Kenia

Escrito el 2 de julio de 2009 por Artista invitado y guardado en Viajes de los lectores

charlando de camino a las tierras altas

charlando de camino a las tierras altas

En Rodadas teníamos muchas ganas de ponerle un punto al mapa en África y nuestra puesta de largo no puede ser más chula o tener una documentación más currada. Personalmente ya estoy mirando billetes a Nairobi…

Datos personales

Nombre Carlis y Silvia
Año de nacimiento Los dos en 1975
Profesión Carlis realiza trabajos verticales y Silvia es técnico de laboratorio
Otros viajes en bicicleta El primer gran viaje fue a Polonia en 2004. También hemos recorrido Menorca (2005) y Lanzarote (2008).
Y vuestra web o email El de Carlis: carlislis [arroba] gmail [punto] es

El de Silvia: s_gonzalez_sanchez [arroba] yahoo [punto] es

Este viaje

Itinerario A grandes rasgos estuvimos en el valle del Rift, tierras altas occidentales, Lago Victoria, Masai Mara y costa del Índico.
Duración Un mes
Fecha en la que lo realizaste De mediados de octubre a mediados de noviembre del 2008; allí es la temporada de las lluvias cortas, muy buena época para ciclar.
¿Cuántos ibais? Hicimos la ruta tres, nosotros dos y Carlos.
Distancia total Recorrimos alrededor de 700 Km. en bici y muchos más en bus, matatus y tren. Al final montamos las burras 16 días de los 30 que duró el viaje.
Coste aproximado En total nos ha salido 1350 euros a cada uno. De estos, 800 euros fueron para el viaje de ida y vuelta (bus Santander-Madrid y avión Madrid-Nairobi), 100 euros nos dejamos en la entrada a los parques que visitamos y unos 450 euros en comer, dormir y transporte allí.
El mejor día (y por qué) Más que mejor día lo que recordamos son muchos buenos momentos de diferentes días.
El peor día (y por qué) Los dos coincidimos en que el peor día fue el 19 de viaje (4-nov). Podéis leer por qué más abajo, en la “descripción de la ruta”.
La parte de la ruta que más os ha gustado (y por qué) La zona del lago Bogoria y los alrededores de Masai Mara, ambos lugares por el paisaje tan salvaje y la gente con la que nos encontramos.
El mayor quebradero de cabeza El tema del regateo y las propinas. Cada día tuvimos que regatear para comprar comida y para dormir, también dar propinas a todo el mundo que nos echaba una mano, pero cada vez que decidimos coger una matatu o  un bus, ¡ahí sí que  tuvimos que regatear! Podíamos estar hasta dos horas regateando. Es agotador pero también es parte del viaje.
El mayor error cometido Carlis cometió el error de regalar sus únicos guantes el tercer día de viaje. El resto de las vacaciones se acordó bastante de aquel día.
La sorpresa más agradable El día 16 (1-nov) cuando llegamos a Elorai Farm y el día 24 (9-nov) cuando llegamos a Lamu y conocimos a Mamá Carmen y el resto de españoles que viven en la isla.

La bici y el equipo

El modelo de bicicleta Carlis fue con una MMR, la Team Replica, y Silvia con otra MMR, la Warrior.
¿Era usada o nueva? Usadas, 8 y 4 años, respectivamente.
¿Le hicisteis alguna modificación? No. Lo único que hicimos fue poner bandas antipinchazos en las cubiertas y cámaras con gel.
¿Llevabais para cocinar? Si, de todo: hornillo de gas, cargas y demás enseres.
¿Y tienda de campaña? También, una Vaude Space Explorer. Un poco pesada, pero es la que tenemos para todo.
¿Qué os hubiera gustado llevar? No echamos de menos nada.
¿Qué os habéis arrepentido de llevar? Y tampoco llevamos algo que nos sobrase.

Fotos del viaje

Descripción de la ruta

mapa_de_la_ruta Ver la ruta por Kenia en un mapa más grande

Día 1 (17-oct): De Santander a Madrid.

Día 2 (18-oct): De Madrid a Nairobi en avión con Qatar Airways. El billete nos costó 670 euros ida y vuelta a cada uno y esta compañía, por ahora, no cobra por el transporte de bicis. Eso sí, son muy estrictos a la hora de pesar el equipaje. Nos pesaron todas las bicis y hasta el equipaje de mano. Podíamos llevar 20 Kg. en bodega y 7kg de mano. Con el equipaje de mano no tuvimos problemas pero con el de bodega nos pasábamos de Kg., como es normal en este tipo de viajes, llevábamos 80kg entre los tres. Al final, poniendo cara de pena y de pobres criaturas, sólo nos cobraron por 5 Kg. de exceso entre los tres, lo que se tradujo en 180 euros (36 euros por Kg., ¡no está mal!).

