Rodadas. Una comunidad de cicloturismo y viajes en bicicleta
Volver arriba

Más de 4500 km alrededor de la península

&tarr; PUBLICIDAD (lo que paga la factura)

  1. Seguimos con el crónica:



    Anna y Sebastián se van a dormir muy pronto. Yo me hago una
    sopa y me acuesto no mucho después que ellos. A la mañana siguiente nos
    levantamos pronto y cada uno retoma su camino.


    El mío es encantador. Está nublado y me
    acompañan unas cuantas yeguas que están comiendo a ambos lados del camino. Me
    paro a cada instante para tomar fotografías, el lugar es de postal, me siento
    muy privilegiado de poder estar contemplando ese paisaje de buena mañana. Avanzo
    muy despacio porque voy haciendo fotos a cada paso de las yeguas, las vacas y
    las montañas. Así llego a Saint Jean Pied de Port, un pueblo también de postal
    donde paro para comerme un bocadillo mientras trato, sin éxito, vender alguna
    postal con fotografías que hice en mis viajes por India y Marruecos.

    En Elizondo paro a comprar algo de alimento y
    mientras estoy guardando la compra en las alforjas se me acerca una chica a la
    que le llama la atención la bicicleta. Le cuento un poco mi plan y me ofrece ir
    a su casa a pasar la noche; lástima que viva en Erratzu y me queda unos 25 km
    atrás.

    Empieza a ponerse el sol y no veo ningún lugar
    donde acampar y no parece que la cosa vaya a mejorar, así que me decido a
    probar suerte y a hacer lo que aprendí en Marruecos: preguntar en una casa si
    puedo acampar en su terreno. Así lo hago en el siguiente caserío que veo. Me
    acerco a la casa y digo: ¡Hola! Sale un chico medio asustado y le pregunto si
    puedo acampar en su terreno. Me dice que va a preguntar a ver qué dice su
    pareja, pero que sí, sin problema. Dos minutos después, mientras estoy
    despejando un poco el terreno para plantar la tienda, me dicen que mejor pase a
    dentro y duerma en la casa. Se llaman Chomi y Cucú y tienen una hija de ocho
    años la mar de simpática a la que se le ha pinchado una rueda de su bicicleta.
    Se la arreglo antes de ducharme y después cenamos los cuatro juntos. Hablamos
    un poco de todo, bromeamos, etc. Como si nos conociéramos de hace tiempo. No me
    dejan ni siquiera fregar los platos. A la mañana siguiente, mientras
    desayunamos, me cuentan que se sienten muy agradecidos de mi visita, que
    últimamente las cosas no les van muy bien y que conmigo tienen la sensación de
    que aún hecho lo que debían. Yo también me siento muy agradecido de su acogida.

    Salgo de su casa a las 08.30 de la mañana.
    Está lloviendo y no parará hasta 5 horas después. Me pongo el pantalón y la
    chaqueta para la lluvia y un par de horas después, decido quitarme las chanclas
    y ponerme las bambas y las polainas. Para hacerlo busco un lugar donde
    resguardarme. Así conocí a Edurne, una cicloviajera que va en dirección a la
    transpirinaica. Hablamos un buen rato y me informa de que puedo coger una vía
    verde, la Plazaola. Genial, porque me había pasado desapercibida. Voy para allá
    con los pies bien calentitos y protegidos de la lluvia. Cojo El Plazaola en
    Leitza, Me esperan 25 km de camino llano y tranquilo, pasando por antiguos
    túneles de lo que en su día fue una vía de tren en los que es más que
    recomendable llevar una buena luz para iluminar su interior. Llegando a Errezil
    empiezo a buscar sitio donde pasar la noche y enseguida aparece ante mi lo que
    fue un gran restaurante y en cuya fachada aparece un símbolo okupa. Me acerco
    hacia allí y veo a alguien en una terraza. Saludo y me dicen: - ¿Estás buscando
    sitio para pasar la noche? Espera.

