Esta es la historia inventada o no, que nos llevará por la imaginación, por la realidad, por lo inventado, con un protagonista que la explica y otro que solo existe en las paginas de un libro, personaje de la literatura... le llamaré H.H.
Rodadas. Viajar en bicicleta Esta es la historia inventada o no, que nos llevará por la imaginación, por la realidad, por lo inventado, con un protagonista que la explica y otro que solo existe en las paginas de un libro, personaje de la literatura... le llamaré H.H.
este es el regalo...
es un regalo para H.H y no es porque hoy es el día de reyes.
es una fotografía seleccionada por Reuters como de las mejores del año.
H.H. se merece lo mejor.
Esta es una historia, una historia triste, una triste historia.
Como tal, tiene elementos que pueden no ser verdad y no son mentira, tan solo es eso, una historia, relatada en primera persona, es una historia de una frustrada amistad.
La historia podría empezar por dar una explicación:
Como explicar lo que no es necesario explicar…
Si, he decidido, como lo he hecho, no escribir más cuentos, historias o viajes, por una buena temporada en el foro, lo primero que es necesario aclarar es eso, que no es necesario explicarlo, lo se…
Pero al mismo tiempo, durante casi un mes le he ido dando vueltas al tema y finalmente he decidido hacerlo. He decidido escribir una historia triste, una triste historia.
Todo se remonta más allá del 16 de Diciembre del año pasado, en realidad, la fecha exacta no la se, al fin y al cabo, que más dá?
Dejarme pues explicaros esa historia…
La vanidad es un pecado capital del hombre.
Esa ha sido desde hace unas semanas la firma que un forero ha utilizado en el foro
La vanidad, es el orgullo por las cosas vanas, es un tipo de arrogancia, engreimiento, una percepción exagerada de la soberbia…
Algo en absoluta contradicción con los principios de los viajes que puedo realizar.
Cuando preparé la despedida a un reciente viaje de otoño me encontré con una música especialmente bonita, música que fui escuchando en las diferentes versiones de youtube hasta que dí con las imágenes que buscaba. Como pasa siempre, vas viendo imágenes diferentes mientras repites una y otra vez la canción hasta ser machacona. Uno de esos videos subtitulaba la canción en español y me sorprendió encontrarme con un mensaje que repetía una y otra vez:
Nacimos en vano.
Este es el video.
http://www.youtube.com/watch?v=QlG-JUu-YgA
ese mensaje es un mensaje muy duro.
Dejé pasar ese mensaje duro que nada tenía que ver con un momento dulce como lo es lo que experimentas al acabar un viaje.
Es curiosa la vida, lo que nos sucede en la vida, te encuentras con cosas extrañas, con situaciones inesperadas, la vida está llena de satisfacciones y de decepciones, no hace tanto me encontré con una de las grandes decepciones que nos depara la vida, la decepción me llevó al recuerdo del video…
Esa mañana tenía los pies fríos, se que significa eso, y esa situación también, esa situación me llevó al recuerdo de una persona, la recuerdo temblando, todo su cuerpo temblaba mientras me acompañaba unos días en un viaje que en esos momentos también recordaba.
Debe de ser que el fin del año está aún próximo, debe de ser que echo la vista atrás y que melancólico, defraudado, sorprendido y muy decepcionado recuerdo aquellos días.
Cuales? Todos.
No han viajado conmigo muchas personas, en este foro solo ha viajado una persona: Ciclonauta que ya no está con nosotros, y tres personas más coincidieron conmigo en un viaje por unos días.
Sorprendido por no encontrar ni un solo comentario de esas tres personas en mi último viaje, decidí no darle más importancia, como a ese video del cual he puesto el enlace.
Pero la vida, la vida te lleva a sorpresas, y como he explicado, algunas de ellas no son agradables.
Leer alguna de las cosas que he leído últimamente me ha llevado a decidir compartir uno de los viajes de los que estoy orgulloso, se trata de un viaje de un fin de semana en el que la vida y un río, un río y la vida hacen un camino paralelo.
Si, ya se, es una vieja metáfora…
Pero, volvamos a la historia
Esta historia, una historia triste, se inició antes del 16 de diciembre, en ese día alguien presionó la tecla intro de su ordenador.
Yo había regresado hacía poco de ese viaje de otoño… una semana antes…
Cuanto tiempo tardas en decidir que debes de escribir?
Cuanto tiempo tardas en perfilar una historia?
