Un año en bici

Un viaje de 18.653 kms por cuatro continentes entre mayo de 2010 y octubre de 2011. Ver más

Ya estamos en Alaska

Escrito el 27 de junio de 2010 desde Recorriendo la Stewart-Cassier Highway, en Canada.

Bueno, solo durante unas horas, pero estar, estamos en Alaska. Nos hemos acercado a la pequeña ciudad de Hyder, que está en un piquillo que le sale a Alaska hacia el sur para venir a ver un par de glaciares y también para seguir la tradición local y “hydaizarnos”, básicamente, beber un chupito de un brevaje de un montón de grados. Se puede elegir el completo (con dedo humano en conserva) o el parcial (sin dedo). Nosotros vamos a por el segundo que con subir nuestras cuestas ya tenemos lo nuestro.

Desde Hyder se puede coger una pista de tierra de unos 37 kms de largo que sube a ver el glaciar del Salmón y también un sitio llamado Fish Creek, que es desde donde se sacan estas tiernas fotos de ositos merendando salmon que seguro habeis visto en el National Geographic.

Un grizzly cazando salmón

Un grizzly cazando salmón

Afortunadamente nosotros solo hemos visto osos desde distancias bastante mas respetables, aunque algunos si que hemos visto en los ultimos dias. Para que os hagáis una idea del tanteo he aquí un resumen de los hechos en cifras totalmente exactas y objetivas:

  • Etapas de bici (total): 21
  • Kms recorridos: 1473 en bici
  • Osos avistados: 8, de los cuales 7 negros (mas pequeños y amorosos) y uno de etnia por determinar (ninguno de los dos quiso acercarse a preguntar)
  • Osos que sospechamos que nos han visto pasar y han pensado “¿eso se come o no se come?”: Al menos 70 u 80
  • Picaduras de mosquito (por barba): En los dorsos de las manos Alicia tiene 15, así que calculad
  • Averías: por ahora 2 pinchazos (resulta que las Schalwbe también pinchan) y unos cambios que se declararon en huelga
  • Caidas: Alicia 1/Alvaro 0 aunque sin consecuencias más que para el orgullo
  • Rollos de papel higiénico “tomados prestados”: 7 u 8

Madres del mundo, no os asusteis. Los osos no suelen atacar a personas, y menos a ciclistas, siempre que no hagas nada de lo siguiente: les intentes acariciar, te acerques a un cachorro, les intentes quitar comida o huelas a pudding de fresa. Las tres primeras estan bastante controladas y para la ultima hemos decidido limitar nuestra higiene cuando estamos acampados a bannitos en agua fresca del rio y limpieza bucal sin pasta de dientes.

En realidad tampoco es que haya mucho donde elegir en terminos higienicos puesto que en Canada estamos descubriendo lo que significa vivir en un desierto humano. Soria al lado de esto, Benidorm en agosto. Para que os hagais una idea, hay 300 veces mas osos que personas en esta parte del pais y en el mapa vienen marcadas con puntos gordos poblaciones que a veces tienen menos de 20 personas y habitualmente están separadas entre si por más de 100 kms. Es alucinante. Sobre todo lo venimos viendo en los ultimos dias, desde que salimos de Terrace. Alli vimos el que probablemente sera nuestro ultimo supermercado grande hasta dentro de 700 kms. Estamos empezando a comprender, y no solo a saber, lo enorme que es este país.

Por si acaso os interesa, os contamos brevemente lo que hemos hecho en los últimos días.

Después de pasar una noche en un camping en Terrace recogemos los trastos y nos acercamos a primera hora de la mañana a la tienda de bicis local. Los cambios de Alicia no funcionan bien y sospechamos que necesitan un tuneo más profesional que el que le podemos dar con las herramientas que tenemos a mano. El mecánico de la tienda no es de muchas palabras pero en seguida se pone manos a la obra y nos cambia las fundas de los cables. ¡La bici vuelve a cambiar!

Lance is back on the bike

Después de la tienda de bicis nos  vamos a comprar comida y también a buscar una tela para reemplazar el plástico de pintar que solemos poner por debajo de la tienda de campaña. Con la tienda ya mayor, el plástico simplemente no es suficiente así que a partir de ahora usamos una tela de nylon negro fuerte que es mucho más resistente y nos mantiene mejor aislados de la humedad.

