Otros viajes

Escapadas por España y otras rutas de menos de tres semanas

_DSC5433

Como quizá sabéis, desde mayo hasta agosto de este 2016, estuvimos de paseo por Estados Unidos y Canadá con nuestro pequeñuelo, que en el momento de empezar el viaje contaba con unos muy bien aprovechados 2 años y 9 meses de vida (si no sabíais y os apetece leer sobre el viaje, podéis leer alguna cosa que escribimos en ruta o ver por aquí algunas fotos).

Como siempre, a toro pasado uno ve claro qué cosas habrían estado mejor hechas de otra manera, pero también hay que tener claro qué cosas habría que conservar para próximas salidas. Para que no se nos olviden y por si le sirve a alguien, aquí van:

Sigue leyendo »

 

Este artículo fue publicado el 26/octubre/2016 dentro de la categoría Blog, Otros viajes en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2016/10/26/un-viaje-con-ninos-que-hariamos-igual-y-que-cambiariamos/

Queríamos contar nuestro viaje con pelos y señales. Contarlo todo, presumir de retoño y ser babosos y pesados hasta la extenuación relatando cada día de forma pormenorizada. Claro, no habíamos contado con que la vida sigue, y al pequeño le quedan unos pocos años para independizarse. Finalmente hemos optado por una pequeña crónica del viaje en forma de galería de fotos 😉 ¡Esperamos que os guste!

NOTA: Una vez inicies el pase de fotos, hay un iconito abajo a la derecha que permite ponerlo a pantalla completa. Una vez hecho esto, arriba a la derecha hay un enlace donde pone Show Info que muestra la descripción cada imagen 😉

 

Este artículo fue publicado el 8/septiembre/2016 dentro de la categoría Otros viajes, reflexiones variopintas en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2016/09/08/viaje-por-estados-unidos-y-canada-fotos/

EEUU. Diario de viaje: 18 cosas buenas

Escrito el 13 de junio de 2016 por Alicia. 18 comentarios

_DSC4364
Dicen que para contrarrestar un pensamiento negativo es necesario tener seis positivos. Me lo creo, sobretodo porque a veces, una sola experiencia mala puede arruinarte el dia de mala manera. Sigue leyendo »

 

Este artículo fue publicado el 13/junio/2016 dentro de la categoría Blog, Otros viajes en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2016/06/13/eeuu-diario-de-viaje-18-cosas-buenas/

Alemania

Escrito el 2 de septiembre de 2009 por Alicia. 12 comentarios

Carril bici por el bosque

Hace ya unos días que volvimos de nuestras (cortas) vacaciones de verano. Como viene siendo habitual, con la bici. Durante dos semanas estuvimos recorriendo la Selva Negra alemana desde Frankfurt hasta Costanza.

Si algo nos gusta de viajar en bicicleta es que el tiempo parece estirarse como si fuera de plastilina. Te sientas a escribir en tu diario y te das cuenta que conocer a la familia que viajaba con cinco hijos y medio no sucedió hace dos semanas como parece, sino ayer. Misteriosamente en cada día caben muchas cosas pero no vas más deprisa que habitualmente. Quizá al contrario: la vida sigue un patrón simple que empieza con la salida del sol y acaba cuando oscurece y todo va encajando sin necesidad de empujar.

Nuestro viaje empieza con un viaje de avión desde la enorme T4 en Barajas hasta la no menos enorme terminal del aeropuerto de Frankfurt. Es todo un espectáculo montar las bicis en un aeropuerto con todos nuestros trastos esparcidos a nuestro alrededor. Una vez los jamelgos están otra vez en orden y cargados es demasiado tarde para llegar a la ciudad en bici por una maraña de calles mal señalizadas así que elegimos coger uno de los numeroros trenes que unen el centro financiero de la región de Baden con el aeropuerto más transitado de Europa.

En el hotel estamos demasiado cansados como para si quiera pensar en cenar. Es al día siguiente cuando abrimos por primera vez el mapa y decidimos nuestra ruta. Hemos decidido que vamos a Zurich como habríamos podido decir que vamos a París. Hemos escogido Alemania porque es uno de los países más sencillos para viajar en bici de toda Europa y no hace falta preparar nada: para cada carretera nacional hay una alternativa señalizada para bicis por una pista forestal o una carretera poco transitada: en realidad la ruta es lo de menos. Vayas por donde vayas encontrarás un camino tranquilo y muchos alicientes. Y así van pasando los kilómetros y las anécdotas.