A la llegada a Nairobi, en el mismo aeropuerto, ya tuvimos que soltar la primera propina a un trabajador y, nada mas salir, cambiamos parte de los dólares a shillings allí mismo y nos encontramos al taxista que nos llevaría al Youth Internacional Hostel. Con él tuvimos nuestra primera pelea porque nos quería cobrar el doble por llevar bicis.

Día 3 (19-oct): De Nairobi a Naivasha en bus (90km) y de Naivasha al Hell`s Gate nacional Park en bici (30km). Después de marear el mapa y leer y leer en la guía, decidimos comenzar el viaje por el Gran Rift. Como primera toma de contacto optamos por visitar un parque donde habíamos leído que se puede entrar con la bici y no nos decepcionó. En el parque puedes ciclar entre cebras, jirafas, antílopes, monos…, no hay depredadores y tienes dos o tres zonas de acampada dentro con una fuente de agua, no potable pero limpia, y letrinas. La entrada la hicimos por Elsa Gate, costaba 20 dólares por cada 24 horas y 5 más por cada noche de acampada.

Sigue leyendo para conocer el resto del viaje y unos consejos útiles para viajar a Kenia

Día 4 (20-oct): Del Hell`s Gate Nacional Park al Lago Naivasha en bici (30km). Estuvimos casi todo el día por el parque, después salimos por Olkaria Gate y fuimos a dormir al camping Fisherman’s Camp por 300 shillings cada uno. Fue la primera noche que dormimos con hipopótamos, si, si, no es broma, y vaya noche, muy emocionante, escuchando como se peleaban dos hipopótamos machos, ufff, yo reconozco que pasé bastante miedo.

Día 5 (21-oct): Del lago Naivasha a Gilgil en bici (55km). Este día rodeamos todo el lago Naivasha por su lado oeste, por una pista de tierra de buen firme al principio y luego cada vez peor: tierra, piedras y cuestas. ¡Eso sí que era Kenya, fuera de los parques y de los campings! Una ruta preciosa y un día inolvidable: por primera vez hablamos con gente, compramos en un puesto de verduras y frutas, vimos muchísimos niños, el paisaje era precioso, no vimos ni a un solo turista, nos cayó la primera tormenta y se nos hizo de noche. También fue la primera noche que pedimos dormir en una granja y, después de mucho suplicar y mucha incertidumbre por nuestra parte y mucha desconfianza por parte de ellos, nos dejaron una cabaña donde secar las cosas y pasar la noche.

Día 6 (22-oct): De Gilgil a Nakuru en bici (55km). No hay mucho que contar este día. Casi todo el trayecto por una carretera con bastante tráfico y llegada a una ciudad sucia sin mucho encanto. Este tramo creo que es mejor hacerlo en matatu o buscar una pista alternativa (carreteras secundarias asfaltadas no hay, por lo menos nosotros no encontramos). Dormimos en un hostal de mala muerte por 200 shillings cada uno.

Día 7 (23-oct): De Nakuru a Marigat en matatu (100km) y de Marigat al lago Baringo en bici (25km). Pensábamos que íbamos a encontrar mucho tráfico en la carretera que une Nakuru con Marigat y decidimos coger nuestra primera matatu. Al final la carretera no resultó ser tan transitada y podíamos haberla hecho en bici. En Marigat hay muy buena gente, muy simpática, un buen mercado y muchos, muchos niños. El paisaje es bastante más árido, tierra naranja, termiteros, acacias. Fuimos hasta el lago Baringo, un lago de agua dulce, un buen trecho acompañados de un montón de niños, y nos quedamos a dormir en un camping precioso, el Robert’s Camping, por 300 shillings cada uno,  bien cuidado y a la orilla del lago. Nuestra segunda noche rodeados de hipopótamos. En el lago también hay cocodrilos y muchísimas aves.

Día 8 (24-oct): Del lago Baringo al Lake Bogoria Nacional Reserve en bici (55km). Por la mañana estuvimos dando un paseo en barco por el lago, un poco caro. Si tenéis la oportunidad, mejor contratar el barco entre varias personas que podáis conocer en el camping, es el mismo precio y entonces igual si merece la pena. Por la tarde nos fuimos de nuevo a Marigat y de allí al lago Bogoria, un lago de agua salada, un trayecto muy bonito y auténtico. Aunque es Reserva Nacional, no nos encontramos con ningún turista y el lugar nos cautivó. Llegamos de noche en mitad de una tormenta, la verdad es que no sé cómo, nunca vimos ninguna puerta de entrada al parque, así que no pagamos nada, y de casualidad dimos con un lugar perfecto para poner la tienda.

Día 9 (25-oct): día de bici sin alforjas por el Lake Bogoria Nacional Reserve (30km).  ¡Qué pena no tener dotes literarias para poder expresar todas las maravillas que encontramos en este lago! El lugar más salvaje, más increíble que me he encontrado en Kenya. Por la mañana pudimos ver donde estábamos acampados, a 50 metros de la orilla del lago, lleno de géiseres de agua caliente, lleno de miles de flamencos. Ese día hicimos una ruta por el lago en busca del gran Cudú, al que no encontramos, pero pudimos ver cebras y antílopes, monos, avestruces, un montón de damanes, reptiles…, y miles, miles de flamencos. Pasamos la noche de nuevo en nuestro campamento. ¡Ah! Un dato muy importante: donde acampamos había un puestecillo al que llegó un señor por la mañana y nos ofreció agua embotellada para beber y agua de lluvia para cocinar y lavar. Un día redondo.