Para cuando acabamos todas las compras es casi la 1 así que aprovechamos la oportunidad que nos presenta Pizza Hut para darnos al buffett libre. Muy muy mala idea: cuando salimos de allí no podemos movernos. Nos cuesta un horror recorrer los  primeros 15 kms de la carretera que nos lleva a New Ayanish. Al final nos vencemos a la evidencia y nos damos una siesta en un prado exponiendo nuestras lorcillas a los crueles mosquitos que se dan un buen banquete.

Cuando nos despertamos nos huntamos en Lanacane y pedaleamos un poco mas hasta una cantera en la que paramos a pasar la noche. La cantera tiene unas vistas espectaculares y es un refugio tranquilo pero, y esto lo descubrimos demasiado tarde, no hay árboles lo suficientemente altos como para colgar nuestra comida lejos del alcance de los osos. Tenemos suerte, sin embargo, y esa noche no tenemos visitantes peludos.

A la mañana siguiente seguimos pedaleando hasta la zona de los campos de lava, un valle cubierto por el magma de un volcán que entró en erupción hace 200 años llevándose por delante a 2000 personas indígenas que vivían allí. Alucinados hacemos 17 kms cuesta abajo admirando el paisaje y temiéndonos lo que viene después.

Ríos de lava

En Nass Camp se acaba la carretera y comienza un camino de grava de unos 50 kms de largo. Son cerca de las 3 y antes de seguir paramos en el bar del campo, una taberna de aspecto extraño y algo siniestro en la que nos recomiendan que tengamos mucho cuidado con los osos y que por nada del mundo se nos ocurra acampar en medio de ninguna parte. Un poco asustados por los consejos seguimos unos kms más hasta un área de descanso cerca de un lago y plantamos allí el campamento. Al final no resulta ser una mala solución. Además de tener agua para darnos un chapuzón, hay leña para hacer un buen fuego y unos cubos de basura resistentes a osos donde dejamos nuestra comida.

Acampada junto al lago

Con energías renovadas empezamos el siguiente día nuestra carretera de grava. No hemos avanzado ni 200 metros cuando vemos NUESTRO PRIMER OSO. Nos parece tan pequeño que pensamos que es un cachorro (mala cosa) pero después llegamos a la conclusión de que seguramente se trate de un oso negro que son más pequeños de lo que esperábamos.

La carretera de grava se nos hace un poco pesada, sobre todo porque a medio camino tenemos que parar a arreglar un pinchazo (el primero – un cristal). A las 2 hemos llegado a la carretera. Paramos a comer mientras contamos con los dedos de una mano los coches que pasan.

Nos volvemos a poner en marcha y unos metros después…. pffff…. segundo pinchazo (una grapa). Esta vez ha sido la rueda delantera de Álvaro… ¿Qué nos pasa? Nunca habíamos pinchado tan seguido. Resignados arreglamos el entuerto y seguimos avanzando perseguidos de cerca por una bandada de bichos voladores.

La carretera sube y baja por una sucesión de colinas los 75 kms siguientes hasta Meziadin Lake, un antiguo campamento de leñadores, ahora casi en desuso. Cuando llegamos al poblacho son las 9.30 de la tarde. No queremos dar más pedales así que llamamos a una de las casa para preguntar si podemos acampar en su jardín. La señora nos ofrece algo mejor: nos abre una casa que tiene para alquilar y nos deja reposar nuestros huesos en ella. Casi se nos saltan las lágrimas.

Haciendo alforjas

Lo que queda de ruta hacia Stewart es supuestamente fácil. Tenemos que subir una pequeña colina y después es todo bajadita al lado de un río que sale de un glaciar. Nos las prometemos muy felices pero no contamos con el enemigo invisible. Un viento endiablado con ráfagas de hasta 50 kms por hora nos castiga de frente y hace el avance una tortura. Eso sí, al menos los bichos se han quedado en casa. No hay manera de que puedan perseguirnos con ese vendaval en contra. Además nuestro esfuerzo tiene otra recompensa… ;)

El glaciar del Oso (Bear Glacier)

Llegamos a Stewart cerca de las 8 y nos buscamos un hostal. Nos damos una cena homenaje y nos pasamos el siguiente día durmiendo también.

Finalmente hoy hemos avanzado hasta Hyder, la ciudad gemela de Alaska que está al otro lado de la frontera. Solo hay una forma de llegar a Hyder, y esa es por la carretera que hemos pedaleado, así aquí seguimos usando la moneda canadiense. Es la primera vez que pisamos Alaska pero tardaremos otros 2300 kms en volver a ella.

