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  1. ¿Al final que hiciste con la lata de atún? 

    A medida que leo la crónica siento como si no estuvieses disfrutando del viaje y la experiencia, espero equivocarme y que solo sea una impresión mía a la hora de leer e interpretar tus palabras, a pesar de mi segura mala interpretación, nos aportas mucho, así que estoy deseoso de ver la siguiente entrega.

    Publicado hace 7 meses #
  2. Nacho fr dice: ¿Al final que hiciste con la lata de atún? 

    A medida que leo la crónica siento como si no estuvieses disfrutando del viaje y la experiencia, espero equivocarme y que solo sea una impresión mía a la hora de leer e interpretar tus palabras, a pesar de mi segura mala interpretación, nos aportas mucho, así que estoy deseoso de ver la siguiente entrega.

    Nacho, no sé por qué te da esa impresión. Quizá por que la escribía después de la jornada de pedaleo. Al caer el sol, montaba la tienda, me hacía la cena, y después de fregar los trastos, me ponía a escribir, cuando en realidad, para ser sinceros, lo que me apetecía era no hacer nada o leer tres líneas del libro y caer redondo. Pero no, la verdad es que sí que hubo unos días que me aburría, que no lo disfrutaba, y si has leído toda la crónica habrás visto que lo menciono. Fue porque llevaba ya muuuucho tiempo yendo por la costa y a mí, lo que me gusta son las montañas, así que le puse remedio y me metí hacia el interior, en busca de la sierra. Pero bueno, si esa es tu impresión, será por algo, me lo revisaré. Gracias!

    Por cierto, la lata de atún, la regalé.

    Un saludo!

    Instagram: labiciesbella
    Publicado hace 7 meses #
  3. Martes 15, 16 y 17 de septiembre. 

    Al despertarme lo primero que escucho es que
    los caballos siguen ahí. Corro la cremallera y veo a varios a lo lejos y a tres
    que están más cerca. Me levanto y me acerco a ellos. Es un auténtico lujo
    empezar así un martes. Recojo el campamento y desayuno sentado en una de las
    mesas del merendero y salgo hacia Sevilla. Me quedan pocos kilómetros para
    llegar. En la entrada de la ciudad me cruzo con Diego, un ciclista que me lleva
    hasta la zona donde está mi hostal. Envié un mensaje pidiendo hospedaje a todos
    los miembros de Warmshower de Sevilla, pero ninguno podía recibirme, así que
    reservé dos noches en una habitación para 14 personas. Me despido de Diego y le
    agradezco el buen rato.

    En recepción me dicen que hasta las 13 no
    puedo acceder a la habitación, así que me voy a buscar una pieza que se me ha
    perdido de una alforja, voy a varios talleres de bicis, pero no lo encuentro en
    ninguna parte.

    El hostel es el típico hostel barato de gente
    joven, con piscina en la terraza. Conozco alguna persona interesante como
    Sebastián, un argentino afincado en Paris que está viajando durante dos años
    desde Portugal hasta China con el objetivo de aprender por el camino el idioma
    de los países por los que pase o a David, que es un entusiasta de las
    estaciones de trenes.

    Paseo por Sevilla, visitando los lugares
    comunes de la ciudad y haciendo algunas compras de cosa que me hacen falta, como
    un mapa de carreteras de Castillla León que en Barcelona no encontré o un power
    baño de 20000 Mah, Lo que no consigo hacer es que me reparen la cremallera de
    la puerta de la tienda de campaña, solo funciona en una dirección y también
    empieza a fallar.

    Decido quedarme un día más porque por lo visto
    el jueves va a haber tormenta. Llega el jueves y amanece nublado, pero no cae
    ni una sola gota en todo el día. Aprovecho para pasear y para editar un vídeo
    que titulo “Kilómetros llenos de Humanidad”. Subo a cenar a la terraza,
    converso con Sebastián y con una chica polaca que ha subido a hacer un poco de
    yoga.

    Si todo va bien y no amanece lloviendo, mañana
    empiezo el camino de la Plata dirección León.

     

    Viernes 18 de septiembre. 

