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PARQUE NATURAL DE SOMIEDO (3 pequeñas rutas)

  1. SUBIDA A LAGO  DE VALLE

    • Aprox. 28 kms i/v desde Pola.
    • Aprox. 750 m de desnivel.

    Tras unas semanas nubladas, sentía unas ganas inmensas de ir a algún sitio, de partir con ideas pero sin plan y dejarme llevar, rodar y descubrir.

    Aunque hubiera ido hasta el fin del mundo, busqué un destino cercano, el Parque Natural de Somiedo, en el límite con León, mi pequeño refugio a apenas un par de horas de casa. Busqué en mi carpeta de destinos el mapa del parque, cogí un mapa de Asturias, rescaté el viejo mapa de León que guardo en el coche desde hace años, y suspiré por los recuerdos que ese mapa me devolvió.

    Somiedo es un sitio especial, lleno de recuerdos, de historias, de experiencias, un sitio que siempre me hace sentir bien, que me transmite una calma necesaria. Cuando llego me siento como en la casa de uno de esos amigos con los que realmente conectas, esa casa en la que no necesitas pedir permiso, en la que encuentras todo y en la que recuerdas conversaciones hasta la madrugada….

    Es una joya en Asturias, uno de los reductos más bellos, y más auténticos del Principado, un lugar en el que el tiempo se detiene, y la luz sólo deja ver belleza, valles glaciares, cabañas, lagos y caballos que dibujan un paisaje de antaño.

    Llegaba el sábado a medio día, en Llanes dejaba un cielo tristón y perezoso, y según me iba aproximando hacia el interior el sol, en un coqueteo constante, me lanzaba pequeños guiños, más largos a veces, más cortos otras, pero siempre cautivadores.

     

    Me recibía una casi desierta Pola de Somiedo con un cielo encapotado, sin tener muy claro que hacer,  fui hasta Saliencia con el coche, donde comprobaba que mi plan de subir el puerto de Somiedo y descender por la Farrapona tendría que esperar a la primavera. A apenas un kilómetro de Saliencia la carretera se convertía en una pista helada, el paisaje, pese a las nubes era sobrecogedor, hacía frío, y se sentía el invierno, pero incluso el invierno, en Somiedo, me trae cálidos recuerdos.

    Salí ya tarde de Pola hacia Lago de Valle con idea de montar la tienda junto al que es el lago más grande de Asturias, en la subida imaginaba mi amanecer junto al lago helado, imaginaba el sonido del silencio, ese que había salido a buscar.

    Pista a Lago de Valle

    La subida es una subida cómoda y bonita, apenas un par de curvas en herradura nos recuerda dónde estamos. Tardo poco en llegar a Valle de Lago, la última población antes del lago, a apenas 8 kms de Pola. Continúo por la pista durante unos kilómetros, la conozco, he visitado ese lago varias veces caminando y está muy cerca…cada vez hay más y más nieve, derrapo y vuelvo a derrapar y me doy cuenta de que no sé pedalear sobre la nieve. En el camino me cruzo con varios excursionistas que me dicen que poco más arriba la nieve les llega por las rodillas que es imposible que pueda llegar con la bici.



    Valle de Lago

     

    Dejo la bici aparcada y continúo caminando. El paisaje esta precioso y me cuesta renunciar a disfrutarlo ¡tenía que haberme traído las raquetas! pienso…¿a quién se le ocurre ir a pedalear sin raquetas con la que ha caído? Me riño como si fuera una niña despistada...Me doy la vuelta cuando ya no siento los pies, aproximadamente un kilometro después de donde he dejado la bici. Cojo a Tulipana y comienzo el descenso lento, voy buscando un lugar donde acampar pero las zonas que no están cubiertas de nieve están tan húmedas que en lugar de la rafia debería colocar un flotador bajo la tienda.

