivel: 4100 metros (8,09 % del total del día).
    • 2710 metros acumulados de bajada.
    • Altura mínima 682 metros.
    • 8 horas y 25 minutos en movimiento.
    • Dificultad de la ruta: 205 IBP.track mapa transcantabrica etapa 3 refugio valdecuebabre el cotoperfil transcantabrica etapa 3 refugio valdecuebabre el coto


    Crónica.

    Pasar de la cama de Balouta a la madera de un refugio no me ha supuesto inconveniente para descansar. Desayuno abundante pan con chocolate, como la noche anterior. Bajo del altillo y no llueve  mucho, aunque persiste por la altura. Hace frío y se nota la humedad que provoca la niebla. Me siento casi como en una casa rural y disfruto mi tiempo.
    transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (1)

    Mientras desciendo, intuyo que hoy será igual que los días anteriores; no podré disfrutar de una mañana alegre y paisajística (y van tres días).
    transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (2)

    Me equivoco de camino varias veces. La primera de ellas unos 300 metros muy empinados que bajé muy contento (y despistado) por lo bonito del lugar. Me costó retroceder, ya con desgana.
    transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (3) transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (5)

    Paso Sonandes y subo a Genestroso. Saliendo de este último, me alcanza un señor con un tractor y me pregunta que adónde voy, que por ahí no voy a poder seguir con la bici. Y claro, por no explicar que voy a lo que salga (alguien diría como un camicace) le digo que bueno, que si hace falta pues andando y con calma ... me giro más tarde y sigue mirándome (seguro que pensando lo mismo y que algunos humanos somos cabezotas de verdad), y yo me quito la prenda de abrigo y subo sin prestar atención.

    Transito por unos cientos metros más sobre asfalto y casi sin darme cuenta me hallo inmerso en senderos cerrados en los que hay que andar, portear, detenerse, otear, investigar, probar ... ¡madre mía! No hay sendero y el gps me manda por donde no puedo pasar. Aquí pasa algo. Analizo todo y al final me decido a abrir camino para, con un poco de suerte, encontrar el sendero original. La cosa no pinta bien, me acuerdo de las palabras del señor del tractor, y se me viene a la cabeza lo de siempre, que me estoy retrasando y que en esta jornada no podré cumplir el objetivo de recuperar kilómetros.

    En algunos tramos hay barro y/o mucha pendiente ... y con todo me perdí varias veces, y entre tanto, me veo hablando sólo, también con la vegetación (sobre todo con las zarzas y sus pinchos que ariscamente me abrazaban). Así, entre maldiciones y monólogos consigo llegar a un primer collado y después a otro.

    transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (6) transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (8)

    ¿Qué alivio? Pues no aún, porque la bajada hasta llegar a unas casetas de pastores fue por piedra, barro y senderos difíciles, bajando mucho de la bici y portándola. Subo de nuevo (creo que al collado Enfestiella) y paro a disfrutar del paisaje y sacar unas fotos, porque necesito descansar y relajarme, por la dureza de la etapa y para buscar en mi mente algo positivo, como que tras tres días de perros no estaba encontrando apenas barro (claro, porque todo era "pa'riba o pa'bajo" y el agua no se acumulaba).

    No sé en qué momento del día me encontré un excremento verdoso enorme - y reciente -, no tanto por su longitud como por su grosor. Sin tener que pensar mucho, sólo se me vino a la cabeza un onmívoro que pudiera "plantar" aquéllo: un oso. En ese momento casi hago lo mismo que él y sin perder tiempo me fuí mirando para muchos sitios, haciendo menos ruido que de costumbre. No sabía si estos bichos pululan sueltos o en parques cerrados, pero con tanta valla que he saltado ya no estaba seguro de nada.

    Bajando  a La Peral me caigo por segunda vez, testeo en el suelo sin moverme y todo bien. Ya en el pueblo, me ofrecen comer, pero declino y sigo bajando en dirección a la parte más baja del valle.

    transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (13)
    Brañas en el camino.

