Buenooooooooooooooooooooooooooooooooo personalllll, yassstttoooyyyy aquuuiiiiii!!!
Pues eso, que llegué ayer tarde y qué bienvenida más chula. Floren vino a mi encuentro para acompañarme en la entrada a nuestra playa... después de tantas playas, después de tantos paseos marítimos, despues de tantos carriles bici, después de tantos caminitos de asfalto y piedrecitas... después de todos, el último carril bici, el último paseo marítimo, la última playa, el último camiminito, el último asfalto fué estrañablemente compartido con nuestro amigo Floren. ¡Qué tio! y para más inri, al pobre, poquitos metros antes de llegar a mi encuentro le picó una avispa en el labio... se le puso en unos instantes descomunal... pero aguantó, estoy seguro que le molestaría mogollón pero aguantó como un jabato, teníamos pactado ese encuentro y ya veis, por nada del mundo hubiera fallado a ese compromiso y no falló.
No se si voy a ser capaz en breve de redactar alguna nota inteligible. Hace un rato estaba tomándome el primer cortadito de la mañana en la cafeteria de aquí al lado y sentía una especie de mareo feliz que me producían miles de imágenes vistas y vividas tb estos días, me pasaban a la velocidad de vértigo playas, fachadas de casas, almendros, olivos, cipreses, romeros, naranjos, matas de arroz, piedras colores de mar, transparencias en movimiento de muchos tonos, nubes y soles que me marcaban la dirección, sombrillas, olores a mar, a campo, a monte, a abono, a fertilizante, a protector solar...
Y mensajes al móvil de algunos de vosotros, y vuestros nics en mi cabeza, esto va por tí, esto otro va por fulano, si esto lo viera mengano... y cuestas, faros, falsos llanos y llanos absolutos y vientos de cara, vientos fresquitos, brisas que empujan la bici hacia cualquier parte menos adelante... ¿porqué el viento nunca nos propulsa hacia donde queremos ir? caprichosillo el puñetero.
Y cocalocas, alguna cervecilla, muchísisma agua (entrando y saliendo de mí). No se cuantas botellas de litro y medio me habré bebido en estos cinco días, pero desde luego una barbaridad.
Quiero darme un poco de tiempo (no mucho) para organizar en mi cabeza los 449 km que marca mi contador... aunque yo de eso no me fio mucho, demasiadas veces circulando me daba cuenta de que estaba parado el marcador, que ponía un cero enorme en la pantallita... joder por qué no los hacen automáticos... si uno, en lo que menos piensa en esos momentos es en poner a funcionar el aparatito, uno piensa, desea con impaciencia dar la primera pedalada tras cada una de las paradas... pues lo de menos es darle al botón... pero uno piensa... no, venga, dale a la maquinita, que cuente, al menos para tener una idea de cómo vamos... y le da... y el cero enorme comienza a ser 15, 17, 24, 9 en fín, todo dependiendo de si subes, si bajas, si el viento está generoso (que no suele estarlo... qué le habré hecho yo al Eolo de las narices!)...
He procurado hacer bastantes fotos, seguramente he hecho bastantes menos de las que merecen los lugares por los que he pasado, pero cuando no era el sol que impedía una buena imagen era la sombra que complicaba las cosas, cuando no era el sol cayendo a plomo sobre mí y la pedalada dura en alguna cuesta eran las ganas de pedalear o el miedo a dejar de hacerlo y luego no poder retomar el ritmo... total... que me he parado menos que lo debido a hacer fotos... cada vez metía la mano completamente sudada en la bolsa delantera para sacar la cámara, cada vez quedaba su interior más mojado, más revuelto... un desastre de bolsa... y uno a veces pensaba (desesperado): "xé, que te den, que la foto ya la tengo emulsionada en la retina, en la mente, en la memoria, en el corazón".
Bueno, a ver si puedo colocar algún detallito del viaje en breve. A todas y todos muchas gracias... por... bueno... creo que cada uno de vosotros sabeis qué es lo que os agradezco. Ahora, permitidme que me voy a la Taberna que creo recordar que mi nuevo amigo Lluís me tiene allí agado un cortadito... y yo, a una cosa así no puedo decir que no, sería crimen de lesa majestad... y uno no está ahora para crímenes... demasiada felicidad para que se acabe de manera indebida.
Venga compañer@s, nos vemos.
Saludotes