Día 10 (26-oct): Del Lake Bogoria Nacional Reserve a Marigat en bici (30km) y de Marigat a Kessup en matatu (75km). Del lago Bogoria salimos hacia Marigat con un día de mucho calor y con un proyecto en mente: subir a las tierras altas occidentales. Es un trayecto muy bonito pero con dos fuertes subidas de mil metros cada una y una bajada de otros mil metros en tan solo 75 Km. Nos motivaba mucho la bajada pero las subidas, con ese calor y ese peso, ufff!! Nos rajamos y pillamos una matatu para hacer ese trayecto que nos llevó por Kabarnet a Kessup, donde nos habían dicho que había un camping con unas vistas preciosas al valle de Kerio. La noche nos salió por 400 shillings a cada uno.

Día 11 (27-oct): De Kessup a Onyoki en bici (60km). Desde Bomet nos dirigimos hacia Item, donde acaba el puerto, a 2200 metros de altitud, y donde están los centros de alto rendimiento para los supermaratonianos kenianos; de ahí hacia Eldoret y Kapsabet. Esa noche decidimos buscar a algún paisano que nos dejase montar las tiendas en su prao, y no nos costó mucho, al segundo intento dimos con un pastor de una iglesia de Gospel que nos dejó su prao, su baño, su “ducha” y nos guardo las bicis en su casa.

Día 12 (28-oct): De Onyoki a Kakamega Forest Reserve en bici (70km). Nos despedimos de nuestro amable anfitrión y continuamos hacia Kakamega por Kapsabet y Chepsonoi. Ese día llegamos algo tarde a nuestro destino, pensando que llegábamos al Parque Nacional de Kakamega y que al día siguiente podríamos hacer una ruta que habíamos visto en una guía y que parecía ser ciclable. Nos recibió una chica que era guía de allí y nos informó de donde podíamos acampar, las rutas que podíamos hacer con ella al día siguiente, sin bici, ¡oohh!, y, al cabo de un par de horas de negociar con ella, con un poco de dificultad por el idioma, nos dimos cuenta de que no estábamos en el Parque Nacional de Kakamega, sino en la reserva forestal del mismo nombre, y que para hacer la ruta que teníamos pensada había que rodear todo el parque, lo que se traducía en otros 70 km. La entrada a la reserva tenía un precio simbólico y ella nos aseguraba que la reserva era similar al parque, así que allí nos quedamos por 200 shillings cada uno.

Día 13 (29-oct): De Kakamega Forest Reserve a Mbale en bici (45km). Por la mañanita pronto nos levantamos para hacer una de las rutas por la reserva que nos había ofrecido la guía el día anterior. Kakamega es el último bosque tropical que se conserva en Kenia. Terminada la ruta decidimos continuar el viaje y nos dirigimos por pista hacia Khayega, para luego coger la carretera dirección Kisumu. Los planes de dormir esa noche en Kisumu se vieron truncados por la llegada de una tormenta salvaje que nos obligó a parar en un hostal de carretera, donde pasamos la noche por 500 shillings los tres.

Día 14 (30-oct): De Mbale  a Kisumu en bici (30km). Este día llegamos a Kisumu, a orillas del lago Victoria, y el tiempo se nos fue en hacer compras, cambiar dinero, mandar mails a la familia y charlar con la gente de allí. Al final pedimos pasar la noche en una depuradora de agua en Hippo Point, un lugar tranquilo al sur de la ciudad.

Día 15 (31-oct): De Kisumu a Kericho en bus (80km) y de Kericho a Bomet en matatu (80km), de Bomet a Tenwek en bici (10km). Estábamos en el ecuador del viaje así que decidimos coger de nuevo un medio de transporte para acercarnos a nuestro próximo destino, Masai Mara National Park. En Bomet no encontramos ningún sitio para dormir y nos dijeron que en Tenwek había una misión y que seguramente podríamos dormir allí. Después de 10km comiendo polvo por una pista de tierra, casi de noche, en la supuesta misión no pudimos dormir y acabamos en la casa de un profesor de la escuela del pueblo.