    En un cruce se reúnen unas personas con telescopios, supongo que para observar animales, porque con el nublado que teníamos no se verían muchas estrellas.
    transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (9) transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (10) transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (12)

    Subo y bajo por camino estrecho, pedregoso y poco ciclable, transitado por senderistas en la parte inicial, que desemboca en la pista que me llevaría hacia El Coto.

    Al atravesar el pueblo, buscando ya lugar para dormir, veo un hórreo abandonado, pero desecho la idea de dormir debajo porque está medio derruido y no ofrece confianza.

    Saliendo de la población, el gps me ordena atravesar una valla que parecía daba a parcela privada, y para colmo hay una familia del lugar rondando por allí. Disimulo un rato, la salto, paso la bici y me rompo los cuernos buscando el camino. Finalmente era por otro sitio y me maldije en alto por el tiempo tan precioso que había perdido mientras la luz se iba. Ya en frío uno se dice que son cosas de la tecnología, pero desde luego que en ese momento no comprendía nada.

    Lo de saltar vallas de terrenos que parecen privados es muy habitual. No obstante, en realidad, aunque sean terrenos privados, en la gran mayoría de los casos (todos en la transcantábrica) existe el derecho de transitar.

    Inicio el puerto que continuaría el día siguiente y a los pocos kilómetros encuentro una parcela para pastos que está abierta. No hay nadie a la vista y de inmediato me pongo a inspeccionarla y buscar un sitio apropiado, no sea que pase alguien y me vea (es fundamental ser discreto).

    Tras la llamada de rigor vino el deleite del aseo, la cena, el descanso y la contemplación de las montañas y peñas que tenía enfrente. Ahora veía en la distancia, minimizados, los malos momentos que pasé unas horas antes en aquel sendero que me costó atravesar, y me río recordando los avisos del buen señor que me advertía y de mi tozudez de no querer escuchar y tomar una ruta alternativa.

    No habiendo transitado nadie por allí en todo el rato, pasaría totalmente desapercibido, por lo que abandoné la contemplación y las reflexiones, monté el toldo bajo un avellano y me dispuse a restaurar cuerpo y mente.
    transcantabrica etapa 3 refugio valdecuelabre el coto (14)

    Se oyen algunos animales pequeños, también una lechuza (creo) y el murmullo de una acequia o arroyo que tengo a unos metros.

    Todo estaba bien. Ya relajado, duermo inmediatamente; no obstante, tuve una noche de pesadillas y no descansé lo deseado.



    Publicado hace 3 años #
  8. Jaja, a partir de ahi comienza la fiesta verdadera del porteo y del como coño me meten por aqui...
    Es una travesia peculiar y que encima con el tiempo los senderos se pierden por la vejetacion como es habitual por el norte, aunque no deja indiferente y la sensacion de pedalear en zona remota se mantiene.
    Tuviste mala suerte con el tiempo,justo pillaste la unica semana que llovio en meses.
    Sigo leyendo.

    Publicado hace 3 años #
  9. Yo también como Ukukus sigo leyendo... con mi manía de entrecerrar los ojos para desenfocar las fotos y no ver paisajes de antemano (manías! )... pero sigo leyendo.
    ¡Muy buena la crónica, oso ona, molt bona! en las tres lenguas de moda en el foro en estos días, jeje

    Publicado hace 3 años #
  10. Hola.
    Que maravilla. Ya he leido alguna cronica tuya y me fascina tu determinacion, tus bemoles y tu inigualable forma de tomarse el cicloturismo. Yo te ficharia para hacer un programa de television de esos al estilo de " ultimo superviviviente". Tendrias audiencia para romper el share.
    Te sigo,te sigo.

    Publicado hace 3 años #
  11. Por ahí anduve la semana pasada... si como creo ahoa la ruta va para la Farrapona, sí te toca una subida "técncia" jeje.