Algunas de ellas:

  • Un holandés en Mainz que viaja hacia Praga con 40 kilos de equipaje en una bici sin marchas y sin frenos. Empujando cuesta arriba y rezando cuesta abajo.
  • En Mainz también conocemos a dos americanos que viajan en tándem y van camino de España. ¿Quizá futuros huespedes en Madrid?
  • En una pequeña ciudad no encontramos donde quedarnos y acampamos en el jardín de un club de yates! ¡Ducha y barbacoa incluidas en el precio!
  • Le pedimos una cadena a un mecánico de bicis y además de la cadena nos calibra toda la bici incluido centrado de las ruedas, ajuste de los frenos, las potencias y mucho más y no nos cobra nada.
  • Y muchas más…

Estadísticas del viaje

  • Kilómetros recorridos: 660
  • Días de ruta: 9
  • Pinchazos: 0
  • Frankfurt ingeridas: 37
  • Cervezas: 30 (decena arriba, decena abajo)
  • Día de más calor: 35 grados y un 90% de humedad relativa
  • Veces que nos hemos mojado: una
  • Veces que se nos ha mojado la tienda de campaña: dos, una de ellas casi sale flotando pero no caló
  • Veces que Álvaro ha preguntado cómo ir a algún sitio (pese a que habla aleman): 2
  • Veces que Alicia ha preguntado cómo hacer algo (pese a que NO habla alemán): incontables

Hemos vuelto con las pilas cargadas oiga.

Aquí unas fotos

 

Este artículo fue publicado el 2/septiembre/2009 dentro de la categoría Otros viajes en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2009/09/02/alemania/

Preguntas recurrentes

Escrito el 17 de julio de 2009 por Alicia. 6 comentarios

Alastair y los masai-mara

Alastair y unos niños etiopes

Alastair Humphreys dio la vuelta al mundo en bici entre 2002 y 2006. De esa experiencia salieron dos libros (solo en inglés) que son una auténtica delicia de leer. Hoy hemos traducido un par de páginas de uno de ellos que hablan de las Preguntas, así con mayúsculas.  Las preguntas son frases que todo cicloturista ha escuchado alguna vez (normalmente varias).  El extracto corresponde con la parte del trayecto que discurre por África. Me hace especial gracia porque las Preguntas igual se le ocurren a los paisanos de los  pueblos perdidos de la península ibérica que –parece ser– a los habitantes de una aldea masai-mara.

Que las disfruten y tengan de paso un estupendo fin de  semana.

Algo bastante pesado durante mi viaje fue que todos los días, cada una de las persona con las que me encontraba me hiciera exactamente las mismas preguntas. Uno de los motivos por los que me gustaba quedarme con una familia durante más de un par de días es que me daba la oportunidad de hablar de otras cosas aparte de mi viaje en bici. La curiosidad de la gente siempre se manifestaba de maneras parecidas: “¿te has puesto enfermo alguna vez? ¿Cuál es la peor cosa que te ha ocurrido? ¿Cuál es tu lugar favorito? ¿No es peligroso? ¿Te duele el culo?”

Mientras, yo me repetía a mí mismo que para esas personas era la primera vez que hacían “las Preguntas” y que además eran preguntas perfectamente normales. Me acordaba de cómo Ffyona Campbell contaba en sus libros que respondía maleducadamente a la tortura de las Preguntas y me prometía que iba a ser cortés pero las ganas de dar una respuesta sarcástica se hacían más fuertes a medida que iban pasando los días, las semanas y los meses. A veces pasaba por fases en las que deliberadamente evitaba a la gente porque no podía soportar tener que dar explicaciones una vez más. Las Preguntas llegaban directas y rápidas, muchas veces sin ni si quiera un saludo, dejándome sin escape y sin la posibilidad de resolver mis propias preguntas.

– ¿De dónde vienes?”

– De Inglaterra

– Ese es tu país, pero ¿de dónde vienes con la bici?

