Releyendo por enésima vez "Mal de altura", de Jon Krakauer, me detuve en un párrafo en el que mencionaba a Göran Kropp, un sueco a quien el autor conoció durante su ascensión al Everest de 1996. Este personaje coronó la montaña más alta del mundo, bajó de ella... ¡y se subió a la bici para continuar viajando desde Nepal a Estocolmo! (Nota: Se trataba de un viaje de ida y vuelta, Estocolmo-Everest-Estocolmo).
Sentí cierta curiosidad por este hombre (fallecido en un accidente de escalada hace unos años) y comencé a buscar información acerca de sus hazañas y, la verdad, es que lo voy encontrando me deja boquiabierto: Compitió (con buenos resultados) en Fórmula 3, escaló algunos de los picos más difíciles del mundo, intentó cruzar el Polo Norte caminando... En estos momentos estoy a la espera de recibir su (único) libro, Ultimate High: My Everest Odyssey
En fin, una de ésas personas que se lanzan a cumplir sus sueños y que marcan a quienes no pueden llevar a cabo tantos como desean, y por quienes sentimos cierta simpatía por ello.
Saludos.