    El tramo será corto, y la zona muy guapa. Cuando me haga con una de monte la Transcantabrica será una de las primeras rutas que haga! Así que sigo atento al relato
    (el refugio cerca de Leitariegos... me lo dejo fichado. Que maravilla! )


    Publicado hace 3 años #
  12. Que capacidad de superación,sacrificio y que nervios más templados que tienes Ciclón. Sigo atentamente tu crónica,la narras de tal forma que casi

    paso hambre , frío y fatigas solo con leerla.Que mala suerte con el tiempo en esas primeras etapas,no es facil mantener esa actitud positiva con

    mal tiempo...nos tienes en ascuas,continuamos esperando tu relato.......

    Publicado hace 3 años #
  13. Sí, la etapa 4 sube a la Farrapona, y el refugio está genial, y las vistas deben deser impresionantes desde el porche éste:


    Lástima que yo no pudiera disfrutarlas.
    Sí Alfonso, tuve muy mala suerte, y además desde el primer día. Una pareja de Ponferrada que me encontré a mitad de camino me dijo que en Vega de Espinareda nunca llueve, y llego yo y plof.
    .
    ... y  llega la etapa reina (de las calamidades, jeje):
    .
    ETAPA 4 Transcantábrica. Etapa 4: El Coto de Somiedo - Viadangos de Arbas.

    • Etapa realizada el 16/8/2015.
    • Desde El Coto a Viadangos de Arbas.
    • Recorrido de 72,5 kilómetros.
    • 2729 metros acumulados de subida.
    • Altura máxima 1801 metros.
    • Subidas de entre el 15 % y el 30 % de desnivel: 2475 metros (3,41 % del total del día).
    • 2440 metros acumulados de bajada.
    • Altura mínima 834 metros.
    • 9 horas y 46 minutos en movimiento.
    • Dificultad de la ruta: 195 IBP.

    track transcantabrica etapa 4 el coto de somiedo - viadangos de arbasperfil transcantabrica etapa 4 el coto de somiedo - viadangos de arbas

    .

    Abro los ojos y está casi oscuro. Aguanto un poco porque no tengo coraje para salir del saco, así que vuelvo a cerrar los ojos ... se está muy bien, calentito. Amanece nublado - cómo no - pero al menos no ha llovido.

    Me viene el valor y me levanto, quiero salir pronto. Agito el cuerpo para coger algo de calor y me tomo la escasa comida que me quedaba - por la noche también cené poco -, racionando al máximo porque este cuarto día tenía que ir sin comida hasta San Emiliano, donde encontraría los servicios de la civilización.

    Recojo tan pronto como puedo y empiezo a subir durante cinco minutos con cierta energía para calentar el cuerpo. Con todo el abrigo encima, no tuve que quitarme prenda hasta una hora u hora y media después.
    transcantabrica etapa 4 el coto de somiedo viadangos de arbas (1)

    En la ascensión tengo que pasar por senderos y empujar la bici, pero bien, no hay demasiada dificultad. Llego a Valle de Lago, donde parece que hay turismo (seguramente para ver los lagos cercanos), y desciendo para tomar la variante cicloturista de la guía, con el fin de acercarme a parte de los lagos. Se nota el cambio de ruta: subida en progresión lenta por carretera buena y con una pendiente aceptable, aunque al final del puerto aumenta el desnivel y se termina haciendo muy duro ... siendo carretera no hay problema. No obstante, me vi obligado a parar y reponerme con mucha zarzamora porque el cuerpo notaba la escasez de la cena y el desayuno.

    transcantabrica etapa 4 el coto de somiedo viadangos de arbas (3)
    Subida del puerto I.
    Subida del puerto II.
    Subida del puerto II.

    Una vez arriba, hablo con unos ciclistas que subieron y me confirman que el lago está cerca. Desciendo y en seguida llego en bajada al lago y a un mirador, junto con un rosario de senderistas que dejaron el coche en el puerto.
    transcantabrica etapa 4 el coto de somiedo viadangos de arbas (2)

    Retrocedo hasta el puerto y mi cuerpo se encuentra suficientemente fuerte para llegar al siguiente pueblo donde seguro que encontraré alimentos. Hasta San Emiliano es todo descenso (aunque en montaña esto puede ser relativo).

