Volver arriba

Encuentro en Babia

  1. "¿A partir de las 8:30 en Piedrafita de Babia?" decía el SMS que le envié ayer por la noche sabiendo que, aunque ya estaría durmiendo a esas horas, lo leería en cuanto despertara por la mañana.
    "Ok... allí nos vemos César" fue la respuesta a las seis y poco de la mañana hoy.
    Desde luego sí que madruga este muchacho, sí. Yo también, afortunadamente. Dispongo de una hora para llegar en coche a Villafeliz y otra para hacer en bici, lo más rápido que pueda, los 19 kilómetros de carretera que hay entre Villafeliz y Piedrafita. De Babia, por supuesto. Estos pueblos están en los extremos de La Babia, pequeña comarca leonesa prendida entre la de Luna y la de Laciana. Un hermoso lugar para perderse.
    Había niebla cuando empecé a pedalear. Y frío. Con la ola de calor que estamos sufriendo estos días, ponerme a pedalear de repente entre la niebla a 10 graditos de nada hace que me alegre de haber sido tan previsor como para traerme la chaqueta.
    Pero yo contaba con una carretera totalmente llana. Y la verdad es que llana del todo no es, sino más bien una sucesión de altibajos, suaves, pero suficientes para que no logre hacer la media que esperaba. Vale, llegaré unos minutos tarde, pero seguramente él también, porque aunque sólo tiene 12 kilómetros, son cuesta arriba: de Villablino a Piedrafita hay un desnivelillo. Y además ya lleva unos cuantos días subiendo puertos de espanto por los Ancares y el occidente asturiano. Seguro que hoy se lo toma con calma...
    "Estoy en Piedrafita" recibo a las 8:25 cuando aún me quedan al menos cuatro kilómetros para llegar yo. Le llamo para decirle que tardaré unos diez minutinos en llegar... Y le doy al pedal todo lo que puedo. Ahora la chaqueta me sobra, claro, pero no es cosa de pararme a quitarla.
    Algo más de diez minutinos después por fin lo encuentro, ocupado en reponer un tornillo perdido de un pedal de su bici ¡Tan fresco el hombre! Y yo con la gran sudada.
    - Te va a sobrar la chaqueta hoy - me dice sonriendo...
    Él tenía otros planes para hoy, algo así como subir el puerto de Somiedo, bajar a Asturias y volver a subirlo otra vez antes de seguir por el de Ventana y repetir la operación... ¿Qué diantre come esta gente que sube y baja puertos bestiales como quien pasea por el parque?
    En fin yo le hice cambiar de ruta tras darle la chapa por teléfono tres cuartos de hora ayer, cuando cometió el error de contactar conmigo. No es que no se dejara convencer, pobrecillo, al contrario, es que a veces de me va la olla y abraso a María santísima sin darme ni cuenta.
    Cuando colgué el teléfono, Marta me espeta:
    - Pero ¿tu estás majara o qué? ¿sabes cuánto tiempo llevas hablando? ¡Ese pobre hombre va a huir de ti como de la peste! ¡Vaya manera de dar la brasa!
    - Ya. "Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir" - le respondí yo con ojitos de culpable arrepentido.
    Pero ya véis, él no ha huido de mí como de la peste sino que incluso se arriesgó a rodar conmigo unos pocos kilómetros.
    Como de lo que se trataba era de evitar la carretera principal, salimos de Piedrafita en dirección a Quintanilla. Íbamos charlando alegremente hasta que cruzamos un arroyo a la salida del pueblo.
    - Vamos a parar un momento que aquí hay que sacar una foto - me dice.
    Yo, encantado. Él se baja de la bici y se pone a caminar a grandes pasos pero con mucha cautela, sin hacer ruido, por la plancha que hace de puente sobre el riachuelo. Hablando bajito me señala el agua. Yo flipando, pero ya me imaginaba de qué se trataba porque he leído las crónicas que él ha publicado en Rodadas.
    - ¿Las ves? ¿No? Prueba con mis gafas, que son polarizadas.
    La verdad es que hay una buena diferencia al mirar con sus gafas porque eliminan los reflejos. Y es que no son gafas de ciclista sino gafas de pescador. Y a él se le nota que le puede la afición ¡Y que ojo tiene el jodío! No sé como se las apaña para ver truchas donde yo no veo nada de nada hasta que él me las señala con paciencia.
    Seguimos ruta charlando sobre Delibes, un autor que él admira y del que sabe un montón. Comparte aficiones con el insigne escritor: la pesca, la caza ¡y el ciclismo!
    Con éstas llegamos sin darnos cuenta a Peñalba de los Cilleros y luego acortamos por un caminillo hasta Mena de Babia. Yo le decía que La Babia es preciosa pero demasiado pequeña para ir en bici, que se nos iba a acabar en un plis.
    Cogimos una pista que lleva a Huergas y aprovechamos para sacar alguna foto más:


    La pena es que el aire no estaba limpio del todo, lo habitual en esta zona, sino bastante cargado de humedad, con lo que no eran las mejores condiciones para disfrutar del magnífico paisaje que ofrecen estas tierras.
    Cerca de Huergas cogimos la carreterilla que va a Riolago, con sus casonas de noble piedra, y luego seguimos por el Camino de la Venta, que ahora está asfaltado y es una delicia. Obviamente hicimos la paradita de rigor sobre cada riachuelo que cruzamos. El joven río Luna ofrece vistas dignas de una foto:



    ¡Y ahora, hasta yo voy aprendiendo a distinguir las truchas!

    Con el sol calentando ya lo suyo, seguimos los últimos kilómetros hasta encontrar la carretera en el cruce de Cospedal y nos salimos enseguida por otra que sale por la izquierda hacia San Emiliano.

    Es un tramo con unas vistas espectaculares del Macizo de Ubiña, pero las praderías que atraviesa también merecen una foto.

    En San Emiliano paramos a tomar algo fresquito y charlamos un buen rato. Sabíamos que allí se separaban nuestros caminos... por el momento. Él emprendería la heróica ascensión al puerto Ventana (no es que sea un desnivel ni una pendiente tan tremendas, pero es que, a la una de la tarde, Lorenzo cascaba de lo lindo ya):

    Y yo me volvería gacho, con el rabo entre las patas, a buscar mi coche en Villafeliz, a sólo 4 kilometrillos sin el más mínimo esfuerzo.
    En principio debería volverme a mi casa por donde vine: la autopista del Huerna, pero decidí seguir tras él para darle un último saludo en la subida. Yo en mi cochecito con aire acondicionado y él "disfrutando" de los siete kilometrillos de rampa al 6%, con unas vistas impresionantes, eso sí.
    No diré que lo alcancé enseguida precisamente. Ya había comenzado la cuesta gorda y le dió por parar en una de las escasas sombras a comer algo. Un último apretón de manos y allí lo dejé, con su esfuerzo, su aventura y su libertad recuperada. Me dió mucha envidia, la verdad. Vale, yo vuelvo a la seguridad y la comodidad de mi hogar y a él aún le queda una buena jornada antes de empezar a buscarse posada, pero me hubiera cambiado por él... si yo tuviera lo que hay que tener.
    También me dió algo de pena, algo natural al despedirse de un amigo. Curiosa afición esta de viajar en bici: nos reunimos con tanta naturalidad como si nos conociéramos de toda la vida y nos separamos tan tranquilamente como si nos fuéramos a ver mañana mismo. Los grandes viajeros que pasan años en ruta a lomos de sus bicis suelen comentar que encuentros y despedidas son algo consustancial a la vida nómada y que igual que un reencuentro puede ser casual, una despedida no tiene por qué ser definitiva. Nunca se sabe. El mundo es muy grande pero el camino es largo...
    Yo subí en un plis el puerto cómodamente sentado, sin enterarme, y él se tuvo que ganar a pedal el premio de llegar arriba. Lo observé con prismáticos desde el pequeño mirador que hay casi en la cima. Subía a ritmo relajado y constante ¡se le veía tan pequeño! Si ampliáis las siguientes fotos alcanzaréis a distinguirlo a duras penas: una minúscula manchita verde sobre la carretera.