Cuanto tiempo le das vueltas a las cosas para estar seguro de lo que vas a publicar en Internet?
Posiblemente eso se produjo en ese intervalo de tiempo: el transcurrido entre la finalización de mi viaje y el gesto inocente de apretar una tecla.
Así que una vez apretada esa tecla, al día siguiente había un comentario al contenido de lo publicado.
Lo escrito lo vi un par de días más tarde y no lo pude creer.
Revise mi móvil, revisé mi correo y los mensajes una y otra vez hasta que la realidad se impuso. La realidad es la misma desde entonces hasta ahora: nada.
A pesar de ello, inicié una aproximación lenta y cautelosa que no dio resultado, una aproximación día a día…
Debieron de pasar tres días para obtener una respuesta a mis comentarios y esta fue simple y escueta:
Soy escritor, aunque no lo digo ni llevo un letrero que lo advierta, lo que me expliques, pertenezca o no a tu vida privada, puedo publicarlo añadiendo lo que se me antoje de mi cosecha en un sentido u otro.
Esa es la grandeza de la LITERATURA
Dejaba, de esa manera, en esos momentos, en mis manos, que hacer con todo aquello…
Slow, el pedaleador, se puso en marcha, intentó por todos los medios evitar que entrara a un trapo demasiado evidente como mezquino e intentó incluso chantajearme, pero no contaba, como quien apretó esa tecla, que yo soy un desprendido y le di a escoger:
O me dejaba hacer lo que ahora estoy haciendo o colgaba la bicicleta, el sabe muy bien que lo hubiera hecho.
Hay cosas que no pueden pasarse por alto, que hay que explicarlas, que deben de tener, en su justa medida, su respuesta.
En realidad, para mi era muy fácil, pero no lo iba a hacer: no iba a responder con la misma moneda.
Porque…
La primera pregunta que deberías de haceros para entender de que hablo es tan simple como.
¿Qué haríais vosotros si os encontráis con un texto en el que se relatan cosas referidas a vuestra persona como las que afirma H.H.?
H.H. (un personaje de la literatura) afirma que:
“necesito ser admirado, sentirme el mejor, ser un tipo especial, ser ese tipo solitario eternamente triste que necesito hacer ver al mundo que existo, que aún no estoy acabado.
Que soy un jodido fracasado. Que necesito atravesar un desierto o subir a una montaña, que en realidad comparto, cuando viajo, esos cientos de fotos para aparentar ser lo que los demás no saben que soy. “
Que estoy vacío, que soy vanidoso…
Todo eso y más es lo que he leído, todo eso es para mi un torpedo en la línea de flotación, la mía.
Que pensaríais?
Como reaccionaríais ante eso?
No se que pensáis sobre mí, pero os diré que pienso yo:
Yo no soy esa persona.
Pero quien pedaleó junto a mí, así lo ha escrito.
Sorprendido y posteriormente aturdido, le dí la oportunidad de rectificar, tiempo para corregir, le di un margen que no utilizó, al contrario, no solo no me hizo saber, con antelación, que iba a hacer eso, sabiendo como sabía que yo leería su texto, que me vería identificado en su escrito.
No.
Sabía que yo reconocería que el texto iba dirigido a mi y tenía, creo yo, preparada su respuesta, la que yo ya conocía puesto que me explicó, en un pueblo de Guadalajara, junto a un parque, en un kiosco al que nos dirigió un paisano para ir a cenar, que eso es lo que hacía cuando hace algo que no sale del todo bien como parece que es el caso.
Con esa respuesta, el gran personaje literario, en esos momentos se escondió.
La memoria, es lo que tiene, yo, recuerdo todo aquello.
Dejemos por un momento la pregunta en el aire...
Me lo dijo otra persona, que tampoco está ya con nosotros:
Quien crees que te aprecia más, con quien puedes hacer muchas cosas es quien te traicionará. Y ya lo creo que acertó.
Lo que no sabe HH es que esa historia la que explica añadiendo la cosecha de sentencias e insultos que se atreve a pensar y escribir es que lo que único real de lo que explica, ya está explicado.
Por mí.
Aquí.
http://www.rodadas.net/foro/topic/somos-mediterraneos/page/8#post-8644
lo veréis después de la crónica del séptimo día.
No me escondo, es mi manera de hacer desde el año 2008.
Es lo que tiene no tener memoria, no te acuerdas de muchas cosas o simplemente se te han pasado por alto.
