Rodadas. Una comunidad de cicloturismo y viajes en bicicleta
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¿Qué hacer ante un gilipollas?

&tarr; PUBLICIDAD (lo que paga la factura)

  1. Hoy en facebook una chica ha explicado una desagradable experiencia con un acosador mientras entrenaba. Y me ha dado que pensar... Creo que todas las que acostumbramos a salir solas a pedalear o a correr hemos tenido alguna experiencia desagradable en este sentido. Yo hasta ahora tan sólo lo había pasado mal en dos ocasiones, y de eso hace bastantes años. Pero hace un par de semanas volví a temblar. Pasaba con la BTT por una pista de gravilla por la que paso a menudo, cuando me adelantó un coche a toda leche y a poca distancia de mí, ¡me dio un susto! Le hice un gesto con el brazo y le grité ¡pero qué haces! Siguió como si tal cosa, pero al llegar a una curva, un kilómetro después, me lo volví a encontrar. Se había bajado del coche y estaba agachado junto a un gran perro al que acariciaba lentamente la cabeza mientras me miraba fijamente. Yo hice lo de siempre en estos casos, hacer como que no le miraba, pero sin perderme detalle de todo (incluso me quedé con la matrícula del coche), y acelerar todo lo que podían mis piernas. Me desvié por el primer camino que encontré por el que no podía pasar un coche y ahí quedó todo, en un susto gordo.


    En estas ocasiones a una se le queda un mal cuerpo... ¿Pero qué vas a hacer, dejar de salir sola, ir sólo por sitios concurridos? ¡Ni loca! Como os digo son cosas que sólo pasan muy de vez en cuando y yo procuro no darles mayor importancia, pero cuando oyes otras experiencias parecidas de otras chicas te da que pensar... ¿Qué se puede hacer, cómo intimidar a alguien que en el mejor de los casos tan sólo quiere hacerte pasar un mal rato? A mí no se me ocurre nada... A veces he pensado, haz el amago de hacerle una foto a él y al coche y ya verás cómo se escapa, pero igual el efecto es el contrario, igual sólo consigues más violencia. Está claro que son unos cobardes, que sólo se atreven con chicas que van solas, pero un cobarde puede ser muy peligroso. ¿Alguna idea, o lo mejor es pasar de ellos como de la mierda y, eso sí, ir siempre con los cinco sentidos alerta?

    ¡Bici, bizi, vici!
    Publicado hace 8 años #
  2. Sin duda, yo sí pasaría de estos tipos! Lo que no entiendo es cómo puede haber gente así, tan jodona, tan maleducada, tan tocapelotas... Aunque... alguna vez si hubiera tenido las de ganar, hubiera dado más de una hostia!

    Publicado hace 8 años #
  3. Procura llevar un spray de protección para usarlo en caso de emergencia como propia defensa.

    Cuando veo a un adulto sobre una bicicleta, aún creo que hay esperanza para la humanidad.
    "Me lo contaron y lo olvidé, lo vi y lo entendí, lo hice y lo aprendí". Confucio
    Publicado hace 8 años #
  4. ¿Qué decirte?... esto te puede pasar en bicicleta... y hasta en hidropedales...
    Primero, aconsejarte que no te obsesiones, lo mismo el tipo iba despistado y no te vio, después cuando paró... no es que te mirase fijamente, lo mismo tiene un problema en la vista... y hasta aquí lo de ser proactivo, positivo y hasta bien intencionado.
    No tengo el gusto de conocerte personalmente, pero de tus intervenciones se puede extraer que serás  de todo... menos una persona paranoica, si sentiste el peligro es porque los humanos aún conservamos algunos instintos básicos.
    ¿Qué hacer?... difícil me lo pones, en este país nuestro todo aquello (y por este orden) que sirva para defenderte, comunicarte o desplazarte sin control del estado está terminantemente prohibido... para esos casos tienes tres opciones;

    • Encomendarte a la “divina providencia” para que no te pase nada... lo normal es que no te pase nada...
    • Renunciar a tu libertad y buscarte un “escolta” para no ir sólita por la vida...
    • O bien hacer caso del lema “si vis pacem, para bellum”... búscate un spray defensivo, un palín de campaña, etc. siempre el móvil a mano y sobre todo mentalizarte para utilizar estos recursos si desgraciadamente llegase el caso...

