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EN BUSCA DEL DELTA (Crónica)

  1. ¡Cómo nevaba en Pamplona! Llevábamos casi dos semanas de un tiempo invernal en pleno otoño. Habíamos decidido pasar el puente de la Inmaculada en el Delta del Ebro, buscando temperaturas más templadas, y yo empecé a dudar de si en realidad podría salir de Pamplona. Aún no sé ni cómo el autobús pudo subir la rampa de la estación, pero lo consiguió al tercer intento, y la nieve que dejé en Pamplona dejó paso al sol que encontré en Barcelona.

    Al día siguiente madrugamos, de modo que para las nueve y media ya estábamos en Sant Carles de la Ràpita, donde nos íbamos a alojar las cuatro noches siguientes. Habíamos encontrado una buena oferta por internet, en el Hostal Agustí: un espacioso apartamento con una gran terraza para las bicis, por 48 euros la noche. No sólo el hostal estaba muy bien, sino que su situación era óptima para salir de ruta por el Delta, ya que teníamos a dos pasos tanto el camino del canal de navegación como el carril-bici.

    El Delta del Ebro es tan relajante que permite hacer lo que podríamos denominar “rutas sin casco”, es decir, sin tráfico, sin dificultades físicas ni técnicas y sin prisas, es decir, lo ideal para esta época del año. Cada día, sobre el mapa (el de la editorial Piolet, el mejor que hay en el mercado), decidíamos la zona que queríamos visitar, y sobre eso íbamos improvisando (bueno, en realidad el que improvisaba era Kim, que conoce bien los laberintos del Delta, porque mira que hay caminos en el Delta…).

    RUTA Nº 1: EN BUSCA DEL RÍO: 73,20 Km

    El Ebro es un río especial para nosotros. Podrá parecer una cursilada, pero es el río que une mi tierra con la de Kim, y eso hace que le tengamos un cariño especial. El primer día decidimos ir hacia él, y aprovechar para visitar el hemidelta derecho:

    El día era frío, pero hacía un sol espectacular. En cuatro pedaladas dejamos atrás Sant Carles de la Ràpita y la Serra del Montsià, que es una estupenda referencia para cuando te encuentras dentro de los intrincados caminos del Delta.

    El Delta está plagado de campos de arroz, campos que van cambiando de aspecto a lo largo del año. Ésta no es la mejor época para contemplarlos, o al menos a mí me gustan más cuando entre los campos anegados de agua asoman las plantas verdes de arroz, o cuando éstas se van tornando amarillentas, pero en muchas parcelas aún no habían drenado el agua, por lo que pudimos disfrutar de innumerables imágenes especulares como ésta:

    A pesar de que el terreno es absolutamente llano, no es nada aburrido, siempre te encuentras pasarelas, puentes, cruces... que hacen muy entretenida la ruta...

    ... Y miradores, que en el Delta te los encuentras por todas partes. Parábamos en todos, es precioso ver las vistas desde ellos, quedarse observando las aves, las lagunas, el mar... Vamos, que como os podéis imaginar, las rutas por aquí no son para hacerlas con prisas.

    Hay rutas numeradas para hacer en bici, y muy bien señalizadas, pero para conocer bien el Delta no basta con ellas. Hay que hacerlas, porque recorren partes fundamentales, pero también hay que salirse de ellas, dejarse llevar, con un mapa en la mano, eso sí.

    Llegamos a Poblenou del Delta, un pueblecito que me encanta. Su fisonomía es diferente a la del resto de pueblos: sus casas, de un blanco impecable, son de una sola planta y están rodeadas de palmeras. Además tienen unos patios interiores con mucho encanto. Y la alta torre de su iglesia se ve a muchos kilómetros a la redonda, sirviendo como referencia.

    Pedaleando entre lagunas pudimos observar el típico aspecto invernal de los campos de arroz en invierno, después de haber hecho la cosecha:

    Ya os he comentado que el Delta es absolutamente plano, así que para calmar nuestro espíritu escalador aprovechábamos las subiditas de los puentes para hacer esprints y ganar el premio de la montaña

    Al llegar a l'Eucaliptus (una urbanización costera) pudimos tocar por primera vez el mar. Estaba precioso, con ese espectacular tono turquesa que adquiere en el Delta:

    Tras probar el agua salada, nuestro objetivo era tocar agua dulce, llegar al Ebro. De camino hacia él nos detuvimos a fotografiar una de las típicas barracas del Delta, hechas con cañas, barro y madera:

    Para moverse por el Delta los lugareños acostumbran a utilizar la bici, el medio de transporte perfecto para una zona tan llana y tan tranquila. Y, lógicamente, no usan bicis último modelo, vale cualquiera:

    Y cuando digo que los lugareños acostumbran a utilizar la bici, me refiero a todos...