Día 16 (1-nov): De Tenwek a Elorai Farm en bici (70km). Por la mañana desayunamos tierra en la misma pista del día anterior y nos dirigimos rumbo a Sigor y Kaboson por otra  pista. Sabíamos que la estancia en las inmediaciones de Masai Mara National Park era bastante cara, de 100 dólares no bajaba, así que por el camino fuimos preguntando por un camping o algo parecido donde pasar la noche. En Kaboson nos dijeron que podíamos pasar la noche en Elorai Farm, y nos indicaron como encontrar la granja: “Cogéis este caminito y todo recto”. Toda una experiencia, había un montón de desviaciones y al final nos perdimos. Eran las 5 de la tarde y seguíamos perdidos en mitad de África. Por fin otros chicos nos volvieron a indicar y a eso de las 6 pasamos por la entrada de Elorai Farm. Se trata de una granja inmensa de unos ingleses, de esos que colonizaron el país hace 100 años, y en un rinconcito de la granja, a orillas del río Mara, tienen un lugar donde puedes acampar y también tienen un lodge (E-mail: thewild@olerai.co.ke). Nos recibió una mujer encantadora, montamos las tiendas, nos encendieron una hoguera, nos pusieron un montón de lamparitas de alcohol para alumbrar la zona y ella nos gestionó el tema del guía para ir al día siguiente a Masai Mara Nacional Park, para nosotros todo un lujo. Y todo por 500 shillings persona y noche. Tengo que decir que en los siguientes días preguntamos sobre la granja a la gente que nos encontramos por el camino y todos nos dijeron que era una buena granja y una buena gente, de los pocos que tratan bien a sus trabajadores y que dedican parte de los beneficios a poner escuelas y centros de salud. Saber esto nos dejó más tranquilos.

Día 17 (2-nov): De Elorai Farm a Masai Mara National Park en todo terreno. Un día de safari de los de la tele con Sam, un guía estupendo, viendo un montón de animales y sin ver a casi ningún turista (era temporada baja). Inolvidable: cebras, jirafas, hipopótamos, hienas, leones, leonas, leopardos, búfalos, elefantes, ñues, cocodrilos…, en un estado de total libertad, allí eres tú el extraño.

Día 18 (3-nov): De Elorai Farm a Mulot en bici (30km)  y de Mulot a Narok en matatu (80km). Fue un día muy largo, por una pista bastante difícil, desde las 8 de la mañana a las 4 de la tarde sin bajarnos de la bici, con calor, sin comer, con poco agua, pinchamos tres veces, 30 Km. en 8 horas. Cuando se acabó la pista y llegamos a la carretera general, compramos agua y comida y nos plantamos en mitad de la carretera a parar a alguna matatu que nos llevase a Narok, donde pensamos que sería fácil encontrar un sitio para dormir. Allí encontramos un camping poco recomendable, por 300 shillings cada uno.

Día 19 (4-nov): De Narok a Nairobi en bus (150km). Después de Masai Mara nuestra idea era irnos a conocer la costa, así que tomamos un bus para ir a Nairobi con la intención de coger un tren ese mismo día que nos llevase durante la noche a Mombasa. ¡Este día sí que se torció! Primero nos costó un montón de tiempo y energía pillar un bus o una matatu que nos llevase a Nairobi. Conseguido esto, llegamos a la estación de tren y, después de estar dos horas esperando a que llegase el tren, preguntando precios, yendo a cambiar dinero…, la misma señora que nos estaba atendiendo desde el principio nos dice que ese día no hay tren, que el siguiente es mañana por la tarde, así que, muy cansados, nos fuimos a la calle de los autobuses a buscar uno. Al final acabamos todos enfadados, tuvimos que pasar la noche de nuevo en Nairobi, se nos hizo de noche camino al Youth Internacional Hostel y, como colofón, eran las elecciones de Obama y esa noche no pudimos pegar ojo del jaleo que había en las habitaciones. Y para colmo, aunque nosotros en ese momento no lo sabíamos, casi era nuestra despedida a las bicis.

Día 20 (5-nov): De Nairobi a Mombasa en bus (500km). Agotados, casi sin dormir, después de 500km de carretera mala en un bus bastante trasto, llegamos a Mombasa. Otro día sin bici, otro día que se nos hizo de noche sin encontrar un sitio para dormir. Al final un chico nos acompañó hasta una especie de albergue cristiano donde pasamos la noche por 700 shillings cada uno.

Día 21 (6-nov): De Mombasa a Tiwi Beach en bici (25km). Nos levantamos un poco mas descansados y con muchas ganas de playa así que nos fuimos directos a Tiwi Beach con la intención de recorrer toda la costa en los días que nos quedaban de vacaciones. Nada mas llegar a Tiwi Beach, al camping, yo me empecé a encontrar mal, con fiebre, diarrea y mareos, así que decidimos quedarnos el resto del día allí, ellos bañándose y yo maluca debajo de una palmera.

Día 22 (7-nov): En Tiwi Beach. Aguas transparentes y templadas, arena blanca, cocoteros…

Día 23 (8-nov): De Tiwi Beach a Mombasa en bici (25km). Este día las vacaciones dieron un giro de 180º. En el camping conocimos a bastantes turistas y todos nos recomendaron que, en los días que nos quedaban de vacaciones, teníamos que conocer Lamu, que merecía mucho la pena, una isla al norte cerca de la frontera con Somalia. Lo decidimos por votación y salió que sí, así que por la tarde regresamos a Mombasa, donde volvimos a pasar otra noche.

