Rodadas. Una comunidad de cicloturismo y viajes en bicicleta
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KTA 1 - SAN GLORIO 0

&tarr; PUBLICIDAD (lo que paga la factura)

  1. El sábado nos pegamos el gran madrugón y, sin despertarnos del todo, medio inconscientes, Pilar y yo nos reunimos con Alfonso y Charly en un área de servicio de la carretera de La Coruña. Allí nos despertamos delante de un café y comprendemos, por fin, que tenemos cuatro días por delante para hacer lo que nos de la gana. Inmediatamente lo celebramos a gritos, nos entra la risa floja, nos pellizcamos unos a otros para comprobar que no es un sueño, que estamos otra vez en la carretera, nos damos un par de golpes en la cabeza, y cuando lo hemos asimilado un poco nos acabamos el café y nos largamos de allí.
    Llegamos a Potes y nos metemos en un restaurante. Charly llora literalmente ante una cazuela de fabada montañesa. Llora y nadie sabe porqué. Parece que es por la fabada por las caras que pone con cada cucharada que se mete en la boca. Le da las gracias al camarero, al cocinero, a los de la mesa de al lado, a Dios... Se le ilumina el rostro; parece que ha alcanzado una especie de nirvana espiritual y va a empezar a levitar o a morirse de gusto. Yo, mientras tanto, como también fabada a dos carrillos, como un lobo, rebañando con pan de hogaza. Alfonso se mete al estómago unos cuantos kilos de garbanzos, unos litros de sopa y en general, un cocido Lebaniego tamaño familiar, con trozos de tocino como puños, o algo parecido. No hablamos mucho, la verdad. A veces, mientras tragamos con dificultad un trozo enorme de morcilla, contemplamos a Charly llorar mientras devora.
    La casa rural que hemos alquilado en un pueblo a un par de kilómetros de Potes es una maravilla. Tiene tres plantas, buhardilla, calefacción, cocina, chimenea, ducha con agua caliente... En fin, todo ese tipo de cosas que me hacen preguntarme porqué, cuando voy solo, acabo durmiendo en sitios tales como una parada de autobús.
    Como los del KTA no saben estar parados y Charly tiene un mono de bicicleta que se muere, para distraernos un poco decidimos ir a dar un paseo por Fuente De, y nos acabamos subiendo por una garganta que hay a la izquierda según se mira la pared.
    Se nos hace de noche y bajamos. Volvemos a la casa y nos hacemos una cena de las de recordar. Encendemos la chimenea, asamos castañas, bebemos vino, ponemos a punto las bicicletas... Al final cada uno anda a lo suyo, y en medio de las risas nos vamos a dormir.
    Primer día: Potes -La Hermida- Bejes- Salto de la Cabra.
    Nos levantamos pronto. Yo me siento morir: es el segundo día de madrugón, pero hoy nos espera un desafío. Ayer decidimos ir desde Potes a La Hermida, subir a Bejes y continuar por una pequeña pista de cemento hasta el salto de la cabra. Una subida dura de las que se recuerdan toda la vida.
    Salimos de Potes y hace frío, pero el día está despejado. Nos metemos en el desfiladero de La Hermida y allí hace más frío. Yo llevo las manos y los pies helados, pero vamos bien y apenas hay tráfico. El paisaje es espectacular.
    Llegamos al pueblo de La Hermida, paramos a tomar café y aprovechamos para entrar en calor y meterle el miedo en el cuerpo a Pilar. Le preguntamos a la mujer del bar si el camino a Bejes es todo cuesta abajo y la mujer se vuelve y le dice a Pilar: “¿vais a Bejes? , mujer ¿pero tú sabes donde te llevan estos?” Pilar no dice nada, pero empieza a hiperventilar y hay que ponerle rápidamente una bolsa de plástico en la cabeza para que la cosa no vaya a más.
    Acabado el café salimos del bar, le quitamos la bolsa a Pilar, y enfilamos la carretera de Bejes. Desde la primera pedalada yo meto el desarrollo más suave que tengo. Charly va delante nuestro, de un lado a otro de la carretera, haciendo eses y diciendo: “¡yujuuuu! ¿Dónde empieza la cuesta?, ¿dónde empieza la cuesta?” Yo no digo nada, pero pienso: ¿quieres cuesta? Tú ríete, ríete, que te vas a “jartar” de subir cuestas.
    Poco a poco subimos hasta Bejes. No se nos ha dado nada mal. Hace un día precioso y estamos flipando con el paisaje. Paramos en el Albergue y aprovechamos para tomar algo. Alfonso le receta unos medicamentos a un perro que casi nos llena de pulgas mientras los demás nos dedicamos a hacer lo que mejor se nos da, o sea, nada.
    Continuamos la subida: salimos de Bejes ahora en dirección al cielo. La pista de cemento se arrastra curva tras curva por un paredón descomunal. Parece irreal que alguien sobre una bicicleta puede llegar a ser capaz de superar ese desnivel, pero una vez en la pista subimos y subimos y subimos...
    Miro hacia abajo y cien metros por debajo de mi rueda, casi en la vertical, aparece Alfonso, que ha parado a hacer unas fotos. ¡Aguárdate galánnnn!!!! -me grita, desde abajo-.
    Detrás de mí viene Pilar que lo único que dice es: ¡Qué bonito!, ¡qué bonito!, ¡que bonitooooo!!!!, y a continuación empieza a jadear como un perro a punto de sufrir un golpe de calor. Y es que aquí, o te concentras en subir y respirar o como te de por hacer otra cosa te ahogas al instante.
    Dejamos atrás el parking y seguimos subiendo. Ahora encaramos la parte más dura del recorrido. Charly aparece de pronto por detrás mío y me habla de las excelencias del caminar empujando una bicicleta mientras contemplas el paisaje, pero no le hacemos ni caso. Pilar y yo seguimos a lo nuestro. No te dejes impresionar, no te dejes impresionar, no te...
    ¡Miraaaa! ¡El maaaarrrr! ¿eso es el mar? ¡Que siiii! El cielo está completamente despejado y se ve el mar con toda claridad: estamos casi arriba. Charly ya no pregunta que donde empiezan las cuestas. Ahora lo sabe muy bien. Nos sigue como puede, unos cien metros más abajo.
    Los últimos doscientos metros Pilar se muere. “No puedo más” -me dice-.
    ¿Paramos un momento? -le digo-. ¡Y una mierda! -responde-, si me paro no me vuelvo a montar en la bicicleta.
    Seguimos. Ya se ve el final de la pista de cemento. Apenas cincuenta metros más y... ¡¡¡Llegamos!!!
    ¡¡¡AAAhhhhh!!!! ¡¡¡¡Qué bonitooooo!!!! -Pilar alucina con las vistas- Mira esto, mira aquello, mira lo de más allá. Ven por aquí, ven por allá... Por ahí no que te despeñas. Tía, que por ahí no que te despeñas. A ver, que alguien sujete a esta mujer que yo paso de bajar hasta el valle a buscarla.