    Recuerdo una preciosa capilla en la subida, en el pueblo de Urría, recuerdo su amplio porche, y decido dormir allí, cuando llego me parece la habitación con las mejores vistas del mundo, es un pueblo bonito, huele a humo y a gallina. Tengo techo, es hora de hacerse la cena. El arroz está casi en su punto cuando la capilla recibe una visita, el humo de la cena me ha delatado…la señora me mira un poco estupefacta, le pregunto que si puedo pasar allí la noche, y con cara perpleja y voz de incredulidad me dice que no cree que haya ningún problema…

    Humo delator

    Habitación con vistas

    La noche no es excesivamente fría, las nubes me protegen de la helada, pero mi habitación con vistas es tan húmeda que al final decido montar la tienda para protegerme del relente. Me despierto varias veces, pero cuando suena el despertador estoy profundamente dormida, está amaneciendo y aunque mi habitación está en una zona sombría, el sol comienzo a iluminar las montañas, el día se presenta bellísimo. Dejo que Tulipana me lleve hasta Pola, me templo con un café y salgo hacia el puerto de Somiedo.


    “No dejes que tu vida se convierta en un ritual muerto. Deja que haya momentos inexplicables. Deja que haya cosas misteriosas, que no puedas justificar con ninguna razón. Haz algunas cosas por las que la gente crea que estás un poco loco. “ Osho
    Publicado hace 9 años #
  2. Sigue, por favor, cuéntanos cómo está Pola de Somiedo en invierno. Dinos que se sigue escuchando el fluir del agua y que ese fluir te lleva a tí tambien.
    Qué maravilla Asturias... no sé que tiene que no puedo dejar pasar más de un año sin escaparme por allí (y mira que me pilla lejos).  

    Salud y coronas,
    Javi.
    Publicado hace 9 años #
  3. SUBIDA AL PUERTO DE SOMIEDO

    • Aprox. 60 kms
    • Aprox. 800 metros de desnivel.

    Es una subida larga, pero el día es tan bonito, que siento como si el sol me fuera empujando.

    Salgo de Pola sin prisas, bien desayunada, con la idea de ir despacio, de disfrutar el puerto, de sentir cada pedalada.

    La carretera discurre junto al río Somiedo, las últimas nevadas lo han cargado de agua, el valle está precioso, hay mil tonos de verde, y multitud de canales que casi inundan las praderías. Carboneros, herrerillos, colirrojos, están alborotados y amenizan mi subida, recordándome que la primavera ya se acerca…

    Carbonero garrapinos

    En la subida apenas me cruzo con ningún coche, es una carretera agradable, los árboles vestidos con el traje de invierno apenas me dan sombra y siento un calorcito que me reconforta. El sol me llena de energía y la luz es preciosa.

    Una mirada atrás

    Es una subida cómoda, el desnivel es suave y constante, una subida para disfrutarla y sentir el placer de pedalear, una subida de las que enganchan, de las que no quieres que terminen.  El paisaje es espectacular, la nieve comienza a decorar el paisaje y el verde aparece parcheado, para prácticamente  desaparecer al final del puerto.

    Ya se ve La Peral

    Me desvío en el pueblo de La Peral, a tres kilómetros del final. En la oficina del parque me han recomendado un mirador y quiero acercarme a fotografiar unas brañas cercanas.

    Brañas de la Maurica

    La Peral es uno de estos pueblos que han ido poco a poco siendo abandonados, hoy sólo queda un vecino, cuando el muera será sólo uno de esos pueblos que una vez tuvieron vida…El potro de herrar y el lavadero nos lo recordarán…

    La Peral

    El descanso en La Peral hace que me retrase mucho, el tiempo detenido en mi parada ha vuelto a correr de repente y me doy cuenta de que tengo hambre, pero prefiero esperar a coronar el puerto, apenas me quedan 3 kilómetros.

    El puerto termina en una recta de 1 kilómetro. Es tremendamente curioso, hace tiempo, bastante ya, subí este puerto en coche, recuerdo que con mis falsas expectativas dije algo así como…” tampoco es tan espectacular”. El otro día, cuando a lo lejos veía El Puerto, me parecía una llegada tan bonita que ralenticé mi marcha para exprimir el momento, no había tráfico y podía jugar con la cámara, la bici, y conmigo misma. La temperatura era perfecta, el momento también, mi felicidad pedaleando a cámara lenta lo era incluso más, ¿cómo pude una vez pensar que ese puerto no era bonito?