    Y así, plácidamente, llegamos a nuestro río, el Ebro, imponente, caudaloso, tranquilo:

    Nos habíamos salido de la pista para llegar hasta su orilla, y gracias a esto descubrimos un camino nuevo, de apenas un año, que va recorriendo la margen derecha. Fue una estupenda sorpresa, ya que teníamos intención de acompañar al río hasta llegar a Amposta, a 15 km, y de esta manera lo podríamos hacer por la misma orilla:

    El camino lo han acondicionado al estilo de una vía verde (de hecho, por aquí pasaba hace años el popular Carrilet, un trenecito que transportaba a la gente entre Tortosa y la desembocadura del Ebro).

    Al llegar a Sant Jaume d'Enveja el camino se transformó en un impecable carril-bici

    En este pueblo ya teníamos hambre, así que paramos a comer en El Racó del Riu. En la terraza, mientras tomábamos el sol, nos metimos unos cuantos pinchos entre pecho y espalda, mmmm, ¡qué buenos! Y pensar que el día anterior yo estaba bajo una intensa nevada y a bajo cero...

    En esta zona del río, el transporte entre ambas orillas se hacía tradicionalmente en transbordadores. En torno a Sant Jaume d'Enveja había tres, el Garriga, el Olmos y el de La Cava, que comunicaban este pueblo con Deltebre, en la otra orilla. Nosotros le teníamos un especial cariño al de Joaquim Olmos, un hombre legendario que en los años 50 fue un conocido ciclista. Por esta razón tanto él como sus descendientes dejaban pasar gratuitamente en su transbordador a los ciclistas. Estoy hablando en pasado porque se acaba de inaugurar un puente que une ambas orillas, y esto ha llevado al cierre de este entrañable medio de transporte. Entiendo perfectamente el avance que el puente ha supuesto para los vecinos, pero no puedo evitar la añoranza de pensar que no volveremos a cruzar el río en esas barcazas... En homenaje a ellos pongo una foto de hace tres años y medio, a punto de cruzar el río en el Olmos:

    Pero bueno, dejando atrás las añoranzas, nos hacía mucha ilusión estrenar el nuevo puente, y la verdad es que nos quedamos boquiabiertos. La mitad de la calzada es para los coches, pero la otra mitad para bicis y peatones, con una cómoda cubierta (del estilo de la que ponen en los columpios infantiles) de color amarillo, como la arena del Delta, que la hace muy acogedora.

    ¡No sólo hay bancos para descansar, hay hasta tumbonas! Tumbarse en una de ellas, con el sol en la cara y viendo el Ebro... una gozada:

    Al dejar Sant Jaume d'Enveja el carril-bici vuelve a dejar paso al nuevo camino que bordea el río:

    Según íbamos dejando atrás el mar y avanzábamos tierra adentro, los arrozales iban dejando paso a otros campos de cultivo, y empezaban a abundar los naranjos, que estaban en su momento más fotogénico:

    Y asi, casi sin darnos cuenta nos íbamos acercando a Amposta...

    ... Donde no pudimos evitar cruzar en ambos sentidos su imponente puente colgante:

    Tras dejar Amposta, los kilómetros que nos quedaban eran muy sencillos: no teníamos que hacer más que seguir el camino del Canal de navegación, que mandó construir Carlos III con la idea de unir de una manera fácil Amposta y Sant Carles de la Ràpita. Pero nosotros nos desviamos un poco del camino para visitar los Ullals de Baltasar, unas singulares surgencias de agua dulce, profundas, cuya agua procede de las montañas dels Ports y la Serra de Montsià, un espacio protegido muy curioso:

    Desde los Ullals hasta "nuestra casa" quedaban muy pocos kilómetros. Los hicimos deseando que al día siguiente amaneciera tan espectacular como había sido éste.

    RUTA Nº 2: EN BUSCA DEL MAR: 55,50 Km

    Pero no hubo suerte. Tal y como presagiaban los pronósticos, amaneció un día gris y amenazador. Decidimos dejar las rutas del Delta para los días siguientes, que pintaban mejor, y aventurarnos a recorrer la costa hacia el sur. Nos encanta pedalear al borde del mar y de esta forma, si el tiempo empeoraba, la vuelta a casa no tendria más misterio que volver rápidamente sobre nuestros pasos.