    Veinte segundos después el chico, sin apenas
    presentarse, me a lo que llama “El albergue” y me dice que puedo elegir
    habitación. Me indica donde tengo el baño y que para la ducha tengo que entrar
    en la casa. Paso un rato muy agradable tomando café con Oscar, Mery y un par de
    chicos más cuyo nombre no recuerdo. Uno de ellos es apicultor, otro hace
    esculturas, sillas y más cosas con hierro y los otros dos trabajan el cuero y
    hacen cuchillos. La puesta del sol, con Azpeitia a nuestros pies, es realmente
    espectacular.

    A la mañana siguiente llego a Barinaga, cerca
    de Markina. He ido a parar allí porque tengo una amiga a la que tengo ganas de
    ver.









    Adjunto

    1. IMG_20200803_075336-min.jpg (1155.7 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. IMG_20200803_075822-01-min.jpeg (1106.4 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    3. IMG_20200803_075328-min.jpg (1185.9 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    4. IMG_20200803_074346-min.jpg (766.4 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    5. IMG_20200803_082546-min.jpg (1016.6 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    6. IMG_20200803_082755-min.jpg (323.4 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Instagram: labiciesbella
    Publicado hace 1 año #

  2. Adjunto

    1. IMG_20200803_140150-min.jpg (977.7 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. IMG_20200803_110303-min.jpg (1289.2 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    3. IMG_20200803_135633-min.jpg (1477.2 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    4. IMG_20200803_131647-min.jpg (1494.7 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    5. IMG_20200803_121702-min.jpg (829.8 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    6. IMG_20200803_083728-min.jpg (503.7 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #

  3. Adjunto

    1. IMG_20200804_162731-min.jpg (1030.7 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. IMG_20200804_134436-min.jpg (963.8 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    3. IMG_20200805_074030-min.jpg (792.1 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    4. IMG_20200804_211318-min.jpg (546.3 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    5. IMG_20200805_094329-min.jpg (472.6 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    6. IMG_20200805_071708-min.jpg (276 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #
  4. estupenda crónica y mientras la leo y recreó mentalmente desde mi sofa maldigo al covid que nos tiene encerrados sin poder pedalear pero me alegra leer cosas frescas y así saver que los caminos aún están esperándonos. gracias por esta estupenda cronica. 

    si te cansas de pedalear bájate de la bici y camina pero no te pares
    Publicado hace 1 año #
  5. Preciosas fotos de Euskalherria, el paraiso del ciclismo para muchos.

    La via verde del Plazoala, una maravilla, para mi la mejor que he conocido hasta ahora, un recorrido maravilloso y unas vistas de postal, esa foto es de uno de los tuneles, el mas largo de 2.5 kms.
    Es curioso pasar esos tuneles en verano, la temperatura desciende casi 15 grados, es como un aire acondicionado natural. La via del Plazoala fue la antigua via de tren que unia San Sebastian con Pamplona, realmente llega hasta Pamplona aunque no esta acondicionada hasta allí.

    Tienes la via verde del Bidasoa tambien que va desde Irun a Doneztebe, pero esta ya es mucho peor, va al lado de la carretera general y cruza por muchas poblaciones con mucha gente y trafico.

    Super entretenida crónica y preciosas fotos.
    Siguiendola!!

    Publicado hace 1 año #
  6. danielperez dice: buen aporte

    ...


    Otro jetas que viene aquí a poner su enlace y a ensuciar un hilo con buenos contenidos...¿no hay moderador o administradores en este foro?


    Un saludo

    Publicado hace 1 año #
  7. Verónica, mi amiga, vive con una pareja y su
    hijo de 6 años llamado Eki. Cuando llego a la casa, el niño está a punto de
    dormir, pero se ha enterado que he llegado y quiere saludarme. Me dice que es
    mago y le digo que yo sé algo de magia y que mañana por la mañana podríamos
    enseñarnos algunos trucos. A las 8 de la mañana del día siguiente, cuando abro
    la puerta de lo que por unos días va a ser mi cuarto, veo a Eki esperándome
    vestido de mago. La diversión está servida.