Entrando en Hyder, Alaska

Después de plantar la tienda junto a la Seaalaska Inn nos hemos puesto manos a la obra para subir a ver el Salmon Glacier, el quinto más grande de Canadá al que se puede acceder por una pista de grava. La subida ha sido bastante dura (1200 metros de desnivel en 37 kms con las ruedas constantemente patinando) así que los últimos 10 kms los hemos hecho en autostop. Nos ha recogido una pareja de veterinarios californianos a la que estamos eternamente agradecidos, excepto por un pequeño detalle: cuando el coche se alejaba nos hemos dado cuenta de que nos habíamos dejado dentro nuestro spray para osos!! Maldición!! Álvaro se ha lanzado carretera abajo en su persecución. Para que os hagáis una idea, después de 27 kms de bajada, Alicia ha llegado a la parte de abajo 20 minutos más tarde.

El día ha sido agotador pero muy muy bonito. Mañana deshacemos el camino hecho y volvemos a la Stewart-Cassiar Hwy desde la que nos quedan 8 etapas para llegar a Watson Lake, a 700 kms al norte de donde andamos.

Gracias por aguantar la chapa y por estar ahí.

 

Este artículo fue publicado el 27/junio/2010 dentro de la categoría 2010 y 2011 - Un año y pico en bici en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

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Comentarios Hay comentarios de 11 intrépidos

  1. josemanuel dice:

    Hola Chicos, da gusto leeros, ver vuestras fotos y los mini vídeos. Sencillamente es un babeo continuo. Disfrutar, sed felices y a seguir pedaleando, ánimo. Un saludo.

  2. Manuel dice:

    Termino de recorrer, leyendo, vuestras últimas etapas, tengo los pelos como escarpias de emoción, eso es viajar y vivir. Espero poder algún día realizar ese trayecto, que es uno de los que siempre tengo en mente, pero de momento gracias por permitirme viajar con vosotros y espero poder seguir leyendo vuestras etapas, a seguir disfrutando pedalada a pedalada.

  3. Esther dice:

    Ali, esto es espectacular…qué bonito todo! gracias por compartirlo. disfruta y también de esos lunares (picotazos) de las manos. besos, Esther

  4. Si todavía estan en Stewartm tenemo un par de amigos allí, Neda y George, acampamos ensu jardín y finalmente nos dieroin un cuarto en su casa, son super buena gente y nos han pedido que les enviemos más ciclistas :)
    Pregunta por Neda y George, Neda trabajaba en uno sd los coloridos supermercados de l acalle principal, todo el mundo se conoce allí !! Disfruten, esos paisajes de paraíso no se repitieron muchas veces en el resto del viaje ! :)
    Abrazos Ivana

  5. HOla, que padre, me gustaría recorrer toda Europa en el 2011, me gustaría saber rutas y saber si les interesa para recorrerlo juntos. Saludos y buen viaje.

  6. bea dice:

    De verdad creeis que un spray espanta osos sirve para algo, cuando me imagino que ahí la gente duerme con una recortada debajo de la cama. Menudo par de narices que le echais al asunto.( me imagino que los osos pensarán lo mismo cuando os vean y echarán a correr acojonados). Un saludo, y suerte.

  7. rul dice:

    Hola chicos, no me canso de repetir que envidia!!!!!

    Me recuerda la pelicula Jeremias Jonsonh. Y no me importaria estar allí con vosotros, si no fuera por el tema de tener que dar pedales, pero eso se soluciona con un motorcito ¿¿NOO??

    ADELANTE Y MUCHO ANIMO.

  8. Anónimo dice:

    Flipante, alucinante, y todo lo que acabe en “ante”….

    Os echamos de menos…. cuidaditos con los animalitos peluditos y achuchables….. A alvaro si.. eh?… el resto nooooooo!!!!

  9. Rae dice:

    Hi Guys – so glad to see that you’ve made it to Hyder – did you enjoy the glaciers and the bears? I hope that youre weather is a lot better than the cool wet that we still have in Rupert. It’s a pleasure to follow your travels…

  10. LuisesUnico dice:

    Hola pareja,

    Os sigo con entusiasmo, voy a buscaros en el mapa. Y yo que lo más cerca que había estado de Alaska era en la serie del Doctor. Aparte de muchos osos hay renos?

    Venga mucho ánimo y a los mosquitos …. ni agua.

  11. FRASER dice:

    Qué gozada de crónicas ,fotos y demás seguir así ánimo fantastico y España acaba de marcar

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La gran victoria que hoy parece fácil fue el resultado de pequeñas victorias que pasaron desapercibidas — Paulo Coelho

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