Rodadas. Una comunidad de cicloturismo y viajes en bicicleta
Volver arriba

DIA 4: Arques-le-Bataille - Forges-les-Aux

  • 14 de October de 2013
  • 50 kms

Ya estábamos en Francia, aqui los desaunos eran más parecidos a lo que estábamos acostumbrados, y eso se agradecía. Zumito, croissants, café con leche... lo estaba disfrutando como un enano, hmmm. Antes de salir, recordamos que el cambio de Rosa seguía lamentable y el dueño, Bruno, nos dijo las poblaciones en las que encontraríamos un taller. Por una de aquellas casualidades, en el final previsto de la etapa había uno, asi que si llegábamos pronto podríamos revisarla.Nos ponemos en ruta, de momento chispea, pero se puede rodar bien, así que no queremos perder tiempo y empezamos a rodar. Hoy la ruta está separada del tráfico y es una via verde como las que conocemos: asfaltadita. Parece mentira, pero jústamente en ese terreno tan bien acondicionado va y pincho!, menos mal que había parado de llover y me puedo poner a la faena sin mojarme mucho. Hay que ver cómo jode pinchar con alforjas...Es una lástima que siga lloviendo, cada vez se va afinando y nos impide disfrutrar del paisaje. De hecho llegó un momento en el que nos apartamos de la ruta en la búsqueda de un centro comercial donde abastecernos de mejor equipo y alguna que otra chapucilla.Entramos en un Leclerc y Rosa se pilló un nuevo chubasquero fosfi y aprovechamos para comprar un par de sandwiches, bolsas de basura, y guantes de plástico para forrarnos y evitar calarnos más de lo que estábamos. Luego fuimos al McDonalds de al lado y nos pillamos algo calentito para descansar. Rosa le dió un meneo contundente al secamanos y cuando me di cuenta ya estaba casi seca al 100%. Lástima que teníamos que seguir y nos íbamos a volver a mojar...Seguimos remando hacia destino y poco a poco la lluvia fue cesando y convirtíendose en un chisporroteo de llovizna hasta las 3 de la tarde aproximadamente, que fué cuando llegamos a Forges-les-Aux. Encontramos un bed & breakfast sencillete, el Hotel Saint Denis, pero estaba bien porque teníamos un jardincito donde dejar las bicis a cubierto y sin necesidad de tener que 'estibarlas', simplemente apoyarlas contra la pared. Además tenía la ventaja que no había que apartarse ni unos metros de la Via verde. Aprovechamos que Bruno nos dijo que teníamos una tienda de bicis cerca y fuimos a darles un repaso a las nuestras. Rosa aprovechó para cambiar las pastillas de freno de las dos ruedas y de paso le cambiaron la patilla del cambio, pues ése era el problema que la había vuelto loca desde el inicio de la ruta. Nuestros amigos del aeropuerto se habían cebado con la bicicleta. Yo, mientras tanto aproveché para cambiar un tornillo que hablia perdido del portabultos y ya puestos, mientras esperaba cambié mis zapatas de freno que había comprado en el Leclerc (consumismo puro y duro) JjajajaUna vez tuvimos las bicicletas a punto y comprobadas, volvimos al hotel a por la ducha de reglamento y luego a pasear por el pueblo. Que como en las otras ocasiones, resultaba extraño por su edificación, pero muuuy tranquilete. Le dimos un meneo a la Boulangeríe que nos pilló más cerca y yo arramblé con su tarta de manzana. No tiene nada que ver con lo que comemos aqui. Jooooer qué buena! A partir de entonces sólo me pedía eso en cada pastelería que pillábamos.Tras la visita del pueblecito, nos metimos en el Pub St. Patrick a tomar unas pintas (qué desangre de pasta). No tenían Guinness, a pesar del nombre irlandés, porque segun su dueño no tenía tirada, pero no importó, la local nos iba cojonuda :-) y le dejamos buena caja :-).Con la tripa llena de birri, buscamos un chinorris, que nos había recomendado el barman, y cenamos tranquilamente un menú antes de volver al hotel, donde miramos un poquito las posibilidades de dormir en Gisors y estudiamos la ruta del día siguiente. La duda como cada noche era si llovería o no.

A no ser que se indique lo contrario, los contenidos están bajo licencia de Creative Commons.

Estamos alojados con eCliente, que además de ser muy buenos en lo que hacen, son buena gente. La tecnología detrás de Rodadas

Rodadas está en la red desde mayo de 2005.

Aviso legal | Política de cookies