    Paso en su casa tres días en los que visito el
    pueblo de Markina, lugar donde nació la cesta punta (deporte similar a la
    pelota vasca) y en el que hay una ermita con unas espectaculares y enormes
    rocas en su interior. Por la tarde vamos a una zona de mar cerca de Ondarroa
    donde en lugar de arena hay unas piedras donde tumbarse, realmente digno de
    ver. Al día siguiente paseamos por un río y al otro día paseamos por una presa
    de agua. También aprovecho para cargar baterías y luces, limpiar la bici, la
    cadena y algo de ropa.

    Al cuarto día decido seguir mi camino y vuelvo
    a la carretera. El camino De Santiago pasa por Markina y decido seguirlo. A los
    pocos minutos me doy cuenta que no es una buena idea seguir las señales del
    camino al cien por cien. Están pensados para hacerlos a pie y me meto por unos
    lugares que la bici apenas cabe. Así es como rasco una de las alforjas contra
    una pared y se me hace un agujero que reparo con un parche y cinta americana.
    Decido seguir por la carretera y dejarme de inventos. Paso por Guernica y llego
    a Larrabetzu. Son solo las seis de la tarde, pero está muy nublado y parece que
    va a llover de lo lindo, así que decido buscar un sitio para dormir. Tras mirar
    varios sitios que no me convencen, veo un buen lugar, pero pertenece a un
    conjunto de casas. Observo el sitio y saludo a las personas que están en la
    terraza de una de las casas. Salen a saludarme y les pregunto si habría algún
    problema si acampara por esa zona y me dicen que adelante, que es de ellos y de
    su familia y me indican un lugar donde puedo montar la tienda. Mientas la estoy
    montando, se me acerca el chico y me dice que cuando acabe baje a la casa a
    ducharme. ¡Qué maravilla! Así lo hago, monto la tienda y me ducho. Al salir del
    cuarto de baño, me habían preparado una ensalada de tomates del huerto, un
    sándwich y un batido buenísimo. Así da ¡gusto!!

     

    Lunes 10 de agosto.

     

    Me desierto a las 07.30 de la mañana y vagueo
    un poco más dentro del saco. A los 15 minutos me activo y empiezo a recoger el
    campamento. Al poco rato veo a Julen subir por el camino hacia donde me
    encuentro. Viene con una caja donde trae el desayuno. Trae café, batido de
    frutas hecho por él, tostadas, pan rallado, membrillo que hacen ellos mismos,
    sandia y melón y algunas cosas más. Siento que me están cuidando demasiado
    bien. Le cuento el plan que tengo para ir hacia Portugalete, cogiendo varias
    combinaciones de carreteras secundarias. Él me aconseja ir por la nacional, me
    dice que va a ser todo plano y que de otra manera voy a coger varias cuestas. Julen
    es ciclista, así que decido hacerle caso. Me acompaña hasta Bilbao y es frente
    al Ayuntamiento donde nos despedimos. Sigo mi camino, ahora en solitario, por
    el carril bici que pasa frente al Gugengeim. Más adelante cojo la carretera que
    me lleva a Baracaldo (lugar donde se cumplen los primeros 1000 kilómetros),
    Sestao, Portugalete y su famoso puente colgante, Santurtzi (donde me hago una
    foto frente al mural de Eskorbuto (mítico grupo punk de los 80) y así llego a
    Zierbena, donde me paro a comer sentado en un banco. He quedado con Nuritxu,
    una amiga payasa de Barcelona que está pasando unos días en casa de sus padres
    en Baracaldo. Tomamos un café y me invita a unos dulces típicos de su tierra
    natal. Me despido de ella y continúo mi camino hasta Kovaron, lugar donde
    decido parar a pasar la noche acampado cerca de un camino que lleva a la playa.
    El día ha estado nublado, ideal para pedalear y al final de la tarde han caído
    cuatro gotas simbólicas,

    Esta parte del viaje es la que menos me ha gustado,
    al pasar por Bilbao y los demás lugares he tenido que ir consultando
    frecuentemente el camino a seguir en el móvil y es algo que me incomoda,
    prefiero ir guiándome con el mapa físico que llevo en la bolsa del manillar.