    Publicado hace 9 años #
  2. Pilar y yo nos acercamos al salto de la cabra. Un desfiladero con una caída descomunal que sólo se aprecia de verdad si te acercas al borde y miras hacia abajo. Nos acercamos con cuidado agarrándonos uno al otro, no porque eso sirva para algo, sino porque si nos caemos podremos compartir la experiencia que, seguro, seguro, que es de lo más excitante.
    Damos una vuelta por allí, comentamos las rutas que se pueden hacer. En la ladera de enfrente, pequeño y por debajo de nosotros, se ve el pueblo de Tresviso con su camino característico que sube a él desde La Hermida.
    Charly contempla la bajada y decide cambiar las zapatas de los frenos, por si las moscas, y comenzamos el descenso con prudencia porque aquí, salirse de la pista o marcarse un recto en una curva, supone despeñarse y acabar cien metros más abajo hecho papilla.
    Mientras bajamos repasamos la subida desde otra perspectiva y, de nuevo, nos parece mentira que hayamos subido por ahí. La pendiente es tan fuerte que Pilar se baja de la bicicleta en cada curva y a veces siente vértigo y pasa de mirar hacia abajo. El pueblo de Bejes se ve diminuto desde donde estamos.
    Bajamos y bajamos y en cada curva flipamos al ver por donde hemos subido. Al poco tiempo dejamos Bejes atrás y llegamos a La Hermida, helados y con las manos agarrotadas de apretar los frenos.
    En la Hermida comemos y seguimos camino. Pasamos el Desfiladero con más tráfico que por la mañana, pero sin ningún incidente. Vemos en directo un rescate con un helicóptero de unos montañeros en una pared impresionante y salimos de allí.
    Ya cerca de Potes hay un coche de la Guardia Civil en el arcén, en dirección contraria. Cuando pasamos yo voy delante y el Guardia me hace un gesto y me dice desde el otro lado de la carretera: “¿Y los cascos?” Yo le respondo algo así como: “yasasfleitasyesesdabadadababda!!!”, mientras señalo con mucha decisión a Potes. A lo que el Guardia Civil responde dirigiéndose a su compañero: “¡Páralos!” Y el otro, que de lejos se veía que era un pobre tipo pequeñito totalmente sometido por el mal carácter del otro Guardia (que era grande, y borde), va y nos para. Nos piden la documentación ¡qué gracia!, porque Pilar nunca lleva la documentación. Yo me adelanto y le empiezo a contar al Guardia grande la historia de unos ciclistas que venían de Madrid, donde la policía nunca ponía multas a los ciclistas porque los ciclistas son el futuro, la esperanza de la humanidad y de la tierra, que agota sus recursos en medio de un desbarajuste de humos y polución... Sin dudarlo un momento, el guardia grande y borde, y borde y grande y prepotente, me dice muy serio que nos va a poner una multa de doscientos euros a cada uno por no llevar el casco y le dice que se encargue del papeleo al pequeñín, mientras él para a un señor con un coche importante de gran cilindrada, de color gris.
    Yo, sin dejarme arrastrar por el desánimo, me voy detrás del pequeñito y de nuevo empiezo a contarle la historia de unos ciclistas que venían de Madrid, un sitio donde la Guardia Civil lleva flores en el pelo y no pone multas a los ciclistas, que sí, que los avisa, que los para, que les da la charla, que les dice que eso está muy mal... pero que ¡Joder! ¡Que no pone multas a los ciclistas!, ¡porque somos la última esperanza de nuestra desastrosa y perdida humanidad!..
