La Transandalus desde Cataluña
Alcalá del Júcar-Robledo
El día no ha podido empezar mejor al comenzar la ruta con un disfrute sincero de unas hoces magnificas y hasta ese momento desconocidas, el río a partir de ese momento se retorcía y la carretera y yo que voy con ellos también… en cualquier lugar una parada, una fotografía, un respirar de aire limpio y húmedo y allá abajo el río, queriéndose enseñar, queriéndose esconder… siempre el río destellante de reflejos de un agua que se adivina limpia…
Puente de Torres es una aldea que al igual que otras se aferran a los cortados labrados por el río, al final de la carretera una exigente subida, parece apartarte de la placidez vivida, tras la subida, Valdeganga se adivina como un gran pueblo, allí he llegado, preguntándome todavía como es posible que haya visto tanto desconocido…
Los meandros del Jucar parecen no tener fin, pero los meandros, al igual que el río, tienen como dirección el Oeste mientras que mi ruta busca un Sur algo más evidente…
Creía que el disfrute habia concluido y es que las sombras provocadas por las propias montañas y los árboles que bordeaban la carretera me han hecho olvidar por un buen rato las penurias de ayer, pero eso no ha sido así...
A la salida de Valdeganga, se divisa al fondo en la lejanía la ciudad de Albacete, a la que se llega por un carril, que digo carril, carretera bici, de unos tres metros de anchura, perfectamente asfaltado de asfalto liso… en fin, una gozada, mientras a la izquierda se divisa Chinchilla también a lo lejos, no es hasta Tinajeros que me he dado cuenta de la amplitud de esa porción de tierra plana que no por conocida, me ha dejado de impresionar. La ciudad de Albacete me ha ofrecido una sacudida del pasado, puesto que allí, en esa ciudad, tal y como explique ayer, estuve viviendo hace muchos años… nada tiene que ver aquella ciudad con la que hoy he atravesado, pero los recuerdos de aquella época se han hecho patentes asomándose a mis ojos…
He recordado el recuerdo y el recuerdo me ha transportado a dos hechos en los que la bici formó parte de mi vida en esa ciudad, en aquel invierno, cerca de la calle Fátima, en la que vivía, cuando resbalé con la bici y caí viniendo de comprar el pan… las calles nevadas y heladas no daban mucha oportunidad ni margen a los que como yo, ciclistas, se movían sobre las dos ruedas… he recordado aquellos días de verano en los que subía y bajaba por la avenida junto al parque Virgen de los Llanos para ir al instituto en la bici, con la pierna izquierda escayolada hasta la rodilla llevando a mi hermano detrás en un transportin….
Junto a la plaza de toros, donde se montaba la feria, había una tienda de bicis que lucia en su escaparate una Zeus, frente a esa imagen iluminada y destellante me quedaba siempre que pasaba por allí unos momentos asombrado por lo que consideraba alta tecnología, cerca de allí pasé horas jugando al futbolín y vagando sin más que hacer sobre mi bici de la que solo recuerdo su color verde…
Junto a esa plaza cerca del ahora recinto ferial, sale la Vía verde de la Sierra de Alcaraz… con más de 75 Km. de vía verde. La principal población que atraviesas es la de Balazote, para llegar finalmente a la población que le da nombre…. Y acercarte de esa manera a esa sierra
Pero tras comprobar la kilometrada que me esperaba hasta mi destino previsto y ver que la N-322 tenía un arcen bastante ancho y poco tráfico, he decidido subirme al asfalto y he hecho bien puesto que lo que me esperaba era una subida constante, continua que no dejaba margen… era fácil cebarse y pagar, puesto que más de 30 Km. de constante subida te ponen a una altitud cercana a los 1000m
El Sur, que me ha aproximado a la Sierra, me ha enseñado algo de lo que me espera mañana, las montañas se han ido haciendo más patentes y el sol en la caída de la tarde parecía aliarse cuando ya tocando el perfil de sus cumbres me señalaban algo más de ese recorrido en el que contactaré mañana tras cruzar la sierra…
Mañana espero contactar con La Transandalus, la ruta bajo mis ruedas…
Cena de ayer: En el Hostal, muy bien
Desayuno 1: En el Hostal, flojo.
Desayuno 2: En Valdeganga, en el restaurante Los Murcias una gozada de bocata y café con leche por 2,60€, había un montón de ciclistas y parroquianos disputándose quien hablaba más alto jajajaj
Comida: A la salida de Albacete, restaurante la parrillada, tres platos, postre y café por 13,50, bien, en una terracita con vistas a la bici y la ropa tendida sobre ella
Alojamiento: Hostal Bonanza, muy caro, 35€ solo dormir… en fin, es lo que hay…