Las alforjas es lo que nos diferencia a los cicloturistas del resto de los mortales. Es lo que nos hace parecer unos bichos raros, parte deportistas, parte caracoles, parte vagabundos.
Para elegir unas alforjas hay que tener en cuenta unas cuantas cosas:
Hoy hablaremos de los dos primeros temas
Básicamente, hay tres tipos de alforjas:



Además de alforjas propiamente dichas, hay más tipos de contenedores específicos para bicis, como los “rollos” (término inventado por Ernesto y Mayte) o los carritos, pero ambos son otra historia y deben ser contados en otra ocasión.
¡Que no se caigan las alforjas! Sobre todo si estás bajando un puerto a toda velocidad o circulando por una ciudad entre coches. Hay dos tipos de enganches


Si no estáis convencidos de que los enganches aguanten la tensión, echad en la mochila un par de pulpos o unos cables de electricidad para asegurar vuestras pertenencias al transportín.
Este artículo fue publicado el 21/enero/2008 dentro de la categoría Cómo llevar trastos, Guía de cicloturismo en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.
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También, en general, detecto
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mucho miedo y poco peligro.
No hay peligro suficiente
para tanto miedo como tenemos.
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