    ¡Qué enormes las montañas en comparación! ¡Que grande es el mundo realmente! Pero ¡qué lejos se puede llegar con paciencia y esfuerzo gracias a una máquina tan sencilla pero tan maravillosa como es una bici!
    Y bueno, él sigue su ruta. Enseguida alcanzará el puerto de Ventana:

    y descenderá hacia el valle de Quirós. Mañana tiene una ascensión gloriosa (que para mí sería imposible) que le llevará a 1800 metros de altitud. Y luego, un puerto tras otro, cruzando la Cordillera hasta Cantabria, por lo menos.
    Durante nuestro paseo yo le había hecho la observación de que la pesca requiere muchísima paciencia y que no le veía mucho sentido a pasarse horas y horas tratando de enganchar un pez. Pero ambos estuvimos de acuerdo en que ciertas aficiones no se pueden justificar razonando. Para entenderlas hay que vivirlas. Él me dijo:
    - ¿Cómo se podría explicar a alguien qué sentido tiene levantarse a las seis de la mañana para pasarse el día esforzándose en pedalear cuesta arriba bajo el sol?
    Algunos de nosotros no necesitamos que nos lo expliquen.
    Nota: naturalmente, tengo fotos en primer plano de nuestro protagonista pero no las publicaré hasta que lo haga él. Sin embargo estoy más que seguro que los que le conocen ya sabrán de quién he estado escribiendo.

    Publicado hace 5 años #
  2. El Paraíso Natural entre León y Asturias ¡¡¡

    Cuando veo a un adulto sobre una bicicleta, aún creo que hay esperanza para la humanidad.
    "Me lo contaron y lo olvidé, lo vi y lo entendí, lo hice y lo aprendí". Confucio
    Publicado hace 5 años #
  3. Gracias por el relato y las fotos, me gustó .

    Rana, agua, flop!
    Publicado hace 5 años #
  4. Menudo tandem de foreros .... de lo mejorcito de x aquí ....  

    Estupenda crónica Cedila, me ha encantado leerla y esas fotos .... como siempre maravillosas 
    Ahora q ya lo conoces, ya sabes xq nos gusta tanto rodar con él .... un compañero magnifico y un amigo como pocos he conocido ....
    Gracias x compartir este encuentro Cedila !!!!
    1bsico muy grande a los dos !!!!

    "Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar."
    Publicado hace 5 años #
  5. Maravillosa crónica y maravilloso encuentro, Cedila. Se nota que lo has disfrutado de verdad. Se te ha pasado comentar la maravilla que es escucharle hablar de casi todo porque es una verdadera enciclopedia andante. Tú te sientas, te relajas y dejas que él explique y comparta conocimientos. Una gozada. 

    Publicado hace 5 años #
  6. Cedila... qué gusta da leerte siempre! absolutamente siempre!

    Publicado hace 5 años #
  7. Je, je, je. Lo que no sabéis es que hubo una segunda parte.
    Al día siguiente, ese peaso rodaor de la carretera se subió nada menos que el alto de la Cobertoria y luego siguió trepando hasta las instalaciones de TV del Gamoniteiro, 1790 m. Más alto y tan duro o más que el famoso Angliru. Para que os hagáis una idea: los ciclista de carretera, machacas de esos, llegan arriba y literalmente se tiran de la bici exhaustos. Porque en esa cima, las peores rampas son precisamente las últimas. Pues nuestro amigo, con todo lo que llevaba rodado ya, se lo subió en unas horitas de nada.
    En la bajada, a una altura razonable para mí, unos 800 metrillos, le esperaba yo de sorpresa. Nos volvimos a encontrar en el Alto de la Segá y descendimos juntos por pista de tierra hasta el valle de Cenera. Yo tuve que hacer la bajada a plazos, como siempre, para dar tiempo a que se enfriaran mis ruedas (con lo que peso, de tanto frenar... ) y charlamos durante las paradas y también al final en Cenera, mientras él se cepillaba solito una sidrina culín tras culín (con escanciador eléctrico, para mi vergüenza).
    Me despedí de él definitivamente, por ahora, al llegar a la zona de Mieres. Él seguiría por el puerto de San Isidro, Las Señales y Tarna (casi nada) y luego intentaría una ruta incierta y no exenta de peligro, que afortunadamente acabó muy bien, según me contó por teléfono. Hoy andará por los Picos de Europa o tal vez ya en Cantabria ¿quien sabe? Sé que se subió a los Lagos de Covadonga "para entretenerse" y me dijo que "la subida no era para tanto". Es una auténtica máquina, digno representante del KTA  ¡Puf! ¡no quiero ni pensar de lo qué serán capaces cuando salen juntos!
    En fin, compañeros, en unos días estará de vuelta y espero que nos ponga un montón de fotos de su aventura. A ver si así se animan más foreros a venir a sudar un poco por esta tierrina, que ye muy guapa aunque esté tan arrugada.