    Lamento ser tan “tétrico” y drástico en mis consejos... pero es que -en casos como el que relatas- no veo otra... asimismo te ruego que no “te comas el tarro”, es altamente improbable que te vuelvas a ver en una situación  similar.
    Reedito, leí demasiado rápido y se refería a otra persona... por lo que de lo dicho, ná o casi ná, no obstante, para el que tenga reparos que tome nota.

    Publicado hace 8 años #
  5. Hola a todos.

    Sargantana yo creo que lo mejor es evitar recriminar a nadie y te lo dice uno al que le cuesta horrores no hacerlo ante una injusticia, pero cada vez tengo más claro por lo que voy viviendo, que hay gente que sale a la calle con el chip de malote busca broncas.
    Hace poco en coche, vi un tipo haciendo cosas raras, picandose con unos y otros, pitando, frenando el coche de golpe. Se fue y al poco lo vi, había cruzado el coche delante de otro y estaba fuera junto al otro coche increpando al conductor. Vi claramente que no iba a por nadie, sino, a por cualquiera que le siguiese el juego.
     En otra época me habría indignado,enfadado etc,etc , ahora con la familia abordo, evitarlo.
    Hay gente que necesita llamar la atención y a veces uno cae en su juego. Si no te tiran al suelo o te dañan, ignóralos.
    Y si eso falla, lo que te dice sincuestas, protegete.
    Saludos.

    Publicado hace 8 años #
  6. Lo mejor es pasar de ellos como de la mierda y eso si, ir siempre con los cinco sentidos alerta.
    Ademas comprar un espray de pimienta y sobre todo y muy importante, una vez pulverizado y ciego, NO DENUNCIARLO.
    Recordad en que país vivimos y quien sale perdiendo siempre.

    Publicado hace 8 años #
  7. Por curiosidad, q le pasó a la chica con el acosador? 


    No queda otra que ir con precaución pero sin emparanoiarse y sin dejar de hacer lo que no gusta, son casos contados.

    Publicado hace 8 años #
  8. Pasar de ellos, y en caso de que ni así sirva, y te quieran asustar o agredir, te recomiendo un spray antiacosadores.

    Publicado hace 8 años #
  9. Yo de estas situaciones he vivido de todo, debo ser un iman para los buscabroncas :roll:, o será que al ser algo gordete, con gafas y cara de bueno no intimido a nadie (ni lo suelo pretender   ) te aconsejo ante todo, calma; aunque te coman los nervios por dentro lo importante es estar calmad@, y valorar la situación friamente. Si puedes, lo mejor es evitarlo, pero si no es imprescindible, no caigas en una loca persecución en la que tu puedes salirte del camino/carretera por accidente y estar en peor situación que antes, pero si no hay otro remedio que la confrontación, busca recursos para salir indemne y sobre todo que sean efectivos a la primera: el spray de defensa (de los autorizados por el ministerio del interior, porque si no te la puedes buscar gorda solo por llevarlo) que te puede solucionar la situación incluso con algún animal de mas de dos patas, perros guardianes sueltos... también aprende algunas técnicas de defensa personal, puedes llevar una buena bomba de aluminio... y el movil a mano, aunque a veces no sirva de mucho. Recuerdo la anécdota de una amiga que contaba que se libró de un seguro asalto en los pasillos del metro empuñando un portaminas metálico, se encaró con el agresor y este huyó. No es cosa de obsesionarse, pero si de acostumbrarte a ir con los sentidos alerta, por cierto, a los chicos solos también nos pueden acosar, (yo he tenido un par de malas experiencias en bici)

    Pero no te obsesiones, que pirados hay pocos y ya has cubierto el porcentaje de encontrarte con uno para una temporada!

    Si te fijas en las flores de la cuneta, la cuesta termina antes de que te des cuenta...
    Publicado hace 8 años #
  10. No solo le pasa a las chicas, yo con 1,90 y 115kg de peso estoy arto de chulos que hasta se paran con ganas de broncas. Como me gustan mis dientes, siempre he pasado de largo, aunque a veces, como dice Vicent las ganas no te las quita nadie.

    Mi madre manda besos a los capullos que le increpan en el coche, pero eso sí, desde otro coche. La bici es otra cosa.
    Si alguna vez tienes que usar un spray (por favor espero que no pase nunca por Dios), cuando esté ciego sufriendo tírale la bici encima con todas tus fuerzas, que eso debe de doler una jartá.