    Cruzamos Sant Carles de la Ràpita por su bonito paseo marítimo, que incluye una coqueta pasarela sobre el mar:

    Esta gaviota hacía como nosotros, miraba al cielo y pensaba... ¿Lloverá o no lloverá?

    Decidimos no seguir mirando el cielo y concentrarnos en el mar y el precioso paseo:

    Pero pasó lo que tenía que pasar: empezó a llover. Tras parar a ponernos los chubasqueros y cubrir las alforjas empezamos a investigar caminos para seguir la costa, pero con poca suerte: continuamente teníamos que desandar lo andado y volver a la carretera, la antigua nacional que, afortunadamente, tenía poco tráfico. De esta forma, por carretera, llegamos hasta Les Cases d'Alcanar donde paramos a tomar un café y comer algo. Al salir ya había dejado de llover así que, con nuevos ánimos, fuimos en busca del paseo marítimo:

    El paseo continúa con un estupendo carril-bici que lleva hasta la misma desembocadura del río Sénia:

    El río Sénia hace de frontera entre Catalunya y la Comunidad Valenciana, de modo que lo que veíamos desde el mirador eran ya tierras castellonenses:

    Pero como por ahora las bicicletas no pueden volar, para cruzar el río tuvimos que dar un rodeo hasta encontrar el primer puente. Este rodeo fue muy bonito, entre naranjas, mandarinas y limones:

    Y una vez en la otra orilla cambiaron las tornas: ahora estábamos ya en Castellón, y lo que teníamos enfrente era Catalunya:

    Las últimas tempestades han hecho estragos en esta parte de la costa. En esta foto se puede apreciar cómo se han desprendido enormes trozos del acantilado:

    Por lo que había que ir con cuidado al seguir el camino de la costa:

    Pero una vez pasado ese tramo un poco peligroso, el resto del camino era precioso y muy sencillo:

    Bordeando la costa llegamos hasta Vinarós, un pueblo cuyas urbanizaciones se extienden a lo largo de unos cuantos kilómetros. En este tramo el camino se veía interrumpido por pequeñas calas que obligaban a hacer cortos tramos por asfalto:

    Fue muy agradable pasar por aquí, porque además el día estaba mejorando y había mucha más luminosidad:

    Gaviotas y cormoranes disfrutaban juntos de los tímidos rayos de sol:

    Una vez en el centro de Vinarós paramos a comer un menú del día y decidimos que era ya hora de volver a casa. Desanduvimos el camino, llegamos nuevamente al río Sénia y volvimos a rodearlo en busca del puente:

    De nuevo en Catalunya volvimos a coger el carril-bici hasta Les Cases de Alcanar donde, ahora que sabíamos que no había camino alternativo, cogimos la carretera que nos llevó hasta Sant Carles de la Ràpita:

    Y aprovechamos para dar unas cuantas vueltas por el puerto:

    El día terminó mejor de lo que había empezado. No teníamos muy claro, al empezar a pedalear, lo que nos dejaría hacer la lluvia, pero al final hicimos una ruta bien bonita y el tiempo, exceptuando la lluvia del inicio, fue bastante bueno.

    RUTA Nº 3: EN BUSCA DE LA DESEMBOCADURA: 94,70 Km

    El tercer día decidimos ir en busca de la desembocadura del Ebro. Eso nos obligaba a hacer más kilómetros que el resto de días, pero no nos preocupaba, en el Delta los kilómetros se hacen sin enterarte.

    De salida nos dirigimos hacia Amposta por el camino más directo: el del canal de navegación. El día nuevamente había amanecido muy gris, incluso estaba lloviendo cuando nos levantamos, pero los pronósticos decían que iría mejorando a lo largo del día, así que no nos preocupaba que se escapara alguna gota de agua:

    Una vez en Amposta cogimos el camino de la orilla derecha, que ya conocíamos, y nos dirigimos hacia Sant Jaume d'Enveja, donde habíamos de cruzar el río:

    Una vez en Deltebre, en la otra orilla, seguimos una de las rutas ciclistas señalizadas. Pudimos comprobar como todavía hay gente que trabaja los campos a la antigua usanza:

    Tras una larga recta llegamos al mar, al Port d'Illa de Mar, donde nos detuvimos un buen rato a contemplar aves de todo tipo con los prismáticos: gaviotas, garzas reales, garcillas, cormoranes... todo un espectáculo.

