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India, la amas o la odias

  • 17 de noviembre de 2016
  • 8530 kms

  He tardado en escribir el blog de la India, lo sé. Ha sido porque no hubo ocasión pero sinceramente no me apetecía.

  Tras la aventura para llegar en avión desde Irán a Mombay, aquí han sido 7 semanas muy duras psicológicamente. No he sabido adaptarme a su manera de ser. No acabo de comprender el sin sentido de cada cosa que hacen y cómo lo hacen. 

  Tras 3 vuelos Iran-Dubay-Mombay en 24 h llegó la temida espera de la bici. Dónde está? Pues en el almacén, la caja toda rota y abierta pero de milagro al montarla todo bien. Noche en Mombay y me dirigo a un templo hindú que me recomendó un monje en el avión. 

  Ostias! Que aquí van por la izquierda! Imposible orientarse pero me ayudan. He de seguir a un coche entre el caos. Llego al templo pero no dejan entrar la bici. Y ahora? Acabo durmiendo en una azotea, de lo mejor hasta ahora, con el cielo como techo. Allí está Ajay, de Nepal, que sabe llamar a los cuervos. Lo he visto. 

   Bajé y pude ver cómo en 100 metros pueden convivir las religiones más comunes. Vuelvo a tener suerte porque estoy al lado del templo de Shiva y del templo hindú Haré Krishna Iscon Temple. Hasta 30 dioses tienen en India con toda la variedad de imágenes y formas coloridas. Los rituales son enérgicos, muy simbólicos e incomprensibles para nosotros.

   Bajo a la playa en pleno atardecer pero el baño no es aconsejable. La falta de salubridad en este país es clara. El cambio de moneda es muy ventajoso para los europeos y no es justo para esta sociedad que depende tanto del campo como medio de vida.

   La India, todos los sentidos a flor de piel. Sonidos, aromas, colores... Hermoso, o no. Les gusta el ruido, usan el claxon a todo momento y en bici es demencial. Los aromas son a masala, incienso, comidas...y otras evidencias humanas que hacen de este país un estercolero. Y les da igual. Al menos queda la belleza de sus mujeres, aunque no su sonrisa, realmente veo poca alegría y sí mucha prisa. El trabajo es prioridad en este país.

   Y otra autopista. Muy buena temperatura para volver a la ruta. Veo los carteles de estreno de Bollywood, música, colorido y amorío. Cato los primeros manjares de los puestos callejeros por unas simples rupias poniendo a prueba mi cuerpo frente a las especias y la poca higiene. 

   Aquí es como en Europa, la gente no saluda. Primera noche en ruta y es en la jungla, en un templo entre las montañas tras empujar la bici por un río y las piedras de la subida. Sitio fantástico rodeado de fauna salvaje. Serpientes, tigres o pumas. Como para acampar.

   Empieza a llover y me quedo 3 noches. El gurú me acepta y participo en los ritos de mañana y tarde. Los olores es lo peor. Humo, queman queroseno, humedad, fuman opio todo  tiempo, de hecho viene continuamente gente a ello. Se acaba haciendo lúgubre el lugar, y más  a la noche con la jungla y las ratas alrededor tuyo.

   Vuelvo a la carretera, enfermo, con una tos que me durará días y una diarrea que algo menos pero que reaparecerá. El agua es un peligro, la fruta, bueno, todo en general. Recordar que en Iran cogía agua de las mangueras de los jardineros...

   Empiezo a odiar este país. Llueve, claxons, enfermo, estos rostros de miedo, enfado y tristeza. Echo de menos estar en casa y lo haré muuuuy a menudo. Primera acampada y es junto a unas cascadas. Tengo miedo a la fauna y a las bocinas que suenan las 24 horas.

   Ya veo otra vez a los pastores y a las mujeres trabajando sin parar. Llevan en la cabeza de todo y pesado. Leña, ladrillos, arroz, además de calderos enormes de agua. Cuando veo a la mujer está trabajando, sino no la veo. Visten saris preciosos mientras los hombres lo hacen como su carácter, sin alegría. Los niños suelen ir descalzo andando al colegio y siempre muy arreglados, ir presentable es esencial. Todos usan algún fijador de cabello.

   Llueve y me mojo. No hay campos libres. Me ven y me llevan a una casa por el riesgo muy serio de serpientes. Acabo yendo a cenar con jóvenes en coche a un burguer. De la selva a la urbe. Bailo con ellos en el Garba Festival que dura 10 dias, todos en circulo y muy armónico. Empiezan las fotos y los selfies, muy dados en la India. Duermo en la habitación de la hija que, pese a estar de cumple, el invitado es más importante. Una vecina me escribe una nota en hindú para presentarme con la gente y ser acogido, y su marido es el único hombre con una idea de la vida afín a la mía, aunque su vida es vulgar como la mayoría.

   En la India el desayuno es un té y luego toman un lunch a las 11 y muchos nada más hasta la cena. Yo que necesito comer fuerte pronto no puedo, debo llevar comida. 

   Aparece el conflicto entre India y Pakistan por Cachemira que me hace sentir afortunado de no tener la Visa a ese país dado que estaría en problemas para cruzar a India. Salgo tarde y llego a otro templo para dormir. Pero el líder ( por teléfono desde Londres) me deniega la opción. Le echo una bronca al seguidor religioso de turno por no dar ejemplo práctico con lo que predican. Ya me pasó con varias religiones.