    Entre dos tierras. Bellota al dente
    Publicado hace 8 años #
  11. Veo que coincidimos en lo básico: mente fría, huir del peligro en la medida de lo posible, no obsesionarse con los peligros... Lo que no haré nunca será llevar un spray, va en contra de mi manera de ser, eso supone salir de casa pensando que me puede pasar algo, y por ahí no paso. Supongo que si en algún momento me encuentro ante un peligro real mi instinto de supervivencia (y mi flexibilidad y mi fuerza, que la tengo) me harán reaccionar. Siempre está el recurso de la patada en los cataplines a nada que los tenga a tiro. Porque es cierto que también vosotros os podéis encontrar con matones, pero que un tío se te plante delante, se baje los pantalones y se ponga a masturbarse es otra cosa, es otro tipo de peligro, y os aseguro que son situaciones muy muy desagradables que por desgracia he vivido en dos ocasiones mientras pedaleaba por lugares solitarios. Y el otro día, cuando lo del perro, no pude evitar pensar que si ese tío buscaba algo no tenía más que echarme el perro encima y ya me tenía a su merced...


    Pero vamos, que en 28 años de bici se pueden contar con los dedos de una mano las situaciones de este tipo, así que ahora me tocan diez años tranquila, jajaja. Os aseguro que ni soy paranoica (más bien peco de confiada) ni soy miedosa. Pero el ver que pasan estas cosas te hace pensar en la condición humana, en que hay gente acomplejada que necesita sentirse superior a alguien y ante éstos lo mejor que se puede hacer es poner cara de piedra, no mostrar miedo y pasar por delante como si fueran invisibles, y correr, correr mucho, jajaja. 

    Publicado hace 8 años #
  12. Sargantana mi consejo es que trates de olvidar lo sucedido y trates de quitarle hierro
    gilipollas hay bastantes, y posibilidades de encontrarte con alguno muchas,  este podía serlo tanto que lo mismo quería llamar tu atención y no sabía como.  yo no estaba allí, pero se me ocurre esa posibilidad.
    la agrasiones, porque sí,  creo que no se suelen dar si no entras en la provocación.
    por otro lado, los tios que van muy de machotes suelen ser en realidad bastante cobardes
    me parece una muy mala idea lo de llevar un spray, cada vez que lo metas o saques de la mochila,  o que pienses en el por alguna razón, estarás pensando que algo malo te puede pasar, y recreando una mala experiencia.
    Disfruta y sigue contandonos tus correrias.

    Publicado hace 8 años #
  13. 100% de acuerdo, paser 

    Publicado hace 8 años #
  14. Un tarado mental..es un tarado mental..y tú como mujer te los habrás encontrado en bici y sin bici..creo hiciste lo correcto..ojo a la matríicula etc por si pasa algo..muy bien hecho...Y no pierdas la fe...ni dejes de hacer tu vida por estas cosas..

    De acuerdo con paser...la valentía del tarado no es real..es un hábil cálculo del miedo que domina a sus victimas..Apenas te plantas se vienen abajo...el hombre realmente peligroso..no amaga,..te la lía sin mas.


    Entiende que los hombres cometerán siempre, aunque te exaspere, los mismos errores.
    Publicado hace 8 años #
  15. No creo que pueda dar un opinion que aporte algo, pero tal vez este enlace venga al caso.

    http://blogs.km77.com/consultorio-sentimental/2013/01/06/en-el-ascensor/

    Publicado hace 8 años #
  16. Yo no se ni de que hablan  siempre digo que mi angel se ha tomado muy en serio lo de protejerme, pues nada de nada. Bueno en este pais sabes que la mas minima agresion te puede llevar a corte, tanto penal como civil (demandas). Usar un perro puede ser gravisimo, puedes incluso despedirte del animal si muerde a alguien. Para la mayor parte de las personas esto funciona, para el que no, bueno poco puedes hacer, en un pais donde facilmente compras armas de guerra.

    Publicado hace 8 años #
  17. Amaia, a pesar de la rabia míralo más con compasión que con odio  a pesar del desprecio que provoca un individuo así.. Tú premio es ser lo que eres y  el castigo de él ser lo que es y éso os acompañará seguro el resto de la vida. Qué suerte la tuya, qué desgracia la suya.  

