Una vuelta y pa casa

Escrito el 16 de julio de 2009 por Artista invitado y guardado en Viajes de los lectores

Sierra de las Nieves (Málaga)
Un día Raúl Alzola se despidió de sus compañeros de trabajo diciendo que se iba a dar una vuelta. Cogió su bici y sus alforjas y salió del portal de su casa de Barcelona decidido a tomarse el tiempo que hiciera falta. Al fin y al cabo hay algunas cosas que es mejor no hacer con prisas.

No mentía: dedicó los siguientes 102 días a dar la vuelta –en el sentido más literal del término– a España con su bici Trekila. Más de 5500 kms para un primerizo que ya sueña con dar otras vueltas mayores. Todos sus planes y el diario completo del viaje en la web de Raul: una vuelta y pa casa.

Datos personales

Nombre Raúl Alzola
Año de nacimiento 1974
Profesión Programador informático.
Otros viajes en bicicleta Este es el primero que hago con alforjas.
Y vuestra web o email http://www.unavueltaypacasa.com

Este viaje

Itinerario Vuelta a España en bicicleta. Cap de Creus, Tranpirenaica alternativa, Camino de Santiago de la costa, Via de la Plata, Transandalus, Via Augusta y ruta mediterrénea alternativa.
Duración 102 días
Fecha en la que lo realizaste Del 07/09/2008 al 17/12/2008
¿Cuántos ibais? Mi bici “Trekila” y yo.
Distancia total 5500 km
Coste aproximado Unos 2000 euros
El mejor día (y por qué) Fueron varios, pero sobre todo los días en que amigos y gente que conocí durante el viaje me dieron toda la hospitalidad del mundo y cuidaron de mi y de Trekila como a dos príncipes del desierto.
El peor día (y por qué) El día que llegué a Sant Joan de L’Erm. Tuve un tirón muy fuerte en el cuadriceps de la pierna derecha. Y eso que hacía un día cojonudo, sol, buena temperatura, pero psicológicamente fue el peor pensando que a lo mejor me tendría que volver a casa cuando ni siquiera llevaba una semana de viaje. Afortunadamente descansando dos días y con crema antinflamatoria, el músculo se recuperó rápido y pude continuar la marcha.
La parte de la ruta que más os ha gustado (y por qué) Camino de Santiago de la costa. El paisaje es brutal: calas y acantilados conviviendo con extensos prados, un contraste espectacular de azul mar y verde montaña.
El mayor quebradero de cabeza Conseguir lavar la ropa. y que se secara a tiempo. El primer mes del viaje mas o menos me apañé bien, hacía más calor y el día era más largo, pero pasado octubre mantener la ropa sin olores fue una odisea.
El mayor error cometido No haber llevado material de acampada más adecuado. La tienda era una monoplaza cutre del decathlon y el saco, aunque era de pluma, no aguantaba menos de 5º. Eso hizo que acampara sólo un par de veces, además pasando frio. De otra manera, podría haber acampado más veces, disfrutado mucho más de la naturaleza y gastado mucho menos dinero en hostales y pensiones.
La sorpresa más agradable Me sorprendieron gratamente algunas personas que conocí en el viaje que, sin apenas conocerme, me alojaron en su casa y me trataron como un rey.

La bici y el equipo

El modelo de bicicleta Una Trek 7500, hibrida con ruedas de taco
¿Era usada o nueva? Nueva
¿Le hicisteis alguna modificación? Antes de salir: un sillín más cómodo y la potencia del manillar, para conseguir una posición más cómoda.Durante el viaje: Cambié las desgastadas pastillas de freno por unas con diseño water-stopper, que duraron bastante más, y las cubiertas originales, cuando se gastaron, por unas de taco.
¿Llevábais para cocinar? Originalmente no, pero en Salamanca compré un hornillo y material de cocina. A partir de entonces pude cocinar mis platos de pasta, que mi cuerpo supo agradecer y mi bolsillo también.
¿Y tienda de campaña? Si, una tienda monoplaza del decathlon, ligera (kilo y medio)
¿Qué os hubiera gustado llevar? Me hubiera gustado ir más preparado para la lluvia. No reparé mucho en ello y los días lluviosos fueron una autentica pesadilla.También eché de menos la pata de la bici, para poder apoyarla en esos lugares donde no hay nada y te quieres parar un ratillo
¿Qué os habéis arrepentido de llevar? Una equipo de acampada no muy adecuado.

Recomendaciones a alguien que vaya a hacer la misma ruta

Iniciar el trazado del norte, a primeros de Septiembre, ya que normalmente aún se mantiene el buen tiempo y en los albergues hay mucha menos gente.

En la Transandalus ten en cuenta los tramos más técnicos, en caso de que lleves una bicicleta híbrida.