– De Inglaterra

– No, eso está demasiado lejos. Digo que de dónde saliste con la bici

– De Inglaterra

Mirada escéptica y cambio de estrategia

– Pero ¿cómo atraviesas el océano? ¿Pedaleando muy rápido sobre el agua? (Jaja! Me daba la risa con esta pregunta que se repetía con una fastidiosa regularidad. Y eso que no fue divertida ni si quiera la primera vez)

– ¿Por qué viajas solo?

– No tengo amigos

– ¿En qué trabajas?

– Este es mi trabajo

Muchas de las preguntas giraban en torno a mi riqueza percibida. Me hice muy bueno esquivando estas preguntas que me daban más miedo que ninguna otra. Además mi ánimo se venía abajo cada vez que mis nuevos amigos empezaban a preguntar por mi cuenta bancaria.

– ¿Cuanto cuesta esto amigo? ¿Y esto? ¿Y esto? ¿Y esto? Quizá me podrías regalar tus gafas de sol…

Cuando las preguntas se dirigían solo a mi dinero me sentía como un extranjero, un espectáculo de circo, una demonstración viviente algo extravagante de la riqueza occidental.  La gente que más me gustaba era aquella que no se preocupaba por el precio de mis zapatos sino por mi vida y mi viaje y la breve coincidencia de nuestras vidas.

– ¿Cuánto ganabas en Inglaterra?

– Bueno, un paquete de cigarrillos en Inglaterra cuesta lo mismo que 20 paquetes de cigarrillos aquí y una habitación en Inglaterra cuesta unas 500 libras al mes. Es un sitio caro en el que vivir

– ¿Cómo has costeado tu viaje? ¿Eres un hombre rico?

– Ahorré algo y ahora vivo con poco dinero. Gasto menos al día de lo que un sandwich me costaba en casa. Duermo en mi tienda y como muchos plátanos

– ¿Cuánto es tu bici?

– Unos 50 kilos (una buena finta)

– ¿A dónde vas?

– Hoy quiero llegar a la próxima ciudad, a unos 100 kilómetros.

– Qué vas ¿a dónde? ¡Y en bici! ¡Estás loco! ¿Te das cuenta de lo lejos que está? ¡Está a 100 kilómetros de aquí! Eso es imposible”

Bye bye

 

Este artículo fue publicado el 17/julio/2009 dentro de la categoría Otros viajes en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2009/07/17/preguntas-recurrentes/

Ponferrada – León

Escrito el 1 de septiembre de 2008 por Alicia. 10 comentarios

[flickr]photo:2803313385[/flickr]

¡Un mes y medio casi alejados de Rodadas! Ya lo echábamos de menos, pero hemos de admitir que las vacaciones nos han sentado de maravilla: venimos llenos de ganas y con un montón de cosas rondándos (o rodándonos) por la cabeza.

Por otra parte, no hemos estado precisamente tirados a la bartola. En estos 40 días hemos conocido en persona a colegas virtuales, leido libros que teníamos a medias desde hacía tiempo, hemos chapoteado en el Cantábrico, hemos conocido gente excepcional, nos hemos perdido en enormes espacios abiertos y también hemos disfrutado/sufrido viendo los juegos olímpicos. Por desgracia se nos ha roto el corazón con las noticias y hemos despedido a un compañero canino que debe estar ahora correteando en otro plano astral esperando que lleguemos. La vida… qué os voy a contar.

¡Eh! Y también hemos hecho un viaje en bici. ¿Cómo nos ha ido? A eso voy

Un par de semanas antes, en casa de Ricardo (hermano de Alicia)

– Y ¿qué vais a hacer en vacaciones?

– Pues nos vamos a unos días a la playa y unos días con la bici

– Jo, me encantaría ir con vosotros

– Y ¿qué te lo impide?

– No estoy en buena forma

– No te preocupes, nosotros tampoco. Vamos a empezar con algo suave por la zona de Ponferrada y luego tiraremos para Asturias. Te puedes venir estos primeros días y luego te dejamos en León.