       Te has encontrado alguien sucio, un cagarro en el camino...pero hay tanta gente estupenda en el mundo que perder un minuto pensando en  ése homo erectus no vale la pena. Pobre hombre.   

    El vent a les cames, l´horitzó als ulls, l´aventura al cor...
    Publicado hace 8 años #
  18. Mejor pasar, pero si la cosa se pone fea, mente fria y hacerle notar que tu, puedes ser tan o mas peligrosa que el. Un hombre suele ser mas fuerte, pero se puede usar en su contra. Lo mejor es no tener miedo, los acosadores lo notan. Aprende defensa personal o aikido.

    Publicado hace 8 años #
  19. Quizá se pudiera utilizar , no sé seguro, el servicio de ubicación del whatsapp. Tener un grupo creado de varias personas al que se pudiera enviar un sos, y una ubicación y que estas activaran alguna especie de protocolo previamente acordado.  Algo previsto   de las posibles actuaciones te daría  algo de tranquilidad


    Me parece que las mujeres que participáis en el foro , tenéis un gran coraje y habéis roto muchos tabús, y enfrentando el propio miedo y las dificultades que os pone esta sociedad. Creo que para nosotros no es tan difícil. Mi admiración para todas vosotras.

    Lo que sucede... conviene
    Publicado hace 8 años #
  20. Pues no creo que lo de pasar de ellos sea la mejor de las soluciones.

    Ese encuentro que tuviste pienso que no es la única vez que esa persona hace algo parecido, por lo tanto

    lo mejor parece que pase por coger los máximos datos posibles, estatura del individuo, rasgos, edad aproximada y por supuesto matricula del coche y poner todo en conocimiento de la policía

                 puedes estar segura que al segundo  tercer aviso de ese tipo la policía tomará "cartas en el asunto· y muy fácilmente le hagan una visita para recordarle lo que está y no está bien hacer.

    Pensemos que todo delincuente empieza su carrera por meras pequeñeces normalmente.

    Ciertamente tener que ir por sitios concurridos es un corte a las libertades de la persona, pero quizá mejor los caminos poco frecuentados dejarlo para nuestras salidas en grupo o con algún acompañante. 

    Un INFORME TECNICO de la NASA (de un importante costo económico) concluía que es técnicamente imposible que un abejorro
    sea capaz de volar
    dicho animal sin embargo cuenta con una enorme ventaja: ¡¡¡NO HABER LEIDO AUN EL INFORME!!!
    Publicado hace 8 años #
  21. Yo tampoco pienso que hay que "pasar" de este tipo de "agresiones", hay que ponerlo en conocimiento de las autoridades y de aquellos que creas que le pueda "interesar", así este "personaje" empieza a estar vigilado y tarde o temprano tendrá su castigo.


    Yo conozco un caso concreto de un joven "energúmeno" que estuvo acosando continuamente a un grupo de ciclistas, e incluso llegó a sacarlos de la carretera en alguna ocasión por motivos desconocidos, ya que el grupo siempre circulaba por el arcén en una vía de 4 carriles, pero al parecer a dicho conductor le "molestaban", así es que después de varias llamadas al 112 y alguna denuncia con matrícula a la G.C., "misteriosamente" el coche fué localizado, atacado y dejado fuera de combate por un grupo de "vandalos".

    "A grandes males, grandes remedios" y "la venganza se sirve en plato frío".

    Hay que intentar circular correctamente y con todos los sentidos para no ser atropellado, pero tampoco escapamos de aquellos "personajes" que van buscando altercados con cualquier escusa.

    "Más vale sufrir una injusticia que cometerla".
    Publicado hace 8 años #
  22. Hace tiempo he descubierto que a todas las mujeres les pasan cosas, que no son situaciones aisladas.  Lo descubres cuando como tú, Sargantana, de pronto preguntas y ves que sí, que pasa todo el rato.  Hay una chica que ha puesto en marcha un proyecto personal:  "el cazador cazado", y cada vez que se siente acosada, saca el móvil y graba la situación.  Así ella siente que hace algo y no se come la rabia, y los que tiene enfrente se suelen arrugar, negar y desaparecer.  Y quizá en otra ocasión se lo piensen, porque en cierto modo cambian las reglas y ella les hace frente y reivindica su sitio.  Colgó todo esto en internet, los vídeos ridiculizando la actitud de los acosadores y creo que el acoso cibernético que generó, casi la revienta, la han llamado de todo menos guapa.  Es un rollazo este tema, pero está presente, así que no está mal compartirlo y hablarlo, ya que existe.  