Día 24 (9-nov): De Mombasa a Lamu en bus (400km). La llegada a Lamu fue bastante curiosa. Pensábamos dar la vuelta a la isla con la bici y desde lejos nos percatamos de que la isla era toda de arena y de que iba a ser imposible. Nada mas llegar conocimos a una mujer española, Mamá Carmen, que nos invitó a pasar esos días en su casa. A través de ella conocimos a Nacho, un madrileño que estaba currando en un orfanato, a Carlos, otro español que curraba allí de constructor, tres médicos españolas que estaban de voluntarias en un hospital, y dos italianos; con todos ellos cenamos esa misma noche. Durante todos esos días que estuvimos allí ellos nos orientaron, nos ayudaron y hasta nos organizaron un día en velero para ir a bucear a la barrera de coral. Hacía unos días que, sin darnos cuenta, habíamos abandonado nuestro “viaje en bici”, pero estos días en Lamu también serán inolvidables.

Día 25 (10-nov): En Lamu.

Día 26 (11-nov): En Lamu.

Día 27 (12-nov): En velero por el océano Índico.

Día 28 (13-nov): De Lamu a Mombasa en bus (400km) y de Mombasa a Nairobi en el tren lunático (500km). Nos despedimos con mucha pena de Lamu y de nuestros nuevos amigos y comenzamos el largo regreso a nuestra tierruca.

Día 29 (14-nov): En Nairobi. Ese día por la mañana llegamos a Nairobi y volvimos a ir al Youth Internacional Hostel a coger las cajas de las bicis y preparar todo, para el día siguiente coger el avión.

Día 30 (15-nov): De Nairobi a Madrid en avión.

Día 31 (16-nov): De Madrid a Santander en bus.

Recomendaciones a alguien que vaya a hacer la misma ruta: THIS IS KENYA

Mapa y guía: Llevábamos las dos cosas desde casa. Carlis y yo compramos la guía del Trotamundos y Carlos cogió la guía de Lonely Planet; por unanimidad los tres preferíamos la información que daba la Lonely Planet de Kenya. Con el mapa resistente al agua que compramos por Internet en la Librería Desnivel, de la editorial “Reise Know-How” escala 1:950000, estuvimos muy contentos; en un par de ocasiones estuvimos un poco desorientados pero nada más.

Para comunicarnos con la gente usamos el inglés y un poco, muy poco, el kiswahili. Kenya es una antigua colonia inglesa, por lo que tienen dos idiomas oficiales que habla todo el mundo: el inglés y el kiswahili. Además, de estos dos idiomas, cada tribu tiene su idioma tribal, que hablan todos sus miembros.

La moneda oficial en Kenya es el shilling; cuando nosotros estuvimos, el cambio estaba aproximadamente a 100 shillings el euro. También se usa el dólar, sobre todo en lugares turísticos, y aceptan euros, aunque al cambio sale menos rentable. Nosotros usamos dólares para pagar el visado a la llegada y la entrada a los parques, lo demás lo hicimos con shillings. Cambiamos dinero en diferentes ocasiones, en las ciudades siempre hay bancos donde puedes hacerlo.

Por todo hay que dar propinas. Nosotros al principio dábamos algo hasta por la mas pequeña cosa, con el tiempo empezamos a medir nuestros donativos según la ayuda recibida. Solíamos dar desde 50 shillings por sujetarnos las bicis mientras montábamos las alforjas a 100 porque nos acompañasen para encontrar una tienda o un camino o 200 o 300 por dejarnos dormir en su casa.

Kenya está situado en el Ecuador, por lo que en el día hay 12 horas de luz y otras 12 horas de noche. Amanece alrededor de las 6. Es mejor evitar ciclar de noche y encontrar un lugar para dormir antes de que caiga la noche.

Para pasar la noche usamos diferentes tipos de alojamientos. El Youth International Hostel de Nairobi fue lo más caro: 800-700 shillings según la habitación. Nos quedamos otras tres noches en otros hostales bastante mugrientos que nos costaron 150, 200 y 700 shillings respectivamente por persona. Lo que mas usamos fueron los campings, que costaban entre 200 y 500 shillings por persona, todos tenían letrinas, duchas de agua fría, un buen prao donde poner la tienda, mesas para cocinar y poca gente. Alguna noche también optamos por pedir dormir en casas que nos encontramos y siempre tuvimos suerte. Por lo demás, no vimos muchos hoteles fuera de las ciudades o lejos de zonas turísticas y los que vimos parecían de todo menos hoteles.

Antes de partir llamamos al Youth Internacional Hostel para reservar una noche y aprovechamos para pedir que nos enviasen un taxi para nosotros y las tres bicis y concretamos el precio. Pasamos tres noches en este albergue a lo largo del viaje. El Hostel no está mal, la gente es amable y tienes un comedor donde dan desayunos, comidas y cenas, todo rico y a un precio bastante bueno. Pudimos dejar las cajas de las bicis en un trastero para volverlas a usar a la vuelta. Por contrapartida, nos pareció bastante ruidoso, más que nada por los inquilinos con los que compartimos estancia.

