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Viajeros improbables vol.2 Isidoro Mellado da la vuelta al mundo en los años 20

Última actualización: 7 de agosto de 2020. Escrito por Alicia y guardado en Inspiración

Dentro de nuestra serie de viajes y/o viajeros improbables, hoy les presentamos la historia de un extremeño que en los años 20 del siglo pasado agarró su bicicleta y un par de bolsas y durante ocho años salió a recorrer el mundo en bicicleta.

Isidoro Mellado, un vecino de Coria, Extremadura, salió de su casa en 1928 para viajar. Tenía entonces 23 años. No poseía una bici antes del viaje y es difícil imaginar cómo se le ocurrió la idea de viajar dando pedales por el mundo, pero el caso es que lo consiguió. En su cabeza, como cuenta Pepe, su sobrino-nieto, ver el mundo, comprender cómo era la cultura de otros lugares, y volver para contar cómo era el planeta a sus vecinos.

Durante 8 años y medio atravesó más de 40 países y recorrió 65.000 kilómetros intentando siempre mantenerse en la parte más templada del mundo, entre ambos trópicos: desde España a la India en un año, otros 11 meses para ir de allí a Japón pasando por el Sureste asiático. Después México y Suramérica. Desde Brasil volvió a España en 1936, un mes antes de que estallara la guerra civil, con la idea de recoger un premio que le permitiera iniciar la segunda parte de su viaje, el que le llevaría a las zonas frías del planeta.

La historia de Isidoro Mellado se pierde en una década de crisis económicas, guerras y desgracias, una época en la que las carreteras eran todavía en su mayoría de tierra y piedras y los mapas no estaban al alcance de cualquiera. Por el camino conoció y viajó con Teresa, una mujer de la que fingió ser esposo pero que según contó a la familia, era solo una amiga; le robaron la bici (organizó una carrera benéfica para poder comprarse otra);  fue perseguido por una tribu en Asia.

De la aventura quedan cinco cuadernos plagados de sellos, fotos y recortes de prensa que son más actas que diarios de ruta, en palabras de su sobrino, aunque recogen muchas anécdotas de la aventura. Cuentan por ejemplo la ocasión en la que viajando por África tropezó con dos mujeres siamesas unidas por la espalda, algo que le marcó mucho. También cómo tenía que dormir encima de los árboles, temblando a la espera de que llegara el día, porque la gente del lugar le aullaban como los animales.

Podéis ver un breve reportaje sobre su vida a partir del minuto 17:15 de este telediario de TVE1.

isidoro mellado

Sería increíble poder hablar con él y conocer cómo fue su viaje, cómo era el mundo en aquella época, qué ideas rondaban su cabeza cuando salió, qué se imaginaba que iba a encontrar, cómo se le ocurrió la idea, de qué vivía por el camino. Isidoro murió en 1946 en Madrid, así que de lo que pasó aquellos años sólo quedan los recuerdos que transmitió a su familia y los registros de sus libros de actas. Lo único bueno de esto es que así podemos soñar con una novela a nuestra medida.

ACTUALIZACIÓN 11/06/2012: Pepe, nieto de Isidoro se ha puesto en contacto con nosotros y nos ha ayudado a completar la historia. 🙂 Incorporamos sus notas al texto del artículo.

Que disfrutéis de un buen fin de semana.

 

¡Compartir es vivir!

Comentarios Hay comentarios de 9 intrépidos

  1. Fran dice:

    Impresionante. Este hombre es la prueba de que no se necesitan ni una gran bici ni un equipo costoso para salir a beberse el mundo. Un empujón para que corramos detrás de nuestros sueños.
    salud

  2. Narendra dice:

    Qué fuerte lo de este hombre extremeño. Esta región es cuna de grandes viajeros, no hay más que recordar cuantos de ellos tuvieron un papel preponderante en el descubrimiento de América y el mundo no conocido por occidente.

    Abrazos

  3. Hola Alicia.
    Me ha impresionado bastante el comentario que has sacado solamente viendo la información del telediario.
    La verdad es que la historia es impresionante, yo no la he vivido pero por lo que me contaba mi abuelo y mis tíos siempre me impactó tanto que estoy orgullosisimo de que esos libros sigan estando en mi poder, pues si los libros nos pudieran contar hoy las hazañas vividas por las que pasó se podría contar una gran historia.

    Hay tantas anécdotas… como, cuando viajando por África tropezó con dos mujeres siamesas unidas por la espalda y eso le marcó mucho. También tenía que dormir encima de los árboles pues la gente del lugar no sabía hablar y le aullaban como los animales, pasando mucho miedo y deseando que llegara el día para poder reanudar su viaje.

    La verdad es que estos libros guardan un testimonio fantástico.

    La idea que le rondaba por su cabeza cuando salió era poder contar al mundo como estaba el resto del mundo, cómo vivían y como había un desnivel de vida y de cultura de unos sitios a otros, a través de la escritura.
    A su llegada a Badajoz lo que pretendía era recaudar un dinero del premio(que por aquella época recibiría) para poder continuar con su viaje por el resto del mundo.

    Pues he sabido que su primer viaje lo realizó siguiendo la línea del meridiano cero, zona templada entre el trópico de Cáncer y el trópico de Capricornio, le quedaba la zona fría del mundo que suponemos que sería su segunda parte del viaje.

    La verdad es que era un romántico de la aventura

    Tuvo la mala suerte que de a su llegada a España al poco tiempo estalló la guerra y se tuvo que dedicar al contrabando y a vivir como podía. Pues en su cabeza solamente existía querer continuar su odisea.

    Pues como te he comentado al principio, solamente tenemos el detalle de los libros aunque él escribía cartas a sus familiares pero no tenemos constancia de aquellos documentos pues en las cartas según mi abuelo contaba muchas cosas e historias que le iban sucediendo diariamente. LA HISTORIA ES MUY BONITA 🙂

    Un saludo
    Pepe Díaz Mellado

    • Alicia dice:

      Hola Pepe!!
      Me he llevado una alegría enorme al ver tu comentario! Incorporro las cosas que comentas al artículo! 🙂
      Un abrazo

    • Jose Miguel dice:

      Podías escanear los libros y publicarlos por Internet, sería muy interesante y una forma de tener una copia de seguridad para siempre y de paso difundirlos.

  4. emilio carreras dice:

    Hola Pepe:

    Me causa mucha alegría saber que alguien oriundo del pueblo donde trabajo y vivo desde hace unos años emprendió tal aventura demostrando ser un tipo muy adelantado a su tiempo. Todavía me parece más increíble que alguien muy cercano a ti me contase esta historia antes de leerla en Rodadas.net. Espero que descubras pronto quién ha sido.

    Como aprendiz de viajero buscando precisamente en esta actividad, los viajes en bici, la ansiada libertad que cualquiera debería buscar para su vida, son este tipo de historias las que le llenan a uno de entusiasmo y ganas de seguir viajando libre.

    Un saludo desde Coria,

    Emilio Carreras

  5. Jose Miguel dice:

    ¿Por que no los escaneas y los publicas en Internet…? Sería una forma de no perder nunca esos libros y difundirlos…

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— Saadi

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