    En ese momento se estaba bien, pero no sé qué pasó que fue entrar en León y la temperatura se vino un poco abajo. Influiría en esta sensación que estaba descendiendo, pero más tarde en llaneo seguía con ese fresquito un poco molesto. La pista era buena y me conectó con la ruta trialera de la guía de Juanjo Alonso que había dejado antes del subir el puerto.
    transcantabrica etapa 4 el coto de somiedo viadangos de arbas (6) transcantabrica etapa 4 el coto de somiedo viadangos de arbas (7)

    Paso varios pueblos y llego a mi destino más urgente: San Emiliano. Hago una compra que me durase, pues no habría más tiendas en mucho trayecto, salvo algún bar, que podría estar cerrado. Paso Pinos y en una curva de la pista almuerzo con vistas al valle, ya con buena temperatura.

    Continúo ascendiendo por la pista, cambio a senderos con mucha vegetación difícil de atravesar. Me meto otra vez en niebla y todo está mojado. Pierdo varias veces el camino, que a veces está marcado y en ocasiones desaparece del todo.
    transcantabrica etapa 4 el coto de somiedo viadangos de arbas (9)

    Bajando, más lo mismo; algunas veces tengo que desmontar debido al terreno irregular. Paso junto a un gran rebaño de ovejas, y cuatro mastines y un chucho se acercan ladrando. No paro, voy más despacio mientras pienso qué hacer. Ya han llegado a mí, me cercan, me cago (con perdón) y por mirar hacia adelante y hacia atrás, muevo en exceso el manillar y me doy un batacazo. Mientras caía, intentaba no llegar al suelo o al menos no quedar muy bajo, porque tenía cinco cabezas a un metro de distancia y creía que mientras más bajo, los perros más se crecerían y más indefenso estaría. No lo pude evitar y caí, pero brinqué de inmediato para no sentirme vulnerable. No pasó nada (como casi siempre), y el pastor, que venía de lejos hacia mí, se “parte” de la risa y me grita ¿porqué no te compras un avión? Ja y ja. En ese momento no sabía si reírme con él o si echarle abajo los pocos dientes que le quedaban. Bueno, lo procedente era reírme y estuvimos un rato hablando de bicis y psicología de perros. Me explicó que a partir de ese momento no podría ir montado en la bicicleta, porque la bajada seguía por un arroyo con agua y tendría que ir 15 minutos andando. Debe de estar muy acostumbrado, porque yo tardé mucho más del tiempo que me dijo.

    Llego a pista, es ancha, con mucho desnivel e invita a rodar ligero, pero me lo tomo con cautela, pensando en las consecuencias de una caída (sobre todo en esta jornada).

    Abajo, paso por encima del túnel de una autovía y subo hasta los 1400 metros. Entonces cojo niebla y empiezan los 400 metros de desnivel más duros de toda mi vida.  Niebla, todo mojado, piedras, matas, arbustos y terreno muy inclinado. Tengo que ir apartando vegetación, dando rodeos,  con  la bici al hombro y hasta tirándola sobre vegetación (para que llegase donde yo no podía llevarla).

    El último kilómetro de ascenso al pico fue lo peor: todo ese tramo es de desniveles de entre el 25% y 30%. Y lo peor era que en ocasiones no podía pasar por la vegetación (tampoco veía por la niebla) y otras veces no podía subir por la inclinación y el suelo, que era de de pizarritas pequeñas que impedían al pié agarrarse. Apenas podía subir, resbalaba, y llegué a estar totalmente extenuado. Con todo esto, ya habían pasado las 8 de la tarde y me faltaban 100 metros desnivel  (que pensaba tardaría al menos media hora, si es que conseguía subir). Estaba a 1700 metros y tenía que llegar a los 1800, y no sabía cómo sería el descenso - pues yo quería descender a toda costa, porque quedarse a esa altura, que hace más frío, con mal tiempo, todo mojado, sin ver nada y a merceddel viento, eran cosas que no me apetecía mucho -.