    Voy a pegar también aquí un artículo de Ander Izaguirre, que ha publicado un artículo acerca de estos asuntos.  Es un poco largo, pero a mí me gustó mucho.  No tengo el link, pego el texto.  Vayan por delante mis disculpas por ocupar tanto espacio, es que no tiene desperdicio.  Y lo bonito es que invita a la reflexión  

    Son unas histéricas

    He mandado una pregunta a una amiga. En vez de
    una contestación directa, me ha respondido con una lista de quince recuerdos de
    su vida (he eliminado algún punto).

    1- Cuando tenía unos 8 o 9 años, un viejo se me
    acercó en el parque y me dijo:  “Te doy un caramelo y me das un besito”.  Me dio una palmada en el culo. 

    2- Cuando tenía unos 12 años, fui con una amiga a
    jugar a la fábrica en ruinas que teníamos delante de casa. Apareció un viejillo
    con boina, amable, que se puso a hablar con nosotras y a seguirnos mientras
    íbamos por la fábrica pisando cascos de vidrio. Cogió confianza y me agarró del
    brazo. “Déjame que te levante, para ver cuánto pesas”. Yo solté el brazo, me
    aparté rápido. Me saltó una alarma. Me pregunto por qué reaccioné así, qué hace
    que te salte esa alarma.

    3- Con 13 años, un día esperaba a mi madre en la
    calle, junto al portal. Vino un chico de mi edad por mi derecha, muy pegado a
    la pared donde yo estaba. Me saltó también la alarma. Yo agarraba una carpeta y
    me la subí hasta la altura del pecho, como protección. Pasó a mi lado y noté un
    pellizco fuerte en el sexo. Me subió un escalofrío hasta la cabeza, me quedé
    helada. Recuerdo cómo me sentí ese día y muchos días después. Al día siguiente
    teníamos una celebración familiar, recuerdo la ropa que llevaba, las fotos que
    nos sacamos, yo con mi cara pálida y mi vestido verde, muy triste,  recordando lo del día anterior. Siempre
    siento una gran tristeza cuando veo esa foto, tantos años después.

    4- Unos años más tarde, ese mismo chaval empezó a
    pegarnos en el culo con la raqueta a todas las chicas. O pasaba con la bici por
    el parque y le pegaba una torta en el culo a cualquiera de nosotras. 

    5- Con 17 años, en un tren me senté al lado de un
    hombre.  Tras un rato de charla, empezó a agarrarme la mano. Luego me
    pidió que le diera un beso. No me atreví ni a moverme. Me ofreció 40.000
    pesetas por irme con él a un hotel.  Me
    bajé antes de mi parada.

    6- En Santiago de Compostela, en medio de la
    plaza de la catedral, un tío me tocó el culo. Me volví y me dijo “te la meto
    hasta que te reviente”.  También allí,
    entrando en un autobus, un hombre me miró de arriba abajo relamiéndose, con
    media sonrisa..

    7- En la universidad, a la salida de clase, un
    compañero se me acercó por un lado, me agarró los pantalones a la altura de los
    tobillos y me los subió de repente para que todo el mundo viera mis piernas sin
    depilar. Otro día, delante de muchos otros compañeros, me dijo “tienes las
    orejas más feas que he visto nunca”. 

    8- Por una calle de mi barrio un hombre me gritó
    desde una furgoneta: “¡Te voy a comer el coñooooo!”. Otro día, en esa misma
    calle, un coche que subía se cruzó conmigo, despacio, con unos tipos dentro.
    Seguí caminando, miré atrás y vi que se habían parado en lo alto de la cuesta.
    El coche giró, empezó a bajar, me pasó y se cruzó delante de mí. Se quedaron
    esperándome. Vi que dentro había cuatro hombres. Me puse nerviosísima y eché a
    correr hasta una cafetería, donde había más gente, y el coche se marchó.