    Vista del Valle de Somiedo

     

    Último kilómetro

    Me doy cuenta de que esa es  precisamente una de las grandezas del cicloturismo, uno de los motivos por los que engancha. Con su ritmo pausado el  cicloturismo nos permite ver la verdadera belleza de los lugares, nos regala su esencia a ritmo lento…y eso es irresistible.

    El Puerto, localidad fronteriza con León tiene una gran nevada, no encuentro ningún lugar seco y sin nieve para comer, por lo que convenzo a mis tripas para ir a la vertiente sur del puerto, donde seguro encontraremos lugares secos.

    El Puerto

    La bajada hasta Vega de Viejos es suave, pero el cambio del paisaje es brutal, en menos de 1 kilómetro, la cota de nieve sube unos metros. Cambian los verdes por los amarillos y marrones, cambia el aspecto de la roca, y cambia el discurrir del río que aparece ahora como encajonado en el paisaje.

     

    De repente un cartel me anuncia que “estoy en Babia” y digo yo…¿acaso no puedo estar en Babia en mi tiempo libre? Así, “en Babia”, entramos en León.

    Almuerzo por fin junto al río Sil, de igual modo que ocurría con el Somiedo viene cargado de agua, formando cascadas y pozas…Aun me queda tiempo para pedalear un poco más, y me dejo llevar sin un rumbo demasiado definido, con el alto de la Farrapona impracticable me toca volver por el mismo camino, así que me voy dejando llevar…El paisaje ha dado un cambio radical en apenas unos kilómetros, el sube y baja de Somiedo da paso, a rectas y llanuras a las que no estoy acostumbrada, el viento sur domina y noto como si me secara a cada pedalada…

    Río Sil a su paso por Vega de Viejos

    Dejo atrás la comarca de Babia, con la idea de volver para dedicar tiempo en exclusiva a esa zona, miro el mapa de León: Bierzo, Babia, Ancares ….y me prometo volver para recorrer la provincia. Enlazo de nuevo con el puerto por una carreterita dmuy secundaria, el auténtico paraíso cicloturista, es cortita, pero preciosa, la subida es sencilla, con muy poco desnivel. Aprovecho la buena luz para fotografiar unos carámbanos con riesgo de derrumbe, Prat se marca mientras tanto una pequeña vía de escalada…monos…¡una no puede descuidarse ni un segundo!

     

    Llego al puerto cuando la temperatura comienza a descender vertiginosamente. Me abrigo con todo lo que llevo encima…parezco una astronauta. Vuelo literalmente y en 15 minutos, acompañada de la última luz del día estoy en Pola de Somiedo.

    En la oficina del parque me han informado que aunque el camping está cerrado se puede dormir allí. Tengo un albergue a 7 kilómetros (en Saliencia), pero como mi plan para el día siguiente sale de Pola decido quedarme en el camping cerrado.

    Saco la brújula, busco el Este, la noche se presenta heladora y me convendría tener calefacción central en la tienda a primera hora. Pola de Somiedo está escondido en el valle, rodeado de montañas, y aunque pongo todo mi esfuerzo en colocar la tienda en el lugar más soleado del camping, presiento que allí no va a dar el sol hasta el verano.

    8 de la tarde: la temperatura baja un grado por hora. Me pongo el pasamontañas para dormir y un montón de prendas más que me hacen parecer una momia. 3 de la mañana, hace un frío de mil demonios. Uffffff qué noche más larga. Mientras me acuerdo del albergue calentito a apenas 7 kms me quedo dormida de nuevo, me doy cuenta de que tengo una especie de frío calor extraña, estoy tan abrigada que yo misma provoco condensación en la tienda que tiene pinta de estar congelada. 8 de la mañana: he sobrevivido a la noche. Dentro de la tienda el termómetro marca -1ºC, de la calefacción central de la tienda no se sabe nada, de la temperatura exterior tampoco. Con todo el cuidado desayuno en la tienda que es un auténtico bacalao. Me alegro de haber guardado una botella en el interior de la tienda, no creo que me hubiera apetecido granizado de café a esas horas…

    ¿Frío?