    Adjunto

    1. IMG_20200810_173012-min.jpg (753 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. IMG_20200810_115430-min.jpg (1095.1 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    3. IMG_20200810_105355-min.jpg (1401.1 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    4. IMG_20200806_111901-min.jpg (810.1 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    5. IMG_20200806_180226-min.jpg (1007.5 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    6. IMG_20200806_114012-min.jpg (564.7 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #

  8. Adjunto

    1. IMG_20200810_210411-min.jpg (1283 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #


  9. Publicado hace 1 año #

  10. Adjunto

    1. DSC00588-02.jpeg (745.7 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. DSC00593-01.jpeg (1235.6 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #

  11. Adjunto

    1. DSC00593-01.jpeg (1235.6 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #
  12. Martes 11 y miércoles 12 de agosto.

     

    A la mañana siguiente llego a Castro Urdiales
    y me encuentro con una Iglesia espectacular, su arquitectura me llama mucho la
    atención y me dirijo hasta ella. Paso por Laredo y en Colindres paro a comer en
    una plaza. La lluvia me deja terminar de comer pero cuando tengo todo guardado
    en las alforjas comienza a llover. Me pongo ropa impermeable y continúo mi
    periplo, no me apetece esperar a que escampe. Llueve durante varias horas, pero
    al final, como todo, pasa. Llego hasta La Cavada, un bonito pueblo donde me
    espera Kike, un amigo que conocí en Palestina. Está con dos compañeras de
    trabajo y mañana se unirá a nosotros Violeta, otra amiga que conocí en
    Palestina también. Me quedo con ellos el día de mi llegada y el siguiente.
    Pasamos buenos momentos juntos, visitando diferentes lugares con el coche,
    comiendo y riéndonos mucho.

     

    Jueves 13 de agosto.

    Llega el momento de las despedidas, Kike me
    regala una cigüeña de trapo que me acompañara el resto del viaje. Kike se queda
    solo en casa, las chicas vuelan a Barcelona y yo continúo mi viaje. A las ocho
    de la mañana ya estoy pedaleando y esa sensación de satisfacción y plenitud me
    invade al momento. Me siento muy bien yendo en bicicleta. Paso por Liérnagues,
    La Penilla, la vía verde del Pas y así llego a Torrelavega. Me dirijo hacia la
    costa y llego a Comilas, lugar donde decido parar a comer en un banco mirando
    al mar. El día es nublado, no llueve, pero ahora que he parado, siento algo de
    frío. Continúo por la costa, el paisaje es precioso, la mezcla del verde de
    Asturias y el azul del mar son un buen fondo mientras pedaleo. A la altura de
    La Franca comienzo a pensar en buscar un lugar donde pasar la noche. Es justo
    antes de Buelna donde encuentro un sitio para plantar la tienda.

    Durante el día me he cruzado con una pareja de
    cicloviajeros. Iban en mi misma dirección y por el mismo camino. He pensado que
    podríamos pedalear un rato juntos, pero al acercarme a ellos e intercambiar
    unas palabras, me ha dado la sensación de que no estaban muy dispuestos a ello.
    También me he cruzado con dos chicos, un italiano y un vasco, van hacia
    Santiago, pero cuando nos hemos cruzado estaban a punto de parar. A ver si
    coincidimos otro día, parecían majos y me apetece compartir un poco de pedaleo
    con alguien.

     

    Viernes 14 de agosto.

    Me levanto pronto. La tienda y el tarp están
    completamente empapados, es lo que tiene acampar al lado del mar. Recojo todo,
    desayuno y empiezo a pedalear. He quedado con Raquel, una chica cicloviajera que
    está viajando con Ben, un perro de 30 kilos. Nos vemos en Gulpiyuri, una playa
    turística y bonita cerca de Llanes. No nos conocemos, pero pasamos un rato muy
    agradable mientras comemos. Me fascina verla viajar en bici con Ben. Nos
    despedimos con un largo abrazo y cada uno sigue su camino. Voy por la nacional
    dirección Arriondas, donde me espera Salo, otra cicloviajera desconocida que me
    ofrece pasar la noche en su casa.

