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Iran II Tabriz en familia

  • 29 de agosto de 2016
  • 354 kms

  Quien me iba a decir que tardaria en dejar esta ciudad y a mi pesar. Desde que llegue a esta ciudad todo han sido emociones continuas e intensas. Perdon pero este portatil pone los acentos o antes o despues, y el dueno no sabe. Asi que ahi vamos hoy con el blog sin acentos ni ene, ya me entendeis.

  Me estaba yendo de la ciudad pero no sin pan, claro. Y ahi llega Mahti, me hace de traductor, me invita al pan y se ofrece como guia para visitar la ciudad. Yo alucino! Tan feliz acepto y nos dirigimos al gran Bazar, que Mahdi dice ser el mas antiguo del mundo. Es enorme, variado, oloroso y colorido. Mahdi tambien esta orgulloso de su pais y su historia y pese a ser universitario demuestra estar informado e involucrado en transmitir a todo forastero las bondades de su pais.

  Estar en un Bazar es un cumulo de sensaciones y mas si esta instalado cual si fuese una gruta o una ciudad subterranea. Este pais puede presumir de muchas cosas, la primera la comida y sus derivados. Es imposible no dejarse llevar por los aromas de las especias y los frutos secos caminando entre los puestos. Luego las afamadas alfombras...no se si asombrarme mas por lo laborioso, hermosas o costosas que son. Si venis paraos a observalas en detalle pero no a sacar la foto de rigor.

  Mahti me explica los esfuerzao del gobierno por disminuir el consumo de plasticos dado el volumen de basura por doquier, aunque eso va lento. Una vez mas es la gente la que hace pais y ya existen asociaciones que ayudan a los que tienen pocos recursos o a proteger el medioambiente, asi como los productos organicos son mas habituales. 

  Tras Turquia por fin vuelvo a ver cicloturistas como yo. Son 4 barbudos y les hago gestos pero sin mucho interes porque mi ritmo es otro y creo que soy mas afortunado a solas.

 Pensaba que me iba ya de Tabriz pero hasta manana no abre la oficina de Pasaporte .Lo supe a traves de la policia de trafico que, tras un poco de cachondeo, y romperme el guardabarros el mameluco, me dio la noticia de que tendria que esperar. Yahora donde duermo? Ahi estaba Paria.

  Ya habia venido antes pero insistio. Ver a un adolescente con ese deseo de ayudar es maravilloso. Amante de la lectura, no futbolero, orgulloso de la cultura e historia de su pais me hace pensar que talibanes de momento poquitos. Y ahi me recibio esa maravillosa familia de vacaciones en un bungalow en el oasis llamado Parque El Goli. 

  La peque Paria me cogio afecto rapido, los padres tambien acogedores y que decir de la belleza serena de Parisa, ay Parisa. Fue una de las mayores delicias en este viaje poder conversar con ella. A sus 21 primaveras se consideraba feliz y de echo lo transmitia. Esa quietud y claridad de ideas que ademas compartiamos hizo que esas pocas horas fuesen de gran emocion para mi. Entiendo a Tono con eso de no mirarlas a los ojos porque te acabas enamorando, tranquilos, tenia novio.

No tenia donde quedarme y de pronto lo tuve, y felizmente.

  Primero iba a ser tan solo un chai con rica merienda de fruta y frutos secos (esas almendras "baadan" riquisimas "taaruf") y luego disfrutamos de la cena tras unas partidas de ajedrez con el padre y, cuando iba a dormir fuera pues me invitan a quedarme. Otra vez soy afortunado. Hablando de ello paseando con PARISA y los hermanos me emociono. Bueno, tambien me asusto porque me echa la bronca un policia por ir en pantalon corto y camiseta en publico. Parisa me defendio y deje de reirme. Por cierto, por la manana era increible como me miraba toooodo el mundo por ir de corto, alguno decia "turista". Aunque turistas no he visto por estes lares, sera por el miedo.

  Tras un dia perfecto la despedida no podia defraudar. Ya asuste a un amigo por romper las tradiciones y darle un beso en la cara a la madre como agradecimiento por regalarme un perfume y hoy ni lo dude y le plante dos besos en la cara a la bella Parisa, aparte del merecido abrazo a Parsa por ser el artifice de esa convivencia. Pese a las serias costumbres musulmanas de no tocar a la mujer, hay algo que consigo que fluya con la gente y este contacto con piel fue acogido con naturalidad. Hasta incorporaron al gesto de dar la mano el coger con la otra el antebrazo como simbolo de confianza tal como hacen en Sri Lanka.

 He de apuntar que los encuentros culinarios con todos sentados alrededor de la comida en la alfombra disfrutando de los panes variados, queso ( panir ), mantequilla, huevo, patatas, yogurt, etc crean vinculo y pienso ponerlo en practica en casa ademas de hacerlo descalzo, claro. 

  Tras tener felices suenos con Parisa prosigo a ampliar el visado pero no puede ser porque he de estar al menos 20 dias en el pais, asi que vamos a Esfahan, en el interior del pais en ruta al Sur.