   Duermo en la tienda a 30 m de la autopista y llueve toda la noche. A la mañana no para de llover y conozco lo que es tener ropa mojada. A la tarde sale el sol y oigo un canto. Acudo a la llamada y es otro templo. 

   Ansuya es de California y regenta ese templo. Desde el primer momento me acogió sin problemas, aunque fue Ashkrit, estudiante a predicador, quien me llevó a su casa. Se casará por matrimonio concertado como muchos otros. No creen en el amor y así se aseguran de que la familia los protege económicamente. La familia manda y el padre es como Dios. Cuando los hijos entran o salen de casa le tocan el pie en reverencia.

   Disfruto de la comida de Naina ( la madre )  y luego me regalan una Sim card india y cargan internet. Ya mejoran las cosas. Conozco a Meet, está enamorado pero el "suegro" no lo acepta. De momento ha sido el primero que me ha cogido la mano, algo habitual entre hombres.

   Apenas fuman, bueno, el tabaco existe, pero es de mascar. Están toooodo el día con el en la boca y escupiendo. Me cuesta mirarles a la cara a los que tienen los dientes negros. Mejor sabe la comida de Naina, cenar en Surat con 12 sabores distintos ha sido una de las mejores sensaciones. Y siempre alegre.

   Decido acicalarme y me afeito en una barbería. No me conozco en el espejo.

   Llevo a Quiscolina en un Ricksaw a una tienda de bicis y viene contenta con pata de cabra nueva y el cambio fluido. Una locura de viaje en el caos pero útil.

   Noche extraña pues me invitan a una casa y tras la ducha me tengo que ir. La familia no está a gusto, creo. Y duermo por primera vez en una gasolinera. Ahora corto el pelo en una caseta de carretera y ya no me pondrán pegas para acogerme.

   Son noches en que duermo peor aún, sudando y dando vueltas. Ansuya sigue pendiente de mi, fue como mi madre. 

   Mi ruta va desde Mombay al norte. Cerca de Vadodara desvío al este a Godhra, Indore, Bhopal, Varanasi, Bodhgaya y Calcuta.

   Al principio veo muchas vacas en la carretera y burros, además de perros.  La cara de tristeza es desoladora. Siempre me alegran las mariposas volando conmigo cuando más pesimista estoy.

    Arvind me invita a su pueblo y me siento como el presidente, más aún cuando me trata como si lo fuera el líder político local. Todo el barrio vino a verme y a despedirme. Me voy agradeciendo el dinero que me daban. Aquí tampoco sonríen los niños.

  Tocan kilómetros de asfalto inexistente y me rescata Ramsingh. Un pobre ayudando a los más pobres. Será el inicio de buenas cosas. Llegamos a la cuadra donde están rezando para que el búfalo dé leche y luego cenamos allí mismo. Dormimos en el porche de su cabaña, sin luz pero con dos cachorritos. Me quedo sin ordeñar los búfalos.

   En Rajgarh me pasa de todo. Me entrevista un periodista, visito un templo, conozco a un actor y visito dos colegios privados y doy charlas sobre la vida. Pero también convivo con los samaritanos y disfruto de los cacahuetes recién tostados.

   Me veo en el periódico pero no sale Quiscolina. A la tarde el tráfico se me hace insoportable y sigo discutiendo con ellos. Me rescata Amilal en su casa aunque me quedo con 3 inquilinos que no hablan, o casi.

   No es bueno pedalear de noche pero si te guían en moto hasta un restaurante de carretera es pasable. Allí dormí. Son días de carretera local y de gente más miedosa de lo habitual. En Barmansar consigo que me dejen dormir pero encima de una casa, tipo azotea. Pero alguno no cree mi historia y hasta insinúa ser terrorista pakistaní. Será la luna llena? Acaban llamando a la policía. Mejor, había riesgo de que me robasen. Una historia de película.

   Cada vez hay más pobreza o humildad. Campos y campos de arroz y trigo, casas de barro y paja y nunca paran de trabajar. Viven de ello pero no tiene mucho sentido ese sacrificio permanente al igual que el no parar de occidente. De momento veo las mismas sociedades y estructuras durante mi viaje.

   Veo mas templos y ceremonias que no acaban de entusiasmarme. Surya me para y acabo en su casa. Está dando clases de apoyo a niños de familias pobres. Esta clase de iniciativa social es habitual. 

  Cuántos bichos había allí! Tuve que dormir en la tienda dentro de la casa. Surya debe de ser el único espabilado que puso un panel solar y así afrontar los clásicos apagones.

   Cumplo un pequeño sueño, estar junto a un campo de trigo mecido por el viento. Ya sé que los hay en casa pero viajando es distinto. Sigo reviviendo momentos de mi vida a raíz de cosas que veo o me pasan. Allí comí y dormí sobre la paja que acababan de pisar las vacas para quitarle el grano ( otro sistema ) bajo estos enormes y preciosos árboles. Y además mullido.

   Vaya mañana! Paro en un colegio a reñir a un conductor de bus escolar por pitarme sin motivo y luego paro en una aldea donde casi me pegan. Si es humilde es más miedosa. Acabaron amenazándome porque no entendían estar allí sin irme a un hotel. Anand aparece justo para salvarme y duermo en su puesto de carretera. Un pedazo de pan que me ayudó en más cosas, como pegar las gafas rotas. Vi una estrella fugaz ! 

 

 

Deseos por cumplir

   

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