    La casa está llena de gente, amigos, amigos de
    amigos y una chica alemana-vietnamita que está viajando por el norte.

    Salo me invita a una cerveza mientras
    charlamos durante un rato hasta que se tiene que ir a trabajar.

    Comparto cena con las otras personas y cuando
    empiezan a beber cubatas me voy a dormir, se me cierran los ojos.



    Adjunto

    1. IMG_20200811_182124_-_copia-min.jpg (625.6 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. IMG_20200812_144558_-_copia-min.jpg (666.6 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    3. IMG_20200815_130943-min.jpg (671.4 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    4. IMG_20200811_144452_-_copia-min.jpg (1261.2 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #

  13. Adjunto

    1. DSC00674-01-min.jpeg (815.1 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. DSC00612-02-min.jpeg (462.3 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #

  14. Adjunto

    1. DSC00612-02.jpeg (866.8 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #
  15. Sábado 15 de agosto.

    Me despierto sobre las seis de la mañana, pero
    me quedo disfrutando de la cama hasta las nueve. Desayuno con la gente y me
    despido de ellos, se van a ver los lagos de Covadonga y Salo se va a Madrid,
    sin dormir. Salgo de su casa a las 11.30. Voy hacia el Alto del Fito. Salo me
    dijo que era muy duro para lo cargado que voy, pero la verdad es que lo hago
    muy bien. El mirador me ofrece unas vistas espectaculares, a pesar de la
    niebla. Cuando empiezo a descender, decido tensar los cables de los frenos,
    hace días que pienso que tengo que hacerlo, pero siempre lo dejo para otro
    momento. Ese momento ha llegado, entre la pendiente que hay y las curvas
    cerradas, es importante que la bici frene bien.

    De Collunga voy a Lastres, un pueblo muy
    bonito. Viendo el cielo gris oscuro que hay decido comer en un lugar donde
    pueda protegerme de una posible lluvia y me dirijo al portal de una iglesia.
    Cuando termino de comer y estoy pensando en seguir, empieza a llover. Cuando
    las gotas dejan de caer, continúo mi camino hasta Villaviciosa y aunque solo
    son las 18.30 decido no seguir pedaleando y voy a pasar la noche al albergue de
    peregrinos “La Payaguera”. Montse, la mujer que lleva el albergue, me recibe
    invitándome a pasar por el SPA de pies. Es un pequeño albergue con dos hórreos.
    Ofrecen cena y desayuno y funciona a través de donativos de los peregrinos que
    pasan ahí la noche. Allí coincido con dos catalanes, un francés, un holandés y
    una chica de la República Checa. Más tarde aparece Alejandro, un chico que
    viaja en bici con el que me crucé un par de días atrás.

     

    Domingo 16 de agosto.

     Salgo temprano del albergue. Alejandro tiene que
    bajar al pueblo para sacar dinero y luego volver al albergue para pagar el
    donativo, así que empiezo a pedalear en solitario. Me voy parando bastantes
    veces a hacer fotos y me cruzo varias veces con los chicos catalanes. Más
    adelante, cuando estoy haciendo otra foto, aparece Alejandro empujando la
    bicicleta. Se había metido por un camino apto para andar, pero no para pedalear
    y se tuvo que bajar de la bicicleta y empujarla. Continuamos pedaleando juntos
    hasta Gijón, lugar donde nos separamos porque yo quiero parar a hacerme un
    bocadillo. Me lo como sentado en un paseo marítimo bastante transitado. Para
    salir de Gijón sigo el carril bici que hay y al pasar por un parque, veo
    sentado en la sobra de un árbol a un cicloviajero que había visto días antes.
    Sé que es él porque viaja con una tabla de surf en el remolque. Me acerco a
    saludarle y compartimos un café mientras charlamos. Minutos más tarde me
    despido de él. No recuerdo el nombre del pueblo donde paro a comer y a echarme
    una siesta en la puerta de una iglesia. Luego continúo hasta Avilés, lugar
    donde hago otra parada para merendar. Mientras me como un bocadillo miro en el
    móvil donde puedo pasar la noche y en Park4night veo que a 23 kilómetros hay
    una gente que ofrece su jardín para acampar. Me pongo en contacto con ellos y
    para allá que voy. Al llegar me encuentro con una pareja muy simpática que casi
    no hablan castellano. Me dicen que han recibido a otro cicloviajero y cuando me
    acerco a él veo que es Sam, el chico de la tabla de surf. Monto mi tienda cerca
    de la suya, me ducho en el jardín con mi bolsa de agua y me hago la cena.
    Invito a Sam a cenar y nos vamos a dormir. Se pasa la noche lloviendo.