    Y junto a aves y barcas... trabajadores limpiando mejillones. Una pesada tarea que no entiende de días festivos. Al menos nosotros les hacemos este pequeño homenaje:

    Durante unos kilómetros seguimos bordeando la costa. El sol ya hacía tímidos intentos por salir, y eso dejaba unos reflejos muy bonitos en los campos:

    Nos habría gustado seguir la ruta hacia la Punta del Fangar y llegar al mirador y al faro (es una de las zonas que más me gustan del Delta, con sus arenales inmensos, sus dunas movibles, sus espejismos...), pero las noticias eran que las últimas borrascas habían destrozado la pista y estaba en malas condiciones para pasar con las bicis, así que lo tuvimos que dejar para otra ocasión e internarnos hacia el Canal Vell. La pista que cogimos estaba plagada de aves que se acercaban a capturar pequeños crustáceos, había restos por todas partes. Uno de ellos, pobrecico, seguía vivo, y al acercarnos se puso de pie en postura amenazante, con sus dos pinzas en posición de ataque. El pobre no sabía que no tenía nada que hacer ante las Marathon Plus, jejeje.

    Sin más sobresaltos llegamos a Riumar, junto a la desembocadura del Ebro. Tras comer en un chiringuito paseamos por las inconfundibles pasarelas de madera que conducen a esas maravillosas playas:

    En esta zona están las dunas más características del Delta:

    Y, cómo no, sigue habiendo miradores. Los accesos a ellos son bonitos y divertidos:

    En el Mirador del Garxal nos volvimos a detener para contemplar las aves con los prismáticos:

    Y muy cerca de allí pudimos subir a un nuevo mirador que aún no conocíamos: el Mirador del Zigurat. Totalmente de madera, es el más alto de la zona, y por lo tanto el que mejor permite ver la desembocadura:

    Desde arriba del mirador, hacia el norte se ve el Faro del Garxal...:

    Hacia el oeste el Ebro y el impecable carril-bici de acceso a la desembocadura:

    Y hacia el este... ¡la desembocadura del Ebro, nuestro objetivo de hoy! En la foto se puede apreciar dónde se juntan agua dulce y agua salada: allí donde rompen las olas:

    ¡Qué gozada poder contemplar todo desde esa altura!

    El mirador antiguo, que ya conocíamos, tiene menos altura y por lo tanto no tiene tan buenas vistas, pero estéticamente es precioso:

    Ya de vuelta, remontando el río por el nuevo carril-bici, nos desviábamos en cuanto veíamos una pasarela guapa, eran tan divertidas...

    En la siguiente foto aparezco bien agarrada a la barandilla. No en vano nos encontrábamos en el punto más alto del Delta, el Muntell de les Verges, una duna fija ¡a 4 metros de altitud! y la sensación de vértigo era importante

    Para volver a casa debíamos dirigirnos en primer lugar a Deltebre, para volver a cruzar el puente. Para ello seguimos el GR-99, el Camíno del Ebro, que termina en Riumar:

    Antes de que se creara este GR la vuelta a Deltebre se hacía por carretera, y resultaba un poco pesada, pero ahora han creado un camino paralelo y es mucho más tranquilo y ameno pasar por aquí:

    Una vez en Deltebre le hicimos una foto de despedida al transbordador de La Cava:

    Y tras cruzar el puente nuevo emprendimos camino de vuelta hacia Sant Carles de la Ràpita enlazando pistas haciendo zig-zags. Se acercaba el momento de la puesta de sol, y las luces eran preciosas:

    La tranquilidad era total. La gente utiliza las carreteritas del Delta para moverse, pero mi guía me conducía por caminos poco frecuentados:

    Junto a un arrozal encontramos uno de los típicos tractores del Delta, cuyas ruedas son específicas para este tipo de campos anegados de agua:

    La inconfundible silueta del Montsià, que en ese momento parecía estar en llamas, nos indicaba que estábamos ya muy cerca del final de ruta. Había sido un día precioso, sin duda.

    RUTA Nº 4: EN BUSCA DE LA PENÍNSULA: 52 Km

    De nuevo amaneció un día gris. Las previsiones eran iguales que el día anterior: iría mejorando a lo largo del día, así que salimos animados en busca de nuestro objetivo: recorrer la Barra del Trabucador y llegar a la Banya:

    Sobre nuestras cabezas había nubarrones amenazadores, pero el sol quería abrirse paso, o al menos eso era lo que deseábamos nosotros...

