... esa misma tarde, siguiendo con la tradicion subimos al faro a ver la puesta de sol, desgraciadamente estaba nublado y no fue tan espectacular como otras veces

nos juntamos un buen grupito, luego fuimos a "quemar las botas", bueno, en realidad unicamente una chica que venia desde Logroño las quemo, dos quemaron camisetas, uno ropa interior, un romantico aleman se paso la tarde escribiendo para quemarlo... yo queme los calcetines...Luego fuimos a probar los tipicos licores gallegos,- menos mal que el albergue de Fisterra no cierra por la noche-, una de las mejores noches de mis caminos a santiago...
Nos dijeron que era imposible... por eso lo intentamos.