– Hecho, en Ponferrada el 1 de agosto

[Sin comentarios]

[flickr]photo:2803371223[/flickr]

Impresiones de los Ancares

Por algún motivo la zona del Bierzo era en nuestra cabeza un territorio de suaves y redondas colinas, campos de vides y pequeñas aldeas. Un buen sitio para empezar a pedalear si te has tirado el invierno entero básicamente sentado en una silla, vaya. Si a esto añadimos que el Bierzo tiene una temperatura media en verano bastante más baja que la del resto de la meseta (y muchos más días de sol que Asturias o Galicia) y además nos queda cerca de donde pasaremos unos días de playa, su elección parece lógica.

¿Ha sonado el párrafo anterior a justificación? Es que en realidad lo es un poco… En serio, cualquiera pensaría que después de tantos kilómetros en las piernas y un blog lleno de sabios consejos sabríamos leer un mapa. O se nos ocurriría mirar en Internet un plano de relieve de León. No sé, algo básico, ¿no? Pues no, el día que tocó decidir la ruta no había nadie en casa.

El que conozca la zona sabrá el motivo de estas últimas líneas: los Ancares son unas montañas de aupa en las que los términos “desmonte”, “zeta” o “suave pendiente” carecen de sentido. ¿Para que vamos a andarnos con rodeos? Si el punto más corto entre A y B es una rampa del 15%, no gastemos dinero en excavadoras (conste que en general estamos de acuerdo con esta política).

Eso sí, hemos de admitir que la región es una pasada: un lugar sereno, acogedor y hermoso: el destino ideal para un cicloviajero. Especialmente para uno que esté en forma…

Primeras pedaladas

Valga para muestra de los cuatro días por los Ancares este botón: nuestro primer día. Salimos de Ponferrada por el Camino de Santiago que nos lleva en poco más de dos horas hasta Villafranca del Bierzo, uno de los núcleos urbanos con más historia del Bierzo. De origen prehistórico, su auge comienza en el siglo IX cuando se descubre el cuerpo del apostol Santiago en Compostela (ver la versión B de la historia del apostol) y comienzan las peregrinaciones hasta la ciudad gallega. Desde Francia la ruta pasa lógicamente por Villafranca, que se encuentra encajada en el valle de dos ríos, el Valcarce y el Burbia. El primero lleva hasta el puerto de Piedrafita do Cebreiro, puerta de Galicia. El segundo, hacia el norte, corta las montañas y forma valles de laderas pronunciadas que recorremos poco a poco a base de pedales.

El paisaje de esta zona es espectacular, pero avanzamos despacio. Además de no destacar por elegir rutas especialmente sencillas, tampoco nos caracterizamos por nuestro acierto al escoger las mejores fechas: estamos en la ola de calor más intensa del verano y a la 1 de la tarde el termómetro ya ronda los 35º. Aún así este primer día seguimos todo lo que podemos hasta que notamos que el asfalto comienza a soltar ese tufillo a calor característico que indica que nos vamos a quedar pegados a él en breve y entonces nos buscamos un merendero y dejamos pasar unas cuantas horas espantándo tábanos, comiendo, durmiendo y haciendo autodefinidos.

A media tarde llegamos a Aira da Pedra, el final de la carretera. Paramos a tomar algo de beber en uno de los bares del pueblo y preguntamos por el estado del camino que va a Burbia, final de la etapa.

“Ná, el camino está muy bien! Si fuéseis a Campo del Agua tendríais una buena cuesta, pero pa’ Burbia es poca cosa”. Suerte que no vamos a Campo del Agua, pero de las buenas cuestas de subir y bajar al río no nos libra ni el tato. Tan cansados estábamos que este primer día no tiramos apenas ni una foto. Por eso os dejo esta de garcaba2, desde lo alto del valle del Burbia que capta mucho mejor la belleza reposada del lugar.

[flickr]photo:230113092[/flickr]

Los siguientes cuatro días se nos pasan subiendo rampas imposibles, pinchando ruedas en las bajadas, espantando tábanos chupasangre con menos éxito que número de intentos (tábanos 5-Ali 0) y disfrutando de un entorno natural soberbio. Acaba la primera parte del viaje en León, con la bici de Ricardo embalada y lista para volver con él de vuelta a casa mientras nosotros reflexionamos sobre nuestros próximos pasos: 8 días nos quedan para hacer bici, ¿qué tal si vamos al lago de Sanabria?