    La de hoy era una ruta corta, así que nos podíamos permitir el lujo de pasar buenos ratos contemplando aves. Esta zona de lagunas es un paraíso para los ornitólogos:

    En la siguiente foto se ve L'Encanyisada, una laguna rodeada de cañizos por todas partes, así que no hace falta que os explique de dónde le viene el nombre:

    Y más miradores... Éste también se encuentra en l'Encanyisada, junto a la Casa de Fusta:

    Yo intentaba infructuosamente buscar flamencos con la mirada. Me hacía especial ilusión verlos, pero en esta laguna no se encontraban. Posiblemente en la que íbamos a visitar después, la Tancada, que tiene aguas más salinas, los veríamos:

    Pero antes de llegar a la Tancada tocaba una paradita en La Casa de Fusta (la casa de madera) o Casa Verde. Aquí se encuentra el Centro de Interpretación del Delta. Su vistosa apariencia choca un poco con el resto de edificaciones del Parque Natural. Tres ricachones de Barcelona, allá por 1926, hicieron traer la madera desde Canadá para construirse un refugio de caza aquí, en l'Encanyisada. Ya en 1978 pasó a ser propiedad del Estado, y más tarde de la Generalitat de Catalunya, que la convirtió en un pequeño museo del parque:

    Llegamos a La Tancada y... ¡bingo! Vimos una mancha rosada en la laguna, no podían ser otra cosa que flamencos y, efectivamente, en cuanto miramos con los prismáticos nos dimos cuenta de que era así. ¡Qué bonitos, qué elegantes, qué envergadura cuando volaban! Me quedé un buen rato mirándolos, algo así no se ve todos los días...

    Justo al terminar la pista de la Tancada comienza lo que me hacía tanta ilusión volver a recorrer, seis años después: la Barra del Trabucador. Se trata de un largo istmo de unos 6 Km de longitud y 100 metros de anchura que conecta con la Península de la Banya, el extremo sur del Parque Natural. El camino es de arena, por lo que cuando ésta está seca es bastante laborioso: hay que poner un desarrollo ligero en la bici y procurar no cargar peso en el manillar, para que no se clave la rueda y... tener mucho equilibrio. En esta ocasión, con las lluvias de días anteriores, se encontraba húmeda y bastante compactada, por lo que resultaba bastante más fácil pedalear (¡ohhhhh!, me hacía ilusión la dificultad añadida, jejeje). Sin embargo, tuvimos que esforzarnos, debido al fuerte viento en contra que teníamos:

    En la siguiente foto se puede apreciar el buen estado de la pista, con la arena compactada, ¡esto es pan comido!, pensaba Kim:

    Tras ponernos los chubasqueros porque comenzaba a llover, llegamos a La Banya, hasta el punto donde ya está prohibido el paso, la entrada a las Salinas de la Trinidad.

    Tras un paseo por la playa de la Banya emprendimos el camino de vuelta, esta vez con el viento a favor, fiuuuuuuuuuuuuu...

    Paramos a comer en Poblenou del Delta. A esa hora la lluvia ya arreciaba así que decidimos hacer la vuelta por el camino más rápido: la carreterita que une Poblenou con Sant Carles de la Ràpita. Nuevamente, habíamos cumplido nuestro objetivo.

    RUTA Nº 5: EN BUSCA DEL PASADO: 12,5 Km

    ¡Qué pena! Llegó el día de volver a casa, a Sabadell. Tras despedirnos de nuestra anfitriona del Hostal Agustí (muy maja, ese día nos invitó a desayunar), nos montamos en el coche y salimos hacia l'Ampolla. No queríamos despedirnos del Delta sin visitar una zona que yo aún no conocía: La Bassa de Les Olles y Lo Goleró, que siglos atrás fue una de las desembocaduras del río Ebro:

    Aparcamos el coche en l'Ampolla y nos dirigimos hacia el sur por el paseo marítimo:

    Con las consiguientes paradas para hacer fotos bonitas:

    Y continuamos por el carril-bici en dirección a la Bassa de les Olles:

    Una vez en la balsa fuimos recorriendo las rutas marcadas. La primera iba rodeando la balsa, con desvíos hacia los distintos miradores...

    ... en los que por supuesto parábamos:

    El día era bastante bonito, y los reflejos en el agua eran muy fotogénicos:

    Tan fotogénicos como los miradores:

    Por primera vez en esos cinco días pudimos ir quitándonos ropa, hasta quedarnos en camiseta:

    Tras rodear la balsa, y por caminos de arena, nos dirigimos hacia Lo Goleró, la desembocadura del río Fondo, y que antiguamente fue desembocadura del río Ebro:

    Atravesamos la última pasarela...