    9- Cuando tenía unos 20 años, un amigo de mi
    padre, casado y con hijos, me llevó de una ciudad a otra en su coche porque coincidíamos
    en la ruta y el momento. Yo iba en el asiento del copiloto. A mitad de
    trayecto, alargó la mano y la pasó lenta y apretada por la cara interna de mis
    muslos, mientras me decía “yo os tengo mucho aprecio, a ti y a tu familia”. No
    hizo nada más.  Pero era un modo de tocar
    absolutamente sexual.  No hice nada ni le
    dije nada a mi padre.

    10 – Hace unos ocho años, volvía un día de verano
    a casa caminando después del trabajo a las tantas de la madrugada. Justo cuando
    nos íbamos empezó a llover a cántaros.  Decidí
    despejarme yendo a casa andando para refrescarme bajo la lluvia.  Cuando llegaba al portal de casa me salió un
    tipo pequeño al paso.  “Guapaaa”, me
    dijo.  Le esquivé y me siguió.  Cuando entré en el portal se avalanzó dentro,
    se abrió la bragueta y empezó a meneársela. 
    Decía:  “chúpamela, chúpamela,
    chúpamela”.  Le di un empujón y subí a
    casa corriendo. 

    11- Hace unas semanas, de noche en un bar, me
    tocaron el culo. Me di la vuelta y dije “le tocas el culo a tu madre”. En la
    barra había dos tipos sonrientes, entre la oscuridad y la impunidad del bar. No
    supe cuál de los dos había sido. Esa misma noche, volviendo a casa caminando a
    las cuatro de la mañana, un chaval andaba haciendo el tonto con otro amigo,
    salió a mi paso y me dijo “tía bueeena”. Un poco más adelante, un chico me
    llamó desde la esquina de una calle, “pssst, pssst”, y me decía “chica, ven
    aquí”.

    12 – Muchos días salgo a correr al
    oscurecer.  Es raro el día en el no hay
    que tragarse una fresca.  Una o
    cien.  Mismamente hoy:  “corre, corre, gaceliiiiina” y también me han
    contado qué es lo me pasaría “si te pillo”, al margen de lo que me apetezca a
    mí, que eso no se pregunta.    

     

    *

    Con esta amiga he hablado algunas veces de los
    pequeños abusos, acosos y presiones que en general sufren las mujeres a lo
    largo de su vida. Los abusos más graves están mal vistos, se denuncian, pero
    por debajo de ellos hay toda una gama tolerada de eso que llaman violencias de
    baja intensidad. Se aceptan, se toleran y hasta se ríen.

    En estos últimos tiempos he preguntado por este
    asunto a varias amigas y todas, pero todas, tienen un repertorio de historietas
    así: pequeños acosos desde que eran crías, bromas pesadas, comentarios
    supuestamente graciosos sobre su físico, su vestimenta o su situación amorosa,
    chistecitos con los que se han sentido coaccionadas … Y muchas comparten una
    sensación: todos esos episodios en teoría no son como para quejarse, para
    protestar, para ofenderse, porque entonces quedan como exageradas o histéricas.
    Si les molesta que cuando caminan por la noche un chaval les llame “guapa”
    desde la esquina, es que son unas avinagradas. El chaval no sabe –o le da
    igual- que a la chica se lo hayan dicho tres veces seguidas o que se lo digan
    con frecuencia en unas circunstancias que convierten el supuesto piropo en una
    actitud agobiante y amenazante.

    A mí me da que en general los hombres no somos
    nada conscientes de esa presión frecuente que padecen tantas mujeres, nos
    cuesta ponernos en esa piel, ni nos imaginamos lo que tiene que ser aguantar
    una y otra vez bromitas o toquecitos o comentarios que se suponen chistosos.
    Muchos participan en esos pequeños acosos, otros ríen las gracias o les quitan
    importancia. No nos enteramos o no nos queremos enterar, pero todo ese ambiente
    de suave agresión acaba coartando la libertad de andar tranquilas por la vida
    sin que les molesten por el hecho de ser mujeres.

    ¿Acaso los hombres no padecemos acosos o
    presiones? Sí, claro, pero en un grado muy inferior, que no nos condiciona
    tanto. No hasta el punto de que se nos desarrolle una actitud psicológica
    temerosa, a la defensiva, que nos limite la libertad de andar tan panchos por
    la vida. Pondré un ejemplo personal.