Me dí de alta en el foro el 11 de marzo del año 2009 y el viaje que pretendo compartir, el segundo en ese año, lo inicie el 29 de agosto.
Si alguien se pregunta porqué no expliqué los viajes que hice en el año 2009 entre los que esta el que voy a relatar ahora en el foro, la respuesta es simple: hacía poco tiempo que el foro existía y menos aún que yo me había dado de alta en el. Me pareció que hubiera sido pretencioso por mi parte hacerlo, a eso en su momento lo llame pudor.
Me ha costado mucho hacer esto e intentar no responder como creo que se merece HH.
Solo unas letras, en cursiva, para el personaje:
Ni tan solo creí una de las barbaridades que me explicaste en aquellos días, te encontré un tanto afectado por lo que sucedía en tu vida en aquellos momentos, en la terraza de un bar junto a una plaza, un bar extraño puesto que la barra se encontraba en el primer piso de un edificio cercano. Dejé todo de lado, me olvidé de lo que escuché y me quedé con la persona que era lo que me interesaba en esos momentos…
Recuerdo que entonces inconscientemente, a diferencia de ahora, emplee algo que suelo hacer cuando de lo que se trata es de ayudar a hablar a la persona que tienes junto a ti y ésta, está en una situación como la que se supone que estabas tu.
Te expliqué que no había leído libros en mi vida, que hacía muy poco que leía algo, que tal y como has explicado mi vida era eso que explicaste, que es muy gris, mucho más gris de lo que es cualquier vida de cualquier persona, pero también el porqué era y es así…
Como no hace tanto tiempo, ahora lo volveré a hacer, escribí:
No fueron ni uno, ni dos, ni cuatro, ni ocho, ni dieciséis… fueron más. Y es que treinta y dos eran ya difíciles de creer… no tengo tantos años para poder haberlo hecho.
Supongo que una chispa, al leer eso saltó de tus ojos… lamento decepcionarte.
Esto que explico está recogido magistralmente en un libro que conoces, en el, la protagonista principal se esconde tras un empleo simple y austero… al servicio de una comunidad de vecinos de la burguesía parisina.
Hay una escena en la que uno de esos vecinos, crítico gastronómico, se dirige a ella como lo que cree que es: la portera de la finca… solo transcribiré la frase final:
Dios sabrá quien se humilla más.
Por todo eso, quiero dedicarte este viaje.
Hablabas en aquellas frases de la vida, yo también hablé y ahora hablaré de ella.
Y a los demás un simple mensaje: no os equivoquéis, este escrito solo tiene un propósito: explicar porque no voy a seguir explicando o relatando viajes en el foro durante mucho tiempo, no he encontrado otra respuesta que darme a esa pregunta que también os he hecho, esa es la respuesta que me he dado al que hacer cuando encuentras algo así, cuando estallan en tu cara esas frases que sabes que están escritas con un propósito y van dirigidas a ti y el tiempo comienza a pasar sin existir nada que explique nada, aún cuando has pedido una explicación.
No merece la pena correr el riesgo de que alguien llegue a pensar en lo que piensas tú de mí.
No he encontrado algo mejor a eso.
Por lo demás, todo seguirá como hasta ahora. Nada es mentira, todo es verdad o debo de pensar que todo es al revés?
Va por ti.
El viaje de la vida, el rio que le acompaña.
El Matarraña.
Finales de Agosto 2009
Si caminarais por Valderrobles sin prestar mucha atención y sin saber que está en Teruel, pensaríais que estáis en Cataluña y es que no había oído hablar tanto en catalán por un pueblo de Cataluña como por las calles de este pueblo… pero a poco que os fijéis, en Valderrobles, la convivencia de la lengua con el origen de sus gentes guarda un equilibrio envidiable, y es que solo hay que alzar la mirada para comprobar como las banderas de España y Aragón conviven en perfecta armonía mientas sus gentes siguen hablando su lengua tradicional sin más problemas…
En Valderrobles, el río Matarraña hace un descanso, ese descanso provocado por la mano del hombre es el que también he venido yo a hacer, puesto que en este pueblo de piedra, partido en dos por el río, ubicado en las cercanías de su cabecera, es donde me he establecido y desde aquí, me iré a recorrer esa preciosidad de curso fluvial que me aguarda, mi descanso está en el Hotel el Salt.