     

    Publicado hace 9 años #
  4. que pasada dormir en los porches de las ermitas .

    Publicado hace 9 años #
  5. ......que recuerdos,mi transcantabrica de este verano pasado,Valle de Lago,La Farrapona,Pto Somiedo..................sigue Noe,sigue deleitandonos con la magia de Somiedo en invierno.........................

    Publicado hace 9 años #
  6. Impresonante!!!!!  si me permites te recomiendo esta bicicleta para la nieve , jajaja, es broma

    Publicado hace 9 años #
  7. Que grande eres Noe! Jo... es que flipo!!!!
    Gracias por compartirlo.
    Saludotes.

    Publicado hace 9 años #
  8. Precioso Noe, y ademas con la calidad fotografica que se merecen.... 


    Por favor, subelas a Alforja de rutas... creo que son geniales.... La pena no compartirlas contigo en directo.

    Mi más sincera admiración por tu aportación... Gracias!!!! 

    "No me sigas, que ya te he dicho que no se a donde voy ..."

    J.F
    Publicado hace 9 años #
  9. Pfffff!!! Sin palabras. Sólo espero pasar por ahí yo también algún día. Eres grande! 

    Publicado hace 9 años #
  10. Jofe, en cuanto suba la última ruta las cuelgo en Alforja de rutas, es una zona realmente preciosa.

    Rober, ¡cómo mola esa bici!

    Ángel, esa era la habitación con vistas desde la que os llamaba.

    Vicent, ¡muuuchas gracias moderador!

    Publicado hace 9 años #
  11. ¡¡¡Venga esa tercera ruta, que se me cae la baba y se me va a congelar!!!  

    ¡Bici, bizi, vici!
    Publicado hace 9 años #
  12. No solo haces unas rutas flipantes, es que además con estas crónicas nos haces disfrutar casi como si hubiesemos estado allí

    Muchísimas gracias por compartir la crónica de tu viaje. Y enhorabuena por tu capacidad de transmitir.

    ¡¡Yo también quiero más!!

    Publicado hace 9 años #
  13. VALLE DEL RÍO PIGÜEÑA (BRAÑA DE LA PORNACAL)

    • 60’74 kms

    Recorro hoy el Valle del Río Pigüeña para acercarme a la Braña de la Pornacal.


    Valle del Pigüeña


    Braña de la Pornacal

    Desayudada y con algo menos de frío, salgo de Pola de Somiedo en continua bajada hasta prácticamente Aguasmestas. La temperatura es muy fría, y yo, pese al café no he conseguido recuperar la temperatura. Comienzo la ruta algo destemplada, desde el principio se me congelan los pies, no me permito paradas, es una bajada muy umbría y estoy deseando comenzar a subir. El paisaje está precioso, las praderías aparecen escarchadas, las casas humeantes, el río rebosante de vida, las hojas son esqueletos de hielo… pero yo pedaleo para huir de ese frío que casi no me deja respirar…Es lunes y las carreteras están solitarias, los pueblos aun no han despertado y me siento la única superviviente de una inesperada glaciación.


    Río Pigüeña

    Comienzo la subida en Aguasmestas, me quedan 12 kilómetros hasta Villar de Vildas donde cogeré la pista hacia la Braña de la Pornacal, uno de los lugares más mágicos y bellos del parque. Sin duda uno de mis rincones favoritos.

    Es una subida sombría, pero pese a la sombra, y aunque me cuesta, consigo poco a poco recuperar la temperatura, llevo ya un buen rato helada y comienzo a sentir que me encojo.


    Valle del Pigüeña

    La carretera está preciosa, las caídas de agua forman auténticos jardines sobre las rocas, innumerables especies luchan por conseguir un poco de sol entre la abundancia de agua. En mi subida tranquila, con la temperatura recuperada, comienzo a disfrutar plenamente de la ruta. Las primaveras adornan las cunetas, el sotobosque lucha por ganarle la batalla al tiempo, frente a unas hayas que se preparan para desplegar sus hojas. Es una lucha contra reloj, las pequeñas plantas bajo el hayedo se ven obligadas a completar su ciclo antes de que las hayas vuelvan a cubrir sus copas de hojas, después apenas quedará ya luz solar y las hayas dominarán el bosque.