    Pero nada. No cuela. Que no consigo nada. Miro de refilón y el grande le está haciendo soplar al hombre del coche, que, como yo, le cuenta la historia de una familia honrada que había quedado para comer porque era el cumpleaños de su hija, y que se había tomado un único vaso de Orujo sin ninguna mala intención. Y que no sopla, porque no sabe o no puede soplar porque le falta un diente y se le escapa el aire cuando sopla y lo intenta y lo intenta y no puede, que nada, que no... (os lo juro, que esto es la pura verdad).
    Total, que el señor del Orujo y yo acabamos en la parte trasera del todoterreno de la Guardia Civil contando historias muy bonitas sobre lo necesario que es el Orujo a cierta edad para la tensión y lo necesarias que son las bicicletas para la humanidad mientras el resto del comando KTA espera en el arcén. Ahora ya todos con su casco reglamentario en la cabeza.
    En un momento dado, el guardia grande y borde regresa a mi lado y ahora parece que ya está de mejor humor porque va a crujir al hombre del coche gris, que ahora ya no habla porque le han intubado para que sople en una máquina especial que han sacado del maletero del coche de la Guardia Civil, y, o sopla, o muere asfixiado si no consigue que deje de sonar el pitidito. El guardia grande se compadece de mi, por fin, y me dice que no nos va a multar a todos (menos mal, pienso yo, mientras hago cuentas -cuatro por doscientos euros cada uno son... ochocientos euros-, y que sólo me va a crujir a mi. ¡Qué guay!!! ¡¡Gracias, señor agente!! -me siento muy feliz, no sé muy bien porqué-.
    El pequeñin me empieza a hacer la multa en la maquinita. ¿Marca del vehículo?.. Trek. ¿Tec, con C o con H? Tardamos infinito. ¿Matrícula? ¡Ah! Que no lleva matrícula... Dirección, dni, km, carretera... La máquina de expender multas no va... Oye, que la máquina no saca el papelito... Yo rezo porque no funcione la máquina pero ese Dios de los cristianos no me escucha, probablemente porque no he marcado su casilla en la declaración.
    Se nos hace de noche. Los buenos agentes de la Guardia Civil nos sacan a la carretera y seguimos camino. Ya es noche cerrada, pero eso a ellos les da igual. Me despido mentalmente del hombre del Orujo que ahora mira con cara de carnero degollado hacia donde le espera su mujer, que seguramente le había dicho que no bebiera tanto, y doy pedales en silencio mientras pienso: doscientos euros son... veinte días de comidas de menú en un restaurante, unas botas de montaña, un cortavientos, un... La vida es una mierda. Pilar me mira de reojo con cara de: “mira que te lo había dicho...”
    Seguimos camino y llegamos a Potes. Como al día siguiente vamos a subir el puerto de San Glorio tengo que conseguir un casco. Preguntamos. No hay cascos de bicicletas en Potes. se hace muy tarde y van a cerrar las tiendas. Me compro un casco de snowboard. ¡Hala!, de puta madre: voy a ser el primer tipo que suba San Glorio en bicicleta llevando en la cabeza un flamante casco para la nieve.
    Por suerte estaba de oferta y tan sólo me costó cincuenta euracos de nada. Pfffff!!!
    Segundo día: Potes - San Glorio
    Nos levantamos temprano. Estoy desesperado: mi vida se ha convertido en una rutina de pedalear, madrugar y sufrir, y cuando me meto en la cama y empiezo a descansar un poco oigo el despertador con la música de Alfonso que es la banda sonora del conocido documental titulado “La carpa del Duero”.