    Pues en los 1700 metros llego al momento de la desesperación: no puedo pasar, no puedo subir ... ¿qué hago? Miro y remiro el gps, y me planteo dar un rodeo por otra vía que me ofrece el mapa (sacada de otro track de internet), pero desecho la idea porque no se veía la zona por la niebla y parecía que en principio bajaba con mucha pendiente, y caer, o que se cayese la bici o la mochila (incluso perderla en la niebla) sería fatal. Además, el peligro de cambiar de un track del que me fiaba a otro que no conocía me terminó de convencer.

    Paro, respiro profundamente varias veces y, para relajarme, se me ocurre coger el móvil y sacar una foto de la situación. Me reseteo, bajan las pulsaciones y poco a poco empiezo a avanzar y en unos veinte minutos estoy arriba.

    Foto del relax.
    Foto del relax (no se aprecia el desnivel).

    Llaneo y me impaciento: ¡quiero bajar! Comienzo a descender con frío por una pequeña vaguada con piedras, matas, charcos y niebla. Escaseaba la luz, tropezaba y pisaba agua. Hablaba en alto - me ayudaba - mientras buscaba algún sitio decente para pasar la noche (plan B), pero todo estaba muy expuesto y mojado. Prosigo y con gran alegría desemboco en una pista. Bajo lo justo de rápido para no matarme ni atropellar entre la niebla a aquellas vacas que se empecinaban en no salir de la pista.

    Me descuelgo de la niebla: se ve muchísimo mejor y hay más claridad. Me apresuro y a los 1300 metros altura encuentro junto a la pista una especie de picadero para marcar animales (o algo así) que disponía de un techado que me protegería esa noche.
    transcantabrica etapa 4 el coto de somiedo viadangos de arbas (12)

    Hacía algo de viento, y por si aumentaba, monté unos cortavientos con unos plásticos. Aparté unas cuantas boñigas secas, instalé el chiringuito, cené y cojí el sueño de inmediato con el murmullo de un río de fondo.


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    Publicado hace 3 años #
  14. Sin palabras!!

    Publicado hace 3 años #
  15. Brutal!   

    Publicado hace 3 años #
  16. Puff, como conozco el recorrido al haberlo echo varias veces, os puedo decir que se quedo corto al explicar las dificultades, pues hay mucho mas empuja bici de lo que cuentas.

    De todas formas y te lo digo con todo el respeto del mundo, te montas unos embolados que para que?
    Es cierto que es una ruta que exige ir muy ligero por la dureza del recorrido y los continuos porteos, pero tienes multitud de sitios para comer, beber y dormir baratos. Vale que a veces toca desviarse algo de la ruta, pero es poco.
    En Cerredo media pension sale por 25/30€ y acortas la etapa desde Balouta que sale larga.
    En la carretera del puerto de Leitariegos hay Chigres que comes por tres perras, ademas en Genestoso hay menu bueno y barato (para dormir si quieres)
    En Pola de Somiedo (te desvias pocos km) ties de todo, en Casa Cesareo duermes por 20€, en San Emiliano en el Hotel la Mp la tienes por 35€ que desde Pola ya es buena etapa.
    Lloviendo como llovio, con frio y viajando ligero, no te sera mejor acortar algo las etapas, comer y dormir bien para poder disfrutar del viaje. El viajar ligero te crea un estres que es facilmente evitable haciendo noches en sitios concretos y asumibles para el estado fisico de cada uno.
    Puedo entender hacer lo que hiciste con buena climatología, pero al encontrarte el marron, pienso que como tu bien dices en el primer dia, abrir mas el puño y disfrutar de la vida (no conozco tu realidad economica, disculpa si meto la pata). Pero esa zona es barata.
    No te tomes mis palabras como un ataque, te lo pido por favor, tan solo que me deja un sabor agridulce leer tu cronica y pensar que la experiencia que te llevas es de dureza extrema y sufrimiento. Que para alguien que conoce la zona y vive cerca le gusta que la gente disfrute del sitio, pero creo que has echo etapas demasiado largas. A mi llegar a Pajares me lleva casi cinco dias.