     

    Lunes 17 de agosto.

    Me levanto y recojo todo el campamento. Sam
    sigue durmiendo. La pareja me dijo que tenía que salir de ahí sobre las ocho de
    la mañana, pero olvidaron decírselo a Sam. Me despido de ellos y en cuanto veo
    un sitio donde sentarme me paro a desayunar. Sigo unos pocos kilómetros hasta
    llegar a Cudillero y vuelvo a parar, esta vez en un supermercado para comprar
    un poco de pan y un par de cosas más. Al salir del súper, me vuelvo a cruzar
    con Sam y seguimos juntos. El tío le pega fuerte y va siempre unos metros por
    delante de mí. Asturias sigue ofreciéndome paisajes espectaculares. El camino es un sube y baja continuo, curioso reflejo de la vida, ese tobogán constante de emociones. Sam decide parar para
    mirar algo de su bici y el teléfono y yo continúo pensando que luego me
    alcanzara. Un rato más tarde paro para ir al lavabo y Sam me adelanta y ya no
    vuelvo a verle en lo que queda de día,

    Llegando a Luarca empieza a llover, es una
    lluvia fina pero que me moja bien y cuando puedo paro para cubrirme de la
    lluvia y aprovecho para comer. Luego, después de la comida y la lluvia,
    continúo hasta llegar a la playa de Frejulfe, lugar donde me han dicho que puedo
    acampar. Antes de llegar me cruzo con cuatro cicloviajeros más y entablo
    conversación con dos de ellos.

    Al llegar a la playa veo que hay bastantes
    autocaravanas (el lugar da permiso para que estén ahí) y veo a la guardia civil
    dando vueltas. Parece que no es un buen lugar para acampar. La playa está muy
    abajo, demasiado abajo teniendo en cuenta que mañana tendré que subir y en la
    pineda que hay arriba de la playa no es posible acampar. Parece que tengo que
    buscar otro sitio y cuando me estoy yendo veo un camino que sube, un camino
    bastante empedrado como para subir en coche. Dejo la bici abajo y subo
    caminando para comprobar el lugar. Es ideal, plano, solitario y dudo mucho de
    que la guardia civil vaya a subir hasta allí. Decidido, ya tengo sitio donde
    pasar la noche. Me ducho con apenas 1,5 litros de agua fría, desnudo en medio de un bosque sintiendo el animalillo que soy. Ceno en silencio, a gusto, satisfecho. Mañana será otro día más. Otro día más en el que seguiré recorriendo kilómetros solidarios con las personas sin hogar. Solo quiero vivir así, libre, a mi manera, de forma sencilla,
    austera. Volando como un grano de trigo lanzado al aire. Con amor, paz, con
    risas, alegrías y penas. Estoy agradecido de estar y sentirme vivo.

     

    Martes 18 de agosto. 