    Por la mañana veo que el día a amanecido
    nublado. Mientras preparo el desayuno escucho a la recepcionista del hostal
    decir que ha salido el sol. Miro por la ventana y veo que es cierto, los rayos
    de sol iluminan y calientan la fachada del edificio de enfrente. Decidido, hoy
    empiezo el camino de la plata. Después de desayunar y dejar el hotel me dirijo
    hacia plaza España. No la he ido a ver y anoche, la chica polaca me enseñó unas
    fotos y parece que no me puedo marchar sin verla. De camino empiezan a caer
    unas pocas gotas de lluvia. Al llegar veo unos manifestantes con banderas de la
    CGT. No encuentro la manera de entrar en la plaza y le pregunto a un policía
    que está dentro de un furgón preparado por si la mani se lía. Me dice que la
    plaza está cerrada por alerta de viento. Es una pena, pero parece que no va a
    ser posible verla. Sigo pedaleando para salir de la ciudad y vuelven a caer
    unas gotas, esta vez un poco más que antes. Miro la previsión del tiempo y hay
    100% de probabilidad de lluvia durante todo el día y toda la noche. Dudo si
    posponer la salida para mañana y volver al hostel. Deja de llover y sale el
    sol, lo que me anima a tomar la decisión de seguir con mi camino. Ha sido una
    decisión poco acertada, pero aún era pronto para saberlo. Voy dirección La
    Rinconada y Alcalá Del Río. Al llegar al pueblo me resguardo bajo un edificio,
    ha empezado a llover un poco más fuerte. Cuando para, me pongo el chubasquero y
    continúo. Paso los Burguillos y sigo dirección Castilblanco de los Arcos,
    siguiendo las flechas amarillas típicas del Camino De Santiago. A mitad de
    camino empieza a diluviar y a soplar fuerte viento. Suenan algunos truenos que
    acojonan. Un coche para delante mío y me pregunta si puede hacer algo por mí.
    Me puede llevar a algún sitio, llevarme las alforjas o que me meta en el coche
    hasta que amaine el temporal. Le agradezco el gesto, pero le digo que no se
    preocupe. Sigo pedaleando y al poco deja de llover por un rato, el suficiente
    para que llegue hasta Castilblanco. Vuelvo a mirar la previsión del tiempo y lo
    mismo, lluvia todo el día. En el camino había una indicación a un albergue de
    peregrinos. Me acerco hasta él pero está cerrado por el covid. Decido sentarme
    en un banco frente al albergue a hacerme la comida pero empieza a llover y
    salgo pitando hacia la gasolinera que hay justo al lado. Al llegar a la
    gasolinera, veo que hay una parada de autobús medio cerrada y voy ahí para
    comer. Empieza a diluviar fuerte, menos mal que me ha pillado cubierto esta
    vez. Cuando termino de comer deja de llover y aprovecho para continuar. Voy con
    la intención de acampar en el primer sitio que vea. Acampar antes de que vuelva
    a llover, que la lluvia me pille dentro de la tienda. Veo algún sitio al lado
    de la carretera que está bien, pero mi intuición me dice que siga, que continúe.
    Eso me pasa varias veces y me enfado conmigo, por no parar, por seguir hacia
    delante. Al poco, las flechas amarillas me indican que deje la carretera y me
    adentre en el parque natural de la Sierra Norte de Sevillla. Al entrar me doy
    cuenta de que esa zona es mucho mejor para acampar, mi intuición ha vuelto a
    acertar. Avanzo buscando el sitio adecuado y al cabo de unos pocos minutos veo
    a tres guardas forestales. Me acerco a ellos y les pregunto si puedo acampar
    por ahí y tras hablar un poco, me meten en un establo en desuso donde paso el
    resto de la tarde y la noche. A ver qué tal amanece el día mañana.

     


    Sábado 19 de septiembre.

     Hoy hace dos meses que estoy pedaleando. El
    día amanece nublado pero sin amenazas de que vaya a llover. Voy por el camino
    tranquilo, sin cruzarme con nadie excepto con un ciervo que huye a esconderse
    cuando se percata de mi presencia. Me hace muy feliz ver a un animal corriendo
    libremente por la sierra. El camino es fácil y agradable hasta que llego a una
    subida que me es imposible hacerla montado en la bici. De hecho, hasta
    empujando me es muy duro y a mitad de la cuesta opto por quitar las alforjas y
    subir la bici empujando sin peso y luego volver a por las alforjas, al llegar
    arriba de todo veo que ese sendero se llama “El Calvario”, el nombre lo dice
    todo.




    Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=pelEQU3pnHQ

    Dirección norte está Almedén de la Plata. Continúo por el camino indicado
    con flechas amarillas, está muy bien señalizado y de nuevo tengo que bajarme de
    la bici en varias ocasiones incluso en algunas bajadas con escalones de roca
    difícil para hacerlo con alforjas. El camino pasa por varias dehesas y zonas
    agrícolas por lo que tienes que andar abriendo y cerrando puertas para que no
    se escapen los animales, lo que, sumado a los momentos que tengo que bajarme de
    la bici para empujarla, me llega a cansar. En una de esas dehesas el camino
    está lleno de enormes cerdas comiendo y tengo que pasar por en medio de ellas,
    lo que es fácil pero intimida un poco, la verdad.