    Subimos al último mirador...

    Y llegamos de nuevo a l'Ampolla, donde nos despedimos definitivamente del Delta del Ebro. Daba pena dejarlo atrás, pero volveremos, seguro... He de volver al Faro del Fangar, he de volver a cruzar el río, he de volver a bañarme en las transparentes aguas del Delta, he de volver a recorrer la Barra del Trabucador haciendo mil equilibrios, he de volver a ver flamencos, he de...

    ¡Bici, bizi, vici!
    Publicado hace 8 años #
  2. Alucinante, me ha encantado como siempre, ya te echaba de menos por aqui....

    De verdad, que te pienses lo del libro, "Rutas desde el corazon", "desde una plegable", desde lo que sea... bufff...

    Una pasada, y esas pasarelas, y ese mini mecanico ofreciendo sus servicios "limpio, jefa, limpio?"....

    Me alegro por vosotros, un monton, enhorabuena....

    "No me sigas, que ya te he dicho que no se a donde voy ..."

    J.F
    Publicado hace 8 años #
  3. Una vez más, me descubro ante vos.
    Gracias por compartir.

    Publicado hace 8 años #
  4. Me ha encantado!!!que chulada de pasarelas, de río, de mar, de aves...precioso!!! gracias por tan maravillosa crónica. Saludos!!!

    "Afronta tu camino con coraje, no tengas miedo de las críticas de los demás. Y, sobre todo, no te dejes paralizar por tus propias críticas"
    Publicado hace 8 años #
  5. Qué maravilla de reportage como siempre con el añadido de ser un lugar especial y que conozco bastante bien tanto sobre los pedales como a remo.Yo también conocí a Olmos ciclista del transbordador.El puente nuevo se inaguró el 11 de Septiembre por la Diada, todavía no lo he pasado y no me hace mucha ilusión la verdad. Creo que el único transbordador que queda en el Ebro es el de Miravet
    http://www.flickr.com/photos/25851865@N05/5044067634/sizes/l/in/photostream/
    Otra cosa, siento contradeciros pero el carro tirado por caballos y el caballo arrastrando un neumático de camión no están trabajando sino paseando y entrenando para el dia de San Antón donde salen a la calle arrastrando carrozas con gente comiendo y bebiendo a saco y tirando dulces al público.Antiguamente sí se utilizaban los caballos para faenas agrícolas y para remontar el Ebro tirando de las barcazas (llaguts) que bajaban el carbón desde río arriba, pero éso és otra historia y quizás otra ruta.
    Mala época para el baño pero buena por lo de los mosquitos.Dices bien con lo de que es un lugar para volver.Gracias por compartir-lo!

    El vent a les cames, l´horitzó als ulls, l´aventura al cor...
    Publicado hace 8 años #
  6. Una delicia mejor dicho una auténtica delicia.

    Pedazo fotazas y crónica!

    Ese don que tienes para plasmar y trasmitir me ha trasportado nuevamente a esos lugares tan maravillosos que os rodais y tan solo me queda darte las gracias, gracias, gracias, gracias, gracias ............ nuevamente.

    Publicado hace 8 años #
  7. Por cierto el cruce de piernas de Kim........

    Anda que no se luce ni na delante de su chica jejeje

    Publicado hace 8 años #
  8. ¡Gracias por la información, lluistrell! Cuando les vimos arrastrando ese neumático se nos hizo extraño, y aún le dije yo a Kim, "les estarán entrenando" jejeje, y mira por donde acerté...

    Jajaja, dortoka, me ha hecho gracia lo del cruce de piernas de Kim, porque al ver la foto yo pensé lo mismo ¿qué postura es ésa?, pero si te fijas bien, es tan sólo un efecto óptico, las piernas las tiene cada una en su sitio (por ahora... ).

    jofegaber, cerrogarabitas, rociogn, muchas gracias por los comentarios y por leer la crónica. La verdad es que cada vez me enrollo más...

    Publicado hace 8 años #
  9. Precioso, simplemente precioso ... q rutas mas bonitas, esas pasarelas de madera, el rio, el mar ...... me ha encantado !!! Un sitio verdaderamente bonito para rodar, me lo guardo en la carpeta de "rutas pendientes" ...

    Muchiiiiiisimas gracias por la crónica Sargantana, ha sido delicioso leerte !!!