    Publicado hace 9 años #
  3. Salimos para San Glorio, que está afilando sus garras para recibirnos, pero eso aún no lo sabemos. Hacemos parte del camino y paramos a desayunar en un pueblecito donde charlamos con la gente de allí. Nos enseñan colmillos de jabalí que han cazado y hablamos de ganado y ese tipo de cosas. Alfonso recuerda cuando hizo la Transcantábrica, que pasó por aquí.
    Continuamos camino y subimos y subimos... Subimos al lado de un paisano, un hombre mayor que va andando y nos cuenta algunas cosas interesantes, pero hay que joderse como anda el tipo. No hay forma de dejarlo atrás, de echo, a veces nos pasa en una curva y vemos como se aleja sin remedio durante un rato.
    La carretera se pone dura, dura. Alfonso, Pilar y Charly, notan en las piernas la paliza de ayer. Yo no sólo la noto en las piernas, la noto en las manos, los hombros, las cejas, las orejas, las piernas, el culo, los riñones... Menudo día me espera.
    Seguimos y la carretera se retuerce sobre sí misma como una serpiente mosqueada. Poco a poco llegamos a ver el mirador del corzo, pero antes de llegar, cambia de pronto el tiempo, se nubla y se levanta un viento de flipar. Nos gritamos unos a otros para animarnos.
    Charly llega al mirador el último. Dice que ha llegado porque.... Bueno, que no sabe porque ha llegado pero que sigue, pero que no sabe porqué sigue, pero que sigue, pero que si no fuera porque nosotros seguimos no seguiría, y sigue y sigue diciendo cosas raras de ese estilo como si estuviera afectado por una especie de mal de altura o delirando.
    Pilar no sabe donde meterse. En la subida el aire la tiraba de la bicicleta y ahora le cuesta mantenerse en pie. En un intento desesperado de no salir volando se sube a la estatua del corzo y se queda allí, agarrada a su cuello, con cara de velocidad, debido al viento. Paramos un momento a hacernos unas fotos y seguimos.
    En los kilómetros siguientes el aire arrecia más y más. Yo creo que quedan quinientos metros y decido adelantarme a ver que pasa. Doy pedales agachado, luchando cada pedalada contra el viento. Ni siquiera me puedo girar porque el aire me tira. Al fondo hay un cartel. Parece que es el final del puerto. Me estoy helando. Miro atrás un instante y no veo a Alfonso, que me seguía ¿se lo ha llevado el viento? Me preocupo pero pienso que con todo el cocido que ha comido es imposible.
    Los últimos quinientos metros se convierten en algo mas de un kilómetro o tal vez dos y parece que no se va a acabar nunca, pero al final llego. Paro. Hago una foto deprisa. Lucho para ponerme otra camiseta que me quedaba en la mochila. Lucho y con el aire no hay manera. Desesperado intento meter la cabeza por una manga, pero no puedo, luego encuentro el cuello por fin y me la pongo. El aire ruge en las toberas de ventilación del casco de snowboard. Decido bajar a buscar a los demás por si deciden no subir pero... Cuando voy a empezar a bajar los veo. Llegan Pilar y Alfonso, dando bandazos y gritando cuando me ven y se dan cuenta de que, por fin, lo han conseguido. Se bajan de la bici y montan un verdadero circo de gritos, abrazos y más abrazos, en medio de la carretera. Hago fotos. Luego llega Charly, con una cara de superviviente que no es normal. Pasan un par de coches con las luces encendidas y nos miran sin creer lo que están viendo. Unos locos en bicicleta en medio de este vendaval. Desde luego hay gente para todo.