    Publicado hace 5 años #
  8. Jeje... y él en sus trece... sin casco... Bueno reconozco que yo en mi viaje último tampoco lo usé mucho.

    Publicado hace 5 años #
  9. ji,ji,ji..... si q lo sabíamos Cedila, lo q pasa es q estábamos esperando q lo narraras tu ..... 


     "...A ver si así se animan más foreros a venir a sudar un poco por esta tierrina, que ye muy guapa aunque esté tan arrugada..."   no es guapa amigo, es PRECIOSA !!!!!  

    Publicado hace 5 años #
  10. Muy bueno,realmente bonito y los paisajes preciosos  ¡La montaña...!   

    Dentro de veinte años lamentarás más las cosas que no hiciste que las que hiciste. Así que suelta amarras y abandona el Puerto seguro... Atrapa los vientos en tus velas... Explora... Sueña... Descubre
    Publicado hace 5 años #
  11. Genial, dos Angeles
    Saludos

    Podréis seguir muchas de mis rutas en wikiloc buscando a 63petete
    Y en mi blog http://63petete.blogspot.com.es/
    Publicado hace 5 años #
  12. Ya estoy de vuelta de esta mi segunda Transcantabrica (intentaré iniciar la crónica hoy mismo).

    He de decir que me hacia especial ilusión conocer en persona a este tan querido y apreciado forero : Cedila.

    Durante años gracias a él,yo y otros foreros hemos podido colgar nuestras fotos en las crónicas de este foro.

    Durante años he podido disfrutar de sus crónicas de sus excelentes fotos y de sus exquisitas narraciones de sus vivencias y de sus inmensos conocimientos sobre la historia de cada rincón donde pedalada tras pedalada llevaba su bicicleta y a través de este foro nos mostraba y disfrutábamos junto con él de sus rutas...........

    Además..........y esto es muy importante,antes de vernos ya por el teléfono me dijo:

    -Cualquier problema mecánico o de otra índole que te surja, me llamas yo en una hora estoy recogiéndote y se acabo el problema.

    Cuando uno se lanza a una aventura solo y aparece esta generosidad gratuita de una persona que conoces sin conocerla

    solo te queda un sentimiento: Un millón de gracias por esa hospitalidad......

    Además este hombre es un libro abierto (solo teneis   que leer sus crónicas )...sus aportaciones históricas y ruteras en mi travesía las narraré en la crónica de mi viaje........

    Muchas gracias por todo Cesar............

    Adjunto

    1. SANY0210.JPG (857.5 KB, 0 descargas) 5 años antiguo
    Publicado hace 5 años #
  13. Enhorabuena a ambos, cada uno por la parte que le toca!

    Publicado hace 5 años #
  14. Leyendo esta magnífica crónica he sabido que Cospedal está en Babia.

    Vale más un "por si acaso" que un "quien lo iba a pensar".
    Publicado hace 5 años #
  15. Gracias a todos................recordad que teneis un perfecto indio-guia en Asturias llamado Cedila........


    Muy bueno........Villaboa....jajajajajaaaaaaaaaajajajaja........muy bueno..........

    Publicado hace 5 años #
  16. Valla se me habia pasado este hilo...
    Doy fe de la generosidad del indio Asturiano.
    Gracias por enseñarnos esa bonita zona.

    Ser Felices

    Somos energia..
    de ti depende, si positiva o negativa
    Publicado hace 5 años #
  17. bueno.... bueno....

    En breve tendré el placer de estar con Cedila, y con mucha más gente del norte.....jejejejejej

    El objetivo no es llegar allí, es disfrutar de cada kilómetro hasta que llegas....., y sobre todo "ser feliz".
    Publicado hace 5 años #
  18. Andrés, dependiendo de lo breve que sea lo breve, igual no me pillas porque estoy pensando en salir a dar un pequeño paseo. Pero volveré enseguida. Eso si me atrevo a salir...

    Publicado hace 5 años #
  19. SI NO ME FALLAN LAS PREVISIONES, EL DÍA 18 estaré por Ovieu

    Pero, trankis, que abriré un hilo para contactar con mas foreros de la zona por donde iré

    Publicado hace 5 años #



A no ser que se indique lo contrario, los contenidos están bajo licencia de Creative Commons.

Estamos alojados con eCliente, que además de ser muy buenos en lo que hacen, son buena gente. La tecnología detrás de Rodadas

Rodadas está en la red desde mayo de 2005.

Aviso legal | Política de cookies