Continuará…

[flickr]photo:2804235008 (thumbnail)[/flickr][flickr]photo:2803397317 (thumbnail)[/flickr]
[flickr]photo:2804245194 (thumbnail)[/flickr][flickr]photo:2804253600 (thumbnail)[/flickr]
 

Este artículo fue publicado el 1/septiembre/2008 dentro de la categoría Otros viajes en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2008/09/01/ponferrada-leon/

El viernes, en Villarcayo (suspendida)

Escrito el 1 de mayo de 2008 por Alicia. 2 comentarios

La semana pasada nos escribió Josu, del Ayuntamiento de Villarcayo (Burgos), por si nos apetecía acercarnos a dar una charla sobre los viajes que hemos hecho en bici.

Después de asegurarnos de que Josu tiene claro que no somos ningunos héroes (como ya sabeis quiénes) hemos quedado para el próximo viernes 9 de mayo a las 20h en la casa de la cultura de Villarcayo.

Así que si tenéis un rato, y os apetece, por allí estaremos [Mapa], cargados de fotos y con nuestras dos bicis para conocer un poco mejor ese rincón de la península 😉 (que emoción, que emoción)

ACTUALIZACIÓN: Nos dice Josu que no va a poder ser, así que dejamos la charla en suspenso hasta la próxima 😉

 

Este artículo fue publicado el 1/mayo/2008 dentro de la categoría Otros viajes en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2008/05/01/villarcayo/

Madrid-Plasencia en dos cómodos fascículos (2)

Escrito el 26 de marzo de 2008 por Alicia. 13 comentarios

Call from above

Tres tristes tornillos tuercen el viaje en un plis plás

Como novedad para este viaje la que escribe se decidió a cambiar sus amados-odiados rastrales por unos pedales de calas. Álvaro, que lleva ya casi un año circulando con ellos asegura que son la pera limonera: más cómodos, más estables, mejores para las rodillas sensibles… vamos la panacea universal. Así pues, desde que el señor gordo de rojo me trajera unos estas Navidades hemos hecho ya algunas salidas con ellos. A priori todo iba bien, excepto algunos dolores en la zona interna de la rodilla derecha que parecían haber remitido ajustando la posición de las calas. Digo bien, parecían.

¡Oh sorpresa! ¡El segundo día de ruta cuando nos despertamos por la mañana, la que escribe no puede ni estirar la pierna! Reajustamos los tornillos y con un ibuprofeno y Fastun Gel a mansalva seguimos camino. La cosa sigue bien, pero no tenemos la lección bien aprendida: los tornillos que vienen con las zapatillas no son de buena calidad y van aflojándose, perdiendo fuelle, y haciendo difícil mantener las calas en la situación correcta. Resultado final: un dolor en la rodilla derecha de las de llorar con cada pedalada.

A base de antiinflamatorios, paciencia y paso tortuga llegamos a Béjar. Ahí renunciamos a la sierra de la Peña de Francia que prometía ser uno de los puntos álgidos del viaje 🙁 ¡Otra vez será! En su lugar decidimos hacer caso a Lluis, y girar a nuestra izquierda para bajar hacia Plasencia. Utilizamos para ello vías secundarias que nos permiten evitar la autopista supernumeraria que lleva mucho tráfico de caminones y –en los inicios de la Semana Santa oficial– también de coches y motos. Cuando estamos en plena ascensión de una cuesta bastante pronunciada nos encontramos con una jugosa pista de tierra que, no solo va ligeramente cuesta abajo, sino que además está marcada con flechas amarillas ¡¡la vía de la Plata!!

Entre encinas por la Vía de la Plata

Pequeño descanso

Tras una breve reunión familiar cambiamos el rumbo y tomamos la pista para descender lentamente hacia la meseta sur. Este nuevo camino de Santiago está en plena ebullición: albergues privados, algunos públicos y mucho trabajo en las pistas para señalizar bien los caminos que hoy todavía están algo perdidos.

Para nosotros, el paseo por una dehesa de encinas es el cierre perfecto para una salida que nos deja con sabor a poco. Pasamos la última noche unos kilómetros antes de las ruinas de la ciudad romana de Cáparra. Aprovechamos la mañana para hacerle una visita. Todavía no está abierta cuando llegamos. "¡Qué madrugadores!" nos dice la guía, que luego nos acompaña en un breve paseo por las excavaciones. Nos llama la atención que, a pesar de haber sido abandonada en el siglo XIX no quede hoy a penas una piedra de lo que fuera el asentamiento de Cáparra. Nos dice la guía que no es que haya desaparecido o esté enterrado, sino que a pasado a formar parte de los muros de piedra que delimitan las fincas de la región. ¡¡Qué desperdicio!!