    ¡¡¡¡Hemos vencido a San Glorio!!!! ¡¡¡KTA uno, San Glorio cero!!!! -gritamos.
    Como nos estamos helando nos largamos de allí. Ahora hay que bajar. Las ráfagas de viento son tan fuertes que Pilar tiene que parar un par de veces y bajarse como puede de la bicicleta porque las ráfagas la tiran. Alfonso y Charly se han adelantado y Pilar y yo vamos perdiendo altura poco a poco.
    De vez en cuando nos encontramos en la cuneta a Alf y a Charly que nos esperan y nos hacen fotos. Gritamos cada vez que los vemos: estamos eufóricos.
    Llegamos abajo y allá en el valle, el aire desaparece. Lo celebramos comiendo a dos carrillos en un restaurante de un pequeño pueblo con nuestros amigos Salvi y Yolanda (¡¡Qué grandes que son!!!). Luego acabamos de descender hasta Potes y regresamos a casa.
    Después, como si esto no hubiera sido suficiente paliza, vinieron Pepón y Pili -unos amigos de Alfonso-, nos fuimos a cenar con ellos y luego de copas hasta altas horas de la noche. (Mención especial a las aventuras de Pepón. Advertencia: no ir con él al monte, no ir a cenar si conduce él, y si te dice que te subas a un todoterreno no seguirle la corriente).
    Tercer día: Potes - San Vicente de la Barquera
    Nos levantamos y como ha parado de llover, sobre la marcha decidimos que nos vamos en coche al mar.
    Llamamos a Noe y nos reunimos con ella en San Vicente de la Barquera. Paseamos por la playa y a Charly y a mí se nos ocurre que hace un día estupendo para darse un baño en el mar.
    La playa está vacía y en el agua no se ve ni a un surfista, pero allá vamos. Corremos en calzoncillos como alma que lleva el diablo los quinientos metros que nos separan del agua. Mejor no pensarlo. Nos tiramos de cabeza y jugamos como críos a revolcarnos con unas olas enormes que nos vapulearon de lo lindo y nos dejaban en pelotas en cada revolcón (prometo madurar el año que viene, sin falta, lo prometo). Charly grita: ¡Troncoooo!!! ¡¡¡Soy felizzzz!!! ¡¡¡Esto es la leche!!!!, mientras una ola gigante le cae encima y desaparece engullido por la espuma.
    Luego, ya más tranquilos, nos fuimos a comer. Nos pusimos morados y yo me lo pasé en grande tratando de explicarle a Noe que Charly no es un extraterrestre, que es así, y que probablemente la estaba vacilando, aunque eso, ni yo mismo lo tengo muy claro, ja, ja.
    Nos despedimos de Noe haciéndole jurar que nos veríamos pronto, y volvimos para Madrid sin pillar caravana, lo cual es algo singular y digno de contarse.
    Resumiendo: un fin de semana inolvidable con gente de lo mejor de lo mejor, comiendo como bestias, montando en bici como si nos fuera la vida en ello, subiendo y bajando puertos en medio de una naturaleza descomunal. Reuniéndonos con amigos muy especiales, viendo el mar desde el corazón mismo de las montañas, luchando contra los elementos, riendo a todas horas y haciendo lo que nos gusta más: desvariar de lo lindo con las montañas y nuestras bicicletas como telón de fondo.
    Y eso fue todo amigos. No os cebéis conmigo con lo del casco, que prometo cambiar. (Iremos colgando las fotos a lo largo del finde).