A Valderrobles agua no le falta, caminando por sus calles se oye el tintineante sonido que en esta época, seca del año, no debería de susurrar sus calles…
Aquí podréis observar algunas curiosidades y no me refiero al puente de piedra que mediante un arco salva el río, tampoco me refiero al Ayuntamiento en un marco que muchos pueblos quisieran tener o sus calles empinadas hacia el Castillo o su Iglesia acompañada como debe de ser por un cementerio próximo….
Me refiero a sus propias calles empedradas y sus rincones… la calle Vicente Ferrer está allí desde hace muchos años y no ha hecho falta que ocurriera un trágico suceso para recordar a ese más que considerado premio Nóbel de la Paz sin titulo…
La Calle Oviedo, en la que se puede leer Cuesta de Torner, en la que la sucesión de escalones de piedra es una obra de arte, las diferentes calles y rincones de la subida a la Iglesia….
Curiosamente se olvidan del castillo… o los lavaderos que aún existen y que podréis ver su numeración como si de una casa más se tratara… el 22…. bonito número por muchos motivos que no vienen a cuento….
La población en el margen izquierdo del río, no tiene mucho interés salvo para albergar la carretera que no osa pasar por el centro de la población y algunos de los hoteles…
Hasta aquí la llegada a tan bonita población a la que tiempo después nos acercamos en una quedada de Rodadas.
A novecientos metros de altura en la cara norte de una cordillera orientada al sol naciente y el ocaso, nace un río especial: El Matarraña, río de singular belleza que salva un gran desnivel en pocos km.
En este relato no solo hablaré del rio sino de la vida, la vida que al igual que el río, tiene un principio y un final, que al igual que un río, se ve, a veces, empresado sin ser del todo consciente de su situación…
Como en la vida, sinuoso y encajonado da sus primeros pasos solo, pero al poco, ya comienza a recibir ayuda… la aportación que hacen tres barrancos le dan la primera consistencia que le permite seguir hacia delante… la mano del hombre se hace notar rápidamente y se aprecia junto a esa vida recién nacida una busqueda de riquezas escondidas tras la faz de la tierra.
El río, es, como la vida, ahora algo más resuelto, ya camina con determinación y encuentra su camino para llegar a un valle… el de la infancia… aquí, no es consciente de la cercana trampa cuyo nombre lo dice todo: El Embalse de Pena.
Beceite recoge en su regazo a un joven río y le encarga su primer trabajo que este realiza con la ilusión que da la juventud y aún a salvo de las mezquindades de este mundo… pasada la población, al río se le suma un amigo inseparable, un amigo que le acompañará toda su vida, con el que siempre podrá contar: el rio d’Ulldemo, ese amigo es de los que no debes de esperar nada porque lo da todo…
Juntos, recorren esa vida adolescente en la que la ilusión infantil ya se ha perdido con el roce de sus aguas con las riberas y con el fondo de su cauce…
El río, vigoroso, cree que podrá con todo y nada le parará, en Valderrobles, el río cree en lo imposible, esto no acabará nunca… el río cree que está en su mejor momento. No es verdad, el río no está en su mejor momento, al final se dará cuenta de la realidad y es que el mejor momento de la vida es el que en cada momento nos toca vivir, pero el río no parece darle crédito a este razonamiento y sigue su curso sin atender consejos ni advertencias de aquellos que lo quieren…
Reforzado y apoyado más y más por diferentes aportes, se siente deseado cuando ve que se acercan árboles y animales a sus riberas y que no pueden vivir sin el o eso le dicen, cuando en realidad si no existiera el río, estos, simplemente buscarían otro…
El río está en un momento crucial, el de elegir…
El Tastavins representa esa elección que le hace creer en lo inexistente e inventado, no sabe distinguir entre el espejo de la vida y las imágenes que se ven reflejadas en sus aguas por las nubes y el sol…
Para el, en estos momentos, la noche, la luna y las estrellas son simples accidentes que de vez en cuando aparecen junto al día, el río se empieza a equivocar…
No es hasta la población del milagro: Torre del Compte cuando el río se empieza a dar cuenta de que esas ideas que hasta esos momentos eran su catecismo, no son tan claras e inamovibles…
Los aportes cada vez son menos cuantiosos y en su vida aparece la duda al sentir como su existencia le obliga , con temor, a tenerse que enfrentar solo a lo que venga por delante… Es el temor a lo desconocido, es la edad en la que aún acompañado o no, vas solo por la vida…
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