    "Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar."
    Publicado hace 8 años #
  10. Bonita ruta, llena de serenos rincones para perderse en esos espacios abiertos, queda pendiente. Gracias por tu cronica y por descubrirnos, al menos para mi, lugares como esos. Un saludo desde el sur.

    Publicado hace 8 años #
  11. Jajaja, dortoka, me ha hecho gracia lo del cruce de piernas de Kim, porque al ver la foto yo pensé lo mismo ¿qué postura es ésa?, pero si te fijas bien, es tan sólo un efecto óptico, las piernas las tiene cada una en su sitio (por ahora... ).

    Okey Amaia jeje si vieras cuantas veces la he mirado pensando que era cosa mía.

    Ya puesta no te voy a enumerar las preciosidades de fotos que nos regalas pero entre ellas otra también me ha llamado la atención por despertar la curiosidad aparte del goce de verla en conjunto. Se trata del maravilloso puente colgante de Amposta....... ves la flechita blanca sobre el tejado? Estoy curioseta eso por qué ha pasado?

    Ya se que me pongo en evidencia de que no tengo ni idea de fotos pero.... puede más la curiosidad que el pudor en éste caso

    Publicado hace 8 años #
  12. (sin tildes)

    Un gustazo, como siempre, leer vuestras cronicas. Muchas gracias por dedicarle el tiempo para elaborarla con tanta informacion de utilidad y poblarla con esas estupendas fotos.

    Felicidades a los dos !!!

    Salud y coronas,
    Javi.
    Publicado hace 8 años #
  13. Te enrollas Sargantana pero de una manera preciosa con una sutileza que nos ayudas a ver y revivir tus vivencias con el equilibrio que tienes y con el aporte de las fotos, que sin duda es algo que muchos apreciamos y admiramos.
    Gracias por este precioso recordatorio. Gracias, y no cambies solo para más...
    Sigue con estas crónicas que yo estoy aprendiendo un montón.
    Y lo mejor es que reflejas lo que sientes…

    Siempre amiga de la naturaleza; para poder respirar la brisa del mar, con el sabor de los pinos.
    Somos mediterráneos.
    Publicado hace 8 años #
  14. Me esta entrando un envidia mal sana.
    A ver si dejais mas tiempo entre salidas que no me dais tiempo a reponerme.

    Si llego a ver las plegables, me da un infarto.

    No te enfades, esto es para divertirse.
    Publicado hace 8 años #
  15. Gracias nuevamente a tod@s

    dortoka, conmigo fuera pudores, que nos conocemos . Esa flecha de la que hablas, en la foto del puente de Amposta, es otro efecto óptico: simplemente es una antena de televisión, jejeje.

    maria mg... ...

    Publicado hace 8 años #
  16. No me canso de decirlo:
    Son muy buenas vuestras cronicas y fotos de viajes...Alguna me ha recordado a las pistas saharianas (las de arena compacta).
    Esperamos la próxima!

    Publicado hace 8 años #
  17. Genial pareja... siempre dedico tiempo a tus crónicas Amaya.... primero las fotos... luego la leo y la disfruto.Además voy tomando notitas para futuros....

    Me gusta la foto que esta justo debajo de la que tiene la señalización de Las Golondrinas y la que esta debajo del cartel de Las Salinas de la Trinidad... preciosas...

    Gracias por compartir, que se agradece.. a por la próxima....

    Juanjo.

    Publicado hace 8 años #
  18. Qué gozada el leeros y ver la crónica tan bonita que realizais(como siempre).Me recuerda tiempos pasados muy bonitos en esa zona practicando otras actividades .Para la próxima daros un gustazo :arroz negro y langostinos de Vinaroz .Saludosy feliz rodada

    avanza con paciencia
    Publicado hace 8 años #
  19. Enhorabuena por crónica y fotos, una pasada de puente

    Teniendolo tan cerca me tendré que acercar algun dia

    Publicado hace 8 años #
  20. Que bonito Sargantana,

    Y si la verdad es que gran elección, ahora que ha llegado el invierno en nuestra zona lo mejor que podemos hacer es bajarnos al sur para darle al pedal y el lugar que has escogido maravilloso.

    Yo estuve allí hace ya tiempo, creo que no había la mitad de las pasarelas que has fotografiado, pero creo que tengo que volver bien pronto.....la zona me encantó y me la has hecho recordar como la ví.

    Bonito viaje wapa!