    A las 16.00 y sin comer llego
    a Real de la Jara, he hecho poco más de 20 kilómetros en toda la mañana. En mi
    opinión, el tramo hasta Almaden de la Plata sí que vale la pena hacerlo por el
    camino indicado como Vía de la Plata, teniendo en cuenta que el sendero El
    Clavario es bastante duro y tendrás que empujar la bici, pero una vez en
    Almaden, yo seguiría por la carretera HU9116. Desde Real de la Jara hasta donde
    he parado a dormir, justo antes donde el sendero llega a la carretera que va
    hacia Monesterio, es una pista ancha y fácil de realizar. Por el camino no
    había mucha opción para acampar, al lado de la pista todo son campos cercados.
    Mi idea es acampar en el primer lugar que vea, aunque no esté muy escondido.
    Pero justo paso por delante de una finca y en la puerta hay un coche de la
    guardia civil, así que mi idea de acampar sin esconderme mucho se disipa
    rápidamente. Más adelante encuentro un lugar más o menos escondido, se me puede
    ver, pero al caer la noche no será tan fácil verme, además, no pasan muchos
    coches por ahí. Cuando estoy dentro del saco escribo un mensaje a mi madre para
    decirle donde estoy y me dice que justo hoy ha salido Monesterio en el
    telediario por que han detenido al asesino de una mujer en su finca… no sé,
    pero quizás sea la finca donde estaba la guardia civil parada...

     

    Domingo 20 de septiembre. 

    Me despierto a las 06.00, salgo a hacer un pis, aún
    es de noche y el cielo está plagado de estrellas. Agradezco poder estar ahí y
    ser partícipe de lo que me rodea. Aunque creo que no voy a dormir más, vuelvo a
    meterme en el saco, me da pereza empezar el día con esa oscuridad, además ya se
    nota que empieza a hacer fresquito. Contrariamente a lo que había pensado, me
    vuelvo a dormir un rato más. Hay mucha humedad y está todo mojado. Mientras
    estoy desayunando pasa un coche de la guardia civil, me ve, frena un poco y continúa
    su camino. Voy por el camino de la plata hacia Fuente de Cantos, es una pista
    por la que se puede ir sin problema, A medio día tengo el primer pinchazo del
    viaje, me pongo a un lado del camino, en un campo de trigo y arreglo el
    pinchazo. Aprovecho también para limpiar y engrasar la cadena.



    Cuando empiezo a
    pedalear, me cruzo con dos chicos de Pamplona que también van con alforjas.
    Ellos han empezado en Sevilla. Pedaleamos juntos hasta Fuente de Cantos, ellos
    van a comer a un bar y yo me busco una plaza donde cocinar. Recibo un mensaje
    de Sandra, una chica de Warmshower que me dice que no puede recibirme en su
    casa esta noche pero que puede venir donde vaya a acampar y trae algo para
    cenar. Me indica un lugar donde puedo acampar y quedamos ahí a las 19.30. Sigo
    pedaleando por el camino un rato hasta que llego a la carretera, la nacional
    630 y decido cogerla para avanzar más rápido y ser puntual a la cita. Llego
    antes que Sandra y doy un rodeo por la zona para decidir el sitio donde voy a
    acampar. Cuando lo encuentro, no me da tiempo a montar la tienda, Sandra hace
    su aparición con su bicicleta. Compartimos una rica cena que ha hecho ella y
    brindamos con una cerveza. Charlamos un rato de varias cosas y después de un
    rato se marcha. Es increíble compartir momentos así con desconocidos, estoy súper
    agradecido de que Sandra haya roto mi rutina.

    Adjunto

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    4. DSC01508-01-min.jpeg (1574 KB, 0 descargas) 6 meses antiguo
    Publicado hace 6 meses #
  4. Me gustaría seguir con la crónica y contaros el resto del viaje, pero por el momento lo dejo aquí. Mañana vuelvo a salir de ruta y no me va a ser posible seguir haciéndolo.

    El plan es ir hacia Turquìa, pero mientras abren o no las fronteras, estaré dando vueltas por Cataluña e improvisando según estén las restricciones de movilidad. A la vuelta seguiré con esta crónica.

    Un saludo y buenas rutas!

    Publicado hace 6 meses #
  5. Se te acumulara el trabajo y nos dejas sin la etapa de los toros...

    Jjjjjjjj

    Suerte hasta Turquia!!!

    Aquí yace Raffaello Sanzio.
    Cuando nació la naturaleza temió ser vencida por él. Cuando murió temió morir con el.
    https://esdeslow.blogspot.com
    Publicado hace 6 meses #
  6. Muchas gracias Slow!

    Prometo retomar la crónica cuando pueda. No soy de dejar las cosas a medias.

    Publicado hace 6 meses #
  7. Muchas gracias y buen viaje.

    Publicado hace 6 meses #
  8. Buen viaje compañero!

    Publicado hace 6 meses #
  9. Muchas gracias!!!!

    Publicado hace 6 meses #