Antes de partir, el agua para beber era una de nuestras grandes incógnitas. Durante todo el viaje, encontramos bastantes grifos de agua en los campings y hostales, normalmente no era potable para nosotros y la potabilizábamos (indispensable pastillas potabilizadoras fuertes). Lo que nunca nos faltó fue un lugar para comprar agua embotellada cuando no podíamos coger de un grifo de “agua no potable”. El agua embotellada allí está a precio europeo o incluso más cara: entre 80 y 100 shillings la botella de un litro.

La segunda incógnita antes de partir: la comida. En Kenya encuentras mercados y puestecillos en cualquier camino, en cualquier pueblo, llenos de fruta y verdura riquísima; nosotros hacíamos un par de paradas al día, comprábamos aguacates, tomates, piña, mango, papaya, plátanos. También encontrábamos puestos donde se vendía pan de molde, mantequilla, arroz, bollos de muchas clases…, productos muy básicos. Para el resto de comida, en las ciudades siempre hay supermercados con productos europeos, a precios europeos, que están vacíos porque en Kenya no se pueden permitir pagar esos precios, pero donde nosotros, al ser “ricos”, podíamos abastecernos de latas, arroz, pasta, cereales para el desayuno, chocolate…, no había de todo pero casi. En muchos campings y en las ciudades encuentras siempre un lugar donde dan comidas: ugali, arroz, pollo, verdura y otras comidas típicas de allí.

Durante el viaje combinamos la bici con otros medios de transporte. Allí muy pocos pueden permitirse tener coche privado así que para moverse usan mucho la bici y el transporte público. Se usan mucho las matatus, furgonetas de 12 plazas con las que te puedes mover por todo el país. Eso si, siempre que no tengas prisa ya que sólo se ponen en marcha cuando están llenas. Las bicis nos las subían al techo, las ataban con cuerdas y ¡a volar! Las alforjas, debajo de los pies. Para amortizar los viajes, allí donde entran 12 entran 20…, yo nunca llegué a entender cómo podíamos entrar tantos en esas furgonetas. Merece la pena coger por lo menos una, ¡eso si que es Kenya! ¡Ah! Intentan cobrarte el mismo precio por las bicis que por las personas pero nosotros siempre regateamos y bajamos considerablemente el precio. También puedes moverte en autobús, por lo general son muy cutres, las ventanillas se mueven, entra polvo, no tienes casi espacio para las piernas y de la amortiguación mejor no hablar. Lo malo del autobús son las bicis, te las meten en el maletero y van dando tumbos todo el viaje. Si tenéis mucho cariño a vuestra bici, mejor no lo uséis, van mucho mejor en el techo de una matatu, y si lo hacéis, apretad antes bien todas las piezas de la bici. Por último, hay tren; uno es el tren lunático, un tren con mucha historia, que comunica el Lago Victoria con la costa, pasando por Nairobi. Nosotros lo cogimos para regresar de Mombasa a Nairobi. Es muy lento pero viaja por la noche y puedes coger litera, está cuidado, no es caro. Las bicis te las pesan, tienes que pagar un plus por cada Kg., no mucho, y te las llevan en un tren de carga pero las alforjas las puedes llevar contigo. A nosotros nos gustó.

Durante el viaje ciclamos por todo tipo de carreteras y pistas. Por lo general las carreteras están en mal estado, así que hay que ir preparado para hacer muchos km. por terreno irregular. Te puedes encontrar una carretera principal con un motón de baches y después ir por una secundaria y encontrarla entera recién asfaltada. Las pistas son de firme bastante bueno, lo peor es el polvo que levantan los autobuses al pasar.

En Kenya hay muchos parques con todos los animales que te puedas imaginar. Merece la pena visitar alguno durante el viaje. Los parques son grandes extensiones sin delimitar con vallas, donde los animales están en plena libertad, así que también te puedes encontrar algún león despistado fuera de los límites del parque. Por lo general para entrar hay que pagar de 20 a 40 dólares por cada 24 horas de estancia y hay que hacerlo con guía y todo terreno. Nosotros estuvimos en dos, el Hell`s Gate (20 dólares) y el lago Bogoria (no nos cobraron nada, aunque tenemos la duda de si nos colamos sin querer) donde es posible entrar con la bici y sin guía, ya que no hay depredadores. También se puede ciclar en Arabuko Sokoke Forest, cerca de Malindi, en la costa, aunque nosotros, al final, no fuimos. También entramos a Masai Mara National Park, esta vez aparcamos la bici, contratamos a un guía y como en las películas (40 dólares la entrada por persona + 100 dólares por el guía y todo terreno entre los tres, es decir, unos 75 dólares cada uno). Aquí creo que tuvimos mucha suerte, porque la estancia allí es muy cara y nosotros nos topamos con una granja, un lugar estupendo y muy económico (mejor lee el itinerario del día 17 (2-nov)). Respecto a los animales, lo que tengo claro es que Kenya no es sólo lo que vemos en los documentales. No hay un leopardo acechando en cada esquina ni ves a un elefante con su cría cruzando cualquier camino. Para ver animales salvajes tienes que entrar a un parque o estar muy cerca de un parque.