La ruta por la provincia de Alicante no la hagáis por la costa, no hay más que urbanizaciones y ladrillo. Por el interior seguro que es mucho más bonito y se disfruta más. De hecho, puedes utilizar la Via Augusta, que ya se puede coger aquí. Eso sí, llevate una buena guía; las señales ayudan pero es muy fácil perderse.

Mapa de la ruta

Mapa de la ruta

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Galería de fotos

Diario de viaje

Introducción:

Para hacer este viaje, tenía claro que quería irme tranquilo y sin ningún tipo de ataduras. Así que antes de salir me encargué de vender mis dos vehículos, comunicar la baja voluntaria en mi trabajo, y finiquitar el contrato del piso de alquiler donde vivía.

La salida fue desde Barcelona, que es dónde tenía todo el material y había hecho los preparativos. Además, estratégicamente era más adecuado para aprovechar mejor el clima. Salir a primeros de septiembre me permitió recorrer el norte peninsular sin pasar apenas frío, para luego a finales de octubre estar ya por el sur, donde excepto en las Alpujarras granadinas, la temperatura fue buena.

El viaje se puede dividir siguiendo el itinerario en varias partes: Cap de Creus, Ruta alternativa a la transpirenaica, Camino de Santiago de la Costa, Via de la Plata, Transandalus, Via Augusta, y recorrido improvisado por la costa mediterránea.

Cap de Creus

Los primeros días, tengo que reconocer que iba demasiado acelerado. Las dos primeras jornadas fueron muy largas y montañosas, unos 105 km cada una. Lo empecé a notar días después, cuando las agujetas se habían acumulado tanto, que los músculos estaban extremadamente rígidos y doloridos.

Mi entrenamiento en bicicleta durante el año había consistido, básicamente, en salidas de fin de semana. Con eso logré un corazón fuerte, pero mis piernas no estaban acostumbradas a un pedaleo diario, y se notaba ¡vaya si se notaba!

Pese a mis agujetas, disfruté mucho del paisaje gironés y el tiempo me acompañó con creces.

Ruta transpirenaica alternativa:

Una vez dejado el montañoso Cap de Creus, me dirigí hacia Romanya d’Empordà, a unos doce kilometros de Figueres, y desde allí, por el parque natural de la Garrotxa hasta San Joan de les Abadesses.

Dos días después, subiendo hacía Sant Joan de L’Erm, pasé los peores días de mi viaje, tras sufrír un fuerte tirón muscular en el cuadriceps. Psicológicamente estuve muy preocupado y no podía hacerme a la idea de que, tras una semana de ruta, me tuviera que ir para casa. Afortunadamente con dos días de reposo a base de ibuprofeno en crema hubo  suficiente para que el músculo se recuperara. Todo esto me hizo recapacitar y desde entonces decidí bajar el ritmo hasta que las piernas estuvieran más acostumbradas. Así pues, pasado ese bache, disfruté muchísimo del paisaje pirenaico tanto el catalán como el aragonés. Concretamente, me impresionó mucho el Valle de Añisclo (Huesca) por lo abrupto y cerrado del cañón, que parecía de cuento.

Después de hacer noche en el albergue juvenil de Sabiñánigo (antiguo cuartel militar restaurado), pasé por Jaca, por la iglesía de Santiago Apostol, para recoger mi credencial de peregrino y recorrer parte del camino de Santiago aragonés hasta Sangüesa. Este tramo fue muy divertido porque conocí a unos cuantos peregrinos que iban a pie, con los que me eché unas buenas risas.

Desde Sangüesa a Pamplona tardé un día, y como era sábado decidí quedarme hasta el domingo y así aproveché para pasar el día con mis padres.  Y de paso no desperdicié la ocasión de saludar a San Fermín y pedirle fuerzas para el resto del viaje.

A través de carreteras secundarias sin apenas tráfico, rodeado de los verdes y empinados prados navarros, llegué a San Sebastián, la perla de Euskadi, dispuesto a empezar el peregrinaje a Santiago de Compostela por Camino de la Costa.

Camino de Santiago de la Costa:

El Mar Cantábrico fue mi compañero de referencia durante la ruta hasta Galicia. La guía que utilicé para este tramo fue “El camino del Norte” de Juanjo Alonso (capitan pedales).

Es verdad que el Camino del Norte es duro, subiendo y bajando cuestas continuamente, pero la belleza del paisaje; acantilados, calas escondidas y verdes praderas, anestesia totalmente el cansancio.

Recuerdos muy agradables son las estancias en los albergues de peregrinos como en Zumaia (Vizcaya), antiguo convento de monjas, en Güemes (Cantabria), Baamonde (Asturias), en el monasterio de Sobrado (Galicia), y en todos en general. No me encontré muchos peregrinos en bici, asi que, normalmente con la gente que conocía apenas podia coincidir un día o dos a lo sumo. Aún asi, conocí a gente estupenda con la que aún mantengo contacto.