En Cáparra conocemos también a dos esforzados ciclistas que vienen siguiendo la vía exclusivamete por camino. "La carretera me agobia" nos dicen, y claro que muchas veces les comprendemos pero la paliza que llevan estos hombres en el cuerpo nos parece sumamente admirable.

De las ruinas a Plasencia llegamos por un agradable camino combinado por una bastante menos carretera nacional que nos hace entrar por la parte menos agradecida de la ciudad: el basurero. Sin tiempo para presentaciones saltamos a un autobús y nos volvemos con caras largas larguísimas a la capital.

¡Las fotos!


Creado con Admarket’s flickrSLiDR.

 

Este artículo fue publicado el 26/marzo/2008 dentro de la categoría Otros viajes en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2008/03/26/cicloturismo-en-gredos-ii/

Madrid-Plasencia en dos cómodos fascículos (1)

Escrito el 25 de marzo de 2008 por Alicia. 7 comentarios

montañas abulenses

El sábado se levanta un día radiante en Madrid. Terminamos de preparar las bolsas, sacamos la última lavadora, empezamos a montar todo en las bicis y de pronto, a través de los cristales apreciamos una pequeña brisa. "Yo creo que vamos a tener el viento a favor" comenta ella, "¿Tú crees?" Dice él. Un poco más tarde, todo montado sobre las bicis, se dirigen a casa de los padres de él para comer rosquillas caseras y beber café con leche. Incluso en la cuesta abajo tienen que pedalear para avanzar unos metros. "Parece que lo vamos a tener de cara", dice él… "Mmmm", dice ella pensando en las rosquillas.

Diez kilómetros más tarde, una conversación a voces con el hermano de Ali a través del balcón… "No te vengas, que hace un viento en contra que no podemos ni avanzar". "Pues subíos a comer que tenemos ensalada de pasta y pescado a la plancha"… Promete ser un viaje de los de "coger muchas fuerzas para luego" en el bar de cada pueblo.

Renovados y muy bien acompañados nos ponemos, ahora sí, manos a la obra. Ricardo nos guía por un precioso camino que nos ahorra un tramo de via de servicio y una concurrida carretera provincial. Tal y como están los ánimos en esta salida de Semana Santa lo agradecemos un montón. Cerca de Navalagamella nos deja y se vuelve a casa, con el viento a favor. Seguimos renqueantes, pegándonos con la falta de entrenamiento y la cuesta arriba. Queríamos llegar a Robledo de Chavela, pero la noche se nos echa encima asi que buscamos un prado retirado y nos zampamos unos espaguetis que habíamos dejado preparados por la mañana.

Ricardo

De motos y de bosques

Unas pocas pedaladas más tarde salimos por fin de la comunidad de Madrid con la –vana– esperanza de perder de vista las fastidiosas motos de alta cilindrada que, con afán de imitar a Pedrosa y compañía, se lanzan los fines de semana a recorrer las pequeñas y pacíficas carreteras de la sierra de Guadarrama. Grupos de intépridos  motoristas tumban sus rugientes máquinas en cada curva, libres del molesto silenciador que tanto bien hace a la humanidad….¡¡¡AAAAAH!!!! Estamos deseando que llegue el lunes. Sobre todo después del cuarto derrape cerca de nuestras ruedas.

Afortunadamente, pasada la capa freática de madrileños la cosa se tranquiliza y podemos volver a lo nuestro: pegarnos con la ventolera. Ya sé, ya sé, deja de quejarte. Efectivamente no tenemos mucho por lo que quejarnos: vamos disfrutando de un espectáculo impresionate: cada vez nos internamos en valles de paredes más escarpadas, rodeados de bosques que huelen a sol y a pino. Pronto empiezan a aparecer a los lejos picos nevados. Estamos acercándonos a Gredos.

