Una pequeña vuelta por las Highlands escocesas
Dejamos Madrid en plena ola de calor (una de las peores que se recuerdan), equipados con forros polares y cortavientos. En Escocia no hay peligro de deshidratarse, aunque cuando le da por salir el sol, nos pasa como ayer, que nos hacemos al pil-pil. No madres del mundo, no olvidamos echarnos cremita en cara, brazos y piernas, pero es que este país tiene muchas muchas muchas muchas cuestas, y la crema se fue con nuestro sudor a otra parte… Bueno, que se me va la olla, voy a empezar por el principio.
Hace un par de días hicimos una pequeña parada técnica en Lairg, porque mi rodilla (la de Alis), empezó a dar un poco la coña con sus dolores habituales. Así pues decidimos descansar ese día y al día siguiente (antesdeayer) nos pusimos de nuevo en ruta. Pedalada a pedalada, despacito pero sin pausa, atravesamos los casi 70 kilómetros que nos separaban de Tongue, un pueblecillo de los de aquí, disperso en torno a una ría. En el camino atravesamos unas praderas impresionantes, con sus picos sobresaliendo y sus vacas lanudas. Fue francamente espectacular. Lo mejor fue, después de subir al quinto infierno, bajar de el para aterrizar en una ría al final de un lago, rodeada de montañas verdes y con un castillo en la cima. Todo ello con un sol increíble y un airecito fresquito, lo justo como para no tener calor.
Como no habíamos tenido suficiente con el caminito, decidimos que en vez de pasar la noche en el Youth Hostel, llegaríamos al camping, a unas 3 millas (5 kilómetros de distancia). ¡Ja! ¡¡Craso error!!! El maldito estaba en el pico de una montaña, así que imaginaros a Ali y Avo, rojos como tomates murcianos, con sus alforjas y todo, mirando la playa, y luego imaginaros su cara al llegar a un corral de ovejas (¡¡con ovejas!!) que algunos decían llamar camping.
Resultado: decidimos recorrer los 5 kilómetros de vuelta hasta el Youth Hostel, donde pasamos finalmente la noche.
Lo mejor de los Youth Hostel es que te permiten conocer a mucha gente. Te pones a pegar la hebra en la cocina, o en el saloncito, y no veas lo que sale. Ayer en concreto conocimos a un londinense de pura cepa, que tenia las piernas del diámetro de un buzón de correos, porque viaja a todas partes en bici. Durante casi dos horas nos estuvo señalando las mejores rutas por Escocia, donde ir, donde No ir, y donde Tu veras… En concreto nos ha hablado de una carretera “extremely hilly” que nos ha dejado todo locos. Quizá la tomemos, a pesar de sus advertencias. Dice que tiene rampas del 25%… ¡Uff!
Orgullosos de los 80 kilómetros del día precedente que habíamos terminado en un estado muy honroso, nos planteamos los 50 hasta donde hoy dormimos, Durness, como un paseíto veraniego. ¡¡¡MECAGÜENDIEZ PASEITO VERANIEGO!!! Aviso a los que tengan pensado pasear en bicicleta por estos lares: dentro del país las cuestas son largas pero suaves. Sin embargo en la costa… ¡ay en la costa!… ¡desaventurado aquel que le haya tocado llevar ese día la leche en las alforjas! Eso si, una pasada, pero las rampas eran del 10-15%, y terminaban todas ellas en una maldita curva. Es decir, que sube la cuesta, bájala frenando para no comerte la última curva, y vuelve a subir otra vez. Así, hasta que llegamos a Durness. Eso si, aquí hay unas calas alucinantes, con su arenita dorada, el agua transparente, y ni un alga.
Y en ello estamos. Hoy se ha levantado con muchísima niebla, así que al final no hemos hecho la excursión que teníamos prevista, pero mañana nos pondremos de nuevo en ruta.
Y ya para terminar, una visión… Imaginaos a los dos mendas pedaleando, en un día soleado y tranquilo, sin coches a la vista en una carretera que atraviesa un bosque de ensueño y de pronto, uno de ellos gira la cabeza para decirle algo al otro, y en ese momento descubre aterrado que una bandada de bichos, mosquitos, tábanos, moscones, libélulas y otros seres picadores, le persiguen como una nuve, formando una flecha… Ha sido el sprint más rápido de nuestras vidas
Este artículo fue publicado el 7/agosto/2003 dentro de la categoría 2003 - Escocia en Rodadas.net, una página web sobre cicloturismo y viajes en bicicleta mantenida por Álvaro Martín y Alicia Urrea.
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Manual práctico para viajeros en bicicleta
Escrito por los mendas y publicado por Desnivel.
Manual práctico para viajeros en bicicleta
Escrito por los mendas y publicado por Desnivel.
Solo los que se arriesgan a llegar lejos pueden descubrir cómo de lejos pueden llegar
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