    Publicado hace 9 años #
  4. Pero.... es que no tengo palabras.... para que despues deigais que no sois los que dais miedo... pánico... frio de cojones... vértigo... eso es lo que estoy sintiendo yo y eso que sólo os he leido...

    ¡Que grandes sois! Yo creo que mejor no pongais fotos... que no quiero acabar poniendome malo de cara al finde.

    Publicado hace 9 años #
  5. Ojala se gaste los 200 euros en medicina, y al salir de la farmacia, le caiga un tablon en la cabeza, que despues rebote y le aplaste los dedos y al quitarle el lleso con la maquina, a la enfermera, se le valla la mano y le corte , bueno eso, no me voy a zebar con el.
    Buen relato,es lo que tiene ser de Madrid, en el centro de todo.
    espero no cruzarme nunca con vosotros y lo digo muy muy enserio j
    Ser felices ( a ver las fotosss...

    Somos energia..
    de ti depende, si positiva o negativa
    Publicado hace 9 años #
  6. Ayer pagué la multa: al final han sido cien euros por el descuento de pronto pago. En la multa pone que me devengan 3 puntos del carnet de conducir. ¡Lo flipan los colegas! En fin, he visto en algún sitio en internet que eso no lo pueden hacer, pero que lo hacen tanto que el mismo programa de las multas lo quita automáticamente al detectar que no hay matrícula. Veremos como acaba el asunto.

    Publicado hace 9 años #
  7. Pi, Angel Pasos, Alfonso, Charly (y otros KTA), creo que habéis marcado un hito en éste foro...

    Yo me adelanto y le empiezo a contar al Guardia grande la historia de unos ciclistas que venían de Madrid, donde la policía nunca ponía multas a los ciclistas porque los ciclistas son el futuro, la esperanza de la humanidad y de la tierra, que agota sus recursos en medio de un desbarajuste de humos y polución...

    El aire ruge en las toberas de ventilación del casco de snowboard ..... Cuando voy a empezar a bajar los veo. Llegan Pilar y Alfonso, dando bandazos y gritando cuando me ven y se dan cuenta de que, por fin, lo han conseguido ..... Luego llega Charly, con una cara de superviviente que no es normal. Pasan un par de coches con las luces encendidas y nos miran sin creer lo que están viendo. Unos locos en bicicleta en medio de este vendaval. Desde luego hay gente para todo.

    Adjetivos a discreción . . . y poco más. Ah ! si, me sumo a las palabras de pollo11 (sobre todo a lo que "cice muy en serio")

    Un abrazo.

    Salut
    Publicado hace 9 años #
  8. jajajaja... Fue un placer que me lo contaras en directo, y mucho más probarme el casco ese rosita... por que es rosita metalizado , jajajajaja...

    Por cierto os garantizo que tiene casco para toda la vida.

    En fin, he vuelto a disfrutar un monton de vuestras locuras comando... Pero luego no me preguntes por que no voy... jajajaja...

    Un fuerte abrazo al comando entero y allegados. Sois la caña!!!!!

    P.D.: Por cierto lo que haceis vosotros creo que lo voy a denomina "cicloturismo extreme"... Por explicarle a mi señora que se supone que hago con vosotros....

    "No me sigas, que ya te he dicho que no se a donde voy ..."

    J.F
    Publicado hace 9 años #
  9. Lo del casco... en fin, antes o después tenía que pasar... Piiiiiiii ¿y tu flamante casco regalo de reyes? En casa, supongo.

    Angel, queremos foto de ese casco de snowboard

    Publicado hace 9 años #
  10. No te lo vas a creer Izas, pero este puente me llevé el casco .....ji,ji,ji!!!

    No puedo relatar mejor q Angel como ha sido este finde ... xq han sido unos dias q seran dificiles de superar, tanto por la belleza de sus paisajes, como por la maravillosa compañia (nunca m cansaré de dar gracias x los compis Bikers q tengo...) como por la dureza de los km rodados.... jamas en mi vida habia subido tanto con Polvorilla hasta el punto de, en el momento de coronar, divisar el mar a lo lejos ....

    Gracias Alf, Gracias Charly y Gracias Angel ... xq sin duda alguna, este puente me hicisteis la mujer mas feliz del mundo !!!!!!

    Me siento privilegiada cuando ruedo con vosotros ....

    Mil bss de colores a los tres !!!