De toda la vuelta a España fue en el Camino del Norte donde aprendí más cosas positivas y pude sentir parte de esa magia que le caracteriza. Odio utilizar la palabra magia, mágico o sus derivados para definir una ruta o paisaje, pero en este caso es inevitable.

Camino Francés en sentido contrario

Desde Santiago de Compostela hasta Astorga, por el Camino de Santiago Francés en sentido contrario. Creo que era de los pocos que circulaban de espaldas al Santo. El otoño empezó a hacerse notar y en Astorga tuve que comprarme una chaquetilla y guantes de invierno, para apaliar el intenso frío, tanto el mañanero como el que de última hora de la tarde, cuando el sol daba los últimos coletazos de luz.

Vía de la Plata hasta Sevilla:

En esta parte del viaje, desde Astorga hasta Sevilla, por Via de la Plata, noté un cambio en cuanto a la forma de viajar. Tuve una sensación de absoluta soledad, tanto por la ausencia de peregrinos en el camino, como por lo desolado del paisaje. Aun así, me gustaron esas sensaciones, porque eran una novedad para mi y disfruté mucho pedaleando en solitario por aquellas extensas llanuras.

Transándalus desde Sevilla a Almería:

La ruta por Andalucía fue una gozada. Casi no toqué carreteras y las que rodé eran solitarias y sin apenas tráfico. Algunos tramos eran muy técnicos y de auténtica BTT, y hubo muchos en los que mi “Treki” no daba más de sí. Pero los paisajes y el entorno por el que se movían estos caminos recompensaron el esfuerzo y los malos ratos.

Mientras en el norte peninsular estaba callendo la de San Quintín, el sol y el buen el tiempo me acompañaban en casi toda la travesía andaluza. Digo casi porque no pude evitar el frío de Sierra Nevada, a mi paso por las Alpujarras granadinas, ni el fuerte viento de Cabo de Gata.

De Almería a Valencia

De Almería pasé a Murcia, donde gracias a la información de un aldeanete de la zona y al GPS pude disfrutar de algunos caminos de tierra que bordeaban las pequeñas y solitarias calas de la costa. También tuve la oportunidad de acampar y observar por la mañana un bonito amanacer murciano.

En la provincia alicantina, no por mala suerte sino por no haber investigado bien la ruta, me chupé todas las urbanizaciones que había a pie de costa. Y así fue hasta Benidorm, donde decidí pedalear por el interior, subiendo y bajando montañas, olvidando por fin las horribles vistas de ladrillo anteriores. De esta manera llegué a Valencia, donde Rafa, un tipo genial que conoció mi aventura por Internet, fue mi mejor embajador en la ciudad.

De Valencia a Barcelona:

En Valencia tuve la suerte de concocer a Alberto, un amigo de Rafa, que me informó sobre la Via Augusta, una antigua calzada romana con mucha historia, que recorre gran parte de la costa Mediterránea. Por lo que me contaron, La Generalitat ha invertido bastante dinero en señalizarla y darla a conocer.

Asi pues, este fue el camino que utilicé para salir de Valencia y llegar a la provincia de Castellón. Tengo que decir que es buena la intención de señalizar la Vía, pero tal y como está ahora, no sirve de nada sin una guía que indique bien los tramos y los lugares de paso. Yo me perdí varias veces y gracias al GPS conseguía enlazar de nuevo. Pero llegó un momento en que empecé a no disfrutar, rectificando cada dos por tres y pensando todo el tiempo por dónde tenía que ir. Además, la mayoría de la gente de la zona no tenía ni idea de qué era eso de La Via Augusta, y no me pudieron ayudar demasiado. Creo sinceramente que es una buena iniciativa, pero aun queda mucho por hacer.

Desisitiendo de la Via Augusta, continué mi viaje por la provincia de Castellón, pedaleando paralelo a la costa por caminos campesinos, rodeado de naranjos, y finalmente por la via verde que enlaza Alcossebre con Peñíscola.

Para llegar a Catalunya, tuve que coger un pequeño tramo de carretera nacional, pero una vez en Amposta tuve la suerte de enlazar con el GR-92, que por esa zona circula paralelo a un canal del delta del Ebro, llevándome directo hasta L’Ampolla.

El resto de la ruta hasta Barcelona fue por las carreteras secundarias de la costa y algunos paseos marítimos. Una vez llegado a Vilanova i la Geltru, me dirigí hacia el interior, recorriendo la comarca del Alt Penedes, y entrar a Barcelona por su lado oeste.