     
    Eléboro fétido


    Primavera

    Grasilla (Para los que les gusten las flores y no les gusten los mosquitos, se trata de una planta carnívora, que segrega en las hojas una sustancia donde se pegan los insectos de los que extraé el "jugo". Es muy habitual en zonas de poco sustrato y humedad constante)

    Subo tranquila acosando algo la mala noche, la carretera es un subir constante con algún tramo de bastante pendiente, como siempre el paisaje compensa el esfuerzo. Paro junto a un hórreo, la temperatura está subiendo rápido, tras unas curvas he dejado atrás el bosque, el sol está fuerte, y comienzan a sobrarme las mil capas de momia que llevo. Hablo con unos paisanos, me gustan estas conversaciones paradas en el tiempo, a dónde vas, de dónde vienes…que si el hórreo, que si el oso, que si mi sobrino que también le da a la bici…

    Me despido de los paisanos, y llego a Corés donde me sorprende una bajada que a velocidad de vértigo me lleva literalmente de nuevo hasta el fondo del valle, para subir después a Villar de Vildas.


    Villar de Vildas

    Villar de Vildas es uno de estos pueblos entrañables, es uno de los pueblos más grandes de Somiedo y sin duda el más importante de este valle. Es uno de estos pueblos que se resisten a quedar aislados en el tiempo, pero que al tiempo no pueden dejar de hacerlo. Aperos de labranza bajo hórreos, coladas secándose al sol, huertas, labradores y pastores entre antenas parabólicas y móviles de diseño, como si el tiempo jugara al escondite y saliera a su antojo.

    Cojo la pista que me lleva a la Braña de la Pornacal. El valle no puede estar más bonito, hay regueros de agua a cada pedalada, cascadas que me acompañan, y sonidos que me transportan a donde sólo ellos conocen.


    Inicio del camino a la Pornacal

    Tras cruzar un puente, la pista me lleva en fuerte ascenso, es una de esas pequeñas subidas con muchísima pendiente, en el pueblo una señora me dice que eso no se puede subir en bici, y sólo por demostrarme que sí se puede consigo hacerlo. La pista continúa en subida, es una pista en buen estado, pero con numerosos desprendimientos, y piedrillas. Acuso el cansancio y la mala noche y en más de una ocasión me toca echar pie a tierra. Me cuesta mantener el ritmo, he cometido el error de no parar a tomar un café y mi cuerpo comienza a echarlo de menos.


    Pista a la Pornacal

    Me crezco cuando a lo lejos veo la Braña de la Pornacal, es el mayor conjunto de brañas del parque, la nieve está muy cerca, trato de recordar la última vez que estuve, nada ha cambiado desde entonces, tal vez sólo yo soy en parte distinta…

    Me hago un bocadillo, el termómetro marca 24 increíbles grados. Camino sacando fotos entre las brañas, están todas restauradas y es fácil imaginar la escena de vaqueiros cuidando el ganado. Mi imaginación vuela al tiempo que mi tiempo se agota y comienzo a pensar en la vuelta…

    La vuelta la hago tranquila, apurando la luz, descansando en Villar de Vildas donde hablamos de las temperaturas de anoche, comparto experiencia con un ganadero que ha tenido que asistir a su vaca parida esta misma noche, comparto sensaciones al tiempo que disfruto el café, no es la primera vez que paro en ese sitio y el camarero siempre tiene algo que contar, es un lugar acogedor.


    A veces es bueno dar una mirada atrás para apreciar el camino recorrido

    En la vuelta, según va cayendo el día pienso en lo engañoso que resulta el tiempo, en las vidas que vivimos, en el tiempo que disfrutamos, en el tiempo que se nos va…afortunadamente aquí, en Somiedo, siempre habrá un lugar dónde el tiempo habrá dejado de existir.

    Publicado hace 9 años #
  14. Gracias Noe:

    Pero que maravilla de fotos...
    que bien lo cuentas...
    Habrá que ir por ahí...