    Ahora cambiando de tercio, me tengo que quitar el sombrero de que aguantes lo que aguantaste.
    Como comentario, decirte (o a los que planteen la ruta) que precisamente el recorrido de Juanjo desde Valle del Lago a San Emiliano es muy ciclabe. Sube muy duro por cemento por el pueblo de Veigas hasta el camino de la mesa que es una preciosidad, mucho mejor que el puerto de la Farrapona aunque te pierdas los Lagos. Salvo unos 400m que no es ciclable por pisadas de vacas, el resto es una delicia.
    Con respecto a ese empuja bici extremo que has tenido despues del tunel de la A-66, supongo que te desoriento la niebla y el gps te jugo mala pasada, pues antiguamente existia un sendero por donde marca Juanjo pero ahora es maleza pura. La opcion es cruzar el arrollo hacia la derecha y subir por una loma pelada que quedaba a tu derecha, toca bici al hombro igual pero alli al menos puedes andar.
    Te ilustro con una foto para que veas, creo que los tracks de rafagas te orientarian mejor, aunque el hace una variante personal de la ruta.



    Bueno, a partir de ahora es mas llevadero, aunque ahora ya lo sabes XD



    Publicado hace 3 años #
  17. Jajaja, qué me va a importar, si tienes toda la razón y te agradezco tus sinceros comentarios.
    No se trata de dinero. A ver cómo lo explico. Mezcla un poco de minimalismo, simplicidad, autosuficiencia, aventura, reto y tozudez. Disfruto mucho valiéndome con poco y por mí mismo. Me viene de pequeño: un día la resaca nos llevaba a mi hermana y a mí mar adentro y también lateralmente hacia un espigón. Mi hermana empezó a pedir ayuda y yo le decía calla niña, que podemos llegar al espigón ... y, por suerte, alcanzamos el espigón. Al llegar a las rocas nos cogieron (a disgusto mío) de los brazos y nos subieron.
    En cuanto a lo de desviarme para comer y hacer etapas más cortas llevas razón, pero te explico. Por nuestras profesiones, tanto mi mujer como yo sólo podemos tomar vacaciones en agosto, en el que voy también de vacaciones con ella y los niños (estos duermen en hoteles ). Por ello, medioacordamos una licencia (aquí en el foro llamada bono) de una semana, que siempre me paso. Con esa semana tengo que hacer maravillas, y eso es lo que hago. Tenía pensado hacer la Transcantábrica en 8 días (más traslados) y para mí era importante no pasarme mucho, por estar con la familia. Por otro lado, quería hacer la ruta completa, y además la versión dura. Todo eso implica avanzar sin descanso.
    De todas formas, no te creas que voy por ahí sufriendo y sin disfrutar. Disfruto y mucho. Me detengo de vez en cuando, sobre todo en los collados, compemplo del paisaje, hablo con la gente ... y por mi prepación fisica más o menos adecuada a la ruta puedo pasar muchas horas de camino, sin mayor problema (salvo esos "momentillos duros"). Además duermo bastante bienen en cualquier sitio.
    Yo creo que es como ciertos deportes. Los que hacen ultramaratones, ironmanes y esas cosas sufren y mucho, pero también disfrutan y mucho.
    Lo de abrir el puño se traducirá en comprar material de abrigo más liviano, pero nada más.
    Jaja, tengo la impresión ahora mismo de escribir en un diario.
    A ver si cuelgo hoy la siguiente etapa (más tranquilita ).

    Publicado hace 3 años #
  18. Si, me imaginaba que lo harias por algo asi, por lo que pienso que es muy loable conociendo la ruta que hiciste.
    Yo con los años me hoy volviendo burges, ya tu sabes....
    Una lastima la lluvia y la niebla, que la zona tiene unas vistas majas.
    Pues a la espera de seguir leyendo, que yo es algo que os admiro, pues no tengo paciencia para contar los viajes como vosotros haceis.
    Un saludo.

    Publicado hace 3 años #


  19. Etapa 5: Viadangos de Arbas - Villaverde de Cuerna


    • Etapa realizada el 17/8/2015.

    • Desde Viadangos de Arbas a Villaverde de Cuerna.

    • Recorrido de 76,6 kilómetros.

    • 2922 metros acumulados de subida.

    • Altura máxima 1690 metros.