 

Este artículo fue publicado el 16/julio/2009 dentro de la categoría Viajes de los lectores en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta coordinada y mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2009/07/16/una-vuelta-y-pa-casa/

Comentarios Hay comentarios de 11 intrépidos

  1. Carmen dice:

    Olé tus ruedas, Raúl. bonita decisión la que tomaste, y bonito viaje, luego lo leeré con calma que ahora no puedo, pero he alucinado y sobre todo me has dado muchos ánimos para el viaje que estamos preparando para este verano, nos da palo no haber hecho ningún viaje largo antes, pero ya veo que eso precisamente no es impedimento, que lo que cuenta es la ilusión y de esa tenemos las alforjas llenas. gracias por compartir tu experiencia, porque algunos de tus comentarios seguro que nos van a ser muy utiles.

    La verdad que en este rincón se disfruta mucho leyendo y aprendiendo.

    un besazo para todos y enhorabuena por tu viaje Raúl.

  2. Xavi dice:

    Vaya envidia, enhorabuena, por la decisión, quizá algún día, tenga valor y fuerzas para realizar ese viaje. Mucha suerte y mucho apoyo.
    Saludos.

  3. Susonauta dice:

    varias cosas me gustan mucho de este viaje. Una es que es un viaje circular todo en bicicleta, otra que es que no te fuiste a ninún sitio raro saliste de tu casa y a pedalear. Ya conocía la web pero aun así me gustó leer esta versión reducida. Definitivamente esta es mi sección favorita.

  4. [...] Una vuelta y pa casawww.rodadas.net/2009/07/16/una-vuelta-y-pa-casa/ por edmont hace pocos segundos [...]

  5. Guille dice:

    Impresionante y extensivo articulo. La verdad que me encantaria hacer semejante travesía. A los amantes de las bicicletas y del viajar, les recomiendo pasar por Paseos en Bicicleta por Buenos Aires | Urban Biking, es un grupo de gente que organiza paseos por buenos aires en bicicleta, conociendo de manera diferente, cultural y activa los lugares mas emblematicos de mi querida Buenos Aires.

    Excelente el Blog,

    Saludos,

    Guille

  6. Josemi dice:

    Sí señor, con un par de ruedas. Me has dejado con los ojos como platos.

  7. Lluís dice:

    Hosti, nen, menos mal que fue sólo tu primer viaje.A ver cómo será tu segundo!! Enhorabuena.

  8. polyciclo dice:

    Lo que mas me asombra de esta singular proeza, es la impresionante decisión de realizar un viaje tan largo en una primera experiencia con alforjas,a la mayoria este tipo de viajes nos va calando progresivamente, y cada vez acometemos recorridos mas largos y mas duros, a la par que vamos ganando en experiencia. pero me reafirmo que afrontar un viaje de este calibre,a las primeras de cambio es todo una proeza.
    Tu recorrido me parece muy atrayente, y si bien no dispongo de tanto tiempo continuado para realizarlo, es una interesante opción para realizarlo en diversos ciclos, todo sera cuestion de estudio y planificación.
    ¡Un saludo a todos¡…señor@s descubramonos el casco, ante el arrojo y tesón de Raul.

  9. Anónimo dice:

    Gracias a todos por los ánimos. Hacía tiempo que no echaba un vistazo a los comentarios de rodadas. Sólo quería agradecer los ánimos y alagos que me llegan a través de vuestras palabras. Ahora que ya ha pasado un año desde que terminé el viaje, parece que hubiera sido un paseo. En mi caso, muchas circunstancias se juntaron y se pusieron a favor para llevarlo a cabo, pero reconozco que lo más duro no fue el viaje en sí, los kilómetros, o la ruta, sino la decisión de dejar durante 3 meses y medio, la vida cómoda y estable. Y lo más agradable fue,por supuesto, la experiencia de sentir esa extraña libertad de poder ir a dónde quieras, sin hacer ruido y sintiendo cada rincón descubierto. Ahora espero impaciente la salida de la siguienta vuelta, pero de eso ya os enteraréis cuando llegue el momento.

    Un abrazo a todos
    Raul

  10. mar dice:

    Estaba disfrutando de este viaje con el que me sentia identificada cuando al mirar las fotos veo……¡¡¡¡mi pueblo!!!! La foto nº 3 es Ubiarco en Cantabria; camino del Puerto Calderón. ¿cómo pudiste llegar con esas tremendas alforjas hasta ése punto? y con la “carretera de la mies” en tan malas condiciones! Raúl, mis felicitaciones por ello.

  11. a.collado dice:

    Estupendo viaje me a gustado tu forma de relatarlo, Yo empece igual mi primer viaje fue valencia – fracia luego valencia – barcelona con un cajon en el partamaletas ahora ya tengo tengo alforjas y tengo otro en mente pero no se si me va a ser posible …. google …………. ( venturas i desventuras de mi primer viaje en bici )
    por si quereis hecharle un vistazo un poco cutre pero es lo que ahi…….. lo que disfrute no tiene precio
    Os invito a que probeis os gustara

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