  Paro en un cementerio dentro de la ciudad y es curioso ver como algun familiar puede estar sobre la tumba todo el dia velando al ser querido. 

  Cada vez que me detengo a preguntar o descansar, o incluso estando preguntando ya a alguien se me acerca un conductor o peaton ofreciendome su ayuda. Es increible!

  Salgo de la ciudad y lo hago por la autopista. Sera lo habitual desde ahora dado que la policia no pone objecion, la carretera normal es peligrosa y mala, y aqui encuentro gente y puestos de fruta siempre. Para empezar, cocino arroz pero me invitan 3 amigos a pescado fresco a la brasa. Tras mucho tiempo por fin le hinco el diente. Eso si, muchas veces el comer con gente, sea en su casa o en ruta supone tener que aguantar a algún pesado o bromas por la pronunciación de su idioma. Hasta en eso hay gente que me recuerda a España. Ahora sigo con el teléfono y ya hay acentos y ñ...

  Es divertido pasar los peajes sin que te digan nada, bueno, uno me paró pero como le dije que estaba feliz en Irán me dejó seguir.

  Tras varios días disfruto de estar solo en la tienda aunque el despertar es con ruido se motocross cerca y gritos. Me asomo y cada vez están los 3 más cerca. Salgo y se van a cierta distancia pero vuelven y me llaman. Cuanto más lejos mejor así que no lo dudo pero el idioma es barrera y se aburren. Estaba algo preocupado y el de la moto seguía fisgoneando.

  Me cuesta coger ritmo de pedaleo pero me alegran Rasul e Ismail con el desayuno a pie de carretera junto a sus camiones. Mira que me pitan veces pero son los únicos que me han inviparar  De regalo una bebida hermosa por su contenido, agua y pan rico. Parece que vuelve la rutina.

  Resulta que es viernes, el domingo de aquí y la gente sale de picnic. Pude poner un puesto de fruta porque en esa mañana fueron 4 veces las que me ofrecieron, sin contar con la comida de arroz con pollo y consiguiente convite a dormir en su casa al paso por su ciudad. No siempre coincide bien ya que llego de día y no puedo parar, o no hay mucha sintonía o prefiero estar solo.

  Fue un día de continuas ayudas y de trabajo pues tocó coser un calcetín y la mosquitera tamaño cama de matrimonio que llevo.

  A veces rompo la regla de Nunca dormir a la vista cerca de la carretera pero al anochecer hay que arriesgar. Ahí voy y veo a Ahmad y su amigo que en 5 minutos ya están preocupados por mi y me ofrecen llevarme a Teheran. Ahmad me llamó buena persona, como alguno más, pero me queda mucho por mejorar. Maravilla ver esa empatía instantánea pero allí cené y dormí bajo un manto de estrellas. Ya me acostumbro a esas despedidas con los hombres con 3 besos.

 Mañana complicada al calor sin poder lograr agua, al menos Alí me dió dos veces uvas. Hasta que llegué al puesto de venta de fruta de Fredoun y le hice caso. Parar fue como llegar a un oasis, frescor, agua fría, fruta y compañía. Allí estaba Ehsan con sus dulces de Tabriz que ventilé sin dudarlo. Estaba fumando en esas típicas pipas ( las bubbles ) y no lo creereis pero fumé. Es aromático pero resulta que ahora sé que también mucho más insano. Un país sin alcohol por ley y menos tabaco que Europa, será eso lo que los hace más cercanos?

  Ehsan se fue pero tras invitarme su hermana por teléfono a su casa y me quedé con el vendedor. Fredoun, un señor mayor muy afable que sin inglés aún estuvimos a gusto y compartió su comida que no puede disfrutar del todo pues no tiene dientes pero si 4 esposas...

  Me dejó pesar todo el equipaje y fue un alivio pues está cerca el primer vuelo y me puede salir caro. Hasta me pesé yo y sumamos 125 kg, 15 menos que en Cantabria pero sobran aún.

  No es agradable acampar siempre en tierra pero al menos hoy me pude apartar más de la carretera. Mi música de fondo es el tráfico, inevitable.

  La cadena de la bici sigue siendo válida tras 5100 km. Hago poca presión y se estira menos de lo normal pero he de cambiarla antes de la India. Ahora la rueda que necesita ser centrada es la delantera pero no me atrevo. 

  Raro pasar un día sin hablar más que dos palabras con una persona. Descanso junto a un lugar concurrido y vuelvo a sorprenderme con lo fácil que tiran todo al suelo, al igual que ellos me miran estupefactos por mis ropas cortas. Allí cerca encuentro para mi solito todo tipo de fruta y, aunque con miedo a que me vieran, me zampe manzanas, melocotones y demás. Llegó uno en moto pero disimulé viendo las habituales pero siempre hermosas puestas de sol de este caluroso país.

Dedico este capítulo a Julia de la Asociación As Grelas por aprovechar este diario para hacer reflexionar a las nuevas generaciones de su lugar.

  

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