    Cuando yo tenía 16 años, un sábado por la
    madrugada iba andando solo por la ciudad, hasta el sitio en el que tenía
    candada la bici para volver a casa. Me crucé con un hombre que me paró para
    pedirme la hora. Las cuatro de la mañana. Continué mi camino y noté que el
    hombre me seguía. En vez de avanzar recto por la avenida principal, callejeé
    para comprobar si el hombre me seguía por casualidad o con intención. Y me
    seguía, me seguía en todos los desvíos y rodeos. Por fin me acerqué a la bici y
    me apresuré a soltar el candado. Entonces el hombre se acercó, se bajó los
    pantalones y los calzoncillos, y empezó a meneársela. Salí pitando.

    En esta historia veo una gran diferencia con una
    mujer. Cuando el tipo chungo me seguía, yo creí que unas horas antes me había
    visto candar la bici y que me la quería robar. Ni se me pasó por la cabeza que
    yo corriera ningún tipo de peligro sexual. Con 16 años, en mi cabeza no existía
    ese miedo. Ese miedo que es el primero que le viene a la mente a una chica de esa
    edad. El chico de 16 años piensa que le pueden robar la bici. La chica de 16,
    que la pueden violar. Porque viven con esa preocupación desde crías y a lo
    largo de toda la vida: siempre hay un viejillo en el parque que las agarra y
    las soba un poco, un adolescente que en el colegio les mete mano o les baja los
    pantalones, un ligón de bar que se pone bravo con ellas delante de los colegas
    machitos, un jefe que hace gracietas desagradables sobre su aspecto…

    *

    Mi amiga me mandó esa lista de recuerdos como respuesta
    a mi pregunta. Yo solo le había preguntado qué le parecía un artículo de una
    colega periodista, que primero escribió en Facebook una lista de actitudes que
    le molestaban cuando hombres más o menos desconocidos le abordaban en las redes
    sociales tomándose demasiadas confianzas. Tras su texto, vino una cascada de
    comentarios de otras chicas, que relataban montones de situaciones parecidas
    que les incomodaban. Algún chico entró a quitar hierro al asunto, a decir que
    no era para tanto, que a los hombres también les pasan cosas…

    Mi colega de redacción comentó: “Cuentas
    micromachismos y te acusan de hilar fino y de ser una paranoica y una histérica”.

    Os recomiendo mucho que habléis con vuestras
    amigas de confianza, que preguntéis a mujeres desenvueltas y sexualmente libres
    sobre sus experiencias. Y que juzguéis si esas mujeres son unas exageradas y
    unas histéricas o si los tíos deberíamos darle alguna vuelta a este asunto.  Osea, si intentamos ponernos en la piel de
    ellas. 

     

    Ander Izaguirre

    La rutina perjudica seriamente la percepción
    Publicado hace 8 años #
  23. Hombre, yo pienso que hay que denunciar lo que es denunciable... En mi caso, en las dos ocasiones de los exhibicionistas sí que podría haber denunciado si tuviera algún dato (matrícula o algo), pero no lo tenía. Y el otro día, que sí tenía la matrícula, ¿qué hago, voy a la policía y digo que un coche me ha adelantado a toda leche y luego el conductor se ha bajado con un perro y me ha mirado? Aún se estarían riendo y pensando ¡menuda histérica! Yo tuve una sensación clara de peligro, pero las sensaciones no son denunciables...


    Mi pregunta iba más en el sentido de la actitud que hay que tomar cuando te encuentras con un tarado de éstos. Creo que lo mejor es no mostrar miedo (aunque por dentro te tiemble todo), ver el miedo en el otro les pone, ni siquiera mirarles (eso sí, de reojo no perderse detalle, las gafas de sol que no me quito nunca ayudan, jajaja) y discretamente acelerar, que no se note, no dar la sensación de estar huyendo (marcha bien dura y poca cadencia).

    Pero vamos, que estoy con lluistrell, lo que abunda es la buena gente y no hay que dejar que cuatro borregos nos condicionen. Hoy ha salido un día estupendo y esta misma tarde haré una rutilla con la BTT, y tengo la intención de pasar por el mismo sitio. Y, por supuesto, sin ningún miedo. 