    Ahora ire subiendo foticosssss .... !!!!!!

    "Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar."
    Publicado hace 9 años #
  11. Cuan este en casa me lo empapo...

    Publicado hace 9 años #
  12. Te echamos de menos JJ. Te lo hubieras pasado en grande.

    Publicado hace 9 años #
  13. Ya sabes amigo que no pude tomarme el puente... alguien tenia que subiros la gasolina no?

    Tenemos mucho invierno por delante...

    Publicado hace 9 años #
  14. TE llevaste el casco, pero ¿te lo pusiste? Jejejeje

    Publicado hace 9 años #
  15. Publicado hace 9 años #
  16. ja,jaj,aj,ajaja....!!!!!

    voy, voy ... toy en ello .....

    Publicado hace 9 años #
  17. Ala, ya decia yo que estaban mu calladitos en el foro esos días, jejeje

    Cuando veo a un adulto sobre una bicicleta, aún creo que hay esperanza para la humanidad.
    "Me lo contaron y lo olvidé, lo vi y lo entendí, lo hice y lo aprendí". Confucio
    Publicado hace 9 años #
  18. Sábado, llegando a nuestro destino: Potes, paramos en el mirador del puerto de Piedrasluengas, un sitio precioooooooooooso !!!!!

    Publicado hace 9 años #
  19. Llegamos al precioso pueblecito de Potes ....

    A comerrrrrrrrrrrrrrrrr ...... !!!!!!!

    Aqui Charly lloraba de la emoción comendose esta Fabada Montañesa .....
    Nosotros le llamamos la Fabada Orgásmica.....ja,j,ajj,aja!!!!

    Y el tio Alfonso con su Cocido Lebaniego ..... pa chuparse los dedos oiga !!!!!
    Esto es un temaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa....... !!!!!!!!

    Publicado hace 9 años #
  20. Vaya documento gráfico... Venga confesad!!!, vosotros perteneceis a la guia Michelin, eh!!!???

    Sois los que poneis las estrellas a los sitios.... Que os he calado!!!!

    Publicado hace 9 años #
  21. Nuestra preciosa casita .... la mas bonita de Picos de Europa !!!!!



    Y desde las ventanas se veia esta maravilla de paisaje ....


    Publicado hace 9 años #
  22. A ver tramposos de la alforja... qué pintan esas maletas con ruedines en medio de ese salón? Ein?????

    Publicado hace 9 años #
  23. Sabado por la tarde, nos vamos a hacer un trecking x Fuente Dé ....

    - Mira Alfonso, ves ese pico?? Pues payá q vamos...
    - No jodasssssss ..... !!!

    Q preciosas montañas, que maravilla, yo no podia dejar de sonreir ..... buffff esto es el cielo, pensaba yo....







    Y desde arriba se divisaba esta maravilla .... las titulamos "Las Montañas de Alf", xq por ahi estuvo este verano el tio Alfonso en la transcantabrica rodando y rodando ... son sus montañas...


    Publicado hace 9 años #
  24. Ahhh !! iban sin alforjas !! así cualquiera !! jajajajajaja
    y, además, dopados !! (está claro que el contenido de ese perolo y/o cazuela no pasa los controles....)
    en resumen, qué verguenza !! jajajajaja

    espero no cruzarme nunca con vosotros y lo digo muy muy enserio j pollo11 dixit

    Publicado hace 9 años #
  25. Todas las noches, despues de cenar, mirabamos los mapas y mientras, en la chimenea, nos asabamos unas castañicas .... q delicia !!!!




    Publicado hace 9 años #
  26. Eyyyyyyyyyyy ....!!!!
    Claro q ibamos sin alforjas, hicimos las rutas circulares, con cuartel general en Potes ... !!!!

    Y x cierto, la maleta azul es la mia Vicent ..... ja,aj,aj,ajaj!!!

    Publicado hace 9 años #
  27. Eso, que esta chica pedalea pero antes "muerta que sin silla"....

    Ains... Que peligro con la melena al lado del fuego.... Si es que os va el riesgo....

    Publicado hace 9 años #
  28. Lluis ... estas eran nuestras barritas energéticas ....

    Publicado hace 9 años #
  29. Bueno... vale aceptamos maleta como alforja de compañía!

    Publicado hace 9 años #