Ya camino de la Creueta se desencadena la tormenta con todas sus ganas y sin miramiento ninguno. Paro, me pongo todo el equipo de agua y me viene a la mente algo que he leído estos días:
"¿Qué hay de positivo en todo esto que me está pasando?..."
Pedaleo ensimismado y... ¡Claro! Ésta es sin duda la mejor preparación para la Transalpina. Saber que puedes afrontar averías, mal tiempo y seguir adelante, sin heroicidades, simplemente con espíritu positivo y aprendiendo de cada experiencia.
Una hora y media bajo la cortina de agua que, con la misma celeridad que vino, se fue. Momento de desprenderse de la ropa de agua y notar como vas entrando en calor pedaleando sonriente de vuelta hacia Ripoll.
Balance más que positivo, de ahí las dos "des" de este hilo:
Desamparo y Determinación.