    Publicado hace 8 años #
  24. Susana905, he leído tu intervención después de escribir mi anterior comentario. Y creo que el artículo de Ander Izaguirre está muy bien. Todas hemos tenido experiencias del tipo que cuenta esa chica y normalmente las hemos dejado pasar pensando que nos iban a tratar de histéricas o paranoicas si nos poníamos a contarlas. Es curioso el ejemplo que cuenta: si él, con 16 años, veía a un tipo sospechoso pensaba que le quería robar la bici, en el caso de ser una chica lo que pensaba es que le iba a violar. El miedo a la agresión sexual, sobretodo a esas edades, siempre está presente. Una pena.

    Publicado hace 8 años #
  25. Tot plegat (todo ello ...) ... muy triste ... Pienso que por desgracia no son cuatro borregos (ni borregas ... aunque las mujeres muestren su "estupidez" de otras maneras ... si, si creo que -como en todo- no hay discriminación de género, hay tantos estúpidos como estúpidas ... lo que pasa és que la estadítica es la que es, nacen más barones que hembras ...).
    Carlo M. Cipolla (historiador y filósofo italiano) estudió las causas que nos ha llevado a la situación económica y social actual (que la mayoria entendemos que no es la mejor ...) y llegó a plantear las Leyes de la estupidez humana:
    1. Siempre e inevitablemente cualquiera de nosotros subestima el número de individuos estúpidos en circulación.

    2. La probabilidad de que una persona dada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica propia de dicha persona.

    3. Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso.

    4. Las personas no-estúpidas siempre subestiman el potencial dañino de la gente estúpida; constantemente olvidan que en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, asociarse con individuos estúpidos constituye invariablemente un error costoso.

    5. Una persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que puede existir.

    También conocemos la ingeniosa frase de Albert Eistein (en dos versiones):
    Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana ... y de la primera no estoy seguro.
    La diferencia entre estupidez y genialidad es que la genialidad tiene sus límites.
    En fin, quizás me he desviado de los propósitos de sargantana ... pero creo que es el fondo de todo ésto ...
    En todo caso, a parte de casi todo lo que se ha dicho, el miedo no es del todo malo, es lo que nos permite estar alerta y reaccionar ... pero tampoco se decirte que hacer ante un gilipollas ... a mi me gustaria eliminarlos de la faz de la tierra ... pero queda muy mal decirlo ... y, además, parece imposible ...


    EDITO: se me olvidaba decir que Séneca ya dijo en su tiempo que la estupidez era pobre, sórdida, abyecta y servil ... casi nada ...

    Salut
    Publicado hace 8 años #
  26. Mi reflexión de esta mañana: ¿Habré sido un estúpido? ¿Me habré comportado como un gilipollas? ¿una vez... dos o más?

    Yo creo que no, pero me asaltan serias dudas porque efectivamente, creo que no soy inmune a la estupidez...

    Publicado hace 8 años #
  27. Cierto, Lluís, la estupidez no entiende de sexos, creo que eso lo tenemos todos muy claro 



    Publicado hace 8 años #
  28. Vicent, no creo que te hayas comportado como un estúpido nunca, y menos sin saberlo


    Yo soy miedica por naturaleza, será que también he vivido alguna experiencia desagradable en mi niñez, como la mayoría, y me ha costado más quitármela de la cabeza, será que es mi personalidad...pero yo sí he cambiado de ruta por mi barrio si había anochecido y sí se me ha puesto el corazón a mil en alguna ocasión con o sin razón

    Siendo madre de una preadolescente soy mucho más miedosa ¿no podría yo meterles en una burbuja?. 

    La mayoría de veces te cruzas con más gente buena que mala, pero las estadísticas de violencia están ahí y asustan, asustan mucho y más si eres mujer

    Y dando gracias de haber nacido aquí...

    Publicado hace 8 años #
  29. Yo no digo más , pero creo que uno tiene el derecho de poder defenderse ....  tienen artículos que puedes llevar encima a diario.
    La legalidad es discutible.  Pero que me pongan todas las multas que quieran si me salva de un apuro.
    http://www.andorravision.com/index.php?act=viewCat&catId=52
    ( y como esta hay mil webs...  )

    Publicado hace 8 años #
  30. y se que parezco extremista... pero pienso en amigas, familia y novia... y me pongo negro tras leer lo de Susana.  

    Publicado hace 8 años #

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