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Juegos malabares con la sorpresa. Álvaro Neil y su viaje por África

Última actualización: 7 de agosto de 2020. Escrito por Alicia y guardado en Inspiración

Alvaro Neil, el biciclown en Mali

Gemma Parellada Johannesburgo, 6 abr (EFE).- Con su equipaje de 50 kilos e incontables sonrisas, el “biciclown” ha llegado a Adis Abeba para cobijarse en esa ciudad, como siempre eventualmente, agotando las sensaciones mientras se acerca al final de su etapa africana.
Después de 33.238 kilómetros y 29 países, tras dejar la ciudad española de Oviedo, hace ya 866 días, este payaso en bicicleta o seductor de ilusiones, Alvaro Neil, casi ha finalizado la vuelta al continente mágico. Es un asturiano de 39 años que decidió un día dejar la notaría de Madrid donde trabajaba y pedalear alrededor del mundo para arrancar sonrisas. Neil decidió emprender una aventura en mayúsculas cuando empezó su campaña, “Miles de sonrisas alrededor del mundo en ochenta meses”, con el firme propósito de abrir todas las puertas que se le presentaran delante.

En África, precisamente, se encontró con “una puerta más pesada”, dice el cómico trotamundos comparándola con su experiencia anterior en Latinoamérica, donde realizó una “misión” similar durante 19 meses.

“Aparte de las enfermedades y de la rutas, que son más complicadas, aquí es más difícil hacer reír”, explica el incansable cazador de sonrisas en declaraciones telefónicas a Efe desde la capital etíope. “En África -agrega- la magia no es un juego, a menudo es una herramienta que se usa para hacer daño”. La connotaciones que tiene la magia en el continente de los brujos por antonomasia son muy distintas a las de otros lugares. Por eso Álvaro dice que aquí trata de combinarla mucho con la parte más cómica y “mimar mucho” los espectáculos, porque a veces “no comprenden que sea un truco, creen que tienes poderes y pueden tener miedo”.

De todas formas, las dificultades son solamente nuevos retos para él, que avanza acompañado de la comandante Maxi, una muñequita que pilota un pequeño avión de madera más pequeño que la palma de una mano, y de “Kova”, la bici que intenta seguir su ritmo. Además, en su base actual, Etiopía, se ha encontrado con una excepción. Dice que es un país “muy distinto al resto de África, con mucha tradición de circo y que mira de fronteras para dentro”.

En Nairobi, le caló un espectáculo “muy especial”. Actuó en una cárcel “con un traje de preso, de los de rayas, que hacía solamente unos días llevaba puesto un presidiario”, recuerda. Haciéndole cosquillas al mundo y agrandando su tesoro particular, cruzará ahora Sudán para llegar hasta Egipto, donde hará un pequeña pausa de tres meses para escribir su segundo libro [este es el primero].

Quiere dejar el testimonio escrito de su periplo por África antes de embarcarse en la siguiente etapa, que le llevará a Asia. Además, aprovechará para relevar su exhausta bici. “Menos la ilusión, África se lo come todo”, dice tras haber sufrido numerosas reparaciones. Habrá que renovar el material y despedir a “Kova”, bautizada así en honor a la Virgen de Covadonga, que no tiene tanto aguante como él. La humildad con la que encara su ambicioso proyecto ha hecho que sus “seguidores” vayan aumentando a través de la red. Su página en Internet, www.biciclown.com, donde cuelga parte de sus experiencias, ejerce de unión entre sus ilusiones y las de los que sueñan a través de él. “Soy un puente entre el primer mundo y el que llaman tercero”, dice este prófugo de lo común. “La gente -agrega- confía más en mí que en los anuncios de las grandes ONG para dar dinero, porque yo conozco los proyectos pequeños que sé que invierten el dinero realmente en los que lo necesitan”.Pantallazo de la web: Kilómetros de sonrisas

Maravillando con sus artimañas de mago aquí y con su voluntad de hierro allí, el “biciclown” sigue quemando kilómetros con sus piernas y haciendo juegos malabares con la sorpresa con sus manos. Como uno de sus trucos, aparece en un lugar para luego desaparecer, creando algo tan mágico como la complicidad de unas sonrisas. Y mientras sigue pedaleando y engrandeciendo su incalculable tesoro, va convirtiendo su vida misma en un espectáculo, dejando atrás menos de lo que le queda por delante.

Nota publicada por la Agencia EFE

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Comentarios Hay comentarios de 2 intrépidos

  1. noelia dice:

    hola:me parece super bello lo que haces, la verdad que lograr que la gente ria es un arte!!!me encantaria viajr a africa, poder ayudar y me parce genial lo que haces!!!besos.

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