Tras un alto en el camping del embalse de Burguillo, un lugar de ensueño (aunque no por el camping), iniciamos el ascenso hacia Navarredonda. Cuando pasamos por Burgohondo nos preguntamos el porque de ese nombre. Desde el embalse no parece estar precisamente en un hondo. Rápidamente descubrimos el motivo. Una pequeña carretera de asfalto cuarteado no hace subir 300 metros de golpe con numerosas rampas por encima del 8% de desnivel.

Embalse del Burguillo

Llega la ola de frio

En Navarredonda comienza el mal tiempo. Una vez hemos plantado la tienda y vamos ya camino de nuestras merecidas cervezas, comienza a chispear un poco. Pronto la lluvia se convierte en una abundante chupa de agua que se extiende durante la mayor parte de la noche. Cuando nos levantamos por la mañana la lluvia ha parado asi que recogemos rápidamente los enseres y nos ponemos en ruta. Cuando llegamos al pueblo (el camping está en el quinto infierno) comienza a… ¡nevar! Paramos a desayunar en una cafeteria mientras vemos los copos caer a nuestro alrededor. No parece que vaya a ser una nevada larga, asi que cogemos carrerilla y ¡alehop! En cuanto nos da una tregua subimos los repechos finales del valle antes de iniciar la bajada de 30 kms al lado del rio Tormes que nos lleva directamente a Barco de Ávila. "Mal día para ir al huerto" le decimos a un hortelano que carga una hazada a la orilla de la carretera. "Mal día para la bici"… Ambos nos reimos mientras empieza de nuevo a nevar.

Hemos descubierto que rodar con una nevada es mejor que con una tormenta de agua y que el frio es bastante puñetero cuando uno va en la carretera, pero asequible con el equipo adecuado. Básicamente, mocasines cubrebotas, un buen chubasquero, pantalones de agua y mucha protección para la cabeza. A cambio el espectáculo invernal es impresionante. Os dejamos unas fotillos de estos primeros dias de ruta.

A punto de nevar  Arar con mulaArquitectura mimética Viejas tradiciones Viejas tradiciones
 
 

Este artículo fue publicado el 25/marzo/2008 dentro de la categoría Otros viajes en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2008/03/25/cicloturismo-en-gredos-i/

Preparando la Semana Santa

Escrito el 12 de marzo de 2008 por Avo. 10 comentarios

Después del duro invierno sin poder quitarle el polvo a las alforjasi llega la Semana Santa y nuestras monturas se empiezan a poner nerviosas. Los jinetes el hornillo y la tienda de campaña y extienden el mapa encima de la mesa del salón.

La muchedumbre que aguarda en el exterior de la casa no puede contener su nerviosismo. El resultado de las negociaciones es incierto y se está demorando demasiado. Cuando el desánimo empieza a cundir en el personal, aparece la señal esperada. Habemus fumata blanca. Habemus Viajem (que dirían los del alzacuello).

En los nueve días que hemos podido rapiñar saldremos de casa en Boadilla del Monte (Madrid) el sábado y trataremos de llegar a Ciudad Rodrigo. Faldearemos el Sistema Central hacia el Oeste hasta internarnos en la Sierra de Francia para terminar en Ciudad Rodrigo (si queda tiempo se intentará Plasencia o Salamanca).

El itinerario será algo parecido a esto.

 

Ver mapa más grande

Si alguien estará por la zona en estas fechas y le apetece tomarse un café o darse una vuelta en bici con nosotros serán bienvenidos. Proposiciones, consejos, trucos y demás en los comentarios, mediante correo o formulario de contacto.

Que pasen ustedes una estupenda Semana Santa.

 

Este artículo fue publicado el 12/marzo/2008 dentro de la categoría Otros viajes en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2008/03/12/preparando-la-semana-santa/

A no ser que se indique lo contrario, los contenidos están bajo licencia de Creative Commons.

Estamos alojados con eCliente, que además de ser muy buenos en lo que hacen, son buena gente. La tecnología detrás de Rodadas

Rodadas está en la red desde mayo de 2005. IBSN: 1999-08-17-49

A no ser que se indique lo contrario, los contenidos están bajo licencia de Creative Commons.

Estamos alojados con eCliente, que además de ser muy buenos en lo que hacen, son buena gente. La tecnología detrás de Rodadas

Rodadas está en la red desde mayo de 2005. IBSN: 1999-08-17-49