    Gracias, saludos.

    Publicado hace 9 años #
  15. Estupendas crónicas, como siempre Noe.
    Mil gracias.

    Publicado hace 9 años #
  16. "En la vuelta, según va cayendo el día pienso en lo engañoso que

    resulta el tiempo, en las vidas que vivimos, en el tiempo que

    disfrutamos, en el tiempo que se nos va…afortunadamente aquí, en

    Somiedo, siempre habrá un lugar dónde el tiempo habrá dejado de existir."

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    valla frases mas molonas

    Publicado hace 9 años #
  17. Ya veo que nada tiene que ver a cuando yo estuve por Somiedo, parece que hace más fresco ahora je je.
    Muy wapas las fotos y esas peazo de rutas que  te marcas. La foto delante del cartel de Babia creo que nos la hacemos todos

    Publicado hace 9 años #
  18. …Porque he aprendido
    a mirar la naturaleza, no como en la hora
    de la despreocupada juventud, sino oyendo a menudo
    la quieta, triste música de la humanidad,
    ni áspera ni chirriante aunque de poder amplio
    para castigar y dominar. Y he sentido
    una presencia que me inquieta con la alegría
    de pensamientos elevados, un sentido de lo sublime
    de algo más hondamente mezclado,
    cuya morada es la luz de soles que se ponen,
    y todo el océano y el aire vivo,
    y el cielo azul y en el alma del hombre…


    William Wordsworth   Baladas Líricas (fragmento)

    Publicado hace 9 años #
  19. que preciosidad de ruta y que pasada de fotografías..., esa del lago con el reflejo de las casas y las montañas de lujo..., ideal para un 10-20.
    Por si quieres ver las mias...

    http://www.flickr.com/photos/8268330@N07/

    Publicado hace 9 años #
  20.  

    Me han entrado unas ganas terribles de ir a Somiedo
    Muchas gracias por las fotos y la crónica.

    Publicado hace 9 años #
  21. Gracias campeona, a seguir disfrutando 

    non gogoa, han zangoa ( donde van tus pensamientos .van tus pasos ).....
    Publicado hace 9 años #
  22. increible, no hay mas que decir, simplemente increible, pa escribir un libro de verdad.

    Publicado hace 9 años #
  23. Gracias por compartir tu tiempo y la crónica con nosotros.

    Un saludo.

    Publicado hace 9 años #
  24. Hala guapa!

    Que sepas que eres la responsable de que haya cambiado una parte de la ruta de mi próximo viaje!  

    Vas mostrando ese poderío que Asturias en sí misma, y claro, uno que no es de piedra, sucumbe rendido a tus pies. 

    Gracias por arrojar luz a mi proyecto. 

    Vive hoy, es más tarde de lo que piensas.

    http://ColeccionandoAtardeceres.blogspot.com
    Publicado hace 9 años #
  25. Gracias free1976 por compartir, mostrar . . . y despertar bellos y entrañables recuerdos . . .
    No pares.
    Un abrazo.

    Salut
    Publicado hace 9 años #
  26. ehsoyquique, no sabes cuánto me alegro de que mi post te acerque un poquito más a Asturias .No dejes de avisarme si andas por la zona, aquí tienes casa y todo lo que necesites.

    Lluis, muchas gracias majo...Alguien dijo que "recordar es volver a vivir" , así que me alegro de despertarte los recuerdos.

    Publicado hace 9 años #
  27. ¡Qué maravilla de rutas, free!
    Desde luego tienes una moral y una valentía que ya quisiera yo. En solitario, por esos andurriales y con el frío...
    Me resulta muy inspirador. Y buena falta me hace porque echo mucho de menos salir de viaje otra vez y a estas alturas me temo que ya ni me atrevo.
    Las fotos son preciosas y la crónica muy entretenida. Muchas gracias por compartir. Esto hace revivir la ilusión en uno.

    Publicado hace 8 años #
  28. Cedila, las carreteras te esperan... no hagas que se impacienten....

    Besotes majo, una pena no haber coincido este finde.

    Publicado hace 8 años #