 

Este artículo fue publicado el 2/julio/2009 dentro de la categoría Viajes de los lectores en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta coordinada y mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.

El artículo está sujeto a una licencia Creative Commons 3.0. Es decir, puedes distribuirlo y adaptarlo SIEMPRE que nos cites (más concretamente, cites al autor y enlaces a la dirección permanente del artículo); no lo uses con fines comerciales o en publicaciones comerciales; y el resultado de tu trabajo también esté bajo una licencia de Creative Commons

Siempre puedes volver encontrar este artículo en: http://www.rodadas.net/2009/07/02/kenia/

Comentarios Hay comentarios de 12 intrépidos

  1. xavi dice:

    Vaya viaje, maravilloso, lo he leido de pe a pa, uf, que ganas me están entrando, africa es muy atractiva, pero encima hacerlo en bici, debe de ser bueno, ya lo hemos leido, gracias por compartirlo con nosotros, hasta pronto.
    Saludos.
    Xavi.

  2. Silvia dice:

    Ayyyyy!!!!!! Qué emoción!!!!! qué alegría!!!!! Muchas gracias, Ali y Avo, por publicarlo. Ahora mismito no tengo palabras…

  3. emilio dice:

    ¡Impresionante viaje! Resulta cuando menos curioso que el día más duro fuera en la capital, cuando teóricamente está todo a mano, y los mejores lejos de la civilización. Lo de pedalear entre bichos, aunque sea en un parque, me encantaría; y lo del cambio de planes es lo mejor de estos viajes…

  4. dortoka dice:

    Vaya aventura la vuestra!!

    He disfrutado de lo lindo. Que maravilla de paisajes y animales. Lamu con ese toque humanitario os daria otra visión y profundidad en el viaje.

    Silviuca vaya fotos preciosas!

    Gracias por compartir.

  5. Noelia dice:

    Que bueno !!!! por fin se detalles del super viaje…. que bonitas todas las etapas aunque con sus percanzes, casi que me he dado una vuelta por kenia de la que lo leia..jejeje…un abrazo muy fuerte pa los dos…..

  6. slow dice:

    Fantastico y atractivo viaje, con fotos increibles, algunas quitan el hipo… no quiero señalar paero la de las barcas varadas… uFFFF!!!!

    He hechado de menos que nos contarais más cosas sobre todo los dias en Lamu o en el velero… más!!!! queremos más…

    Se me ha hecho muy corto aunque intenso… Felicitaros a los tres, me ha gustado esa última foto en la que estais juntos en la que yo, personalmente, veo mucho tambien…

    Muchas gracias por compartir ese viaje al que no todos podremos ir pero que hemos podido vivir gracias a vosotros..

  7. [...] Go here to read the rest: » Kenia | Rodadas – viajar en bicicleta – cicloturismo y cicloviajes [...]

  8. Anónimo dice:

    La verdad es que no me he estendido mucho en la parte de Lamu porque allí no usamos las bicis y, como esto es una página de viajes en bici, no sé, no me pareció oportuno. Pero si quieres te mando alguna foto de allí, las tengo bastante chulas, sólo tienes que pedirmelo.
    Aprovecho para aclarar que los datos e impresiones que os cuento son de la Kenia más poblada. Existe otra Kenia que no conocimos, que debe de ser mucho más inóspita (desierto y estepa), para la cual las cosas que cuento a lo mejor no sirven, en temas de agua, comida, etc.
    Cualquier cosa que queráis que amplíe, yo encantada.

  9. giuseppe dice:

    hola,
    vuestro viaje me parece muy bonito, emocionante, rico de aventura y de emociones.
    yo estoy pensando en planear un viaje por kenya para recaudar fondos para una ong q trabaja en vario sitio de africa.
    me gustaria saber si aconsejais llevar tienda de campaña, q tipo de saco de dormir…y donde puedo buscar informacion sobre las rutas.
    gracias para compartir vuestra historia.