    • Subidas de entre el 15 % y el 30 % de desnivel: 3981 metros (5,2 % del total del día).

    • 2806 metros acumulados de bajada.

    • Altura mínima 632 metros.

    • 10 horas y 04 minutos en movimiento.

    • Dificultad de la ruta: 240 IBP.




    Amanece nublado, otra vez. Desayuno muy poco porque tenía poca agua.


    Recojo todo y en seguida llego en bajada a Viadangos de Arbas. Es temprano y hace fresquete como de costumbre. Salvo unos perros merodeando, no hay nadie y cojo agua de la única fuente que veo, que luego potabilizaré porque no me ofrece confianza.


    Subo por buena pista, más tarde por sendero hasta el puerto y bajo, a veces andando a veces no. Sale un poco el sol - bendito sol - , casi no me lo creo despues de 5 días. En un buen sitio, viendo ya mi próximo destino, Buisdongo de Arbas, me regalo el segundo desayuno con agua segura.


    El sol sale a veces pero de forma irregular ... casi todo el día estaría nublado. En Buisdongo parece todo cerrado, pero casi al final del pueblo hay una panadería abierta. Paro, entro y el tendero se siente contrariado porque no ha llegado el panadero aún. Como el señor dice que es cuestión de diez minutos, disfruto del sol en la calle mientras me hago cargo de un delicioso pastel de hojaldre.


    Llegó el reparto y continué por carretera hasta Pendilla de Arbas, donde tomé pista continua, buena y empinada.

    Casi en la cumbre comienza a llover. Me coloco el chubasquero y me doy cuenta que las dos mangas están rajadas y también algunos enganches delanteros; por suerte la lluvia cesaría en la bajada.


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    Publicado hace 3 años #
  20. Al poco y junto al camino, veo en el suelo una talla de oso y otra de ánsares (o algo así) sobre un árbol. Están muy bien hechos y parece que barnizados. Junto a tan bonitas esculturas, talladas en mitad de la nada, se hallaban dos caballos que se acercaban a mi bici y no paraban de oler la rueda trasera. Espero un poco y no dejan la rueda, ante lo que me levanto y los asusto ... no vaya a ser que les dé por morder y arruinarme la ruta. Pero no se van y por mucho que les echo vuelven. Así que me quedo junto a la bicicleta y se acercan a mí. Jeje, en ese momento les vi la cara de hambre. Bueno, algo les dí.


    Al rato, me encuentro caballos en la pista y, al contrario que los anteriores, estos comienzan el típico trote para alejarse. Como no podían salir por los laterales del camino, voy detrás de ellos durante mucho tiempo. Paro un poco y se detienen, acelero y aceleran ... y no se quitan. Pienso en su dueño y me apena que se alejen.

    Finalmente, acelero a tope por la izquierda y se van parando cuando llego a su altura, gracias a Dios.

    Bajadas, subidas, más bajadas, más subidas, niebla y algo de lluvia ... y llego a Casomera. Subo de nuevo y paso las bonitas foces del río Aller. Cuando atravesaba la zona más estrecha, oigo un fugaz y ruidoso zumbido junto a mi oído, como si se tratase de un avión supersónico. Me quedé pensando qué había pasado cuando de repente me ocurre lo mismo en el oído izquierdo. Aunque tampoco vi nada, esta vez noté que el ruido vino de delante hacia atrás. Paro la bici, miro hacia atrás y vi ya lejos algo pequeño durante menos de un segundo. Vale, no eran fantasmas por el esfuerzo y la deshidratación, sino un ave (un halcón o algo así) que no me quería por allí. Me quedé tranquilo sabiendo lo que pasaba y me acordé de la película de Hitchcock. No era para tanto, jeje, pero el susto me lo llevé.