    Publicado hace 8 años #
  21. Que preciosidad de fotos y como os lo montais amiga...es alucinante como ha cambiado LO DELTA, nada tiene que ver con aquel delta que yo frecuentaba, donde ibamos a hacer Windsurf con planchas "gun" y veleros 470 en la parte interior de la playa del Trabucador y saltabamos las olas en la parte de fuera...recuerdo a la Paquita Balaguer de cal Chano, la señora que nos alquilaba la casa en Sant jaume d'Envetja y que nos invitó a celebrar la Collita, fiesta de la siega en la que se comia carne de Taus a la brasa, exquisito...hasta que descubrimos que los Taus eran las ratas del arroz, grandes como conejos. De como pescaban las anguilas con cabezas de caballos a las que ataban una cuerda atravesandole los ojos, las lanzaban a las acequias y las sacaban a los 5 minutos, el hueso totalmente limpio, las vaciaban y de su interior salian centenares de anguilas. Del viejo transbordador que veo que todavia existe y de los grandes viajes que nacieron alrrededor de un buen arroz a la banda en Sant Carles de la Rapita...Cuantas cosas por vivir y millas por navegar.

    Gracias amiga...un puntazo.

    Publicado hace 8 años #
  22. Gracias, guap@s

    Qué historias, victorblanes... Me has quitado las ganas de cenar , pero me gustan esas historias

    Por cierto, ¿sabes?, llegué a Barcelona hablando catalán del Vallès y volví a Pamplona hablando catalán del Delta, con el "lo", jejeje

    Publicado hace 8 años #
  23. preciosa ruta y gracias por el reportaje.
    M

    It is not the destination, but the stretches in between what matters!
    Publicado hace 8 años #
  24. asturias.maria, me alegro de verte por aquí...

    Publicado hace 8 años #
  25. Como siempre, GRACIAS sargantana (y kim !). Me sumo a todo lo dicho . . pero, qué ven mis hojos !! bicicletas "grandes" !! y las "peques" ?

    Insisto, gracias, es un placer leeros y veros.

    Un abrazo.

    Salut
    Publicado hace 8 años #
  26. Bufff, Lluís, con el nevadón que caía en Pamplona no era muy cómodo llevar la plegable desde casa, y teniendo en cuenta que la BTT "vive" en Sabadell... Además, me gusta sacar de paseo tanto a las chiquitinas como a las mozas, de esta forma les tengo a todas muy contentas

    Pero vamos, que las rutas que hicimos eran perfectas para las plegables, y en otras condiciones seguramente las habríamos llevado.

    Otro abrazo para ti

    Publicado hace 8 años #
  27. sargantana & cia,

    Menudo monográfico del Delta del Ebro nos habeís preparado. No sabía que contaba con todas estas rutas y carriles. Vuestras salidas con estas fotos son de revista de las que no quedan en España. Esto es para imprimirlo y dejarlo en la carpeta de "Próximas Salidas".

    Gracias ¡¡¡¡¡¡¡¡¡

    Cuando veo a un adulto sobre una bicicleta, aún creo que hay esperanza para la humanidad.
    "Me lo contaron y lo olvidé, lo vi y lo entendí, lo hice y lo aprendí". Confucio
    Publicado hace 8 años #
  28. Qué preciosidad Sargantana y qué de buenos recuerdos he tenido viendo y leyendo vuestra crónica... aunque ni por asomo este verano cuando pasé por allí lo disfruté con tanto detalle como vosotros... pero mira por dónde me ha picado el gusanillo... no lo tengo tan lejos de casa... y no sería cosa rara dedicarle unos días ahora cuando mejore el tiempo.

    Gracias, como siempre por rellenar mi cuaderno de rutas pendientes.
    Saludos
    Vicent

    Publicado hace 8 años #
  29. Una delicia leerte de nuevo, Sargantana.
    Pasé por ahí el año pasado con Slow pero no vi ni la décima parte de lo que describes.
    Claro que tampoco era nuestra intención. Fue una etapa de la Vía Augusta que desde Sant Mateu nos llevó a L'Atmella por lo que atravesamos el delta.
    Me apunto los recorridos para futuras ocasiones.
    Da la impresión de que hay muchas cosas recientes, no?

    Publicado hace 8 años #
  30. HOLA SARGANTANA:

    Me encantan tus viajes, y mas que todo tu forma de comunicarlos. Tu forma de socializar tus experiencias.

    Por favor díle algo a mi Paco Etiqueta, que está el pobre muy "emberrinchado" por lo de las bicis de pinypon.

    Saludos
    andrés

    El objetivo no es llegar allí, es disfrutar de cada kilómetro hasta que llegas....., y sobre todo "ser feliz".
    Publicado hace 8 años #



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