    Me despierto y sorprendido compruebo que la
    tienda está seca. No ha llovido y pensaba que, al estar cerca del mar, la
    humedad empaparía la tienda, pero no ha sido así. Comienzo a recoger y su pone
    a llover. Consigo recoger la tienda sin que apenas se haya mojado, solo unas
    pocas gotas sin importancia. Me pongo a pedalear lo antes posible, recuerdo que
    ayer, por la carretera, vi algunos sitios donde refugiarme de la lluvia, creo
    que no muy lejanos. A los pocos minutos veo un cobertizo, una especie de garaje
    campestre que me sirve para resguardarme de la lluvia. Aprovecho para desayunar
    y lavarme los dientes. Cuando deja de llover, sigo mi camino. La mañana es
    entretenida metereológicamente hablando: llueve, para de llover y vuelta a
    empezar. Voy por la costa, paso por Tapia y enseguida salgo de Asturias para
    entrar en Galicia, que me recibe reflexivo. Voy pedaleando pensando en lo sencilla que puede ser la vida: tener algo que llevarse a la boca, dar amor a los demás (animales, humanos y a la tierra), estar abierto a recibir amor y un hogar donde realizarnos como personas. Atrás dejo Asturias, pero el olor a eucalipto y las nubes amenazando con mojar me siguen desde ya muchos kilómetros. En Trabada, justo antes de entrar al pueblo, hay un área de
    descanso con sus mesas y fuente. Decido parar a comer ahí. Empiezo a sacar los
    bártulos de la cocina y empieza a llover. Pienso en meter todo de nuevo en la
    alforja y buscar un lugar cubierto para comer, pero me lo pienso mejor y decido
    usar el tarp y hacer un techo sobre la mesa. Cuando estoy montándolo deja de
    llover…

    Después de comer continúo mi ruta. Paro en el
    pueblo para comprar algo de alimento y sigo. Cometo el error de dejar la
    carretera LU 132 para seguir las indicaciones de los mojones (se llaman así)
    del camino De Santiago. El camino me mete por carreteras estrechas y empinadas
    que me hacen pasar por casas de piedra antiguas, son carreteras empinadas. A continuación,
    el camino pasa a ser de césped y luego de tierra con piedras tan empinado que
    me es imposible hacerlo pedaleando. Me bajo y empiezo a empujar y a empujar y
    empujar. Se me hace muy largo. Además, hace un viento en contra que tira para atrás, lo que alegra a esos gigantes convertidos en molinos gracias a Cervantes a mí me hace pensar que hay veces que uno tiene que abrirse paso a bocados. Saco la hamaca de una alforja y la uso para atar
    la bicicleta a mi cintura y así empujar también con la fuerza del cuerpo. La
    bici se me cae al suelo un par de veces. Al final, decido dejar de seguir las
    indicaciones de los mojones de las narices y sigo un camino que me lleva de
    nuevo a la LU 132. Justo ahí, hay una explanada, con su merendero, fuente e
    iglesia. Decido pasar ahí la noche, en una especie de cobertizo que me mantiene
    a salvo del viento y de la posible lluvia, además, no tengo que montar la
    tienda.

    Lleno con 10 litros de agua la ducha portátil
    que llevo y la cuelgo de un clavo que cuelga de la pared en la parte de afuera
    del cobertizo donde voy a dormir. Ya ha empezado a oscurecer. Me doy una ducha
    rápida de agua fría que me sienta muy bien. Ceno lo de cada noche, sopa de
    fideos aderezada con un sobre de polvos de verduras y me voy a dormir.



    Adjunto

    1. DSC00691-min.jpg (585.1 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. DSC00715-min.jpg (633 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    3. DSC00709-min.jpg (415.5 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    4. DSC00683-min.jpg (258.8 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    5. DSC00726-min.jpg (297.5 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    6. DSC00718-min.jpg (323.8 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #

  16. Adjunto

    1. DSC00733-min.jpg (499.4 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. DSC00745-min.jpg (327 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    3. DSC00749-min.jpg (521.7 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    4. DSC00757-min.jpg (412.9 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    5. DSC00741-min.jpg (210.7 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    6. DSC00747-min.jpg (156 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #

  17. Adjunto

    1. DSC00784-min.jpg (448.6 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    2. DSC00767-min.jpg (111.3 KB, 0 descargas) 1 año antiguo
    Publicado hace 1 año #
  18.  Veo que os gusta España,  es un gran País, a disfrutar !

    Publicado hace 1 año #
  19. ¡Qué buena crónica, Hohmann! Fotos muy bonitas y una narración muy entretenida.

