Rodadas. Una comunidad de cicloturismo y viajes en bicicleta
Volver arriba

Cada vez que hablo sobre un viaje con un amigo o escribo sobre ello surge la pregunta: ‘Y por que (en este caso) desde Grecia a Polonia?’ Alguno pensará `Que se le habrá perdido al chaval por esas tierras’. En realidad nunca me acuerdo de la razón inicial, pues según avanza la idea y organización del viaje se van acumulando mas razones, por una parte porque aparecen nuevas y por otra porque quiero auto-convencerme de que es el viaje que deseo hacer.

Al buscar nuevas rutas para viajar con la bici hay que hacer un equilibrio entre diversos factores: qué es lo que te apetece conocer, como te sientes de ganas/fuerza/moral y de las limitaciones temporales-económicas entre otras. Desde que empecé a viajar en bici, el motivo siempre ha sido a grandes rasgos el mismo, conocer otras costumbre, modo de vivir, gentes y todo lo que engloba la palabra cultura y descubrir nuevos paisajes y lugares. En el aspecto de ganas y moral, me sentía como para comerme el mundo a bocados en el primer avituallamiento, asi que (por desgracia otra vez) el tema temporal-económico fue un factor a tener muy en cuenta a la hora de decidir por donde viajar.

En la época en la que estaba pensando en un inminente viaje mi vida se encontraba en un cambio de fase o metamorfosi, pasando de estudiante a futuro potencial como parado, así que me las ingenié para conseguir en Warszawa (Varsovia) unas practicas de empresa. Con lo cual la meta de mi viaje estaba fijada en la capital polaca, solo me faltaba decidir desde donde y por donde pedalearía junto con mi mujer de aluminio y materiales varios.

Una mirada al mapa me puso los ojos brillantes al observar que si me acercaba a Polonia desde el sur tenía una gran variedad de países que nunca había pisado. Era como cuando llegas a una frutería después de una buena pedalada y empiezas a salivar imaginando los sabores de cada fruta. Quería conocer y pasar por todos los países, pero había uno que me llamaba en especial y era porque conocí a una amiga con la que charlaba mucho de la situación de su tierra y de las diferencias con Italia (yo vivía en Torino en aquel entonces). Ese país que me intrigaba era Serbia. Parte fundamental de la antigua Yugoslavia y hogar de los malos malísimos de la historia reciente de Europa.

Trazando una línea no del todo recta desde Warszawa a Beograd (Belgrado) y continuando hasta el mediterráneo se llega a Grecia. Parecía un buen punto de partida, asi que para calcular si la distancia a recorrer era factible en el tiempo máximo que disponía mire el el Google maps cuantos kilómetros eran desde alguna ciudad Griega importante a Warszawa. Desde Thessaloniki la muy útil pagina web me decía que eran unos 1800 km. Modifiqué el recorrido un poco y le sume el 20 % de error que suelo utilizar (por querer siempre ir por la carretera mas pequeña) y me salio un poco menos de 3000 kilómetros.

Echando unas cuentas rápidas eran unos 35 días efectivos de pedalada a razón de 80 km diarios, 6 países (Grecia, Bulgaria, Serbia, Hungría, Eslovaquia y Polonia) con mínimo 6 idiomas distintos y 3 alfabetos (griego, cirílico y latino). Decidido. A preparar las alforjas!

A no ser que se indique lo contrario, los contenidos están bajo licencia de Creative Commons.

Estamos alojados con eCliente, que además de ser muy buenos en lo que hacen, son buena gente. La tecnología detrás de Rodadas

Rodadas está en la red desde mayo de 2005.

Aviso legal | Política de cookies