  10. Silvia dice:

    hola Giuseppe,
    lo primero, animarte a realizar el viaje, no te vas a arrepentir.
    Sobre las preguntas que me haces, voy a intertar contestarte lo más resumido posible.
    La tienda de campaña para mi es indispensable por la forma de viajar que tenemos; si que es verdad que en Kenia no siempre tienes la posibilidad de dormir en hotel/pensión, pero como en cualquier otro país, si te alejas de las zonas turísticas o de las ciudades es más difícil encontrar sitios para dormir. En los campins en los que estuvimos siempre nos daban la opción de dormir en cabañas. En las ciudades siempre encuentras alguna pensión. En los pueblos más pequeños casi seguro que encontrarás a alguien que te deje dormir en su casa por unas pocas monedas… Si optas por ir sin tienda de campaña, lo que sí que te recomiendo es llevar una mosquitera, sólo encontramos un alojamiento que disponía de mosquitera en la cama (igual es que nos metimos en los más baratos).
    El saco de dormir que llevabamos era ligerísimo y la mayoría de las noches sobraba, eso en la temporada en la que fuimos.
    Respecto a las rutas, nosotros improvisamos todo, no encontré nada de información del país que no fuese sobre safaris. Con ayuda de las guías de turismo señalamos alguno de los lugares que nos llamaron la atención y, con ayuda del mapa, unimos esos lugares. No sé si fuimos por la mejor opción o por la mejor zona (Kenia es grande), eso nunca se sabe. Yo me quedé con muchas ganas de conocer la zona del Kilimanjaro, monte Kenia, lago Turkana… Poco te puedo ayudar, sólo sé lo que vieron mis ojos.
    Si necesitas más información, no dudes en preguntarme.
    Un saludo

  11. Carlos Lopez dice:

    Hola: El año pasado hice una ruta en bici por Noruega, para el verano que viene quisiera repetir la experiencia en Kenia. Me comentan cosas muy dispares, ¿Cual es vuestro punto de vista respecto a la seguridad ciudadana del pais, de la tranquilidad de adentrarte en el pais con la bici?
    Gracias por vuesta opinión.

  12. Silvia dice:

    Hola Carlos López, perdona por mi tardanza en la contestación a tu pregunta.
    Nosotros sólo hemos estado un mes allí y, además, de vacaciones. Si que es verdad que nuestro viaje lo hicimos por libre, sin mucha previsión, con una visión cercana y abierta. Te cuento nuestras impresiones respecto a la seguridad en el país para un estranjero, no pretendo sentar cátedra, tú puedes tener otras esperiencias y otro punto de vista al volver.
    Lo primero, decirte que a nosotros no nos pasó nada malo, nadie nos dijo o hizo nada que atentará contra nuestra seguridad, ¿suerte? no lo creo. Y vivimos momentos considerados potencialmente peligrosos en este país, como, por ejemplo, circulamos con la bici por Nairobi y Mombasa (dos grandes ciudades) y en ambas se nos echó la noche encima y atravesamos zonas poco recomendadas; dormimos en casas de gente de allí dejando todas nuestras cosas al alcance todos; nos dejamos guiar por caminos sin saber muy bien dónde nos metíamos; nos ayudaron un montón de veces con nuestras bicis y nuestro equipaje y nunca nos faltó nada; entrabamos a las tiendas a comprar los tres juntos, dejando nuestras bicis apoyadas por ahí, sin trancar, y nada…
    Los dos-tres primeros días nuestras cabezas estaban llenas de prejuicios y nuestro comportamiento con ellos no era muy relajado, no es fácil viniendo de donde venimos, pero poco a poco te vas relajando y ellos lo notan. Un truco: humildad. Te cuento una esperiencia que me hizo reflexionar. Nada más llegar a Nairobi lo primero que hicimos es coger un bus que nos sacó de la gran ciudad (dicen que los estrarradios son peligrosos). Cuando llegamos a la “estación de autobuses” me pareció un horror, estaba aterrorizada, lo único que se pasaba por mi cabeza era salir de allí con vida. Un chico se acercó a nosotros, nos ayudó y salimos. A mitad del viaje volvimos a Nairobi, a la misma estación, me paseé por allí tranquila, hablando y sonriendo. Nos encontramos con el mismo chico que nos saludo, ni siquiera nos ofreció su ayuda, y volvimos a salir. Todo está en nuestra cabeza.
    Por otro lado, allí sí que nos dijeron en más de una ocasión que tuviesemos cuidado por tal o cual camino, que había bandidos o que no era una zona segura. Pero nosotros no lo vimos.
    Dicen que existe un amplio territorio fronterizo con Somalia que no es muy seguro por haber comunidades somalíes asentadas por la zona y que a veces ha habido secuestros. Informaté antes de ir.
    Nosotros consultamos las noticias del pais antes de comprar el viaje y vimos que era un momeno seguro. Parece que el gobierno a veces se pone a tambalear y hay revueltas de tal o cual tribu, imagino que en ese momento hay que tener más cuidado. También hablamos con la embajada y nos dijeron que en ese momento todo estaba tranquilo. Miralo también antes de ir.
    Por lo demás, como en cualquier otro país cuando viajas: en las ciudades con más cuidado, las zonas rurales son más tranquilas, siempre cuidado con tu documentación y tu dinero…
    Acabo de mirar lo que he escrito y ¡vaya rollo! Espero haberte ayudado en algo, si no es así, lo siento.
    Un saludo y buen viaje

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