    Publicado hace 1 año #
  20. Travellermaster dice:  Veo que os gusta España,  es un gran País, a disfrutar !

    ...

    No es un país especialmente amigable para el cicloviajero en términos de infraestructuras (y no digamos ya si hablamos del tren, como hemos hecho en un tema reciente) pero cada vez lo va siendo más. Eligiendo las rutas con un poco de cuidado y paciencia se puede transitar por todo el país por carreteras deliciosas, secundarias o comarcales, que hacen del viaje en bici algo muy agradable. El viaje que nos está contando Hohmann es buena muestra de ello.


    Publicado hace 1 año #
  21. Duplicado

    Publicado hace 1 año #
  22. Que grande Hohmann!! ..

    Hohmann.!!
    Cuando veo los molinos de viento siempre me acuerdo de que si D.Quijote levantara la cabeza!!.

    El unico simbolo de superioridad que conozco es la bondad.
    Beethoven.
    Publicado hace 1 año #
  23. Dale candela, amigo! Buena crónica! 

    Publicado hace 1 año #
  24. pues eso....a disfrutar  ! 

    Publicado hace 1 año #
  25. Gracias por compartir :D :D

    Mi caballito de acero
    Publicado hace 1 año #
  26. La verdad, me tiene sorprendido la cantidad de personas a las que conoces y llegas a conocer y me alegra. Eso espanta el sentido de la soledad

    Aquí yace Raffaello Sanzio.
    Cuando nació la naturaleza temió ser vencida por él. Cuando murió temió morir con el.
    https://esdeslow.blogspot.com
    Publicado hace 1 año #
  27. slow dice: La verdad, me tiene sorprendido la cantidad de personas a las que conoces y llegas a conocer y me alegra. Eso espanta el sentido de la soledad. 



    Sí, la verdad es que coincidí con mucha gente y también pasé mucho tiempo en soledad, que es algo de lo que disfruto mucho. 


    Graciasa todos por leerme!!! 

    ...

    Publicado hace 1 año #
  28. slow dice: La verdad, me tiene sorprendido la cantidad de personas a las que conoces y llegas a conocer y me alegra. Eso espanta el sentido de la soledad. 



    Sí, la verdad es que coincidí con mucha gente y también pasé mucho tiempo en soledad, que es algo de lo que disfruto mucho. 


    Graciasa todos por leerme!!! 

    ...

    Publicado hace 1 año #
  29. Me encanta este viaje y tú filosofía! 

    Publicado hace 1 año #
  30. Siguiendo la crónica @Hohmann, super entretenida, no dejes de escribirla.

    Hay algo que no me cuadra, o no me estoy enterando de como va este viaje. Según comentabas en otros hilos, es una crónica en directo, o sea , que la vas escribiendo al acabar cada una de las jornadas, pero no cuadran las fechas, 15-16 Agosto del año pasado lo ultimo que escribiste y estamos ahora a Febrero del 2021?!
    O no es crónica en directo, o ya estas en otro sitio muy posterior de tu viaje y estas ahora contando etapas anteriores?

    A mi también me sorprende la cantidad de gente que conoces, no se si lo tienes preparado o si es improvisado. Si es improvisado vaya suerte que tienes para hacer amistades y conseguir sitios para dormir.
    Lo digo por mi experiencia por lo menos, porque yo pregunto por un sitio para pasar la noche en una casa que encuentre por el camino y lo primero que me salen son los perros guardianes ladrando como locos y el propietario preguntando con cara de pocos amigos ¿Que quiere usted? Jajajaja
    Eso la mayor parte de las veces en España, aunque no siempre es asi y depende de que sitios o zonas pregunte, pero un 50% de posibilidades la respuesta que recibo siempre es asi.

    Pero es que a ti te reciben como un rey en todos los sitios, y gente al parecer desconocida totalmente, por lo que me parece que esto ya lo tienes preparado o no??, son siempre gente desconocida que te ofrece un sitio para dormir, incluso comida y una bandeja con el desayuno, ¿como lo logras??

    Publicado hace 1 año #