    Tras las foces la pista era buena, con mucha pendiente como siempre. Al final de la subida, más niebla que mojaba de sólo pasar por ella con el típico chispeo. Llego al puerto y me encuentro un ciclista montado en un hierro, sin equipaje, sin mochila, sin agua. Su pedalear era tranquilo, como de paseo y no mostraba fatiga ... mmmm ¡qué raro! - pensé -. Nos encontramos entre la niebla y apenas nos saludamos. Continúo un poco de llaneo y al poco me encuentro de frente con una furgoneta que se detiene. El piloto baja la ventanilla haciendo fricción con la palma de la mano en el cristal (esto lo he hecho hace mucho, qué tiempos) y sonriendo me pregunta como está el tiempo en Asturias (y es que el puerto separa Asturias de León), le explico sonriendo que bajando 200 ó 300 metros de desnivel la niebla se va y no estaba lloviendo (al menos cuando yo pasé). Vamos a despedirnos y me pregunta por su hermano, un ciclista con barba, y le indico que un poco más adelante lo encontrará. Ahora comprendía todo.


    Como siempre que entraba en León, hacía frío, aunque claro, siempre entro en bajada. Bajo ya sin niebla por carretera buena, y a pesar de preferir la tierra, se agradece el descanso de vez en cuando.


    Paso dos pueblecitos y vuelvo a subir. Son las ocho menos cuarto (como la estupenda canción de Pistones) y empiezo a buscar buen sitio, pues aunque el tiempo no amenaza lluvia de momento, el cielo estaba igual de cubierto que siempre. Por si no encuentro buen sitio para dormir, compruebo en el gps que a las ocho y media podría llegar a Villaverde de Cuerna, y si no encuentro sitio debajo o dentro de algo, continúo y ya buscaría sitio de emergencia antes de las nueve o nueve y cuarto.

    Voy llegando al pueblo y en lo más alto se ve claramente una iglesia con porche ... allí que voy. Paso por una explanada a modo de plaza de pueblo y me asombro de ver tanta gente jugando a una especie de bolos típicos en Asturias (perdón por mi ignorancia pero no sé el nombre) que ya vi en otros lugares del camino. Yo diría que estaba casi todo el pueblo allí, y además eran personas de todas las edades. Chillaban, reían, todos hablaban .... qué alegría daba y me quedé mirándolos mientras cogía agua de la fuente. Subo a la parte más alta del pueblo donde estaba la iglesia. Es un sitio perfecto: tiene porche, no hay nadie y si permanezco sentado no se me puede ver desde ningún sitio.


    Llamo por teléfono, indico mi posición como siempre y ceno con las vistas de los tejados y la montaña de atrás, y de fondo las voces de la plaza que continúan sonando a pesar de que casi llega la noche.

    Disfruto escuchando las voces y me recuerdan a cuando era pequeño, cuando en la ciudad todavía se jugaba en la calle y cuando nunca queríamos subir a casa a cenar.


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    Publicado hace 3 años #
  21. Ya podía llover, tronar o lo que fuese, que mi sitio era estupendo (aunque la piedra del suelo muy dura, jeje). A pesar de la jornada tan dura me sentía bastante entero, fuerte, y con muchos ánimos.

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    Publicado hace 3 años #
  22. Perdón por haber tardado tanto, es que estoy un tanto liado. 

    Aquí están los enlaces las 4 etapas que quedaban:

    Los siento, son etapas más tranquilitas  .

    Publicado hace 3 años #

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    Dentro de veinte años lamentarás más las cosas que no hiciste que las que hiciste. Así que suelta amarras y abandona el Puerto seguro... Atrapa los vientos en tus velas... Explora... Sueña... Descubre
    Publicado hace 3 años #
  24. Uuufff, qué ruta! Tan dura y bonita! Dura en sí misma por el terreno (al menos para mí), por la mala suerte con la meteo al principio, y por tu planteamiento de autosuficiencia... que por otro lado, como tú dices, proporciona satisfacción. Porque es terapéutico salir de nuestra zona de confort, plantearse retos y superarlos. Por algo toda la vida se ha dicho que "sarna con gusto no pica"!

    Enhorabuena por la ruta y gracias por contárnosla!

    Publicado hace 3 años #
  25. Muchas gracias.Así es, sarna con gusto no pica. Ahora estoy terminando una pequeña guía para los pocos locos que quieran hacer estas cosas, a ver qué sale y la paso por aquí.

    Publicado hace 3 años #



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